31 mayo 2014

CASTAS

Me sorprendió más, mucho más el final de la primera parte de la séptima temporada de Mad Men, que los resultados electorales del pasado domingo. A mi, me caen bien los personajes de Mad Men, me traen muchos recuerdos de cuando aun no tenía la barba blanca. A otros, le gustan las series de guerra, prefiero las guerras que no hay tiros, aunque a veces aun lleguen a ser más feroces.
A los resultados
¿Qué esperaban de los ciudadanos, los dos grandes?, un día les antepondran  el “ex” y les costaará mucho quitárseñp.
¿Qué esperaba el PSOE después de meses, años, de vacaciones, mirándose el ombligo, contando nubes?
¿Qué esperaba el PP, después de los ciclones gurtelianos, de las cuentas en Suiza, de Barcenas tirando y no tirando de la manta, de las chapuzas?
¿Qué esperaban PP-PSOE del arrastre electoral de líderes regionales tan carismáticos como los que tienen por aquí mismo?
Estaba todo cantado. Si hasta ellos mismos, los aparatos de los dos partidos, sabían que la fuga de votos iba a ser enorme. Pese a ello, calcularon mal la dimensión de los escapes y la aparición de nuevos actores en la escena política española. Nuevos actores, electores muy jóvenes que en lugar de “pasar”, en lugar de no votar, en lugar de votar en blanco, decidieron, esta vez, votar utopía y votaron. Y alzaron desde la nada al cuarto lugar a Podemos.
¿Qué hará Podemos? El tiempo y al tiempo.
Por cierto, cuando Podemos utiliza la palabra “casta” es para definir “parte de de los habitantes de una sociedad que forma una clase especial”, porque “casta/o” también define a “honesto, puro, que no tiene picardía ni sensualidad”. Y sinceramente, en esta definición no meto, ni con mazas de picapedrero, ni al PP ni al PSOE.
Sea cual sea la palabra “casta”, ya verán como va a ser uno de los términos que más se van a utilizar en el próximo futuro, hasta que los medios le cierren el grifo de las tertulias al líder de Podemos. Que se lo van a cerrar, que van a gastar poco en maquillaje, que va a ser un visto y no visto en los programas de la tele que arrastran audiencia de la que cuenta.
¿Y que va a suceder tras el susto? ¿Qué harán PP y PSOE? Nada. Algunos cambios cutáneos, y Congresos atados y bien atados. A seguir en el machito.

Fernando Martínez Castellano

29 Mayo 2014

24 mayo 2014

REFLEXIONARÉ

Hoy es Día de Reflexión. Mañana domingo, nos toca ir a las urnas. Y pese a todos los que han hecho que esta campaña haya pasado lo más inadvertida posible, hay que elegir. Por intuición, rechazo, fidelidad, porque lo que se dice conocer las intenciones de unos, de otros y de otros, de eso no tenemos ni idea. Es esta campaña escamoteada, se ha hablado mucho de sexo, de menosprecio y nada de objetivos concretos.

Así que mi ánimo es, para hoy y mañana, reflexionar. Esté donde esté, reflexionaré.

Va a ser un fin de semana para recapacitar, dentro de un orden, controlado, porque sino me subiré por las paredes como un drago ibicenco.

Filosofaré sobre la extraña unanimidad de los Patronos de la Fundación del Valencia CF, cuando decidieron a quien vender. Esa unanimidad, sin un voto en contra, sin una abstención, sin un voto particular, me ha dejado anonadado durante días. Repasaré, ese mirar hacia otro lado de los patronos de los patronos, esos acuerdos ¿acongojados?, de Generalitat, Diputación, Ayuntamiento, que ya los quisiéramos los valencianos en otros asuntos de bastante más calado para la Ciudad, la Provincia y la Comunitat.

¡¡Que lastima que RTVV no pueda volver a emitir Bienvenido Mr. Marshall!!. La ocasión, ¡que ni pintada!

Pensaré sobre el aluvión de análisis, seguro que ya están escritos, sobre los resultados electorales, porqué en España nadie pierde unas elecciones, porqué Rubalcaba no se retira de una vez, y hasta los porques de la alta abstención.

Reflexionaré sobre como pasa el tiempo, que la semana que viene vuelvo a cumplir años y que ya tengo uno más de los que dice Wikipedia.

Me estrujaré la cabeza para pensar como huir del bombardeo mediático que nos espera desde Madrid. Vamos a tener “Décima” o “el gran Simeone”, hasta en la sopa, aunque ya son más tiempos de gazpachos que de sopas.
Me coleccionaré los superlativos de los periodistas hooligans mesetarios, si los argentinos se atrevieron a llamar a Maradona “Dios”, los de aquí no se van a quedar cortos.

Y luego, esperaré a ver si llueve de una puñetera vez.

Fernando Martínez Castellano

24 Mayo 2014

20 mayo 2014

EN VENTA

Fueron tiempos, acontecimientos, que nos debieron de agarrar embelesados en el sueño. Estábamos tan encantados de habernos conocido, de creernos que nos hallábamos en la cima del mundo que aquello, el estallido de la burbuja, el estallido de sueños huecos, nos pilló de sopetón.
Quizás pensábamos que todo era pasajero, ya cruzamos, en años anteriores, por un bache en el que calculamos que nos quedábamos descolgados, ante las grandes inversiones estatales en Madrid, Barcelona, y Sevilla. Sobrevivimos a los fastos del 92.
Lo nuestro no era estar en la medianía, ni andar suplicando más atención, en euros y en cariño. En negro sobre blanco gritamos que “queríamos que nos quisieran”. Inventamos eventos con el ánimo de subir a la fama y por precipitados, por ilusos, por creernos “nuevos ricos”, recibimos “cornás” de truhanes internacionales.
Salimos del bache, trepamos y nos sentamos en la cumbre. O eso presumíamos, porque también volvimos a ser victimas, eso sí, con nuestra colaboración, entre otros, de algún que otro canoso pícaro al que le gustaban más nuestros euros que pasearse por el Mercado Central y no fue al único, al boss de la F1, al que le atrajeron los euritos y la prodigalidad de los valencianos.
De la frondosa arboleda fueron cayendo las hojas, una detrás de otra, en poco tiempo, y nosotros en Babia. Perdimos, de modo exagerado, protagonismo en el concierto nacional y seguimos ofuscados entre las nubes de colores. No abrimos la boca. No vendimos, regalamos.
Y no sé, porqué estoy escribiendo en plural, cuando la mayor parte de los actos que nos llevaron hasta aquí tienen unos autores con nombres y apellidos, cuando “nosotros” muchos de nosotros solo fuimos atónitos testigos de lo que estaba sucediendo. Pero nuestro silencio nos hizo cómplices.

Hoy puede caer una de las últimas hojas, pese a estar en Primavera, aun siguen cayendo hojas. Esta será más dramática. Entre populismos, salvapatrias y demagogias que no resisten el más mínimo paso por el cedazo de la lógica. Nos agitan como peleles. Mienten, porque la mentira es gratis en España. El tiempo lo dirá, salvo error y omisión. Si los nervios no acaban antes con nosotros, y nos peguemos otro gran batacazo.

