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03 junio 2015

EL VIAJERO

Tengo un buen amigo, que dice que cada noche después de ver los telediarios, sale a su jardín, y piensa que es un almendro. No ha aclarado, si aun está en flor, o si ya produce almendras. Es una manera de evadirse, otro modo de no lanzar, cada día, una silla contra el televisor. No daríamos abasto para pantallas. Cuando hablan de la “condena del telediario”, no tengo claro si el condenado es al que le han destapado el amaño, o al pasivo, estupefacto y abrumado ciudadano que recibe su casi diaria sesión de revelación de corrupción tras corrupción.

España es un país tan rico como divertido. Hemos debido de ser muy ricos para sobrellevar tanto depredador, tantas rémoras adheridas a los dineros públicos.

Está todo muy jodido, pero en todo momento salta la chispa que nos hace soltar un ¡¡no tenemos remedio!!. Vivimos en la complacencia del perenne autoengaño. Debemos de tener, allá en el fondo, no importa de cual de los pueblos que invadieron Iberia, unos genes de lo más adaptables a todo, porque ya me dirán tal como está el panorama, y lo que aguantamos, y lo que nos inventamos para llevar la cruz sin que nos salga una úlcera gástrica cada veinticuatro horas. Con razón dicen que somos el país europeo que bate récords tragando omeprazol.  

Y decía, por ahí arriba, que somos de gente, que pese a todo lo que nos está ocurriendo, incluso antes de querer ser un almendro, o un níspero, hasta somos capaces de bromear cuando aparece el Marcos Benavent de turno, queriéndonos endosar una milonga de tres pares de narices.

Ya Carlos Jesús, hace treinta años, con sus fiuss, fiuss, sus dedos formando triángulos en el espacio, y sus millones de naves procedentes de Reticulín, en la constelación de Orión, nos avisó de lo que nos podía pasar. Y vaya si nos ha pasado.

Marcos Benavent ha realizado numerosos y pintorescos viajes, algunos mal pensados dicen que le acompañaba Mariano Rajoy, que Rajoy no estaba en la burbuja de la Moncloa, que el aun presidente del Gobierno estaba por ahí, abstrayéndose de la realidad. Porque no ha sido el señor Benavent con su apariencia de místico, gurú, el único que pretende desviar la atención hacia otros escenarios. Y ya metidos en disfraces, si a Benavent le sale bien lo de las meditaciones, tai chi, tantras, piercings, tatuajes, pantalones bombachos y la estética hippie, le ha afectado el capitulo final de Mad Men, si le sale bien, es que éste País es la releche.

Pero, ¿Cómo dudo de que le pueda fallar el plan a Benavent, si tenemos a Barcenas, al gran Barcenas, dando cursillos de formación sobre cómo detectar la evasión de capitales a paraísos fiscales?


Lo dicho, tanto esperpento por metro cuadrado, nos ha curado de espanto, nos transfiguraremos en almendros, o estaremos para irnos de vacaciones a la Pampa argentina, o a la estepa rusa aunque no nos lo pague la Diputación de Valencia, pero seguiremos.

Publicado en Las Provincias 3 Junio 2015

29 abril 2015

LIMPIEZA

Entre alegrías en el gasto, y empresas públicas mal controladas,IMELSA, EMARSA, todas las semanas, acumulamos, la Comunitat Valenciana, titulares negativos en telediarios y similares.

Nos cae por todas partes, y aquí estamos, cinco millones de ciudadanos, hartos de chaparrones, esperando a que escampe, o de que llegue, por fin, la limpieza debida.

Tanto responsable político enfangado, salpica sobre el buen nombre de toda la Comunitat a la que algunos medios, quieren mostrar como el paradigma de la corrupción en España, anteponiéndolos incluso a asuntos aun más graves que los que se han producido por estas tierras. Todo ello, sin olvidar que en muchas de las corporaciones, en la Comunitat Valenciana, se ha gobernado desde el exceso de las mayorías, desde la comodidad de tener una adormecida oposición,  con tufo de creerse los amos del cortijo, con escasa claridad, por mucho que ahora se quiera presumir de tener una transparencia que ciega los ojos.

