03 diciembre 2014

SOBREMESA, PUNTO DE GANCHO

Fue un día gris de la semana pasada, cielos cargados a la espera de vaciarse, fenómeno del que ya casi no nos acordábamos en estos pagos tan sedientos de agua, de financiación  y de justicia.

En la mesa éramos doce comensales, parte del Bosque Perplejo. Con personas tan variadas como las especies de un bosque. No vamos más allá de la palabra y alguna colación.

Apenas recuerdo lo que comimos, pero vamos a decir que nos reunimos alrededor de un gazpacho manchego, que queda mejor con el día que hacía y hasta con el nombre del restaurante.

En los entrantes, nos marcamos nuestras líneas rojas, no solo Fabra, el de la calle Caballeros, utiliza el rotulador, otros también lo manejamos incluso casi tan mal como él, con tantas dudas como él. Pero nosotros podemos meter la pata, él no debe. Acordamos hablar de lo divino y de lo humano, pero evitaríamos citar al omnipresente Nicolás y al inmaterial Corredor del Mediterráneo.

Creo que fue C., el que primero citó a Jorge Vestringe, y su sorprendente identificación con el neonato Podemos. No sé porqué, mi auto-corrector se empeña en sustituir Vestringe por Restringe, Nos perdimos en la relación y abanico de partidos y fundaciones por los que había transitado el inadaptado devoto de Fraga. Y claro, salió Don Manuel,  y la extraña postura de su partido en el referéndum de la Constitución, allá por el 78, y siendo Fraga Iribarne uno de los “padres”, uno de los co-redactores, cómo sus seguidores estuvieron por la abstención. Dado que los hombres, o por lo menos los que allí estábamos, somos cruelmente cotillas, cargados de años y aun más de memoria, volvimos a Vestringe, y hete que alguien recordó a su anterior esposa María Vidaurreta. Detrás de la ex de Vestringe, saltó a la mesa, ya íbamos por el segundo plato, el nombre de José Luís de Vilallonga, al que estuvo unida por el papel de couché, y por algo más, durante unos meses.

Vilallonga, decían que era marqués y grande de España, fue uno de los sablistas, bribones y caraduras más garbosos que ha pisado el planeta Tierra. Vilallonga presumió de saber mucho del Rey y aun presumió más, de haberse acostado con todas las actrices de Hollywood. Le regaló El País una página en su suplemento de fin de semana para que luciese sus encantos literarios, encantos con los que exhibió su desfachatez al copiar, letra por letra, la primera página de “Memorias de Adriano” de Margarita Yourcenar, para alabar, enjabonar al, entonces, todopoderoso Felipe González. Hablábamos de pícaros, y ¡zas! salió Nicolás. Nos saltamos, igualito que le sucede a Fabra, Alberto, las rayas rojas que nosotros nos habíamos marcado.

Ya estábamos en el cortado, descafeinado de sobre, cuando me telefoneó mi prima Fina Gil, recordándome que tengo que acercarme a Ontinyent en la Inmaculada.

Salimos a la calle, ya llovía, y todo seguía sin resolverse.

Publicado en Las Provincias 3 Diciembre 2014


26 noviembre 2014

CUÉNTAME OTRO CUENTO

Cuéntame otro cuento, que consiga que, por unos minutos, me olvide de la subida de mi pensión en Enero, que no me recuerde los precios de la luz y del agua, que no piense en los sinvergüenzas que han esquilmado nuestro País, que no me corroa la sangre por la ineptitud para resolver los políticos, problemas políticos, que no estalle por las continuas ruindades, que no haga caso a los rumores de otro sustazo bancario, que no repase Feria ni Puerto, ni Noos, ni vos.

Cuéntame otro cuento, aunque sea el cóctel que dicen que mezcla alguna verdad, muchas porciones de amistades peligrosas, y muchas más de invenciones fantasiosas. Cuéntame, cuéntanos a los españoles el cuento del Garbancito de la Meseta.

Quizás lo entienda un poco, y se aclara una pizca lo inexplicable.

No quiero creer que algo de todo el cuento pueda ser verdad, pero demasiados indicios apuntan a que quizás hay demasiadas cosas ciertas en toda esta historia de picaros, bribones y bergantes.

En momentos en los que se amontonan corrupción, tratos amañados, contratos fraudulentos, sin resolver el problema catalán, en estos justos momentos surge la historia del llamado “pequeño Nicolas”.

La historia es para echarse a temblar.

Si es cierta, malo, y si es falsa, malo, malo.