26 abril 2014

LA DECLARACIÓN a Hacienda

Recuerdo aquellos pupitres, como si los hubiera visto hace una semana, y nos separan sesenta años. Los ocupamos cuando ya éramos de “los mayores”, las mesas ya sabían latín, griego, física y química. Un tintero en la parte superior derecha, entonces los zurdos eran condenados a la hoguera, tapa del escritorio que se alzaba, cubriendo un enorme cajón.

 “Pata Gallina”, bajo este alias oculto a un conocido miembro, no corrupto, de la sociedad financiera valenciana, se fabricó un tríptico de cartón, al que pegó estampas de todas las vírgenes del santoral. Cuando llegaba un examen, mi compañero, plantaba en la mesa el tríptico de las vírgenes,desde Covadonga a Montserrat pasando por todas las andaluzas, se encomendaba a todas ellas, y atacaba las pruebas. No se si por fe o porque entre las estampas ocultaba alguna chuleta, la cosa le funcionó un par de trimestres. Al tercero, con la llegada de la primavera, en el tríptico entraron las fotos de Ava Gardner, Kim Novak y Brigitte Bardot. A “Pata Gallina” le distrajeron aquellos escotes, y le voló el trimestre. Por suerte para mi compañero las rentas de los anteriores le salvaron el curso.

¿Y lo de Pata Gallina a qué viene? Aclaro. La semana próxima, voy a preparar, como millones de españoles, la Declaración a Hacienda y se que me va a sentar, igual que a millones de españoles, como un tiro en las partes nobles. Y me he acordado del tríptico y las estampitas.


He cogido los restos, no están los tiempos para cohetes, de una carpeta azulona y la he doblado y me ha quedado como la capilla portátil de un torero. Ahora me falta pegar las estampitas. No caben todos. La línea roja de Fabra, Rato, Serra, Blesa, Arturo el repeinado, Diaz Ferrán, Sandokán, los de las traductoras, Milagrosa, el del chantaje de Navarra, Urdanga, los de la CAM, la cúpula del Banco de Valencia, los catalanes del Palau, los ERES andaluces, los sobresueldos… No caben los que han vivido de nuestras “declaraciones”. 

Miraré el tríptico, ordenaré los datos para Hacienda, me acordaré de todos, y todo me hará más efecto que tomar mil activias de golpe.

fmc

Publicado en Las Provincias 26 Abril 2014

19 abril 2014

MIENTRAS........

Mientras crecen los rumores, parece que son más que rumores, que desde Presidencia del Consell, se están reacomodando fondos, reajustando partidas, para que el señor President, pueda darse una vuelta por todas las radios y televisiones, de la Meseta nacional, con el fin de que alguien se entere que él es el sucesor de Camps y quiere seguir siéndolo por unos años más.

Mientras, nos asustábamos y asombrábamos en la blandura, en la falta de punch de D. Alberto, a preguntas descaradamente hechas a medida por entrevistadores amigos.

Mientras, nos preguntábamos cuantas toneladas de coraje habría que inyectarle, a un político, tan dócil, tal como se mostraba en las entrevistas, para que fuera capaz de reclamar tenazmente una financiación justa, más la deuda arrastrada del Estado con la Comunitat Valenciana.

Mientras, días arriba, días abajo, todo esto sucedía, el falso techo provisional, mucho provisional hay por todas partes, de un aula infantil del Colegio Cervantes de Valencia, se venía abajo. Por fortuna los niños ya no estaban en clase.

No es el primer colegio, en Valencia ciudad, que sufre un accidente de estas características, recordemos el Luís Vives, en la calle Cuenca, que también tuvo la suerte de que la caída de la escayola se produjera cuando las aulas estaban vacías de críos. 
   
El mantenimiento de estos edificios, (Cervantes, Vives), corresponde a la Consellería de Educación, que alega que no tiene un euro. Bueno, será un euro para estos menesteres de conservación, porque todavía nadie ha explicado de donde salieron los miles y miles de euros que se llevó la selección española de Baloncesto, hace menos de un año, por una exhibición en Castellón.


Mientras, la señora Alcaldesa de Valencia tan vehemente para algunos asuntos, muestra su lado prudente, callado, en estas cosas. Ha entrado en la muda, en cuanto se refiere a cantarle las veinte, a la Consellería de Educación que cae más cerca que el Ministerio de Fomento al que se le ha respetado bastante más que lo han hecho desde allí a nosotros.

fmc
Publicado en Las Provincias 19 Abril 2014

12 abril 2014

INVISIBLES A RATOS

A veces te dan ganas de pensar que hemos sido objeto de un ensayo, la invisibilidad de los cinco millones de habitantes de la Comunitat Valenciana, ensayo en el que deben de haber intervenido los prestidigitadores, magos, nigromantes que destacan, ahora mismo en los cinco continentes. La escuela de David Copperfield al completo.
Nada por aquí, nada por allá, y ¡plas!, más de cinco millones de personas, más de 23.000 kilómetros cuadrados, invisibles, incorpóreos, metidos con un golpe de escoba debajo de la alfombra. Hemos desaparecido, no contamos ni para los hombres/mujeres del tiempo. Cuando hablan de bajada de temperaturas, por aquí llegamos a los treinta y tantos grados, cuando hablan de calor, las nieblas nos impiden ver la esquina de enfrente y la humedad se nos mete en las vértebras.
Esfumados de los noticieros nacionales, solo nos vuelven a poner en el mapa para señalarnos como el mal ejemplo, siempre por culpa de algún patético individuo ridículo, entonces parece que todos hagamos el ridículo. Sólo para que nos sintamos abochornados de vivir bajo el mismo cielo que algunos elementos.
Quizás nos podríamos consolar diciendo que más vale no aparecer, que aparecer como aparecemos.
Y cuando aparecemos, lo hacemos, hasta en las televisiones parroquiales de Polonia, con una comedia buffa, el hazmerreír de todo el mundo, ni las peores películas de Esteso y Pajares tenían guiones y actores tan esperpénticos y si faltaba algo, un italiano pizzaiolo incluido, para que no faltase nada.
Que manera de dar risa. Que espanto. Que modo de desprestigiar una Comunidad, una Ciudad. 
Los políticos valencianos son impresentables, pero muchos ciudadanos hacen méritos diariamente para superarlos en sus desvergüenzas.
Decimos o dicen algunos, ¡¡Ay, somos como Sicilia!! En la ignorancia, en lo grotesco. En Sicilia, ya le habrían enviado un pescado muerto, alguien tendría la nariz cortada, o habría sido visitado por algún soldado de Cinquemani. 
Pasará esta historia, para no dormir, y seguiremos con la venta del Valencia C.F. s.a.d. que también es otro serial, que va a dar mucho de si. Y recemos para que no se le crucen los cables a alguna tribu del Este que va en las ofertas.