La cosa es que nos mencionan poco en los informativos a nivel nacional, y cuando nos nombran, es para que se nos caiga la cara de vergüenza, porque aun nos queda algo de vergüenza por los actos de terceros a los que deberíamos exigir bastante más dignidad de la que han mostrado en los últimos tiempos.

Hay que limpiar el nombre de Valencia, de la Comunitat, hay que impedir que se nos continúe asociando con los consentidores del todo vale por la pasta, de las llanuras por los que galoparon los bigotes más canallas, por los espacios en los que hasta la visita de un Papa sirvió para que se vaciase la caja y se llenasen los bolsillos más insospechados, por los asfaltos por los que corrió la codicia por lo ajeno, aun más deprisa que los bólidos que sirvieron de coartada. 

Hace quince años, amanecía el XXI, nos reunió, en una comida, Paco Pérez Puche, a la sazón, director de Las Provincias, a muchos de los colaboradores del periódico. En la sobremesa, hablamos de los entonces recién sucedidos fiascos del “III Milenio”, del fallido intento de Capitalidad de la Cultura europea, de “la mar de be” y otros proyectos, a través de ninguno de los cuales se consiguió proyectar la imagen de Valencia más allá de la V-30, y comentábamos la necesaria labor conjunta de los organismos valencianos, para regenerarse con seguridad, desprenderse de sus complejos de fracaso, para publicitar los lados positivos de Valencia. Los presentes, nos conjuramentamos para aportar cada uno de nosotros, en sus columnas, en sus espacios, algo, una llamada de atención, para intentar recuperar un ápice la autoestima. Allí y entonces, se nos ocurrió lo de Marca Valencia.

Claro que escribimos, pero hacía falta algo más que escribir.......


FMC
Publicado en Las Provincias 29 Abril 2015

01 abril 2015

¡¡ALLÁ VAMOS!!

En la tarde del pasado lunes, Alberto Fabra, firmó la clausura de la legislatura. Aunque parezca mentira, aunque no se notase, aunque hayamos dudado de la necesidad y efectividad de las Cortes valencianas y el gobierno autonómico, aunque no diesen muestras de ello, estaban en marcha.

Fabra, no inauguró nada, solo visó el chupinazo a la carrera hacia la noche de recuentos, hacia la noche de despedidas, hacia la noche de fumatas, hacia la noche de pasión aunque sea Domingo de Pentecostés, el 24 de Mayo.

Abro paréntesis, por cierto, aun hay por ahí pretendientes que no saben en que listas van a ir, pero eso sí, son “candidatos a lo que sea”, pese a que no hace nada vociferaban, muy justamente, por los que querían mantenerse de la política años y años. Brincando de siglas en siglas, de magenta a naranja, pero mirando de reojo a los morados, por si acaso hay un hueco que cubrir. Vuelvo a lo de las elecciones de Mayo.

Ahora, la tregua de la Semana Santa y la larga Pascua valenciana, el capirote, el cachirulo, la mona, pero a la vuelta, nos esperan chaparrones y diluvios de promesas electorales y de lo que se presente.

Después de tantas campañas, de tantos débitos incumplidos, no tenemos más remedio que prevenirnos con la razón, la memoria y los impermeables de la duda, para que nada nos sorprenda de nuevo, y volvamos a caer, y se vuelva a comprobar que somos capaces de tropezar más de dos veces en la misma piedra. Cariñitos, no nos van a faltar, pero recordemos, tengamos muy en cuenta, que algo, una obra gigantesca o el arreglo de una farola, no es nada, solo es humo, si no va respaldado en unos presupuestos, va comprometido con unas fechas de inicio y fin, y, sobre todo, filtremos las romanzas de sirena con la experiencia de ver cuantas de las promesas anteriores, están saldadas, incumplidas, atascadas o sencillamente no pasaron de salvas de fogueo.