Si es cierta, la cadena de ceses y dimisiones debería llegar desde Finisterra al Cabo de Creus, y si es falsa, habría que darle la enhorabuena al director de escena que ha hecho que por unos días los españoles hayan hablado de un veinteañero melifluo, barbilampiño, y carente de la labia que se le suponía, cuyo único merito fue elegir, en su día, el camino FAES hacia la fama.

Si es cierta, es para que los españoles nos lo hagamos ver, y si todo es una invención de las de “inocente, inocente”, de las de “todo sea por la audiencia”, también deberíamos pasar por el diván del siquiatra.

Si las declaraciones, a los que algunos medios han elevado a una categoría inusitada, tienen algo, aunque sea algo, de verdad, demostrarían que, como sociedad, estamos más que desprotegidos, demostrarían que el decimonónico “usted no sabe quien soy yo” se abre paso por unos círculos a los que se les supone que disponen de los suficientes filtros como para que no sucedan las rocambolescas peripecias del Nico.

Si hay algo de cierto, temblemos, no nos escandalicemos de las black cards, ni de los timos piramidales, observemos con que facilidad, a golpe de móvil, se manejan los bienes del Patrimonio Nacional, observemos cómo se inclinaron algunos ante el chaval, cuando olfatearon alguna posibilidad de negocio.

Si hay algo de cierto, veamos quien, como y porqué utilizó al osado jovenzuelo para unas fabulaciones propias de una telenovela venezolana de las malas, que ya es decir.

Cuéntame un cuento, que la noche está que arde, decía la canción de Celtas Cortos que, casualidad, también son gallegos.

Publicado en Las Provincias 26 Noviembre 2014


20 noviembre 2014

EL GRAN CAMBIO

Estoy hasta el pirri del señor Monago, de los monagos, de su demagogia, de sus lágrimas, de confundir el trabajo, y de que pongan caritas de borreguitos víctimas de los malvados, malvados que de los que no nos explican si son amigos o enemigos. Los monagos siguen, sin darse cuenta de que el personal está más cabreado porque se le mintió, se le robó, que por sus canas al aire. Siguen con su erre que erre, alojándose, cada vez que mal hablan, más en el laberinto del enredo.

Los ayer repartidores del carnet de la decencia política, los lenguaraces, algunos ahora insolitamente callados, deberían ir minutando las apariciones de sus escándalos, los que querían ser conocidos, ya son conocidos y vaya si son conocidos.

Y es que en los últimos tiempos algunos como el aun presidente de Extremadura se ha metido en nuestras casas aun más que Pablo Iglesias, el de Podemos. Hay que ver, que publicidad se le está haciendo al neonato Podemos.

Cada escándalo, y mira que hay, pero ojo que no todos son de políticos, cada viaje pagado con dinero público, y no justificado, cada monago, cada blesa, cada historia rara de caminos puertos y canales, cada novela aun más rara de colegios profesionales, cada estafa que se destapa pero no se ataja, cada vez que sale a la luz que la Administración se tima a si misma, timando a sus trabajadores con contratos basura-basura, cada vez es un montón de cabreo y otro montón de intenciones electorales para un inclasificable partido, con toda su estructura copiada de la de “los partidos de la casta”, del que se intuye el uso del mayor de los centralismos.

España necesita el gran cambio, antes que estallé el sospechado gran escándalo. España necesita que los vientos agiten sus ramas y caiga toda la hojarasca corroída. Corruptos y corruptores. Los que dan y los que cogen, los que venden favores y los que solo saben hacer si antes han comprado los favores.

España ve como se desmorona una era, como aquí se ha timado, robado, defraudado desde muchos frentes. España necesita una profunda y autentica regeneración ética y de que cada uno asumamos nuestra participación en el todo.

Pensemos, aunque solo sea un instante, pensemos si no todos hemos sido un poco culpables por haber mirado hacia otro lado, por haber sido comprados con pan y circo, por no habernos hecho un puñado de preguntas.

Ya de una vez, que se palpen los hechos, que las palabras no sean huecas, que cuando se diga que se va a acometer algo, que se haga de una puñetera vez. No necesitamos que se nos cuenten más historias, no nos hace falta que pretendan ilusionarnos con absurdos. Debemos entrar en tiempos de limpiar la casa profundamente, e intentar dejar un País mejor del que recibimos.

Creo que esta columna ya la he escrito dos o tres veces, debe de ser cosa de la edad, o del desespero, del triste desespero.



Publicado en Las Provincias 19 Noviembre 2014

12 noviembre 2014

RETIRARSE A TIEMPO

Viernes 7, “Mis viajes privados, los pago yo”, dijo un indignado Monago. Aplausos de la concurrencia y gritos de ¡Presidente!, ¡Presidente!.