Dice un amigo, “Si los valencianos nos “fuésemos”, en España, solo nos echarían de menos los programas de humor”.  


fmc.
Publicado en Las Provincias 12 Abril 2014 

30 marzo 2014

TROMPAS Y TRANCAS

Una par de días después de que a las 17:57 del 20 de Marzo se abriera la puerta a la primavera, se celebró, un año más, en Granada, en su inverosímil “Botellódromo”, municipal por supuesto, la llegada de la estación más sorpresiva del año, con una bebercia colectiva en la que participaron más de 19.000 jóvenes, viajados desde los cuatro puntos cardinales. En la juerga se bebieron hectolitros y hectolitros de alcohol, en todas sus destilaciones y nacionalidades, aliñado con química que induce a la inhibición y euforia. Como era de presumir, abundaron las intoxicaciones etílicas y de las otras, y como sucede todos los años, se ocultó el número de menores afectados por las mezclas. 
Al día siguiente el inconcebible Botellódromo granadino, apareció cubierto por toneladas de basura, que para vergüenza de todos, era escarbada ansiosamente por decenas de personas a la busca de algo para llevar al bolsillo o a la boca.
No me importa de que color fuera el “genial” alcalde al que se le ocurrió el invento del Botellódromo, pero estoy seguro que debió reforzar su idea con un “atraerá más turismo joven”, con un “si están todos en el mismo espacio estarán más controlados”, con otro “los supermercados verán como aumentan sus ventas”, y seguro que “con algo tienen que divertirse los mussassoss y las mussassass”.
Lo malo es que lo de Granada no es un hecho aislado. En Valencia se prepara un fiestorro para mediados de Abril. Miles de botellones se practican en todas las ciudades todos los fines de semana. Y no sabemos que hacer ni con ellos ni con los jóvenes a los que esta parece ser la única puerta de escape. En España hay miles de Concejalías de la Juventud y ninguna ha sabido crear planes alternativos al beber por beber, al beber para creerse realizado ya que en otros campos les dan con las puertas en las narices.

Los botellones, sean macros o sean micros, no son “cosas de chiquillos” aunque cada día se bebe con menos edad, es un gran problema que está ahí, delante de todos, y que no se soluciona con cuatro personas y un nombre, Unidad Móvil Informativa, cuatro personas para una ciudad desparramada como Valencia.

Publicado en Las Provincias 29 Marzo 2014

22 marzo 2014

CIEN AÑOS NO SON NADA

No acabo de entender el papel que desempeña, el Ministro de Asuntos Exteriores, “el valenciano” García Margallo, como portavoz del Gobierno en el espinoso asunto de las relaciones con CiU y ERC y la pretendida consulta, en Cataluña, para el mes de Noviembre próximo.

No comprendo, no voy más allá, porqué García Margallo tiene que hacer declaraciones y advertencias, más o menos apocalípticas y no hace ese papel, en el caso de que haya que hacerlo, otro miembro del Ejecutivo de Rajoy, incluyendo su vicepresidenta.

En este asunto, del embarque de Artur Más en una aventura cuyo final se conoce, pero que puede producir oscuros daños colaterales, hay que andar, en esta fase, midiendo muy bien las palabras y los gestos. Y dentro de esta “gestualità”, acudo a la escuela italiana de diplomacia, no me cabe la palabra “Exterior” cuando es una cuestión “Interior” y nada más que Interior.

Una cosa es que el Ministerio de Asuntos Exteriores mantenga los debidos contactos en el Exterior, para explicar la postura del Gobierno de España en este episodio, que se le ha ido de las manos no solo a Más, y otra cosa, es que Exteriores supla al Ministerio de Administraciones Públicas, que mira por donde tiene como responsable a Cristóbal Montoso. Quizás por ahí vaya el asunto. Montoro, como interlocutor tiene que ser más o menos como Wert.

En esto estaba, dándole vueltas a esta cachazuda lentitud, quizás sea premeditada, esperemos que no sea producto del intento de que el tiempo madure todo y a todos, en esto estaba observando la incapacidad de Rajoy-Rubalcaba y viceversa, de abordar con amplio sentido de Estado, dejando por unos días sus objetivos electorales cortoplacistas, en eso estaba cuando vi y oí al supersabio Stephen Hawking, que esto de la Tierra se acaba, que ahuequemos el ala, que en cien años se pondrá el The End sobre los siete mares y los cinco continentes.

Lo que nos faltaba, cien años no son nada, y estos PP y PSOE, cuando ya hayan transcurrido noventa y nueve años, se pondrán a discutir si hay que irse a Plutón, a Ganímedes, a Eo. Monago dirá que los extremeños, primero. Fabra, o su pertinente sucesor, pedirá permiso a alguien. Los madrileños dirán que ya son galácticos.

Ya está, nos pillará el toro. Bajará el telón.

Publicado en Las Provincias 22 Marzo 2014

06 marzo 2014

EMBOZADOS

La imagen, blanco y negro, la soledad. Tierras grises, hierbajos, sin rastro de agua, viento cero, sol de mediodía. Un hombre plantado en medio del árido terreno. Una mano sujetando un móvil junto a su oreja izquierda y con la otra mano cubriendo la boca, para que hiciera de caja de resonancia, o para que ni desde la lejanía pudieran leer sus labios. Hace años que me chocó aquella fotografía, era la estampa de lo ridículo, de lo innecesario. Todo estaba preparado, era la campaña publicitaria de una empresa de telefonía. No se cual fue el resultado del trabajo de los publicistas, pero los gestos de las manos quedaron ab eternum. Hasta tengo recortado aquella hoja de la revista, amontonada entre los papeles que no sirven para nada y que un día tendré que hacerme el ánimo de ir tirando al contenedor azul.

Hace cuatro días, quizás dos semanas, se publicó la fotografía de un concejal del Ayuntamiento de Valencia, sentado en el hemiciclo, solo, muy solo, con las manos y el móvil en la misma posición del hombre del desierto. El cuerpo retorcido. Los brazos casi forzados para acoger y recoger el teléfono. Cabeza gacha. Embozado. Esta escena no estaba preparada, no había una marca de móvil detrás, era real como la vida misma. Tan real, como las conversaciones de los indiscretos/as que te cuentan, sin que lo pretendas, a ti y al resto de viajeros, su vida sexual pasada o en expectativa, en un trayecto de bus o de metro.

Pero yo vuelvo al concejal cuchicheante, que tiene más miga. ¿Por qué estaba solo? ¿Fue el último en plegar o quizás conociendo de los recortes que dan las encuestas electorales, el primero en sentarse? ¿Estaba haciendo méritos o preparándose el viaje de jubilación?. 


Observen como me adapto al calendario. Ahora toca Fallas, las fritangas, las carpas, el esperar a que llegue “el después de fiestas”. Ahora toca el no meterse en aguas procelosas, por eso no hablo, hoy, ni del Sr. García ni del Sr. Monago, no sea que incite a que los traten como los ninots que son.

Publicado en Las Provincias 8 Marzo 2014

27 febrero 2014

EL ACABOSE

No supimos ni cuando ni como llegó. ¿2007, 2008? ¿Años antes, cuando nos creímos que por el mar corrían las liebres y por el monte las anguilas? Se acudió a todos los sinónimos, y similares con tal de no llamar a las cosas por su nombre y reconocer que estábamos arruinados y endeudados hasta las cejas. Solo, cuando vimos que a nuestro alrededor todo se hacía añicos, ya no tuvimos pudor en decir la palabra “crisis” en mayúsculas y minúsculas. Quizás las palabras “crisis” y “corrupción”, tal vez por ir tan unidas la una a la otra, hayan sido los vocablos más repetidos en los últimos cinco años.