Tanta comparación entre lo dicho y lo hecho, nos ha llenado las alforjas de desengaño, tanto que crees que con tanto prometer ya se hace poca mella en el electorado. Pero parece que de esto, a pesar de los resultados recientes en Andalucía, los grandes partidos, no se han enterado.

Ahora mismo, ¡Ay no me quieras tanto!, nos vuelven a asegurar, muchas obras, y acabar lo no iniciado, y bajadas del  IRPF y del IVA, que nos va a dejar boquiabiertos. Esto de bajar los impuestos ya viene de lejos, nos los están “bajando” desde antes de no se cuantas elecciones, pero no se porque misterio, cada vez pagamos más, y siguen los recortes aunque nos los disfracen.

Y Rajoy, levitando en su mundo, el lunes mismo, inaugurando cosas allá por el norte. El Levante, el Sudeste, la Comunitat Valenciana, como quieran llamarnos, que nos llaman de todo, para otras ocasiones. Ya veremos cuando le toca a la línea esa del metro que inútilmente recorre por el subsuelo media Valencia, y al túnel pasante, y al Pasillo Mediterráneo, y a la prometida estación central y al desdoble del bypass, y a las bacheadas calles, y las famélicas arcas valencianas, y…. lo que van a dar de si los juicios Gürtel.
FMC
Publicado en Las Provincias 1 Abril 2015

05 febrero 2015

EL DEDO INDICE (de Mariano Rajoy)

Que semana tras semana se vaya retrasando la designación de Alberto Fabra como candidato del PP a la Presidencia del Consell, está claro que obedece a los inciertos resultados que proporcionan las diarias encuestas que se encargan, desde Génova, Madrid, con el fin de otear por donde soplan los vientos en esta parte de la península. Los vientos, por aquí, son desconcertantes, pasmosos por lo cambiantes, no por otra cosa, que aquí somos muy, pero que muy, sufridos. Mira que nos han hecho, y nos han dejado de hacer, y cargamos con todo. Aquí solo quemamos las fallas y hay quien cree que es para dejar espacio para plantar la del siguiente año.

Ahora el suspense, está en que la designación se retrasa, hasta el punto que hay quien está muy de los nervios. Se trata de posar el gran dedo índice en un candidato. Pero, ¡ay! no es lo mismo que el candidato gane, a que el candidato pierda. No es lo mismo, ni parecido. Y claro, si algunos no ven a Fabra como el gobernador de una comunidad autónoma, esos mismos, aun lo ven menos como aguerrido porta estandarte y persistente batallador en la oposición.

De cualquier modo, sea el resultado que sea el que nos deparen las urnas en mayo, tiene muchas narices que el candidato a liderar a los valencianos, que deberá o debería adoptar decisiones algunas veces enfrentadas a las del Gobierno Central, sea designado, precisamente, desde ese Gobierno Central. Por lo que está mucho más claro, que se designa, en caso de que las encuestas sean favorables, a un candidato que sea cómodo, que no cause problemas, que sea incapaz de levantar la bandera de El Palleter, que sea un angelsiseñor, que tenga la paciencia de san Job, y unas tragaderas como el cañón del Colorado.

Y todo esto, porque a estas alturas de la película, seamos claros y no continuemos engañándonos a nosotros mismos, la Autonomía Valenciana, como tal, desde hace años que no existe, que solo es una manera más de delegar formas paro no fondos, por el Gobierno Central. El Consell, las Consellerías son el equivalente de las antiguas delegaciones de sanidad, educación, vivienda, obras públicas, etc., etc.. No continuemos engañándonos, de discusiones sobre señas de identidad, discusiones bizantinas por lo obvio, de ahí no pasamos, ni pasaremos.

