10 junio 2015

FIASCOS, TRAICIONES, Y PACTOS

Cullera, Junio de 1987. Se anunció que la tele local, en pruebas, transmitiría el Pleno. Iba a ser, la primera toma de posesión de un alcalde televisada en directo para el pueblo. Se retrasó el Pleno, en un principio previsto para las doce del mediodía, para que el mayor número de cullerenses pudieran ver el evento. Todo indicaba que Enrique Chulio sería reelegido, las urnas en las recientes elecciones le habían dado 9 concejales al PSPV, casi el doble que el partido que venía detrás. El Pleno y la tele en marcha. La Mesa de Edad, llamó a los 21 regidores a votar al Alcalde de Cullera para la legislatura 1987-1991. Parecía cantado. Se procedió solemnemente al recuento. La cámara enfocaba la cara de Chulio que se trasformaba cada vez que se leía un nuevo voto. Al silencio inicial de los presentes, le sucedieron algunos ¡¡Ooooh!!, de inmediato se convirtieron en insultos, voces por los aires, gritos de infamia, caras demudadas por la sorpresa y por la ira. El recuento proclamó a Alfredo Martínez, de Unión Valenciana, gracias a sus propios votos más los de AP, CDS y la abstención de IU. Tiene que haber algún video por ahí.

En Cullera, durante semanas, no se habló de otra cosa que de la cara de frustración y la irritación del viejo alcalde al que le perdió, la vanidad de que su reelección fuese televisada, más un cúmulo de traiciones en dos municipios colindantes.  ¿Por qué? Porque si el Pleno se hubiera celebrado en la hora convenida, los concejales de IU no se hubieran enterado, los móviles no habían llegado a nuestras vidas, que en esos momentos el PSPV les estaba burlando, rompiendo pactos, en Tabernes de Valldigna, colando a Josep Escorihuela a la alcaldía con los votos de AP y UV, por delante del concejal de Izquierda Unida, lista más votada.

Ahora, como hace veintiocho años, se han vendido muchas pieles antes de cazar al oso. En la noche electoral hubo perdedores-ganadores que alzaron los brazos de la victoria, sin tener en cuenta que tenían que contar con otros para hacerse con el oso.

De aquí al sábado 13 de Junio, puede suceder de todo, en la Comunitat y en España. Las sorpresas, los pactos nonatos, las deslealtades, los posibles tamayazos, pueden y van a estallar. No está la política española acostumbrada a los pactos a más de dos bandas. Y aun menos a que estos pactos duren.

El ejercicio de responsabilidad, de contener el ego, de domar, ¡ay! la ambición, el anteponer el colaborar en la gobernabilidad cediendo algo, debería ser el punto desde el que se iniciase el minuto cero de cada día de cada uno de los electos en esta “nueva Administración” que han solicitado los ciudadanos españoles con sus papeletas.


Se inicia el tiempo de actuar y mostrar los “nuevos” responsables de la vida municipal y autonómica, la capacidad de barrer corrupción y malos hábitos. Y hacer algo más allá de los gestos. Les esperamos.
fmc
Publicado en Las Provincias 10 Junio 2015

03 junio 2015

EL VIAJERO

Tengo un buen amigo, que dice que cada noche después de ver los telediarios, sale a su jardín, y piensa que es un almendro. No ha aclarado, si aun está en flor, o si ya produce almendras. Es una manera de evadirse, otro modo de no lanzar, cada día, una silla contra el televisor. No daríamos abasto para pantallas. Cuando hablan de la “condena del telediario”, no tengo claro si el condenado es al que le han destapado el amaño, o al pasivo, estupefacto y abrumado ciudadano que recibe su casi diaria sesión de revelación de corrupción tras corrupción.

España es un país tan rico como divertido. Hemos debido de ser muy ricos para sobrellevar tanto depredador, tantas rémoras adheridas a los dineros públicos.

Está todo muy jodido, pero en todo momento salta la chispa que nos hace soltar un ¡¡no tenemos remedio!!. Vivimos en la complacencia del perenne autoengaño. Debemos de tener, allá en el fondo, no importa de cual de los pueblos que invadieron Iberia, unos genes de lo más adaptables a todo, porque ya me dirán tal como está el panorama, y lo que aguantamos, y lo que nos inventamos para llevar la cruz sin que nos salga una úlcera gástrica cada veinticuatro horas. Con razón dicen que somos el país europeo que bate récords tragando omeprazol.  

Y decía, por ahí arriba, que somos de gente, que pese a todo lo que nos está ocurriendo, incluso antes de querer ser un almendro, o un níspero, hasta somos capaces de bromear cuando aparece el Marcos Benavent de turno, queriéndonos endosar una milonga de tres pares de narices.

Ya Carlos Jesús, hace treinta años, con sus fiuss, fiuss, sus dedos formando triángulos en el espacio, y sus millones de naves procedentes de Reticulín, en la constelación de Orión, nos avisó de lo que nos podía pasar. Y vaya si nos ha pasado.

Marcos Benavent ha realizado numerosos y pintorescos viajes, algunos mal pensados dicen que le acompañaba Mariano Rajoy, que Rajoy no estaba en la burbuja de la Moncloa, que el aun presidente del Gobierno estaba por ahí, abstrayéndose de la realidad. Porque no ha sido el señor Benavent con su apariencia de místico, gurú, el único que pretende desviar la atención hacia otros escenarios. Y ya metidos en disfraces, si a Benavent le sale bien lo de las meditaciones, tai chi, tantras, piercings, tatuajes, pantalones bombachos y la estética hippie, le ha afectado el capitulo final de Mad Men, si le sale bien, es que éste País es la releche.

Pero, ¿Cómo dudo de que le pueda fallar el plan a Benavent, si tenemos a Barcenas, al gran Barcenas, dando cursillos de formación sobre cómo detectar la evasión de capitales a paraísos fiscales?


Lo dicho, tanto esperpento por metro cuadrado, nos ha curado de espanto, nos transfiguraremos en almendros, o estaremos para irnos de vacaciones a la Pampa argentina, o a la estepa rusa aunque no nos lo pague la Diputación de Valencia, pero seguiremos.

Publicado en Las Provincias 3 Junio 2015

27 mayo 2015

OTRAS DULCES DERROTAS

Porque aquí ha habido dos grandes pérdidas, los unos pierden poder, los otros pierden votos, otra vez, y van….

Después de las rotundas palabras de Rita Barberá a Serafín Castellano, “¡Qué hostia!..¡Qué hostia!!!!”, caben pocos análisis más. Hay muchas historias dentro de esa expresión repetida. Está casi todo dicho, o no.

Más bien no, porque el argumentario de los populares les dice que deben de insistir con que han ganado las elecciones, que han sido los más votados, que son los más queridos. Tienen parte de razón, los números no engañan, pero ganando han perdido y no querer reconocerlo, es no hacer la más mínima autocrítica, es reincidir en el discurso-rueda de prensa de Rajoy del lunes 25, en el que por cierto pareció que cortaba abruptamente su intervención tras la tercera pregunta, es mantenerse en otro planeta.

Pero los argumentarios diarios, los que escuchas a uno, y al cabo del rato lo vuelves a escuchar a otro, que parece repetirlo como si fuera uno de los loritos que inundan Facebook, los guiones para que los militantes no se desmanen, los elaboran los aparatos de los partidos, y los aparatos obedecen las instrucciones de los que les mandan. En estos momentos, días después de la victoria-derrota del domingo 24, el PP no está para versos sueltos. Hay que apretar las filas, y como dice un exdirigente, iniciar ya la reconquista con caras nuevas y mucha ilusión. Igual lo dice por ser ex, si no fuera ex, quizás optaría por la pasividad, e  imitar a Rajoy.