No conocimos cuando llegó, la crisis, pero ya sabemos cuando finalizó, el glorioso martes 25 de Febrero del 2014, fecha que pasará a los anales de la Historia de España. El día del “¡¡se acabó!!” o el día del acabose.

Y con el final de la crisis, anunció el presidente del gobierno, un futuro tan transparente que no se puede ver.

Lo de Bárcenas, los Eres de Andalucía, el Palau, el Bigotes, Correa, los Gürtell, Alicante, Madrid, los Palma, el enorme Paro, ….todo chiquilladas sobre las que no vale la pena hablar, ya está todo dicho, nada aclarado, pero muy dicho.

Nos decían, que mentir en Sede Parlamentaria, era lo peor de lo peor. ¡Bah!, más chiquilladas.

Que bien, los pensionistas ya no tendrán que repagar los medicamentos, ni tampoco observaran como su pensión sube centimos y disminuye su capacidad de adquisición. 

Las calles volverán a ser baldeadas y reasfaltadas, los pasos cebra repintados, se finalizará el metro, el túnel pasante, el corredor mediterráneo, se rematarán todas las obras, y las Becas, y la Sanidad no tendrá listas de espera.

¿Será otra película de Evole y Garci?

La crisis, sobre el papel, habrá concluido, pero sus consecuencias, a los que vivan, les perseguirán años.

Se quejaran, o no, de la desafección de los ciudadanos hacia la clase política, si es que se lo están ganando a pulso.


Ya no hay excusas. Trabajo no habrá, pero fe, se necesitará a capazos para aguantar los telediarios y la máquina de propaganda.

Publicado en Las Provincias 1 Marzo 2014

19 febrero 2014

INCOMUNICADOS

Si alguna vez, en cuanto a comunicaciones, fue un sueño lo de la España transversal, ahora, Siglo XXI, hay que considerarlo una quimera, un sueño imposible. Y si en esta España radial, hay alguna Ciudad, Región, profundamente afectada estas son Valencia y la Comunitat Valenciana.

Solamente leyendo o escuchando, medios de comunicación ya te quedas asombrado, y enrabietado. Viajando, comprobando, ya es lo peor.

Tenemos déficit por tierra, aire y mar.

¿Hasta cuando hay que sufrir la penitencia por la tremenda corrupción, tolerada, en su momento, por los que ahora castigan, no a los autores del saqueo, sino a todo el futuro de una Comunidad de Cinco Millones de habitantes?

Que Barberá y Bonig apelen a la comparación con Murcia para exigir, a la Ministra de Fomento, el soterramiento de las vías del AVE, tiene muchos bemoles ¿Por qué con Murcia? ¿Por qué no alzan el listón y miran hacia Madrid o Barcelona?  ¿Por qué no se exige, e-xi-ge, el tunel pasante? 

Es que no hay un duro, nos dicen. Pues, si no hay un duro, sea para todos, no siempre para los mismos.

Lo del Corredor Mediterráneo, es una tomadura de pelo de tomo y lomo. Lo del tercer hilo, será otra chapuza dentro de la enorme chapuza que es la conexión ferroviaria entre Valencia y Barcelona. No hay viaje más desesperante, más traqueteante, más lento que el existente entre la segunda y tercera capitales del Reino de España, soportado por la línea férrea con más densidad de tráfico de toda la Península Ibérica.

Alternativa al ferrocarril, la N340, quizás la carretera más peligrosa de España, durante muchos kilómetros, de dos carriles. Muy decimonónica la cosa.

Más ancha, pero no menos peligrosa la A3, que nos lleva a la Meseta. Obras permanente, señalizaciones imposibles, y ahí y así está desde hace unos cuantos años. 

Las conexiones ferroviarias con Aragón. Igual que hace treinta, cuarenta años.


Los empresarios reclamando, pero poquito, mientras esperan que Fabra, Rus, Barberá, den un golpe en la mesa diciendo ¡Ya está bien!.

Publicado en Las Provincias 22 Febrero 2014

13 febrero 2014

LOS FIGURANTES

Cuando leí que el tinglado Gürtel pagaba a figurantes para que hicieran de entusiasmados adeptos en los mítines que montaban para el PP, se me acabaron de caer todos los palos del sombrajo.

Aquello del “autobús y un bocadillo de mortadela”, dio paso a un “toma 90 euros y aplaude como un poseso cuando te hagan la señal”.  Vamos, una claque a lo grande, nada de asientos en el gallinero del teatro, euros de curso legal. Pasta por todas partes, que era fácil conseguirla.

Los de Gürtel preparaban a los “extras” que estaban detrás de los políticos, con exquisitez, variedad y color de rostros, suéters tonos pastel y cocodrilo rampante, cazadoras con forros escoceses, decorado y vestuario de acuerdo con el argumentário del discurso.

Los que veíamos los reportajes de los masas entusiasmadas, aunque todo lo que aparecía en Congresos, Convenciones, Mítines, Campañas Electorales, lo poníamos en cuarentena, nos quedábamos a cuadros viendo como agitaban las banderas al unísono, aplaudían en el momento oportuno y reían, lloraban, se mordían los labios, cuando el mitinero de turno soltaba algo ocurrente, cosa que, por otra parte, sucedía pocas veces. Los teloneros merecían menos excitación, al llegar las intervenciones de los líderes o las lideresas, el clímax ya era el desideratum. ¡Arriba el corazón y el bolsillo!

Te preguntas si al cuerpo de “entusiastas” los llevaban los gurteleros de ciudad en ciudad, o si los bigotes & co., elegían el casting en cada plaza. ¿Pagaban en blanco o en negro? ¿A los más vibrantes los incluían en nómina?

Y lo peor, los mitineros, aspirantes a la elección, a la reelección, al interés de perpetuarse, ¿Conocían el montaje de tanto frenesí? ¿Sabían que aquellos aplausos eran europagados?, o caían en la tentación de creerse que eran unos Demóstenes, que seducían a las masas, que habían sido tocados por el dedo divino igualito que lo vieron en la Capilla Sextina cuando fueron de viaje con los “compis” del cole.


Un escalón más, para llegar adonde hemos llegado.

Publicado en Las Provincias 15 Febrero 2014

30 enero 2014

EL CHIVATO

La cosa es de risa, una más, lo de los interrogatorios a funcionarios de la Generalitat, para averiguar quien es “el topo” que filtra documentos, “Top Secret”, tales como las compras para rellenar los frigoríficos del Palau. No sé que resulta más ridículo, si filtrar las unidades de flanes que se comen en Presidencia o andar averiguando quien es el filtrador de tales dispendios. Una gota en medio del Atlántico.

Con la de casos y cosas que hay que averiguar en esta Comunitat, que cada vez está más cerca del furgón de cola que de la zona Champions.

Falciani y Snowden no darían abasto. Que los fiche Jorge Mendes, que ficha todo.