Si el PP es un partido centralista, el PSOE no ha sido menos, aunque haya perdido tiempo en disimulos. Ninguno de los dos han creído nunca en la España de las Autonomías, ni remontándonos a los tiempos de Suarez, Abril Martorell, González, Guerra y no digamos Fraga o Carrillo. Pero lo que viene, anuncia que viene, o puede venir, tres cuartos de lo mismo. Podemos es más madriles que el oso y el madroño, centralista hasta la médula, UPyD desconfía de todo más allá de la madrileña M30, los otros, los otros, igualito.


Es la larga marcha desde Octubre del 77, en la que los valencianos pedíamos, reclamábamos nuestra Autonomía, hasta el momento que vivimos.

Publicado en Las Provincias 4 Febrero 2015

18 diciembre 2014

LOS HEREDEROS

Que tiempos aquellos en los que las proposiciones de los Presupuestos de la Autonomía, servían para algo. 

Ahora, son otra simulación, cifras en agua corriendo, papel ajado, una manera más de completar el protocolo, tal como si la Comunitat no estuviese tutelada, como si no nos encontrásemos en las profundidades de la deuda, como si hubiéramos sido capaces de manifestar un gran “basta”, como si no contradijésemos nuestras reclamaciones a las pocas horas de haberlas hecho, como si no hubieran doblegado nuestra “fiereza” con dos golpes en la espalda y otras promesas, tan rumbosas que estamos convencidos que tampoco se cumplirán.

No se tiene ni  puñetera idea del alcance de los ingresos, más los prés-ta-mos o las aportaciones que se van a tener, que dependerán de la caprichosa generosidad del ministro de los dineros, de las encuestas electorales y sobre todo de los resultados de las elecciones autonómicas y municipales del cuarto domingo del próximo Mayo y de las expectativas, malas, peores u horribles, que tras ellas se abran de cara a que entonces ya serán inmediatas Elecciones Generales.

En tanto a los gastos e inversiones, tres cuartos de lo mismo. ¿Recortes y de donde? Todo a la espera de los recuentos. Y a ver que sucede en el resto del 2015, mientras dure la cohabitación entre el Gobierno de Mariano Rajoy y las nuevas alianzas gobernantes, en municipios y autonomías, que surjan de las urnas dentro de unos pocos meses. Veintipocas semanas por delante, que descontando Fallas, Semana Santa y otras fiestas locales, quedan en nada.

Señalaban las noticias, hace días, que es en la Comunitat Valenciana donde más herencias se rehúsan. Hay quien prefiere decir no, antes que hacerse cargo de una vivienda con humedades, grietas, grifos goteantes, cuotas exageradas, impuestos municipales, gastos de notaría, plusvalías, aminoramientos de las plusvalías….y hay quien no quiere complicarse más la vida a cambio de una porción de un edificio en estado de reparación profunda.
Y con eso, se toparan los que accedan gracias a las nuevas alianzas a sus cargos en Junio. Saben o deben de saber con que se van a encontrar. Que no nos vengan entonces con lo de la “herencia recibida”. Tienen cinco meses para ponerse al día. Escarben y comuniquen. Los ciudadanos, incluidos sus electores, no les darán ni los cien días de cortesía, no están las cosas para cortesías. No tendrán un duro en Caja, ni un Gobierno Central dispuesto a echarles una mano. Aunque bien pensado tampoco es que hayan desde Madrid, desde los gobiernos del mismo color, ayudado mucho a los suyos de este lado de Contreras. Se reclamarán resultados al instante y la oposición será mucho más dura de lo que ha sido, quien ha tenido esa responsabilidad durante las dos últimas décadas.


En medio, los ciudadanos necesitados de transformaciones.