Vuelvo al ataque de sinceridad de la señora Barberá, allá arriba en las primeras líneas ¿Dijo algo así Joan Calabuig, a alguno de los que se le acercó para darle la felicitación-pésame? Extraño. Las listas electorales del PSPV, en los últimos años, parece que se han deleitado en las derrotas. La comodidad en la oposición ha sido el “modus vivendi” de muchos pretendientes que se adaptaron de maravilla al papel, de secundarios, que les encomendaron los votos. El PSPV, ha “pasado” desde hace años, de la ciudad de Valencia. El ayuntamiento de Valencia se presentó para los de Blanquerías, como algo inalcanzable, se rindieron antes de entrar en batalla. El batacazo de la candidatura de Calabuig,el olvidadizo, ha sido un batacazo histórico, en votos y en concejales, no lo disimula ni la pretensión de Puig a la Presidencia del Consell. Calabuig, tras una larga carrera trufada y obsequiada de cargos públicos, desde el empleo de Concejal de la oposición, ha tenido una beca de cuatro años para ir fogueándose en la vida municipal, comunicar con unos ciudadanos deseosos de explicaciones, tuvo, o pudo tener, a su disposición documentación de acuerdos y desacuerdos, y no se enteró o no se quiso enterar. Y le han ganado la mano.

¿Cómo era aquello, dulce derrota o amarga victoria?


Ya estamos en la primera semana de la Campaña Electoral de las Generales, y algunos aun no se han dado cuenta.

fmc
Publicado en Las Provincias 27 Mayo 2015

20 mayo 2015

LO QUE NO DIJERON

De vez en cuando, me da por revisar viejas agendas, tickets de consumiciones, notas de viajes, papeles dormidos en el segundo y tercer cajón de mi mesa. Allí, tengo de todo, guardé, no se para qué, y mucho menos porqué decidí conservar aquello y no otras cosas.

Hace unos días, creo que el jueves del bochornoso calor, esa tarde, a muchos nos dio por lo mismo, me puse a rebuscar en la isla del tesoro que es mi mesa. Me encontré con una columna que escribí para Las Provincias, en Abril del 11, que había guardado impresa. Por aquel entonces, vísperas electorales, que, también, se presentaban como un esbozo para las que se adivinaban cercanas Generales, ya andábamos bastante emberrinchados con los recortes y con todo lo que se estaba tramando. Aun no se había hecho patente el cabreo-acampada del 15 de Mayo, fecha que, como si se tratase de otra toma de la Bastilla, la prensa de Madrid, ombligo de la vida nacional, a falta de Champios y Ligas, se ha empeñado en conmemorar.

Iniciaba la añeja columna con “Esperamos cual morlaco herido de muerte, a que nos claven la puntilla. Con esta frase, un amigo mío, inicia su blog de reflexiones. No va de toros, va de ciudadanos perplejos e inquietos”.

Al principio, lo que quería decir es que guardo objetos, como en este caso la cita del blog, y luego no soy capaz de recordar quien fue el amigo que escribió lo del símil del morlaco, que es lo mínimo que debería de hacer con alguien que he citado.

Y he nombrado lo de las elecciones de esta semana, cosa que me había prometido no aludir de hartito que estoy, por una campaña electoral tan larga, tan vacía y tan papafritas como la que estamos viviendo y sufriendo. Estamos a punto de elegir alcaldes o alcaldesas, concejales, diputados autonómicos y presidente de Comunidad, y no se habla nada de asuntos municipales, autonómicos, de financiación, de racionalización de las administraciones, de modelos de ciudad. Los Rajoy, Sánchez, Garzón, Iglesias, Rivera…, vienen por aquí, unos llenando recintos a base de bocata y autobús, todos en un ensayo para el Otoño, nos largan el mismo discurso que soltarán, o han soltado, en Lugo, Jaén, o Huesca, pero ninguno dirá una sola palabra de nuestras calles, de suprimir las aulas barracones, de reformar el mapa sanitario, de la aportación del Estado a los transportes públicos de la tercer Área Metropolitana de España, de las nulas  relaciones con el Ministerio de Fomento.

También nos hablarán de “transparencia”, de “lucha contra la corrupción” en un ejercicio más, de cinismo, de impudicia, cuando los ciudadanos estamos recibiendo un diluvio tras otro, sobre los vergonzosos saqueos a los que fuimos sometidos, cuando pensamos que más nos valdría que todo fuesen más mentiras, y solo las consecuencias de las guerras entre conmilitones de partido.


No duden, atrévanse, voten.

Publicado 20 Mayo 2015

13 mayo 2015

AUN FALTAN ONCE DIAS

Una vez que hayan transcurrido once atardeceres, otros tantos amaneceres, los inesperados ponentazos, y las diarias apariciones de escandalosas ilegalidades, cuando los relojes marquen las veinte horas, y dejemos que pase una hora más para que nos alcance, en el reloj, Canarias, cuando se eche el cierre a los colegios electorales, cuando se rasguen los precintos de las urnas, cuando se inicie el recuento, en ese momento, luna creciente de mayo, comenzaran las despedidas, se eclipsarán siglas que hasta creímos renovadoras, se amortizarán nombres, y a pesar del increíble termómetro, se encenderá alguna que otra chimenea.

Y por unos instantes, unos minutos, estaremos en calma.

Brevísima calma que se agradece, porque los llamados “partidos emergentes”, de los que esperábamos que trajeran algo de frescura a las aburridas campañas electorales, han hecho ofertas con un pestazo a naftalina, los presuntos nuevos líderes, han hecho un escapismo tras otro con propuestas que de antemano sabían imposibles, pretender debates a cuatro, en el que se incluían ellos mientras excluían a otros con representación no solo en las encuestas, ha sido un total brindis al sol, un cierto toque de soberbia. Pronto se suben los humos a las cabecitas locas.

Tras la larguísima campaña electoral, no sé a quien se le ocurrió decir que dura quince días, tras eso, tras el machaqueo de meses y meses, minutos de silencio. Tantos minutos cuantos minutos tarden en reaccionar los estrategas de los partidos, los que llaman para ser las cabezas pensantes.

Las respuestas ya están amasadas. Ya tienen preparados los argumentarios para: victoria por los pelos, derrota en el tiempo de descuento, derrota con revolcón. Tres son las posibilidades, ni una más, porque aquí, y ahora, no hay quien se atreva a soñar con mayorías. Los twitters, los whatsapps, los mails, las palomas mensajeras y hasta las fogatas y las mantas, como en las pelis de indios, están preparados para lanzar dogmas. Los trending topic, otro anglicismo más que va a entrar en la Academia, ya están redactados. La infantería, preparados los teclados. ¡Oiga, que faltan aun once días!. Si, claro que aun faltan once días, pero es que en esto, en lo de explicar victorias y marear la perdiz en las derrotas, en esto, son muy previsores.

Los aparatos de los partidos, algunos tienen mucha experiencia en fracasos, iniciaran el bombardeo de lo de la “derrota útil”, que esto solo ha sido la primera vuelta, de lo del repliegue estratégico, de los símiles con las batallas de Alamein y las Ardenas, del ¡volveré!, de MacArthur. Dirán de todo, menos reconocer que se han vuelto a equivocar al volver a elegir un candidato tan blandiblu.


Se iniciarán las conversaciones de coaliciones, pensando más en Noviembre que en soluciones. Arrancará otra campaña electoral, la de siempre.

fmc
Publicado en Las Provincias 13 Mayo 2015

06 mayo 2015

EL CIRCO de tres pistas

Toda la vida diciendo que el mapa político español corría el grave riesgo de “italianizarse” por la abundancia de partidos, y cuando nos estábamos acostumbrando al significado de la expresión, va y a los italianos les da por variar sus leyes electorales, al fracasado sistema “porcellum”, heredado de los atropellos a la democracia de Berlusconi, le sucederá un modelo que se inclina por primar a los grandes partidos y la posibilidad de una segunda vuelta.

Será discutido el cambio, pero Renzi, el primer ministro italiano, ha tenido las agallas de plantear una gran reforma del sistema electoral  italiano, cosa que por estos pagos, le damos y le damos vueltas al asunto, consideramos nuestra ley electoral como una de las “provisionales” de la Transición y aquí estamos con ella, sin que nadie se atreva a variar una sola coma. Palabras en campaña y punto.