Vaya, si daríamos listas de asuntos sobre los que debería crearse una Comisión de Investigación, de las de verdad. Cuestiones sobre las que si cayera un mínimo de transparencia, a lo mejor hasta comenzábamos a conocer los motivos que han llevado a la Comunitat a ser rescatada. Porque estamos rescatados, tutelados, o teledirigidos y aquí no se mueve un papel, sin antes haber pedido parecer y/o autorización a “Madrid”, o a “Génova”

Vuelvo a lo del soplón. Nos quedamos en la anécdota, en lo banal, en el morbo, salvo que lo que quiera, el espía, es avisar a alguien y decirle “Esto solo es el aperitivo de lo que sé y no te gusta que sepa”. De ser así, la cosa va bastante más en serio, y por lo tanto no hay que perder el tiempo interrogando a posibles. Ya se debe de conocer nombres y apellidos del topo o de los topos. ¿Por cuenta de quien trabajan?

Poder y política son territorios peligrosos, muy resbaladizos. Cualquier principiante, cuya experiencia no haya pasado más allá de verse algunos capítulos de El Ala Oeste de la Casa Blanca, puede pegar un traspié de romperse narices y dientes. Y en cada esquina tropezarse con una daga y en cada fotocopiadora una maza rompe confidencias.


En las vísperas de listas electorales, en el mercado de futuros, hay que andarse con mucho tiento, y aun más cuando las encuestas apuntan a que los buenos tiempos ya pasaron.   

Publicado en Las Provincias 1 Febrero 2014

22 enero 2014

¡¡AY MESTALLA!!

El VCF no se vende ahora, ya se vendió en el momento que a su nombre se añadió el SAD. El hoy es una extensión de un reciente ayer lleno de grandes torpezas.

Cuando el presente es tan sombrío y el futuro tan incierto, mejor es el refugio en las viejas evocaciones.

En la película Blade Runner, el replicante Roy dice, “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais”. Muchos hasta hemos visto triunfos.

Gracias a mi padres, y a que la edad aun me permite recorrer las espesuras de mi memoria, puedo decir que he visto en Mestalla instantes que permanecen imborrables en los recuerdos. A mi, que me llevaban al Campo aun con pantalón corto y me sentaban en una almohadilla apoyada entre las sillas de enea, de Enrique y Amelia, mis padres, que no se perdían un partido, los domingo a las tres y media o las cuatro, en aquel Mestalla, a aquel nuestro “teatro de los sueños”, con el frontis de ladrillo y el ovalado escudo estampado en los azulejos. Cuna de mi apego a un equipo que, años después, me hizo brincar en el Calderón por encima de todos los protocolos.

En el viejo Mestalla nos desesperamos con los arbitrajes de Azón, de Sanchez Ibáñez, que le robó una liga en Valencia en unas Fallas, pero también disfrutamos de Pasiego, Puchades, de Asensi, Piquer, Sócrates, Mestre, de Mañó, Fuertes, Badenes, Buqué y Segui, de Wilkes, del disparo de Waldo, de Guillot, de Paquito, de Kempes, de ……... Allí convertimos en malvados a los Campanal, Verde, Grifa, Glaría, Benito, olvidándonos que nosotros también éramos un equipo bronco y copero.

Allí, con el gol de Tendillo creímos que no habría más pesadilla, y la pesadilla del descenso volvió. Lloramos de rabia y al año volvimos a llorar de alegría.

Ahora lloramos viendo como se precipita el valencianismo, por demagogia, y por oscuros intereses de unos y de otros, hacia una profunda ruptura.  

Acabo con otra frase de cine “Los viejos sueños eran buenos sueños. Algunos no se cumplieron pero me alegro de haberlos tenido”


¡Que marque otra vez Tendillo!

Publicado en Las Provincias 25 Enero 2014

16 enero 2014

DETROIT

No quiero pensar cuantos volcanes hubieran estallado en la Península, si por estas tierras del Mediterráneo hubiéramos tenido un cargo público, tan lenguaraz, tan “así lo pienso, o no, así lo digo”,  como la señora Botella, alcaldesa de la capital del Estado. Además de pasarnos lo que nos pasa, que algún día tendremos que decir ¡ya está bien!, seríamos, por el personaje, el hazmerreír aun más de lo que ahora somos. Por nuestra desgracia, hemos pasado, en un “res i no res”, de California a la antesala de Detroit.

Esta ola de caídas de trencadís, de paneles de muchas fachadas, de viaductos quebradizos, creo que son tan producto del diseño, como de la codicia de algunas constructoras. Voracidad, o desmedidas rebajas para engrasar muchas puertas.

Corrupción y Calidad nunca van de la mano. Ahí lo tenemos. Dense un paseo por la ciudad y observen los andamios, con anuncios de rehabilitación con que se van a encontrar, en edificios que están en pie apenas doce años. A más barrio nuevo, más andamiaje, menos vergüenza.

Absurdo, sospechoso, inadmisible, que “grandes obras” se estén descomponiendo sin haber alcanzado la mayoría de edad. Y no se trata del Monopartido, ni del Bipartido, ni del Tripartito, ni rollos por el estilo, se trata que todo nos ha costado millonadas de euros y ahí está el resultado a la vista de todos, propios y extraños, y a sus burlas, incluso de los que aun tienen en su territorio tantas chapuzas como nosotros.


No soy muy amigo de los correos que van dando vueltas por Internet, algunos con imágenes tan idílicas como photosopadas, el palabro del día. Menos mal que algunas vez, entre cientos, aparece un archivo, para confirmar la regla, que vale la pena. Desde hace unas semanas, quizá meses, está circulando un correo con una colección de fotografías, que recogen la descomposición de Detroit, ciudad estadounidense, un día, no hace muchas décadas, por la que fluyeron chorros de dólares de la industria automovilística. Hay que verlo y reflexionar.

Publicado en Las Provincias 18 Enero 2014

09 enero 2014

TIENE QUE LLOVER

Ya estamos en “la normalidad”. Los lunes vuelven a ser lunes, los martes, martes, y así, día tras día hasta que en la segunda semana de Marzo, en Valencia, vuelvan a juguetear los días y las noches, y otra vez los lunes no sean lunes.

Me voy muy lejos, me estoy yendo a tiempos de Fallas, y tal como suceden las semanas, días, horas, en España, intentar penetrar en el futuro, con diez semanas de anticipación es mucho anticipar.

¡Menudo ambiente!, ¡Que pesadez!, ¡Que selva!.

“Smog” le llaman, los británicos, a esa combinación de humo y niebla que hace que vayas a ciegas, con los ojos y la garganta irritados, lo que por aquí y ahora, denominamos “no se ve ni la finca de enfrente”.

El smog, no habíamos viajado a Londres, ni sabíamos que era eso del “low cost”, pero lo conocimos por todas las películas de intriga de la productora inglesa Rank, la del enorme gong. Cuando surgía la niebla ya sabías que a los pocos minutos ibas a ver en la pantalla, sombras en un callejón, pasos sobre adoquines mojados, un apuñalamiento, un cadáver, un policía tocando un silbato y un detective fumando en pipa, todos los detectives fumaban.