12 abril 2014

INVISIBLES A RATOS

A veces te dan ganas de pensar que hemos sido objeto de un ensayo, la invisibilidad de los cinco millones de habitantes de la Comunitat Valenciana, ensayo en el que deben de haber intervenido los prestidigitadores, magos, nigromantes que destacan, ahora mismo en los cinco continentes. La escuela de David Copperfield al completo.
Nada por aquí, nada por allá, y ¡plas!, más de cinco millones de personas, más de 23.000 kilómetros cuadrados, invisibles, incorpóreos, metidos con un golpe de escoba debajo de la alfombra. Hemos desaparecido, no contamos ni para los hombres/mujeres del tiempo. Cuando hablan de bajada de temperaturas, por aquí llegamos a los treinta y tantos grados, cuando hablan de calor, las nieblas nos impiden ver la esquina de enfrente y la humedad se nos mete en las vértebras.
Esfumados de los noticieros nacionales, solo nos vuelven a poner en el mapa para señalarnos como el mal ejemplo, siempre por culpa de algún patético individuo ridículo, entonces parece que todos hagamos el ridículo. Sólo para que nos sintamos abochornados de vivir bajo el mismo cielo que algunos elementos.
Quizás nos podríamos consolar diciendo que más vale no aparecer, que aparecer como aparecemos.
Y cuando aparecemos, lo hacemos, hasta en las televisiones parroquiales de Polonia, con una comedia buffa, el hazmerreír de todo el mundo, ni las peores películas de Esteso y Pajares tenían guiones y actores tan esperpénticos y si faltaba algo, un italiano pizzaiolo incluido, para que no faltase nada.
Que manera de dar risa. Que espanto. Que modo de desprestigiar una Comunidad, una Ciudad. 
Los políticos valencianos son impresentables, pero muchos ciudadanos hacen méritos diariamente para superarlos en sus desvergüenzas.
Decimos o dicen algunos, ¡¡Ay, somos como Sicilia!! En la ignorancia, en lo grotesco. En Sicilia, ya le habrían enviado un pescado muerto, alguien tendría la nariz cortada, o habría sido visitado por algún soldado de Cinquemani. 
Pasará esta historia, para no dormir, y seguiremos con la venta del Valencia C.F. s.a.d. que también es otro serial, que va a dar mucho de si. Y recemos para que no se le crucen los cables a alguna tribu del Este que va en las ofertas.

Dice un amigo, “Si los valencianos nos “fuésemos”, en España, solo nos echarían de menos los programas de humor”.  


fmc.
Publicado en Las Provincias 12 Abril 2014 

06 marzo 2014

EMBOZADOS

La imagen, blanco y negro, la soledad. Tierras grises, hierbajos, sin rastro de agua, viento cero, sol de mediodía. Un hombre plantado en medio del árido terreno. Una mano sujetando un móvil junto a su oreja izquierda y con la otra mano cubriendo la boca, para que hiciera de caja de resonancia, o para que ni desde la lejanía pudieran leer sus labios. Hace años que me chocó aquella fotografía, era la estampa de lo ridículo, de lo innecesario. Todo estaba preparado, era la campaña publicitaria de una empresa de telefonía. No se cual fue el resultado del trabajo de los publicistas, pero los gestos de las manos quedaron ab eternum. Hasta tengo recortado aquella hoja de la revista, amontonada entre los papeles que no sirven para nada y que un día tendré que hacerme el ánimo de ir tirando al contenedor azul.

Hace cuatro días, quizás dos semanas, se publicó la fotografía de un concejal del Ayuntamiento de Valencia, sentado en el hemiciclo, solo, muy solo, con las manos y el móvil en la misma posición del hombre del desierto. El cuerpo retorcido. Los brazos casi forzados para acoger y recoger el teléfono. Cabeza gacha. Embozado. Esta escena no estaba preparada, no había una marca de móvil detrás, era real como la vida misma. Tan real, como las conversaciones de los indiscretos/as que te cuentan, sin que lo pretendas, a ti y al resto de viajeros, su vida sexual pasada o en expectativa, en un trayecto de bus o de metro.

Pero yo vuelvo al concejal cuchicheante, que tiene más miga. ¿Por qué estaba solo? ¿Fue el último en plegar o quizás conociendo de los recortes que dan las encuestas electorales, el primero en sentarse? ¿Estaba haciendo méritos o preparándose el viaje de jubilación?. 