Sea un sistema electoral u otro, lo que si que se tiene que tener muy claro es que de los elegidos, de los votados, de los que administran, quien cometa una golfería, quien la haga, que lo pague, que corra con todas consecuencias y rápido.

Y también lo que tiene que quedar muy claro, es que detrás de lo que, casi en broma, llamamos “fuego amigo”, se esconden bellaquerías tan grandes como las Torres de Serranos. No recuerdo que político dijo “Mis adversarios son los de la bancada de enfrente, mis enemigos son los que se sientan junto a mi”.

Y por aquí, seguimos, en esta paciente, en esta desbordada Comunitat Valenciana, con el espectáculo más grande del mundo.

Y encima tenemos que oírnos declaraciones de Aguirre y Cifuentes, desgarrándose las vestiduras, precisamente de ellas, que tanto tendrían que decir de Gurtelles, Púnicas y no se cuantas historias más.

¿Hasta cuando vamos a tener que soportar más ruindad? ¿Cuánto hay de comedia?

Vuelvo a los italianos. El criminal Pisciotta dijo cosas que sabía, otras que se imaginaba, y otras que consideró útil. Usó las salas de justicia, para lanzar mensajes en clave, para dejar deducir, para decir, y no decir. Aparatosa gestualidad para añadir confusión a la confusión, ocultar los hechos con verdades y mentiras multiplicadas hasta el infinito. Un juego con el que Pisciotta pensaba librarse con amenazas.

Pisciotta fue lugarteniente de Salvatore Giuliano, el más fiel, el mejor informado de las decisiones del jefe. Compartió el pan, el frío de las montañas, la violencia de las acciones. Pisciotta mató a Salvatore Giuliano mientras este dormía. Giuliano, fue un malhechor asesino, al servicio de la CIA, que dirigió la matanza de trabajadores en la campa de Portella delle Ginestre un 1º de Mayo de hace sesenta y ocho años. Aquella carnicería cambió el rumbo de la historia de Italia y quizás de Europa.

Roma no paga a traidores. Pisciotta murió envenenado en la cárcel.

Regresemos aquí, el Circo tiene tres pistas, la función continua.

fmc
Publicado en Las Provincias 6 Mayo 2015

29 abril 2015

LIMPIEZA

Entre alegrías en el gasto, y empresas públicas mal controladas,IMELSA, EMARSA, todas las semanas, acumulamos, la Comunitat Valenciana, titulares negativos en telediarios y similares.

Nos cae por todas partes, y aquí estamos, cinco millones de ciudadanos, hartos de chaparrones, esperando a que escampe, o de que llegue, por fin, la limpieza debida.

Tanto responsable político enfangado, salpica sobre el buen nombre de toda la Comunitat a la que algunos medios, quieren mostrar como el paradigma de la corrupción en España, anteponiéndolos incluso a asuntos aun más graves que los que se han producido por estas tierras. Todo ello, sin olvidar que en muchas de las corporaciones, en la Comunitat Valenciana, se ha gobernado desde el exceso de las mayorías, desde la comodidad de tener una adormecida oposición,  con tufo de creerse los amos del cortijo, con escasa claridad, por mucho que ahora se quiera presumir de tener una transparencia que ciega los ojos.

La cosa es que nos mencionan poco en los informativos a nivel nacional, y cuando nos nombran, es para que se nos caiga la cara de vergüenza, porque aun nos queda algo de vergüenza por los actos de terceros a los que deberíamos exigir bastante más dignidad de la que han mostrado en los últimos tiempos.

Hay que limpiar el nombre de Valencia, de la Comunitat, hay que impedir que se nos continúe asociando con los consentidores del todo vale por la pasta, de las llanuras por los que galoparon los bigotes más canallas, por los espacios en los que hasta la visita de un Papa sirvió para que se vaciase la caja y se llenasen los bolsillos más insospechados, por los asfaltos por los que corrió la codicia por lo ajeno, aun más deprisa que los bólidos que sirvieron de coartada. 

Hace quince años, amanecía el XXI, nos reunió, en una comida, Paco Pérez Puche, a la sazón, director de Las Provincias, a muchos de los colaboradores del periódico. En la sobremesa, hablamos de los entonces recién sucedidos fiascos del “III Milenio”, del fallido intento de Capitalidad de la Cultura europea, de “la mar de be” y otros proyectos, a través de ninguno de los cuales se consiguió proyectar la imagen de Valencia más allá de la V-30, y comentábamos la necesaria labor conjunta de los organismos valencianos, para regenerarse con seguridad, desprenderse de sus complejos de fracaso, para publicitar los lados positivos de Valencia. Los presentes, nos conjuramentamos para aportar cada uno de nosotros, en sus columnas, en sus espacios, algo, una llamada de atención, para intentar recuperar un ápice la autoestima. Allí y entonces, se nos ocurrió lo de Marca Valencia.

Claro que escribimos, pero hacía falta algo más que escribir.......


FMC
Publicado en Las Provincias 29 Abril 2015

22 abril 2015

TERRA MITICA, IRRESPONSABILIDAD POLITICA

Leer las declaraciones de Chaves, Griñán, y otros conmilitones, haciéndose los andanas de lo que pudo suceder en Andalucía, en cuanto al manejo de los dineros públicos, te deja, te ha venido dejando desde hace meses, con una carga de pasmo, solo comparable con la indignación ante la impunidad, ante el desespero de los actos de estos personajes, incapaces de dimitir, para seguir viviendo de la teta de la Caja Pública.

Pero, para lo del mal empleo de las arcas públicas, las que son de todos, no hace falta irse tan lejos. Aquí mismo hemos tenido y tenemos ejemplos a porrón.

Hay que tener muchas agallas y la paciencia del Santo Job, para seguir, sin que estallen los nervios, se dispare el colesterol, y la tensión arterial se suba por las nubes, para ojear todas las increíbles, fuleras declaraciones de los responsables, de muchos responsables, del levantamiento de aquella nube de colorines que llamaron Parque Terra Mítica. Ahí estaban todos, excepto el  responsable máximo, Eduardo Zaplana, que de momento, sale tan de rositas de todos los enredos en los que nos metió, llevado por su codicia y ambición. Y se le aplaudió, no olvidemos.

Escuchar como se construyó aquel tinglado, sin planificación, aquella improvisación, pero con un guión muy concreto para que los excesos, abusos y choriceos fueran pagados, y repagados, por la Hacienda valenciana, te lleva, en milésimas de segundo, del asombro a la indignación. Aquel saltarse todas las normas, aquella demasía, aquella irresponsabilidad, y muchas otras que siguieron, en los sucesivos años, al parque mítico, nos han traído al punto que estamos. Que nadie se siga sorprendiendo con las encuestas, si el pueblo valenciano hubiera sido algo más crítico, hace unas cuantas elecciones que se hubiera inventado lo que ahora parece el remedio total, la aparición de los mediáticos Ciudadanos y Podemos, que como todo, también nos vienen de afuera.

Cuando los electores, ejercen su derecho al voto, por regla general, no eligen a sus candidatos para que corten cintas, descubran placas, o besuqueen a diestro y siniestro en plazas y mercados. Los ciudadanos elijen a sus candidatos para que dirijan un equipo, para que cumplan lo que prometieron, para que administren con el mejor juicio el dinero de todos. Dirigir, no solo es estar expuesto en la tribuna. Dirigir es estar permanentemente comprobando que, en su equipo, nadie desafina, que nadie va por libre, que encajan las ruedas dentadas de la maquinaria de la Administración. Ejercer el poder, dirigir es corregir, mejorar, asumir la responsabilidad política de todo el aparato que él, el dirigente, ha elegido, y ha nombrado, para que le acompañe en la tarea, por la que él hizo todo lo posible para ser nominado por su partido y posteriormente elegido por el pueblo al que debe todos los minutos del día.