Lo del smog, viene a que esto que estamos viviendo, o sea “la normalidad”, los asuntos que son portada en España, son muy espesos.

Hace falta que llueva. No llueve. Falta lluvia siempre dentro de un orden, que limpie nuestras calles, que depure el ambiente. En el resto de España dicen que sí que llueve, aunque no debe de llover mucho, porque la contaminación se resiste.

En Valencia, que estamos tan olvidados y además somos tan especiales, ya no nos acordamos de lo que es ese fenómeno atmosférico que se conoce como “lluvia”. Aquí, o Gota Fría o Gota Seca, sin términos medios.

Si no fuera porque tenemos otras preocupaciones, de mayor calado tal como ha ratificado el CIS, quizás hasta estaríamos hablando de pertinaz sequía, cambio climático en el Golfo de Valencia y cosas así.


Sea virga, llovizna, lluvia, pero que, de una vez,  caiga agua del cielo que limpie.

Publicado en Las Provincias 11 Enero 2014

01 enero 2014

ENTRENAMIENTO

Ya está, ya hemos tirado la cadena y el 13 ha viajado por las alcantarillas hasta la depuradora de Pinedo, que paradoja, allí le harán un lavado, secado y planchado, y como nuevo, ya se puede recordar de él, del 13, lo que cada uno le acomode.

Que bonito sería todo, si fuera así de sencillo. No haría falta pegar martillazos en los discos duros para borrarlos. Poca relación de amistad existe entre una maza y un ordenador. Pero, estamos viendo cosas tan raras en los últimos tiempos. que ya nada nos va a impresionar.

No nos va a turbar ni el falso optimismo de los dirigentes políticos. Ahora toca vender alegría, y a poner jiji jaja, en todos los discursos, en todos los actos. Aunque el personaje emisor, sea un soso, soso, soso, que no transmita nada, nada, nada. Hay que salpimentar todos los guisos. Jovialidad, y ánimo, aunque veas y escuches simpleza e insustancialidad.

Alegremos las caras, ¿Cómo nos vamos a presentar en un año electoral, éste, el 14, lo es, y el que próximo en llegar vendrá cargadito de urnas y de responsabilidades para los electores?. Porque no olvidemos que como electores todos y cada uno de nosotros tenemos una cuota de responsabilidad. Si hasta ahora, nuestra opción de papeleta no debimos de hacerla al tuntún, en lo que hay por delante, tendremos que saber que hacemos. Un papelito u otro, nos cambia mucho la vida, como se está viendo.
En el 14, tendremos un ensayo, las Europeas, ensayemos, aunque en Europa, también como se está viendo, nos jugamos un montón, pese a que los grandes partidos se empeñen a enviar al Parlamento Europeo a políticos a los que ya dan por amortizados.


Así que, como desde el próximo martes nos comenzarán a bombardear con argumentarios en los que nos dirán lo buenos que son, lo bien que lo están haciendo, que se están sacrificando un montón para no fastidiarnos más, preparémonos, construyamos nuestras alternativas interiores, y disfrutemos de los pocos momentos buenos del día. La vida es corta y aun nos la quieren acortar más.

Publicado en Las Provincias el 4 de Enero 2014

13 julio 2013

USTEDES Y NOSOTROS


Hay que felicitarles, lo han conseguido. La línea, ya es un foso, a un lado ustedes al otro el resto de la ciudadanía. Las distancias que nos separan cada vez mayores. Y no les importa nada, y eso que dentro de unos meses, las europeas, vendrán a buscar nuestro voto, ¿Con qué argumentos? ¿Con qué querrán embaucar otra vez? ¿Transparencia? ¿Regeneración? Venga ya.
Estiran y estiran, la cuerda de la paciencia con su codicia sin límites.
Claro que no se les respeta, a ustedes a los políticos, a los que han transformado el servicio al pueblo, por una profesión similar a aquella que tenía Luís Candelas.
Claro que no se les respeta, porque ustedes no han hecho el mínimo tic para hacerse de respetar.
Lo están pisoteando todo. Unos por acción y otros que por consentir, por querer continuar arriba del machito, se han convertido en cómplices.
Muchos de ustedes no tienen cuentas en Suiza, ni apartamentos en Marbella o en los Pirineos, ni cuentas secretas, pero muchos de ustedes saben de compañeros de partido, de compañeros de cargo público, que se han enriquecido a una velocidad de pánico, pero muchos de ustedes saben de “las mordidas” que se pegan o han pegado a infinidad de constructores, pero muchos de ustedes conocen de cómo se han saqueado empresas públicas, pero muchos de ustedes han estado callados, mudos, ante las tropelías que alguno de sus conmilitones hicieron en las fenecidas cajas de ahorros, pero muchos de ustedes contemplaron, sin pestañear, como, por ejemplo, en la Feria de Muestras entraba tanto hormigón como cancelaban ferias.  

Los ciudadanos, los que resignados pagamos impuestos, los que costeamos todas sus equivocaciones y derroches pasados y presentes, los que vamos a sufrir esta Crisis hasta quedarnos sin gota de sangre, estos ciudadanos no merecemos por parte de ustedes ninguna explicación y por favor no nos pidan ni apelen al espíritu cívico, precisamente ustedes que están matando la ilusión que los de mi generación, pusimos en la llegada de la Democracia. 

08 julio 2013

LA MAS HERMOSA

Leí, días atrás, un artículo de Pablo Salazar en el que reclamaba un maquillaje urgente para la Plaza de la Reina, la plaza más visitada, quizás también la más fotografiada, de Valencia. Retoque, a la espera de tiempos mejores, las arcas municipales no dan para más. La Caja de los euros está vacía y la de las ideas no parece estar mejor.
Compartí, al instante, el calificativo para la explanada, el hueco, el espacio o lo que sea, y es, el de ser una de las plazas más deslucidas de Valencia, salvada por el Miguelete, la puerta barroca de la Catedral y la torre de Santa Catalina, que no es poco. 
Al día siguiente me la paseé, tranquilamente, y estuve, aun más, de acuerdo con cada una de las palabras de Salazar.
A Valencia, como a cualquier otra ciudad, se le quiere tanto o más, destacando los puntos a mejorar que cantándole las loas más desmesuradas.
Ya que tenemos cazada una de las plazas más vistas, en la que hay casi tantas mesas y sillas como peatones, en la que hay que caminar en fila india, ya tenemos una plaza en la que en las mañanas de verano los hedores de los orines de los caballos llegan a superar los sudores de los viandantes, ya tenemos una plaza en la que están presentes todos los tipos de establecimientos hosteleros. Ahora hay que ir a la otra cara.
Vamos a intentar encontrar la plaza más hermosa de Valencia. Pregunto a los amigos.
La plaza de la Iglesia de Campanar, es la tranquilidad en medio de avenidas, el sabor de años, me dijo Altea.
La plaza de la Iglesia de Santa María del Mar, al lado de las Atarazanas, o la Plaza de los Ángeles en el corazón del Cabañal, me escribió Miguel.
José María, que se patea todo, me envió un correo con fotos.
La plazoleta del Correo Viejo, junto a la iglesia de San Nicolás.
La del Patriarca en Otoño.
La de San Luís Beltrán al lado del Almudín.
El Parterre, ¿jardín o plaza?.
¿La Plaza Redonda?
Cualquier plaza en la que se haya parado un poco el tiempo, libre de tráfico y casi huérfana de mesas y sillas.