Observen como me adapto al calendario. Ahora toca Fallas, las fritangas, las carpas, el esperar a que llegue “el después de fiestas”. Ahora toca el no meterse en aguas procelosas, por eso no hablo, hoy, ni del Sr. García ni del Sr. Monago, no sea que incite a que los traten como los ninots que son.

Publicado en Las Provincias 8 Marzo 2014

27 febrero 2014

EL ACABOSE

No supimos ni cuando ni como llegó. ¿2007, 2008? ¿Años antes, cuando nos creímos que por el mar corrían las liebres y por el monte las anguilas? Se acudió a todos los sinónimos, y similares con tal de no llamar a las cosas por su nombre y reconocer que estábamos arruinados y endeudados hasta las cejas. Solo, cuando vimos que a nuestro alrededor todo se hacía añicos, ya no tuvimos pudor en decir la palabra “crisis” en mayúsculas y minúsculas. Quizás las palabras “crisis” y “corrupción”, tal vez por ir tan unidas la una a la otra, hayan sido los vocablos más repetidos en los últimos cinco años.

No conocimos cuando llegó, la crisis, pero ya sabemos cuando finalizó, el glorioso martes 25 de Febrero del 2014, fecha que pasará a los anales de la Historia de España. El día del “¡¡se acabó!!” o el día del acabose.

Y con el final de la crisis, anunció el presidente del gobierno, un futuro tan transparente que no se puede ver.

Lo de Bárcenas, los Eres de Andalucía, el Palau, el Bigotes, Correa, los Gürtell, Alicante, Madrid, los Palma, el enorme Paro, ….todo chiquilladas sobre las que no vale la pena hablar, ya está todo dicho, nada aclarado, pero muy dicho.

Nos decían, que mentir en Sede Parlamentaria, era lo peor de lo peor. ¡Bah!, más chiquilladas.

Que bien, los pensionistas ya no tendrán que repagar los medicamentos, ni tampoco observaran como su pensión sube centimos y disminuye su capacidad de adquisición. 

Las calles volverán a ser baldeadas y reasfaltadas, los pasos cebra repintados, se finalizará el metro, el túnel pasante, el corredor mediterráneo, se rematarán todas las obras, y las Becas, y la Sanidad no tendrá listas de espera.

¿Será otra película de Evole y Garci?

La crisis, sobre el papel, habrá concluido, pero sus consecuencias, a los que vivan, les perseguirán años.

Se quejaran, o no, de la desafección de los ciudadanos hacia la clase política, si es que se lo están ganando a pulso.


Ya no hay excusas. Trabajo no habrá, pero fe, se necesitará a capazos para aguantar los telediarios y la máquina de propaganda.

Publicado en Las Provincias 1 Marzo 2014

27 enero 2012

FUIMOS Y SEREMOS


Claro que fue la Comunitat Valenciana, la gran distribuidora de calzado, vestido, cerámica, muebles, iluminación, abastecimos a medio mundo, vendimos vaqueros a sus inventores. Fuimos una máquina de crear riqueza.
Pero en el camino, incluso antes que apareciesen los manirrotos, se nos olvidó “vender” nuestra tierra, se nos olvidó “colocar” un producto colectivo llamado Comunidad Valenciana. Ella misma, la Comunitat, tiene que asumir que es algo más que kilómetros de suaves playas, aun más que cientos de plazas hoteleras, bastante más que un soleado retiro para miles de jubilados, y sobre todo que es  mucho más que un ruinoso parque de atracciones, bastante más que unos eventos tan pomposos como discutidos y algunos fracasados, y muchísimo más que las vergüenzas que unos chuflagaitas han dejado tras su paso.
Encontrándonos en las circunstancias que nos encontramos, tenemos que gritar en viva voz, que ha sido y que es esta tierra. Sin trucos, ni entre nosotros mismos, ni ante otros. Transparencia. Reconociendo aquello que no se ha hecho bien. Recordando que nunca supo esta tierra reclamar su papel en España. Sin acudir a pasados gloriosos, pero sin olvidar nuestra rica historia. Sin tópicos. Sin consentir denominaciones como Levante, Sudeste y otros laberintos geográficos. Sin que nos sigan asociando a corruptelas y a que aquí cada uno que ha pasado ha arramblado con lo que ha podido. Sin olvidar la fuerza de profundizar en el hermanamiento de Alicante, Valencia y Castellón. Podando las ramas secas, sacando del cesto los frutos podridos.
Desde Generalitat, Ayuntamientos, Cámaras de Comercio, Asociaciones Empresariales y Vecinales, Foros, Clubes, Redes Sociales, Medios de Comunicación, tienen que colaborar en el relanzamiento de la Marca Comunitat Valenciana. Pacten el eslogan, contraten, con mucha claridad, a los mejores, hagan marketing de este producto, créanselo, limpien la cara, seguro que contarán con la colaboración de muchos ciudadanos dispuestos a seguir creyendo en esta tierra y por lo hartos que están de estar sirviendo, ahora mismo, como ejemplo de mal gobierno.
Claro que fuimos y por supuesto que volveremos a serlo.