Y otros cienos, continúan saliendo a hilillos a la superficie.

FMC
Publicado en Las Provincias 22 Abril 2015

15 abril 2015

DIALOGO POSIBLE

-Buenos días, señor. ¿Ha descansado, esta noche, el señor?

-Si, Bautista, ayer estaba agotado, esta campaña electoral, está acabando conmigo. Súmale todo lo que tuve que pelear hasta que me digitaron para encabezar la lista.

Antes de seguir adelante, aclaro que en las rancias novelas baratas y en los tebeos, los ayudas de cámara y mayordomos, siempre se llamaban Bautista o Pascual, no sé porqué, pero era así. Además, afirmo, tal como hacían las viejas películas, que los personajes de esta columna, son ficticios, cualquier coincidencia con la realidad, será producto de la imaginación del lector. Prosigamos con la historieta

-¿Qué tenemos hoy, Bautista?

-El director de campaña, me ha ordenado que le prepare al señor,   el vestuario, para el día de hoy, un mono de motorista, un culotte de ciclista, una bata blanca, un viejo traje muy raído, un carrito de la compra, el equipo de la camisa blanca de hilfiger, la chaqueta azul con botones dorados, los vaqueros y los mocasines que le trajeron de Londres.

Hay que visitar, el asfaltado de dos baches del viejo circuito, el dibujo, en plano, de un carril bici, la puesta en marcha de una freidora en la churrería “la maña”, la cola del INEM, ahora que está aligerada porque ya nadie cree para que sirve el INEM, el mercado de los lunes y al final de la tarde un acto del partido, con cena, en el que habrá mucha aclamación, mucho orgullo y mucho abrazo. En un bolsillo de la chaqueta le pondré una botellita de amukina para limpiar las manos.

-Esto es un fastidio, Bautista. ¿No se podría hacer todo esto, con un croma?  Vamos a ver, en Juego de Tronos, seguro que tú, Bautista, también ves Juego de Tronos, son capaces de hacernos creer que están cruzando el mar a bordo de una nave con las velas hinchadas, cuando en realidad lo rodaron en un garaje pintado de verde y luego añadieron más barcos, dragones y más extras de los que caben en la guía telefónica de New York, ¿Por qué los que me llevan arriba y abajo, durante la anteprecampaña, la precampaña, y la campaña, no me ponen un croma en el despacho y agregan efectos de circuitos, churrerías, colas de parados, charcuteros, verduleros y señoras que hacen la compra? Tú no te puedes imaginar lo pesado que resulta todo esto, tener que cambiarse de ropa cinco veces al día, menos mal que lo de andar de colegueo con el personal solo hay que hacerlo cada cuatro años.

-Señor, acaba de llegar el “recull de prensa”.

Titular de portada de Las Provincias del lunes 13 de Abril, Sant Vicent Ferrer, “Fomento pide dinero a la UE para la competencia del Corredor Mediterráneo”, que también se puede interpretar como “una vez más les han tomado el pelo a los valencianos”.

-Bautista, prepárame el impermeable, y los tapones para los oídos, puede caer de todo, bueno, no tanto, los valencianos son muy pacienzudos y por el momento aguantan. 
fmc
Publicado en Las Provincias 15 Abril 2015

08 abril 2015

EL DOLO CONTINUADO

Que cosas tiene la vida, lo que hace apenas un año, tronaba como las trompetas que anunciaran el Apocalipsis, ahora ya parece tan normal, incluso tan recomendable. Hace unos meses, decir “tripartito” era como proclamar “¡Ay madre!, la que se nos viene encima”.

Ahora, mira que bien, a lo de cualquier coalición, por extraña que pueda parecer, le antepones “por la gobernabilidad” y ya queda todo suave como el visón, música celestial. Veremos que sucede cuando marchiten las flores que ahora están brotando.

Estamos anticipándonos unos meses, y ahora es hoy.

Ni líneas rojas, ni verdes, ni historias. Hay que limpiar ya. Hay que podar ya, ya está bien que la mierda salga a borbotones allá donde se rasque.

Este pasado domingo el maestro, el amigo, Carlos Pajuelo, publicó en Las Provincias Digital, un soberbio artículo en el que se hacía eco de la denuncia presentada por IU, ante la Fiscalía Anticorrupción, por el uso, abuso y falta de pago, de la Plaza de Toros de Valencia, por parte de unos amiguetes de alguien, que les permitió organizar, por la cara, dos, tres, cuatro, cinco, festivales de la cerveza, con sus correspondientes vomitonas, sin pagar un puñetero euro, a una administración que está más seca que cien resmas de papel secante.

Alberto Fabra, que tanto se ha prodigado y paseado esta Semana Santa preelectoral, que igual lo veías aporreando el bombo, saludando a penitentes, o tomando café, o te, o yogur, en la salita de unos “sorprendidos” vecinos, Alberto Fabra, como presidente del partido que ha gobierna en esta Comunidad desde hace veintitantos años, debería de haber dado un toque telefónico a Alfonso Rus, jefe del diputado que tan amablemente y gratuitamente cedió la Plaza de Toros de Valencia, edificio declarado BIC(Bien de Interés Cultural), y a continuación, por mucha Pascua en que estemos, haber dado explicaciones inmediatas a una sociedad que cada día está más “ojiplática” y cada día tiene más atascadas las glándulas olfativas, en la intimidad pituitarias, de tanto hedor de cieno como les está llegando.

Pero  lo peor, es que lo de la Plaza de Toros, “el caso de la birra cultural”, de Carlos, no es un hecho aislado, es uno más en los miles de casos de amiguismo, corruptelas, abusos y corrupciones que se están descubriendo día si y día también.

Y esto ya está bien, que se destape de una vez lo de Valmor, los millones de euros que nos costó Valmor, que se aclaren las declaraciones contradictorias de los actores y firmantes de la compra de Valmor, que cada palo aguante su vela, los engaños, las mentiras, el dolo de la Formula 1 en Valencia.


Hace muchos años, Martín Domínguez, siendo director de Las Provincias, dijo “Cuando los hombres enmudecen, hablan las piedras”. Las piedras van a hablar, las rejas, y los árboles, y hasta los patos del Parque de Cabecera. 

Publicado en Las Provincias 8 Abril 2015

01 abril 2015

¡¡ALLÁ VAMOS!!

En la tarde del pasado lunes, Alberto Fabra, firmó la clausura de la legislatura. Aunque parezca mentira, aunque no se notase, aunque hayamos dudado de la necesidad y efectividad de las Cortes valencianas y el gobierno autonómico, aunque no diesen muestras de ello, estaban en marcha.

Fabra, no inauguró nada, solo visó el chupinazo a la carrera hacia la noche de recuentos, hacia la noche de despedidas, hacia la noche de fumatas, hacia la noche de pasión aunque sea Domingo de Pentecostés, el 24 de Mayo.

Abro paréntesis, por cierto, aun hay por ahí pretendientes que no saben en que listas van a ir, pero eso sí, son “candidatos a lo que sea”, pese a que no hace nada vociferaban, muy justamente, por los que querían mantenerse de la política años y años. Brincando de siglas en siglas, de magenta a naranja, pero mirando de reojo a los morados, por si acaso hay un hueco que cubrir. Vuelvo a lo de las elecciones de Mayo.

Ahora, la tregua de la Semana Santa y la larga Pascua valenciana, el capirote, el cachirulo, la mona, pero a la vuelta, nos esperan chaparrones y diluvios de promesas electorales y de lo que se presente.

Después de tantas campañas, de tantos débitos incumplidos, no tenemos más remedio que prevenirnos con la razón, la memoria y los impermeables de la duda, para que nada nos sorprenda de nuevo, y volvamos a caer, y se vuelva a comprobar que somos capaces de tropezar más de dos veces en la misma piedra. Cariñitos, no nos van a faltar, pero recordemos, tengamos muy en cuenta, que algo, una obra gigantesca o el arreglo de una farola, no es nada, solo es humo, si no va respaldado en unos presupuestos, va comprometido con unas fechas de inicio y fin, y, sobre todo, filtremos las romanzas de sirena con la experiencia de ver cuantas de las promesas anteriores, están saldadas, incumplidas, atascadas o sencillamente no pasaron de salvas de fogueo.