Buscaré durante este verano. 
No será mal entretenimiento.

05 julio 2013

COMER CON UN AMIGO

Ayer comí con mi amigo Gustavo. 
No pretendo que sea noticia comer con un  amigo. A Gustavo lo conoce media Valencia y la otra mitad no sabe lo que se ha perdido. 
Para mi, comer con Gustavo, tener una larga sobremesa, es como comer conmigo mismo cuando titubeaba por los quince, cuando caminaba por los veinticinco, cuando volaba por los treinta y cinco, tropezaba a los cuarenta y cinco, volvía a tropezar en los cincuenta y cinco, me serenaba a los sesenta y cinco y ahora en la espera de lo inesperado charlo con los amigos.
Tras hablar de lo humano y lo divino, de lo que son los hombres y lo que son sus religiones, después de haber repasado anécdotas que ya habíamos repasado miles de veces, después de haber hablado de amigos que veíamos y ya no veíamos, después de reconocer, Gustavo, lo guapas que son mis primas, va y a nosotros, a un par de señores mayores, en los periódicos dirían “un par de ancianos”, se nos ocurrió y lo comentamos con Altea, con Koldo, hablar de la Valencia que vivimos, que pateamos, yo en el día, y él un poco más tarde, de aquella Valencia que se nos fue. De aquella ciudad, de la que de vez en cuando nos envían enlaces de Internet con colecciones de fotos antiguas de unas calles, unas plazas, unos edificios, que muchas veces ya no están, pero nosotros recordamos haberlas visto, haber visto aquellos tranvías abarrotados, aquellos sogeas que acercaban al personal a las playas, anteriores a la popularización del seiscientos, antes que aparecieran las francesas y los bikinis en este lado del Mediterráneo.
Y no sé porqué, saltamos desde la Plaza del Ayuntamiento, antes con otros singulares nombres, de la plaza de los sesenta al impersonal y vacío espacio actual, y a la España que cada día se despierta con noticias más inquietantes que el día anterior, a los sobresaltos que cada mañana nos pegan a los señores mayores.

No sé como decirles, antes que causas mayores lo impidan, coman con viejos amigos, hagan largas sobremesas, caminen hacia atrás. Es más sano que hacerlo en el presente.

PD

Días después de haber escrito y publicado esta columna en Las Provincias, un amigo nos invitó a comer, a Ximo Castillo a y mi, en un restaurante de la playa de las Arenas. uno que dice que es "estimat" ¡¡¡Qué cañazo!! le pegaron a Rafa Cobos. ¡¡Que desproporción entre calidad y precio¡¡ Que no se quejen de "lo mal que van las cosas a los hosteleros", no se puede cobrar 25 euros por un plato de arroz con alguna gamba pelada, con algún trozo de sepieta, el resto de la comida en ese mismo plano. Un timo. 

20 junio 2013

EN LOS MISMOS DIAS

En los días que España se despertaba con otro hecho, incomprensible y esperpéntico, como es la extraña historia montoresca de los “deneises” que casi superaban a los grouchonianos-cospedalescos finiquitos simulados diferidos, con Agencia Tributaria, notarios, registradores, requerimientos judiciales, metidos por en medio.
En los días que Rajoy decía a quien se lo quisiera creer, que lo peor de la crisis había pasado.
En los días que el FMI, ese organismo que un día tuvo la suerte de ser presidido por Rodrigo Rato, ese ente al que la Crisis mundial le pilló en Babia, esa cosa, el FMI, que no tenemos ni idea para que sirve, se le ocurrió decir que los salarios de los españoles de a pie deberían ser recortados un poquito más.
En los días que entre los unos y los otros, los de esta Comunidad y los del resto de España, se afanaban para que la corrupción española sirviera para animar los telediarios de medio mundo, porque mientras se mira la paja ajena el personal se distrae de las vigas propias.
En los días que el Presidente del Gobierno trataba de explicar la reforma de la Administración, reforma que no es “ná”, reforma tememos que va a quedar solo en el papel, porque desde Moncloa parecen olvidar que “para hacer tortilla hay que romper huevos”.
En los días que se publicaban los millonarios sobresueldos de los políticos del PP, que llegaron a la política con afán de servir a todos.
En los mismos días que la mitad de los españoles se preguntaban qué pozo de petróleo habían descubierto los populares para poder pagar, poco importa a estas alturas, si fueron declarados o no, unos sobresueldos tan jugosos y tan desproporcionados con respecto a los salarios medios de los españolitos que les votaban o no.
En esos mismos días el Banco de Alimentos en Valencia lanzó un SOS mostrándonos las estanterías de sus almacenes totalmente vacías.
En esos mismos días, el Presidente de la Casa de Caridad de Valencia expuso en los medios de comunicación las alarmantes cifras de atenciones prestadas.
En los mismos días, nos dijeron por enésima vez que aquí, en España, en Valencia, hay Hambre.
En esos días, ayer, hoy, perdimos la esperanza.

Fernando Martínez Castellano

20 Junio 2013

11 junio 2013

CAMPO DE MINAS

En el inicio de la semana, saltó a los medios, la curiosa medida tomada por el Ayuntamiento de Brunete. La idea, hay que tener ganas de tenerlas, bautizada como Caca-Express, consiste en enviar, los cagalloncillos del perro, al domicilio de los amos que miran hacia otro lado, mientras sus canes hacen caquita o cacaza, y tras haberse aliviado el animal, no son capaces, los amos, de recoger en unas bolsitas de plástico, baratitas, las deposiciones de sus bienqueridas mascotas.

Recuerdo, que ya hubo una campaña para colocar una banderita en cada mierdecita encontrada, pero se agotó la tela y aceleraba la desforestación del Amazonia .

En Valencia, porqué estamos escribiendo y leyendo, en Valencia, hay jardines grandes y pequeños, hay plazas céntricas y recoletas, hay aceras en calles peatonales y no, que son auténticos campos de minas, de minas de mierda de perros que camparon a sus anchas.

No son los perros los guarros, los descuidados son los amos. Los amos que tienen mascotas porque está de moda, que no saben vivir en comunidad, qué van a la suya, que les importa un bledo si los esfínteres de su chucho estallan en el ascensor, en el zaguán, en la acera, o en el primer lugar que encuentran. 

Pocos días antes de conocer lo de la Caca-Express de Brunete, me comentaba una yaya-madre-criadora de sus nietos, que cuando baja al parque con los críos, casi tiene que llevarlos atados, porque los dueños de los chuchos, que habían pasado por allí, no los llevaban agarrados con una correa.

En todas partes, incluida Valencia, se han recortado los gastos de limpieza de las vías públicas, a la vista está, por ello cada vez es más necesaria la colaboración de los ciudadanos para mantener unos mínimos. No se trata, que también lo es, de presentar orgullosos, a nuestros visitantes, una ciudad limpia, que dice mucho de sus habitantes, es por nuestra propia satisfacción, por la convivencia del día a día, porque la ciudad, aunque a veces no lo parezca, es de todos, y todos llevamos una parte de la responsabilidad de dejarla en mejores condiciones que la recibimos.

