29 septiembre 2005

EL SINDROME DE ASPRA

Ayer mismo me decía Norma, que si cada vez que se ha anunciado que en las paradas de los buses se iban a instalar paneles anunciadores de horarios y próxima llegada, se hubiera colocado uno, en estos momentos ya dispondrían todos los postes y marquesinas de la EMT de esos indicadores-soporta-paciencias para los pasajeros. A pesar de que Norma parezca exagerada, si echamos mano a hemeroteca veremos que de eso nada. Es que hay cosas que se anuncian y se vuelven a anunciar, como si tuviesen la necesidad de proporcionar “noticias-bombón-cortinas”. Ya ni tienen en cuenta las veces que lo han hecho. Es un pecado generalizado en la Administración. Con todo, a la Delegación del señor Novo, no hay quien le gane en eso de los anuncios y en tener asuntos en el aire. Mientras tanto, la mayoría de los buses dan pena, por dentro y por fuera. Del interior digo pena por no decir nausea. No es ninguna exageración, ni catastrofismo galopante, tomen cualquier línea de la EMT. Hay modelos de autobuses con los asientos tapizados, con un tejido que no ha resistido ni el uso, ni el paso del tiempo y que aparecen hoy en día desgarrados y asquerosamente sucios. No vale la pena hablar de las máquinas canceladoras de billetes, ni de los agarraderos que tienen toda la pinta de haber pasado cien guerras y solamente al verlos ya piensas si las consecuencias de su roce las cubrirá la antitetánica.
Pero el caso es que no quería hablar de las cosas de la EMT, en la que me da el pálpito que no se van a notar ni los efectos ni las migajas del 2007, no quería hablar porque luego el señor Novo hasta es capaz de coger un pique conmigo y en esta vida no hay que sulfurarse, pero tampoco relajarse. A eso de “estar aburrido/a” (P.P.Puche dixit), solo tiene licencia, de momento, un miembro de la Corporación Municipal.
Mira, que de lo que quería escribir era para recordarle a Rafa Rubio, el ¡occhio Biondo! que en Abril le envió Antonello Madonia advirtiéndole que su silla es cada día más apetecible. Quería escribir de la paciencia que tiene Rubio, aguantando los vendavales de frente y los movimientos telúricos por la parte de sus propios. Quería escribir, sobre la perpetua necesidad de inestabilidad que tiene el PSPV.
Fernando Martínez Castellano 29 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 30 Septiembre 2005

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