Tanta comparación entre lo dicho y lo hecho, nos ha llenado las alforjas de desengaño, tanto que crees que con tanto prometer ya se hace poca mella en el electorado. Pero parece que de esto, a pesar de los resultados recientes en Andalucía, los grandes partidos, no se han enterado.

Ahora mismo, ¡Ay no me quieras tanto!, nos vuelven a asegurar, muchas obras, y acabar lo no iniciado, y bajadas del  IRPF y del IVA, que nos va a dejar boquiabiertos. Esto de bajar los impuestos ya viene de lejos, nos los están “bajando” desde antes de no se cuantas elecciones, pero no se porque misterio, cada vez pagamos más, y siguen los recortes aunque nos los disfracen.

Y Rajoy, levitando en su mundo, el lunes mismo, inaugurando cosas allá por el norte. El Levante, el Sudeste, la Comunitat Valenciana, como quieran llamarnos, que nos llaman de todo, para otras ocasiones. Ya veremos cuando le toca a la línea esa del metro que inútilmente recorre por el subsuelo media Valencia, y al túnel pasante, y al Pasillo Mediterráneo, y a la prometida estación central y al desdoble del bypass, y a las bacheadas calles, y las famélicas arcas valencianas, y…. lo que van a dar de si los juicios Gürtel.
FMC
Publicado en Las Provincias 1 Abril 2015

26 marzo 2015

HECHOS, OIGA, HECHOS

Equiparar partidos políticos, precisamente el PP, su caja B, sus cobros y pagos lejos de la fiscalización de Hacienda, con organizaciones como Caritas que siempre y en especial en estos últimos años, se están partiendo el alma por reequilibrar una sociedad brutalmente injusta, es una de las peores agresiones que han tenido que escuchar nuestros oídos, en estos tiempos, en los que parece que salga gratis decir las estupideces que a uno se le ocurran. Sale gratis, o no, si miramos hacia al Sur.

Andábamos digiriendo la frasecita de la comparación de partidos políticos con ONGs, andábamos escuchando los resultados de las elecciones andaluzas, cuando ¡zas!, en toda la cara nos explotó la última, por el momento, de las genialidades de Esperanza Aguirre, esa señora que está en todas las salsas, en todos los guisos y en todo lo que se presente, mientras tenga palmeros que le rían las gracietas, “Juanma Moreno Morilla, candidato del PP a la Junta de Andalucía, no ha sido capaz de superar el estigma de haber sido designado a dedo”, y se ha quedado tan pancha la señora Aguirre, que como todo el mundo sabe también es del PP, y como todo el mundo también sabe, ha sido designada por el dedo índice de la mano derecha de Rajoy, y como todo el mundo también sabe ha presidido gobiernos llenos de corruptos, investigados, imputados o lo que quieran decir ahora.

¿Superará Alberto Fabra el estigma del dedazo? ¿Vencerá Fabra la absoluta soledad en la que lo tiene inmerso su partido?

Quedan pocas semanas. Muy deprisa se tendrían que hacer las cosas, y muy bien, y muy palpables para que el electorado valenciano pueda creer en algo. Ha habido tantos silencios a la hora de plantear reclamaciones al gobierno central, ha habido tanto temor en los momentos que se debería de haber reclamado, dando un golpe en la mesa como fue preciso, que ya no hay tiempo de nada. Tiene narices que Monago, con todos sus sospechosos viajes a cuesta, haya rebanado al gobierno de Rajoy más “deuda histórica” que aquí haya sido el gobierno de Fabra, insistente en reclamar.

Porque lo de la deuda histórica, lo que nos debe el Estado, que unos estiman en quince mil millones y otros llegan a veinticinco mil millones de euros, es una losa que pesa sobre la Comunidad Valenciana, sobre el ejecutivo actual y un enorme bloqueo para el futuro gobierno, que se va a encontrar maniatado y lleno de deudas.

Oiga, que ya estamos muy hartos de fotografías y chalecos reflectantes, que estamos aun más hartos de comprobar que lo que para Fomento, es posible hacer en Bilbao o Murcia, aquí no pasa de eternos estudios de anteproyectos y mucho palabrerío de la ministra Pastor. Oiga, basta de retórica, promesas huecas, humo. Queremos de una vez Hechos.


Pero, no han tenido ganas, ni encontrado tiempo. Lo provisional se eternizará, seguiremos perdiendo, seguiremos callando, o no. 

Publicado en Las Provincias 25 Marzo 2015

11 marzo 2015

MISLATA Y EL MAPA SANITARIO

Que Mislata, sea el municipio español más densamente poblado, es un hecho que al conseller de Sanidad del gobierno valenciano, parece importarle  más bien nada. Igual no lo sabe.

Que Mislata, con 50.000 habitantes, solo disponga de un médico de urgencias, tampoco le quita el sueño a nadie más que a esos cincuenta mil posibles pacientes.

Que Mislata, insisto en sus 50.000 habitantes, solo disponga de una ambulancia SVB y que si se solicita un SAMU, esta asistencia tenga que acudir desde Manises, tiene muchas narices.

Que en Mislata, fallezca una señora, hace unos días, a doscientos metros de un centro de especialidades, a las nueve de la mañana, por la falta de atención de una ambulancia, tiene muchos, pero que muchos bemoles. Morir es una putada, pero morir junto a la valla de un centro hospitalario por falta de asistencia, aun es mucho más.

Que la Consellería de Sanidad, juez y parte, diga que no se va a abrir ninguna investigación por lo sucedido, tiene muchas criadillas.

Que parte de la población de Mislata tenga enfrente, fachadas frente a fachadas, cruzar la avenida del Cid, el Hospital General de Valencia y sin embargo esta población tenga el Hospital de Manises, a varios kilómetros y con un tráfico denso, plagado de semáforos, como hospital de referencia,  demuestra que la reestructuración del mapa sanitario en el Área Metropolitana de Valencia, les ha importado un pito a los gobiernos de Camps y de Fabra.

Esta irracionalidad existente basada en que tanto da cuatro que veinticuatro, que a los pacientes tengan que hacer kilómetros para ser atendidos, refleja una situación como provisional, pero esa provisionalidad, la de aquí,  ya lleva unos cuantos años a cuesta.

En el momento que Camps tuvo la flash de que se construyese un mega hospital en los terrenos de Malilla, en ese mismo momento, o incluso un poco más tarde, cuando se colocó la primera piedra del hipercomplejohospitalario, entonces debería de haberse constituido una comisión en Sanidad, que elaborase el nuevo mapa sanitario imprescindible a partir de la puesta en funcionamiento del nuevo hospital.

Pero no se hizo, ni se está haciendo, es muy complicado y la vida no está para ir calentándose la cabeza innecesariamente, la redistribución de los pacientes puede provocar algún conflicto y es mejor no menearlo. Es mejor inaugurar, deprisa y corriendo, inauguraciones tipo Lliria, aunque no estén ni acabados, aunque las camas sean prestadas y ausentes los servicios elementales.


Este pasado fin de semana, el conseller de Sanidad del gobierno valenciano declaró: “Si Fabra me ofreciera ir en la lista, le pediría unos días para pensármelo”. Usted vaya pensándolo, señor conseller, me parece que la población de Mislata ya lo tiene pensado, y lo del Mapa, ¡bah¡  ya lo solucionará quien venga detrás. 

Por cierto ¿Qué corbata me combina mejor?

Publicado en Las Provincias 11 Marzo 2015

04 marzo 2015

EL CACHONDEITO

Que pesadez con el dichoso vestido! Que si blanco, que si azulón, que si dorado, menudo plastazo! El que más y el que menos también tiene unos pantalones que no sabe si son marrones, berenjena, incluso grises, y no va colgándolos ahí en la red para que el personal pierda aun más el tiempo adivinando el código de la tintada del tejido.