20 enero 2012

LEY DE COSTAS


Se preguntan ¿cómo es posible que hayamos estado en las manos que hemos estado? Sobrevivimos. Un milagro Seguiremos adelante como sea. Algo así, agita la cabeza de cientos de pasajeros del anegado Costa Concordia. Reflexión que sacude a los aun no repuestos turistas, y también revolotea sobre las cabezas de muchos miles más de ciudadanos con pasaportes distintos, que sin embarcarse en un crucero de lujo, clavados en tierra firme, asisten a otro naufragio aun más próximo. Día a día escuchan como se agrieta el casco de un navío que parecía insumergible. Día a día quisieran tapar las vías por las que penetra la inestabilidad. Día a día apelarían a todos, para que todos cubriesen las irresponsabilidades pasadas, las maniobras innecesarias, las superfluas exhibiciones, la insolencia de los acercamientos a la costa para un ¡¡ohhhh! y unas fotos, los brazos más largos que las mangas.
Saldremos de estas. Nos costará, pero saldremos. Solos, acompañados, medio intervenidos, tutelados, saldremos. Nos recuperaremos, porque aprenderemos de los errores cometidos. Porque nos seguiremos preguntando ¿Cómo es posible que hayamos estado en las manos que hemos estado? Y rectificaremos. Y Rajoy, deberá alzar la voz, tendrá que hacer de De Falco de la Capitanía de Livorno.
Porque es que ….
A cuadros te quedas cuando escuchas, las insólitas conversaciones de El Bigotes, ya todo un clásico de la historia trágico-cómica de España, la verborrea, el empalagamiento, los adjetivos del gran agenciador de las sombras valencianas.
Asombrado te quedas cuando reconoces la característica voz del que fue, ¡ay, ay ay!, el segundo de a bordo del Concordia valenciano, que igual le pedía, al de los mostachos, un móvil, cien gramos de caviar, que una Consellería.
Rematas cuando te pones a pensar, sobre el poder de influencia que debió de ejercer el señor Alvaro Pérez, al que alguien apodó “El Bigotes”, sobre quien parece que mandaba en la Comunidad Valenciana hasta hace unos seis meses.
Y entonces, comprendes porqué están muchas cosas como están.
El ministro Arias Cañete va a solucionar, al fin, los conflictos sobre los límites en las costas que van a quedar más claros.