Sábado 8. Veinticuatro horas después, mismo escenario, similares presentes, “He pedido al Senado que me digan a cuanto ascendieron los viajes, a Tenerife, voy devolver el dinero que gasté”. Aplausos y más gritos de ¡Presidente! ¡Presidente!. Alguna que otra lágrima y algo de moqueo.

Les había mentido, nos había mentido, allí mismo delante de todos, y le aplaudieron y jalearon. En unas jornadas de transparencia. De locos.

Entre viernes y sábado se permitió, Monago, soltar otra perla “Dimitir sería hacer dejación de responsabilidades”. Si, si esto lo dijo Monago, el que se proclamaba adalid de la anticorrupción, el que se permitió calificar, ante la reclamación de cambiar la financiación autonómica, a sus compañeros de partido a los Presidentes de Murcia, Baleares y Comunitat Valenciana, como el “Triangulo de las Bermudas”. ¿En qué triangulo estaba pensando el picaron Monago?.  

Lunes 10. El aun presidente de Extremadura, extiende un cheque para pagar sus treinta y tantos viajes privados a Tenerife. No ha dimitido, no ha sido todavía denunciado por mal uso de los dineros públicos.

¿Cuantos viajes privados hemos pagado a Monago, y otros Monagos, en este descontrol?

España va bien. Todavía puede soportar unos cuantos escándalos más. Pero que no tensen demasiado la cuerda porque el corsé puede reventar.

Hasta Esperanza Aguirre, la que está en todas las salsas, la que se nos mete en casa en todos los telediarios, ha dicho “No voy a dimitir, cuando el barco se está hundiendo” ¿Quién ha abierto los coladeros para que entre el agua, la molicie de la corrupción y el saqueo, a raudales?.

Hay que dimitir, hay que tener la dignidad de marcharse a tiempo, hay que reconocer los errores, hay que mirarse al espejo y ser capaces de confesarse que las ideas se están secando, que la ilusión de los primeros días, meses, años, ya pasó. Hay que saber poner el punto final.

Eran los tiempos de la dictadura, eran los tiempos en los que se hablaba, se escribía a tres bandas, los tiempos en los que aprendimos a leer entre líneas, a veces acertábamos, otras los lectores íbamos más allá que el autor del escrito.  

Tengo por ahí, en alguna de las carpetas azulonas, el recorte de un artículo de Rafael Calvo Serer, “Retirarse a tiempo”, publicado en 1968, en el que de una manera indirecta y mediante una sutil comparación con Charles De Gaulle, le pedía a Franco, sin nombrarlo, que se retirase. Fue pedirle peras al olmo.

El censor también leyó entre líneas. El periódico fue cerrado.

Los que pedimos ceses, dimisiones, cumplimientos de líneas rojas, no vamos contra el sistema, otra perla de Monago, hablamos, escribimos para salvar la convivencia, que no es poco.

Fernando Martínez Castellano

Publicado en Las Provincias 12 Noviembre 2014

LOS REYES GODOS

Ni a mis compañeros de pupitre ni a mi, nos hicieron memorizar la lista de los reyes godos. Si que recuerdo que siendo muy pequeños, nos hicieron estudiar el elenco de generales que acompañaron a Franco en la sublevación de 1936. Lo que sí que nos salía con poco esfuerzo, era la alineación del Valencia. Por entonces, los jugadores no se lesionaban, siempre jugaban los mismos, siempre acabábamos diciendo Mañó, Fuertes, Badenes, Buqué y Seguí. Hasta nos sabíamos las alineaciones del Bilbao, del Barça y del Español, como aun no había llegado la televisión, no daban la vara con el Madrid. También conocíamos a los futbolistas, por los partidos con botones que nos organizábamos.

Ya me he ido por los cerros de Úbeda, lo que quería decir es que aquellas listas de reyes, de generales, de jugadores de fútbol, han sido sustituidas por series de corruptos y más corruptos, que aparecen como cacas de perros en las aceras.

Quien más o quien menos, reconoce el nombre y apellidos de todos los directores generales de empleo y cosas múltiples, que ha tenido la Junta de Andalucía. Y sus ginebras deseadas, sus whiskies caros y su coca. Preciso, el grado de conocimiento dependerá de la cadena en la que suelas ver los telediarios. 

¿Y de los pueblos de la Comunidad de Madrid? Reconocemos de todos, su población, su déficit, mangoneos urbanísticos, compinches de timbas del alcalde, partidos por los que han ido saltando hasta acomodarse, del amor de todos los ediles “por el pueblo al que sirven”.  Además de nombres, apellidos y motes de los bandoleros, sabemos de sus marcas de coches preferidas, suelen ser dos o tres marcas, no dan para más, los relojes que engrillan sus muñecas, tampoco tienen mucha imaginación, y el grado de embabiamiento de sus esposas que ni saben ni contestan a su enriquecimiento ultrarrápido, ni si son capaces de malpensar que el sueldo de concejal o alcalde, no debía dar para tanto. De Madrid, al cielo de la pasta trufada.