A mi me parece, que vamos un poco entre alterados y aburridos. En esto de los colores del vestidito de marras, ha picado medio mundo. Y este tipo de debate, de galgos o podencos, de blanco o azul, es más propio de la falta de noticias de Agosto que del denso Febrero. Se supone, igual es mucho suponer, que en Febrero y Marzo, se está por asuntos más serios y más trascendentes.

Aunque bien pensado, a lo mejor es que estamos ya tan hartos de los “asuntos serios”, que nos hacen falta estas gilipolleces del vestido, con intervención incluida de prestigiosos institutos oftalmológicos nacionales, y luego dicen que no hay dinero para investigar, con tal de buscarse una excusa para escapar, a mil por hora, de la “cruda realidad” que nos rodea.

Porque si no nos agarramos al trampantojo de la vestimenta de la madre de la novia, o si no le damos la vuelta, por nuestro bien y por el bien de todos los valencianos, a lo de “el caloret”, andamos perdidos, estaremos para echarnos a las llamas de la falla que nos pille más cercana en la noche del 19.

Y es que cada semana, los episodios vergonzosos superan a los de la semana anterior. Nos quedamos tan ojiplaticos, como dijo alguien, que es natural que exista confusión a la hora de distinguir los colores del vestidito. ¡Que suerte tendríamos si estos fueran los grandes conflictos en los que estamos atrancados!

Parece ser que hay que tomarse la vida a lo Celia Villalobos. Pero esto solo puede hacerlo la señora Villalobos. En cualquier otro país de nuestro entorno o de muchos más kilómetros más allá, la pillada a la señora Villalobos, recordemos vicepresidenta del Congreso de los Diputados con unos emolumentos anuales superiores a los cien mil euros más extras, jugando con la tableta durante el Debate del estado de la Nación, abstraída en conseguir más puntuación, hubiera supuesto el cese o la dimisión, por torpeza, inmediata.

¿Cómo quieren que les consideren, señores políticos, los ciudadanos si están viendo que ni ustedes mismos son capaces de tomarse en serio el trabajo por el que se les paga?

Pero estamos en España, y hace tiempo que nos perdimos, todos, el respeto. Queremos, quizás por autodefensa, hacer de todo una chanza, tomar el modo humor, de lo vacuo, como vía de escape y nos conformamos con averiguar que, la señora vicepresidenta del Congreso, estaba enredando con el Frozen que es más moderno que el Candy Crush.


Sigamos con el cachondeito, riamos, riamos, que tal como se ve a algunos les está yendo muy bien.

25 febrero 2015

BURJADELLA O GODEBUR

“Vamos a reducir los ocho mil y pico ayuntamientos que hay en España, a mil”.  
Dijo, en una entrevista en la tele, Albert Ribera, presidente de Ciudadanos, grupo político, con espíritu de ser bisagra necesaria, en los inevitables pactos de gobierno, tras las elecciones de Mayo.

No nos prometan tanto. Nos conformamos con que tengan los pies en el suelo, o encima de una tarima. Cálcense como quieran, pero pisen la superficie de la tierra. No caminen sobre las nubes. No nos bajen la luna, nos conformamos con que bajen la luz.

Entramos en las últimas semanas de la carrera, se calientan las bocas, se aspira entusiasmar a la audiencia, enganchar a los indecisos, atraer a los cabreados, se ansia generar titulares, entonces pasa lo que pasa, y las sandeces salen de la boca a borbotones. La suerte que tienen los aspirantes a entrar o permanecer en ese universo al que han bautizado como “casta”, es que los receptores de sus mensajes, suelen pasárselos, a los mensajes, por el arco de triunfo. Es el trato no escrito por el cual, se acude al refrán, de hacer oídos sordos a las palabras necias. Todo queda en el aire, hasta que se invente la máquina capaz de recuperar los sonidos. Lo que faltaba, además de las hemerotecas, videotecas, fonotecas, un aparato que recuperase del éter las promesas vanas. Menudo compromiso, para políticos, tertulianos y columnistas.

Dicen los otorrinos,  que con el paso de la edad se nos endurece el tímpano y también dice el sentido común, que con el avance de las campañas electorales a los electores se les hace más ancho el canal-me-entra-por-un-oído-y-me-sale por-el-otro.

Ya tenemos callo de escuchar promesas, pero hay promesas que provocan que nos removamos y digamos ¿Qué dice éste señor? Quizás los anuncios más imposibles, los discursos más esperpénticos, las acciones más horteras, formen parte de los protocolos del marketing político más avanzado. Quizás el señor Rivera diga estas cosas de fusionar ayuntamientos para llamar la atención, tal como la que hace años le llevó a posar desnudo en los carteles electorales.

Que Ciudadanos quiera reducir el número de ayuntamientos, es lógico, pero pasar de ocho mil ciento veintidós municipios a mil, es como saber de antemano que no va a ser posible. Nos conformaríamos con bajar a cinco mil.
Por si acaso, ya saben, ejemplo, Burjadella o Godebur, sería la fusión de Burjassot y Godella. Pero el problema sabemos que no es el nombre.

La Administración hay que adelgazarla, pero tienen que haber muchos pactos por en medio, mucha reflexión, mucha colaboración de los vecinos y mucha valentía política para adelgazarla. Y no creo que seamos capaces de encontrar el día para hacerlo.


En éste momento, ¿queríamos algo más?, ¿un terremoto? Dicho y hecho, ya lo tenemos y además se habla de Fallas, y hasta de fallas geológicas, como hace tiempo no se había hablado.

Publicado en Las Provincias 25 Febrero 2015

18 febrero 2015

EL HOMBRE QUE SUFRÍA DEMASIADO

“Alberto Fabra, proclama que el PP es ahora el partido más honrado del panorama político”.

El párrafo anterior no es un chiste, ni está sacado del Club de la Comedia, es un titular de Las Provincias el pasado domingo 15, dos días después de haberse hecho pública, la petición del fiscal de unas cuantas decenas de años de cárcel para la anterior cúpula de los populares en la Comunidad Valenciana. Lo que no nos decía el titular fue cuanto enfatizó Fabra en la palabra “ahora”, si subió el tono de voz, si hizo un guiño cómplice al auditorio, si habló con su habitual estilo monocorde plano y cuantos segundos, o minutos, de enfervorizados aplausos recibió de los presentes en el acto.

No hay que tomárselo a mal, después de estar pasando lo que está pasando, no hay que tomárselo a mal. Vamos a decir que está acumulando méritos para que de una vez por todas, el dedo designador, tan lacerante como el que le cayó a Tomás Gómez, le señale como candidato. Largo calvario el que está transitando Fabra, Alberto.

En ocasiones, pocas eso sí, hasta te pones en su sitio, y piensas la de veces que este hombre, en estos días de pasión, debe de rumiar ¿Por qué me tengo que comer el marrón, la mierda dicho en fino, que debería haber comido otro? ¿Por qué me dí tanta prisa al aceptar ser el  sustituto?¿Por qué no me leí todo lo que se publicaba entonces sobre el desmorone del castillo de naipes? ¿Me pudo la vanidad o la ambición? Si faltaba algo ¿Qué líos hay con el Ecclestone?.

Y es que estos son los guijarros del camino que lleva hasta las banderolas en las farolas. Algunos de esos carteles colgados tan altos que hacen que los candidatos pierdan, aun más, el sentido de la realidad.

Y ahora, acabo de acordarme de otra frase de Fabra, en la reseña de LP, dedicada a los que “han estado torpedeando” la Comunitat Valenciana. Tiene razón el aun President del gobierno de los valencianos, pero también tiene que reconocer que torpedos contra la imagen, la credibilidad, de la Comunidad se han lanzado a cientos, desde las ensoñaciones de los fallidos megaproyectos que se plantaron en secano y que nos han dejado tal como estamos. No quiero escribir ni “hazmerreír”, ni “desprestigio”, porque también es mi tierra, y la tierra de los que fueron tachados de cenizos, cuando alguna vez apuntaron que las mangas eran mucho más cortas que los brazos, que los bolsillos no eran infinitos.