14 enero 2012

TYPICAL SPANISH TOPICAZOS


Al recibirnos, el presidente de una gran empresa sueca, nos preguntó, a mi primo y a mí, cuántas veces habíamos corrido delante de los toros en los sanfermines. Una hora nos llevó explicarle al señor Stiernhielm que por mucho que él hubiera leído a Hemingway, ni España ni los españoles éramos tal como nos pintaban en Fiesta o en las “españoladas” filmadas por Hollywood con Ava Gardner dentro. No convencimos al sueco, era imposible. Él se quedó con sus tópicos sobre nosotros, y nosotros con aun más tópicos sobre ellos, los suecos y las suecas.
La cosa es que los tópicos, imitaciones fáciles de lo que otros dijeron acertada o erróneamente con anterioridad, hay que filtrarlos con el conocimiento propio, hay que podar la exageración e intentar llegar más allá.
Ahora mismo, saliendo personajes de la Comunitat Valenciana, en la primera página todos los días y en todos los periódicos de España, reproduciendo en las radios y teles, bochornosas, por ridículas, conversaciones telefónicas, corremos el riesgo, los valencianos, de que nos carguen con una etiqueta tópica bastante más vergonzosa, que aquella, que durante años nos fastidió tanto, de “el Levante feliz”.
El cine y la literatura nos abren, cada día, infinidad de ventanas, pero muchas veces, desde una subjetividad que deforma, hasta lo esperpéntico, la realidad.
En la fabrica del cine, guionistas, cámaras, actores, directores, elaboran productos con la intención de que sean vistos, y más o menos, entendidos, para millones de espectadores de múltiples razas, costumbres y religiones y el camino más sencillo para llegar a esto, es a través de unos enormes y simplistas tópicos, que a su vez muchos de ellos ya fueron creados, amamantados y criados desde la propia industria cinematográfica.
Los españoles pusimos el grito en el cielo cuando en una de las películas de la saga “Misión Imposible” mezclaban las Fallas con los Pasos de Semana Santa, con los inevitables toreros y los aun más obligatorios carteles de toros imprescindibles cuando se quiere crear un ambiente “Spain”.
¿Y si nos paramos a pensar que la industria del cine hace lo mismo con otros países caminando por lo fácil, por lo tópico?

06 enero 2012

CARTA OLVIDADA


Una vez, me dijo Gustavo, que si eres paciente, los Reyes Magos pueden venir varias veces al año, no solo el 6 de Enero, cuando no los esperas, cualquier mes, cualquier día.
Hoy, tan lleno de fe, que hasta me creo que he sido bueno, me he sentado a escribir una carta de súplica a los Reyes Magos, que sirva para unos cuantos años.
Dado que Baltasar, Gaspar y Melchor, deben de estar agotados por estos días pasados, voy a teclear la otra carta a otros “Reyes Magos”.
Voy a imaginar que puedo dirigirme a otros Mágicos Conseguidores. Voy a imaginar que estos pueden ser, Mariano Rajoy, el hombre que acumula más poder en España, Alberto Fabra que quiere patentizar su voluntad de cambiar cosas y a Eduardo Torres-Dulce nuevo Fiscal General del Estado que llega con muchas ganas de dar la vuelta a muchos calcetines.
Y puesto a pedir, voy a pedirles algo, que parece increíble en la España de ahora mismo. Voy a pedirles que cada uno en su oficio, cada uno desde su destino, haga lo posible y lo imposible, para eliminar tanto robagallinas de cuello blanco, como abunda en la vida política española, que además se ríen en nuestras caras, que separen a tanto corrupto como estamos aguantando, apestados que en los duros momentos en los que estamos viviendo consiguen que nos hierva la sangre. Voy a pedirles que no les tiemble la mano a la hora de limpiar las cloacas, de la sociedad española, por las que se han escapado miles, miles y miles de euros hacia no se sabe donde.
Cada vez que suena y resuena las palabras “recorte”, “ajuste”, se agitan enrabiadas las tripas de millones de españoles que ni montaron ni participaron en la fiesta, ciudadanos que están dando, por el momento, muestras de una serenidad inimaginable.
Voy a pedirles a esos Magos cuyo compromiso de agradecimiento solo es con el pueblo español, que nos aparten de la vista, de la vida, a los malos gestores, a los despilfarradores, incluidos los de su propio partido, que han llevado a la Comunidad Valenciana al pozo del desespero en que se encuentra.
Pero no quiero hacerme muchas ilusiones, la carta igual se olvida, se traspapela entre miles. O igual Gustavo exageró, y los Reyes Magos son fantasía.
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