Fernando Martínez Castellano

6 Junio 2013

30 mayo 2013

PABELLÓN MARCOL, POLIDEPORTIVO NOU MOLES

No pude ver el reportaje de Jose Forés acerca de parte de lo que esconde el subsuelo de ésta, aun, hermosa ciudad, Valencia, pese a que cada día parece estar más inacabada, victima amodorrada de múltiples proyectos ideados, como dice Rajoy, sin sentido común. Decía que Forés había enseñado parte lo que está bajo nuestros píes, porque, poco a poco, se van sumando a esos soterramientos, las primeras piedras que no tuvieron segundas, los primeros agujeros que lucen como inútiles maceteros en la trama urbana.

Antes de que me vaya hacia otros rumbos, vale la pena recordar la magnífica, por multicolor, por libertad, tertulia que moderaba Jose Forés en la televisión de Las Provincias. Vendrán tiempos mejores que resuciten y reconozcan méritos. ¿Cuando? Cuando quieran nuestros tutores, ya que cada vez está más claro que ahora estamos muy tutelados, desde Bruselas, Berlín, las Islas Caimán, y hasta por el Torrebruno, Palomar dixit, que quiere a crear un puticlub de nombre Eurovegas, al que le van a hacer ordenanzas y leyes a su medida.

Decía por allá arriba, la variada obra pública, pagada con dinero público, pagada con ese dinero que ahora se tiene que devolver aumentado con intereses, pagada con ese dinero que ahora escasea para cubrir necesidades verdaderamente perentorias. Inventario de obras muertas y proyectos yacientes que se va incrementando conforme pasan los días.

Si fueran una o dos, las operaciones fallidas, podrías echar mano al infortunio, a los gatos negros o algo así, pero si la cosa va por decenas, no te cabe más que la pregunta sobre la negación para el cálculo que han tenido nuestros políticos más próximos, la enorme carga existente, en todos y cada uno de los proyectos, del cuento de la lechera.  Antes de la Crisis y durante la Crisis. Uno de los ejemplos muy evidentes es el del antiguo Pabellón Marcol, rebautizado como Complejo Polideportivo Nou Moles. Para complejo, los euros que se han enterrado en un proyecto inútil, por faraónico, que ahora no tendrán más remedio que volver a rellenar con tierra y redefinir que narices se quiere hacer en el solar del viejo pabellón.

Pero que no se preocupen,mejor dicho nunca se han preocupado, los ciudadanos, lo iremos pagando, resignados y muditos que es lo nuestro.

Fernando Martínez Castellano
30 Mayo 2013


23 mayo 2013

DESCONCERTADO

Desde las últimas horas del martes pasado, ando aun más desconcertado de lo que suelo hacerlo en los últimos tiempos. 
A las nueve de la noche, con la colaboración de mi televisor y mi languidez, era noche de languideces, con el mando a distancia, penetré en el túnel del tiempo.
A poco de escuchar a José María Aznar, se fueron por los suelos todos los planes que tenía preparados para las próximas semanas.
No es que me impresionasen sus palabras, no dijo nada que no supiésemos y sufriésemos más de la mitad de la población española. 
Dado que Aznar pasa tanto tiempo fuera de España, lo dijo él, quizás por eso, no se había enterado de lo fastidiado que está el asunto. A mí, más que las palabras de Aznar, me acongojaron sus gestos, no me acabo de acostumbrar a su extraña sonrisa, ni tampoco me ha habituado a su singular arqueo de cejas mientras encoje para adentro las mejillas, no sé si el expresidente imita al terrorífico Jack Nicholson de El resplandor, o es por lo que le cambia a uno la tele.  
Pero a lo que íbamos, al escuchar que el regalo de treinta y tantos miles de euros, que le hizo Correa, el capo di capi de Gürtell, a Alejandro Agag, su yerno, el de Aznar, era un obsequio de lo más normalito que se podía hacer, en ese mismo momento, se me cortó la digestión y eso que ceno poquito. 
A partir de aquellas palabras, para mi, ya podía decir el ex lo que quisiera, que lo hizo, y yo en justa correspondencia, no atender nada, que también lo hice.
Menudo sofoco, yo, queriendo, no le puedo hacer un regalo “así de normal” a Rocío, e imagino que otros invitados, a su boda, estarán igual. Tampoco puedo regalar en especies como hizo Correa. No le puedo montar la iluminación del evento, porque no me dedico a eso, todo lo más, una tertulia o una columnita.  

Y es que está claro, algunos volaron tan alto, tuvieron tantos aires imperiales, miraron tanto por encima del hombro, les dio tanto el sol en la cabeza que aquellos si que se desnortaron, de tal modo que confundieron los productos de los saqueos a lo público con lo normal.

09 mayo 2013

LAS DOS CARAS DE RUS

Me había hecho el ánimo de escribir sobre apuntes, ensueños, mentiras, y unas cuantas cosas más, pero acabo de enterarme que Julián Muñoz, el que se los llevó cruditos de Marbella, y localidades colindantes, ha publicado sus memorias, “La Cruda Verdad”, y creo que deben de estar, las memorias del exálcalde marbellí, al mismo nivel de credibilidad que las “otras”.
No perdamos el tiempo en gansadas.

Si pidiésemos a unos cuantos politólogos, de nuestro alrededor, que haciendo un repaso a los personajes que se han dedicado a la política en la Comunidad Valenciana, elaborasen una clasificación de los más capaces, espabilados y cazadores de lo que salta, seguro, más que seguro, que en muchas listas, aparecería en los primeros lugares Alfonso “Jano” Rus.
¡Mira que es listo el setabense! Ha oteado, como Jano, el dios romano de las dos caras, a su derecha y a su izquierda y ha comprobado, ya desde hace tiempo, lo yerma que está la oposición. Y ahí, ha encontrado Rus, la gran veta de oro. Va a ser gobierno y oposición en la misma persona. Sin despeinarse. Quizás hasta lo tiene todo pactado con alguien por encima de él, en el escalafón pepero.
Ahí lo tenemos diciendo blanco y negro, carne y pescado, impuestos arriba, impuestos abajo, el argumentario del día y lo contrario. ¡Un fenómeno!
Además de que disfruta del placer de ir por libre, manda, por lo que también debe de disfrutar, le pagan, que no debe de ser poco, y encima me parece que el papel le divierte. Porque debe de ser delicioso, lanzarle unos cuantos dardos, domesticados, a personajes que supones que Alfonso Rus no acaba de soportar. Es público su desencuentro con Maria Dolores Aplazado Diferido, y me cuesta imaginar a Rus tomando el te de las cinco con Aguirre, Mato, Guindos, Morenés y soportando la bobería de la que apela a las buenas maneras de la Virgen del Rocío para que baje el paro.

Ahora que bien pensado, si Rus juega a Juno, igual le debe de pegar a los almuerzos sabatinos de cacaos y vino con gaseosa, que a las meriendas en la calle Serrano, de Madrid naturalmente. 
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