Hitchcock, dirigió en los años treinta “El hombre que sabía demasiado”, le gustó mucho el tema al director británico, dos décadas después realizó otra versión de la misma película y repitió titulo.


Francisco Camps no debió de ver ninguna de las dos versiones, era muy joven. En el desempeño de su cargo publico en la Generalitat, no se enteró de nada, o eso dice. Pero él solo, ya merece otra película, muy larga, para asombrados e indignados.

Publicado en Las Provincias 18 Febrero 2015

11 febrero 2015

INCOHERENCIA E HIPOCRESÍA

Vaya año de elecciones, a las ya sabidas, se han agregado las andaluzas y además las de Borgen, magnífica serie danesa que así, con la llamada a las urnas, cerró su segunda temporada.

Lo peor, de las largas campañas electorales españolas, son las encuestas,  contradictorias, muestreos a la medida del que paga, supuestos que marean, y aburren, sobre todo aburren a los lectores, oyentes, televidentes y creo que hasta a los que se retiran a meditar por los pecados propios y ajenos.

Hace unas semanas, publiqué “El año de las encuestas”, advertía y me advertía, sobre la lluvia de sondeos que tendremos en el 2015, tan solo ha transcurrido un mes y compruebo que me quedé corto, esto no es la lluvia, esto es el diluvio de intenciones de voto, de gráficos que suben y bajan, de líderes poco queridos y poco conocidos, de batiburrillo de datos, de miedos, sustos, y presagios de tiempos de cambios.

Entre los sorprendidos y helados, ante las posibilidades de los que se han colado en su sacrosanto espacio, están los partidos tradicionales, PP, PSOE, IU, CIU, PNV ¿Cómo pudieron creer que pasando tantas cosas, no pasaría nada?. Solo hizo falta que un grupo, capitaneado por unos, hasta ahora, desconocidos funcionarios universitarios, tan casta, aunque no lo quieran reconocer, como la casta que critican, estableciese un nexo emocional, muy estudiado, con el estado de ánimo de millones de españoles profundamente cabreados.
Es imposible evitar la tentación de acudir a la famosa frase de Tancredi, el personaje de Lampedusa, el sobrino del Príncipe de Salina, el Gatopardo, “Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”. Es la contradicción, es el gatopardismo. En las ciencias políticas, y de eso saben mucho los que se presentan como los rescatadores de la sociedad española, se suele denominar “gatopardista” o “lampedusiano” al político que inicia una transformación política revolucionaria pero que en la práctica solo altera la parte superficial de las estructuras, mañas, del poder, conservando el elemento esencial de estas estructuras. Seguro que les suena esto, comparen con lo que están viendo y escuchando a Podemos en las últimas semanas, y ya verán como les suena. Observen el lenguaje.

Y a la vista de los últimos, o penúltimos, acontecimientos protagonizados por Monedero, Podemos, incoherencia total, unos estarán tranquilos, otros seguirán desesperados.

“¿Y ahora que sucederá?, preguntó el Príncipe Fabrizio.
¡Bah! Acuerdos orillados de refriegas inicuas, y después, todo será igual pese a que todo haya cambiado, respondió Tancredi”.


Cambiarán las formas, quizás los actores, pero la grave corrupción que asola a la sociedad española, es muy difícil que se disuelva de la noche a la mañana. La transparencia solo la encontraremos en el vidrio y ya sabemos lo frágil que es. 
Después, palabras, decepción, oscuridad, silencio.

Publicado 11 Febrero 2015 en Las Provincias

05 febrero 2015

EL DEDO INDICE (de Mariano Rajoy)

Que semana tras semana se vaya retrasando la designación de Alberto Fabra como candidato del PP a la Presidencia del Consell, está claro que obedece a los inciertos resultados que proporcionan las diarias encuestas que se encargan, desde Génova, Madrid, con el fin de otear por donde soplan los vientos en esta parte de la península. Los vientos, por aquí, son desconcertantes, pasmosos por lo cambiantes, no por otra cosa, que aquí somos muy, pero que muy, sufridos. Mira que nos han hecho, y nos han dejado de hacer, y cargamos con todo. Aquí solo quemamos las fallas y hay quien cree que es para dejar espacio para plantar la del siguiente año.

Ahora el suspense, está en que la designación se retrasa, hasta el punto que hay quien está muy de los nervios. Se trata de posar el gran dedo índice en un candidato. Pero, ¡ay! no es lo mismo que el candidato gane, a que el candidato pierda. No es lo mismo, ni parecido. Y claro, si algunos no ven a Fabra como el gobernador de una comunidad autónoma, esos mismos, aun lo ven menos como aguerrido porta estandarte y persistente batallador en la oposición.

De cualquier modo, sea el resultado que sea el que nos deparen las urnas en mayo, tiene muchas narices que el candidato a liderar a los valencianos, que deberá o debería adoptar decisiones algunas veces enfrentadas a las del Gobierno Central, sea designado, precisamente, desde ese Gobierno Central. Por lo que está mucho más claro, que se designa, en caso de que las encuestas sean favorables, a un candidato que sea cómodo, que no cause problemas, que sea incapaz de levantar la bandera de El Palleter, que sea un angelsiseñor, que tenga la paciencia de san Job, y unas tragaderas como el cañón del Colorado.

Y todo esto, porque a estas alturas de la película, seamos claros y no continuemos engañándonos a nosotros mismos, la Autonomía Valenciana, como tal, desde hace años que no existe, que solo es una manera más de delegar formas paro no fondos, por el Gobierno Central. El Consell, las Consellerías son el equivalente de las antiguas delegaciones de sanidad, educación, vivienda, obras públicas, etc., etc.. No continuemos engañándonos, de discusiones sobre señas de identidad, discusiones bizantinas por lo obvio, de ahí no pasamos, ni pasaremos.

Si el PP es un partido centralista, el PSOE no ha sido menos, aunque haya perdido tiempo en disimulos. Ninguno de los dos han creído nunca en la España de las Autonomías, ni remontándonos a los tiempos de Suarez, Abril Martorell, González, Guerra y no digamos Fraga o Carrillo. Pero lo que viene, anuncia que viene, o puede venir, tres cuartos de lo mismo. Podemos es más madriles que el oso y el madroño, centralista hasta la médula, UPyD desconfía de todo más allá de la madrileña M30, los otros, los otros, igualito.


Es la larga marcha desde Octubre del 77, en la que los valencianos pedíamos, reclamábamos nuestra Autonomía, hasta el momento que vivimos.

Publicado en Las Provincias 4 Febrero 2015

14 enero 2015

AÑO DE ENCUESTAS

Charles de Gaulle dijo “Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden cuando alguien sí lo cree."

Quizás, lo peor que le puede pasar a un político es que dejen de creerle. De lo peor que le puede ocurrir a un País es que se retire la fe en sus políticos. En España, desde hace unos años, los ciudadanos no creen lo que les dicen sus políticos, sus administradores. Son tantas las palabras vacías, que se han escuchado, que a algunos solo se les cree en el frío cuando hace mucho frío, y en la lluvia cuando diluvia.

Se viene especulando tanto y desde tanto tiempo, con la salida de la Crisis, se han tanteado y tonteado con fechas, como quien juega a la ruleta, anunciaron  “el segundo semestre del 2012”, “la primavera del 13”, “el verano del 14”, con una inconsciencia e inconsistencia, más propias de una tertulia de sobremesa que de las previsiones que deberían de hacerse en despachos con alfombras de cinco centímetros de calado. Y eso que, por fortuna, ya quedaron muy atrás aquello de “los brotes verdes” que se convirtió en una leyenda urbana casi como la de aquella chica que anestesiaron en el probador de una tienda de moda, para extraerle un riñón. Desde que Enero apareció en el horizonte, el sonsonete que este 2015 va a ser un año maravilloso, nos golpea a todas horas. Y el personal, ya se lo toma, y solo van quince días, como si no fuera con él la cosa. 
No se maquillan datos, directamente se miente sobre la calidad del empleo, y tan tranquilos.

Aquí estamos, en este lado de las noticias, aun esperando expectantes los resultados de Conferencias, Convenciones, Interparlamentarias, y demás historias, tinglados que por cierto pagamos todos, montados para asombrar no sé, ni saben, a quién, porque en este minutado de la película todos tenemos la certeza que de ellos, de los perpetuos  políticos, no va a salir nada que nos alivie nada.

Pese a los avisos que les están enviando las encuestas, continuamos en dos mundos distintos. A su bola y en su bola, nos hablan desde otro mundo, desde un mundo a lo Mato, con cañones de serpentinas y caramelos de fresa.
En el otro lado, los electores muy hartitos, así lo confirman, desde hace muchos meses, toda clase de encuestas van a proporcionarles, en tanto tengan ocasión, un gran susto a los dos “grandes” partidos.

Hace un par de años estaríamos hablando de una gran abstención, ahora según los sondeos, el voto dormido parece que está despertando. Y se está recobrando pese a que le hacen propuestas vistosas, pero tan absurdas, que saben, los mismos electores, que quizás les vuelvan a engañar, pero son voces nuevas y el atractivo por lo nuevo suele causar mucha confusión.

Empecé con una cita, finalizo con otra cita, esta de Toynbee “El mayor castigo para quienes no se interesan por la política, es que serán gobernados por personas que si se interesan por ella”.

Publicado en Las Provincias 14 Enero 2015


08 enero 2015

DESDE HOY

Ya se acabó la fiesta. Hoy las rebajas, que no duden serán, como todas, las más grandes de la historia, y a comenzar una semana en miércoles para volver a la normalidad, a eso que nos lleva de sobresalto en sobresalto, a lo que llamamos la normalidad.

En los últimos años, hemos tenido que escuchar, ver, y leer, tanto y de todo, que parece, hasta el próximo telediario, que ya estamos curados de espanto, de lo cotidiano, que nos hará reparar que aun no hemos tocado techo ni aun nos hemos sumido del todo en la sima.

Pero no seamos cenizos, ahora toca optimismo. Así estaba escrito en el libro de los Destinos Electorales, y todos lo sabíamos, por muy jodida que estuviera la cosa, en el Quince tocaría alegría. Aunque estemos, como decía el bueno de Miguel Sirera, hechos tabaco, ahora toca vender jovialidad y poner mucho ¡ji, ji, ja, ja!, en cada una de las páginas del argumentario y decirlo, porque los argumentarios, están pensados y hechos para que sean remachados una y mil veces, con la idea de que vayan calando en los que los escuchan, que al fin y al cabo, son los que darán las papeletas a las urnas, y el negoci es el negoci.

Hoy, arranca la carrera hacia el 24 de Mayo, así que ¡alegría!, ¡alegría!, aunque a algunos, quizás a muchos, nos entre una depre de miedo, no porque nos duela el juego oficial, allá cada uno con sus mentiras o sus verdades, sino porque nos vamos a hundir en angustiosas reflexiones, repasando que algo estamos haciendo mal, que debemos de ser unos manirrotos compulsivos, ya que a nosotros no nos salen los números con tanta euforia como nos están queriendo hacer que creamos. Los meses se han alargado, o las pagas se han encogido, o las dos cosas a la vez. Dentro de nada, recibiré una carta de la ministra Bañez que, con su habitual gracejo onubense, me comunicará que se me incrementa la pensión un 0,25%, con lo cual si, con eso, no me cuadran las cuentas será porque sigo siendo un derrochador. Y es que, lo parece, somos casi todos, unos malgastadores de tres pares de narices. Casi todos unos alocados con los euros, excepto los que se los gastaron a manos llenas, los que los tienen escondidos en vete a saber donde, y los que aun siguen, por ahí y por aquí, tan encantados de haberse conocido.

Preparados, desde hoy mismo, nos bombardearan diciéndonos lo buenos que son todos, los de la casta, los de las tríbus, los de Berlín, los de Atenas, los de Bruselas. Y alguna que otra amenaza. Que no nos pillen distraídos, veamos más allá de la retórica, de momento se trata de lo cercano, de las calles, los pueblos, la Comunidad, la financiación, de los desdenes, del olvido.


Si hasta ahora, alguna vez cogimos la papeleta electoral un poco a ver que salía, este año habrá que saber muy bien que se hace. Nos jugamos mucho. Por delante veintipocas semanas, desde hoy, pensemos, repasemos y obremos en consecuencia. 

Publicado en Las Provincias 7 Enero 2015

31 diciembre 2014

EL PANEGÍRICO

El capellán, antes de dirigir unas palabras a los asistentes al funeral, observó el grupo de coronas que había junto al féretro, a las numerosas personas congregadas, caras conocidas, y dedujo en unos instantes algo, tan alejado de la vida real del fallecido, que cuando convirtió sus pensamientos en palabras, hizo que los hijos del extinto se mirasen entre ellos, asombrados, por lo que estaban escuchando, y que los nietos mayores, hiciesen guiños de extrañeza.

El panegírico del sacerdote, fue tan encendido, queriendo consolar a los hijos y al resto de la familia, tal vez también deseando engordar el cepillo de las limosnas, que adjudicó al difunto unas cualidades que éste, en vida, ni pensó, ni quizás quiso tenerlas. Mi abuelo Enrique, tuvo muchas virtudes, pero no fue precisamente la perseverancia en el trabajo, uno de sus rasgos a destacar, por mucho que, en su funeral, la bondad del oficiante quisiera concedérsela. Sus otras virtudes, hicieron que los nietos conservemos de él, de su paciencia, de lo que nos enseñó, un buen recuerdo.

Todo esto viene, porque me he acordado de la parte anecdótica del funeral de mi abuelo, porque me he tropezado con un artículo, escrito por un recién descendido desde otro mundo, que él afirma, superior, que es todo un panegírico, una loa, una colosal engreída adulación, jabón en busca de recompensa, dedicado a un figurado empresario, al que deseando darle tanta coba, llega a poner en ridículo.

Dejémoslo, estamos en el último día del 14, un año fatal, inolvidable aunque nos esforcemos en olvidarlo, igual que a sus colegas 13, 12, 11….¿hace falta retroceder más? Estamos apurando las horas, como si sumándoles veinticuatro más, fuese a cambiar todo, o tan solo algo, y sabemos que no va a ser así, pero nos lo queremos creer. Y nos lo repetimos y nos lo repetiremos mil veces, aunque reconozcamos que cada nuevo día, sea en el mes que sea, debería ser un nuevo año.

Así, que vamos a aprovechar las horas bobas de la tarde del 31 para hacernos listas, para nosotros. Nuestro resumen del 14, lo más querido, lo que nos han dado más repelús, los pequeño nicolases que todos conocemos, los pelotas, los gorrones que se pegan como lapas.

Le decía, días atrás, a un amigo, el 15 va a ser un año cargado de sorpresas. Aunque si sospechamos que habrá sorpresas, estas ya no serán sorpresas. Sorpresa no serán los resultados de las elecciones de mayo, serán la consecuencia del día al día que estamos viviendo, que estamos leyendo, que estamos escuchando. Sorpresa, más bien milagro, sería que obtuviese el PSOE, una diferencia que le permitiese gobernar, pero no será sorpresa el que vuelva a tener unos malos resultados, solo será la resultante de cómo está trabajando en los cuatro años que transcurren entre urnas y urnas.


Les deseo el mejor 2015, pese a salarios, pensiones, subidas, recortes, pese incluso a asombrosos optimismos. 

Publicado en Las Provincias 31 Diciembre 2014