¿Y los ochenta y tantos, por el momento, usuarios de las tarjetas opacas, y su marca de lencería preferida?.

¿Y los miles de consejeros de las fenecidas Cajas de Ahorro, que no sabían hacer una O con un canuto, pero ahí estaban para llevárselo? ¿Y los presidentes de esos consejos?.

¿Y las cacerías?. ¿Y las traductoras? Piezas de caza mayor y caza menor. ¡Cómo gustan las escopetas a esta gente! Quizás haya mucho de freudiano en esta atracción   

Y toda esta fiesta, se la hemos pagado entre todos. Los panolis hemos estado becando a los sinvergüenzas.

Así que, hasta que llegue el momento que la clase, casta, tribu, o lo que quieran decir, sea capaz de desprenderse del aforamiento, les invito a repasar la lista de los reyes godos. Repitan conmigo, Ataulfo, Segerico, Wamba, Teodoredo……No vale para nada, pero incluso fueron mejores que Barcenas, Rato, Granados, Castedo, Guerrero…..

Fernando Martínez Castellano

Publicado en Las Provincias 5 Noviembre 2014

29 octubre 2014

ALGUNAS COSAS NO NOS GUSTAN

El titular no es mío. Me lo ha prestado Mariano Rajoy, al que le cuesta tanto que algunas palabras salgan de su boca. El día que escuchemos, al impávido Rajoy,  aunque sea vía plasma, decir los vocablos “corrupción”, “caja B”, “dinero negro”, “Granados”, “Barcenas”, nos dará un pasmo.

Cada día, aparece otro cadáver en el armario. Destapando cadáveres, la capacidad de aguante de los españoles se pone a prueba, día si y día también. El Santo Job fue español, no cabe la menor duda. En las dobles o cuádruples hélices del ADN, llevamos unas dosis de paciencia no superadas por pueblo, etnia, raza, casta, estirpe que pisa la corteza terrestre.

La corrupción nos está robando todo a todos. Qué a nadie, cuando llegue Mayo, le sorprendan los resultados, los batacazos, electorales. Qué entonces, a nadie se le ocurra decir “no me explico cómo….”. El presente, leyendo, oyendo, viendo el presente, estamos viendo, oyendo y leyendo los previsibles resultados del futuro, las consecuencias del hoy.

Pero no solo es cuestión de recuento de votos, esto es ya mucho más gordo, es contemplar cómo se ha esquilmado a un País, cómo se ha empobrecido a España, por un tajo de impresentables. Y no pasa nada, quizás algunos acaben en el trullo, pero con los bolsillos llenos de por vida. Aquí, no hay quien devuelva lo robado. Hace un rato, tertuliando, nos preguntábamos unos amigos, de todos los colores políticos por cierto, ¿Gürtel es el tronco de una gigantesca sequoia,  o solamente es una rama más del árbol? ¿Hay muchos gürtels? Cada vez está menos claro. ¿Alguien está tirando, por fin, de la manta? Van a aparecer más montones de basura. No es pregunta, es afirmación.

Hagamos acopio de tila, porque la vamos a necesitar a chorros. Un tazón, por si acaso, antes de ver los telediarios. Dos tazones, por la hipertensión, antes de abrir Internet y leer las últimas noticias. Tres tazones para no recordar  los sumideros por los que se escapan nuestros impuestos y los recortes que nos han pegado. No más tazones, la infusión de tila induce al sueño y dadas las noticias que percibimos, los sueños pueden acabar siendo pesadillas.

No debemos ser ni tolerantes, ni blandos con el enriquecimiento rápido de algunos, hay quien dirá muchos, políticos, que solo han acudido para mangar. No más. Ni uno más. Por menos, en otros países habría diluvio de dimisiones. No basta con pedir perdón, esto no es una cacería en Botswana, esto es mucho peor. Es la hora de ceses, dimisiones y convocar elecciones. Es la hora de la Renovación por motivos de salud del pueblo español, por la Democracia española. 

Y me revienta estar tan harto, estar viviendo tiempos de tanto hartazgo. Hubiera querido escribir, sobre Claudio Scajola, y su asombroso piso frente al Coliseo, en Roma, corrupción a la italiana. Les estamos superando.

Fernando Martínez Castellano

Publicado en Las Provincias 29 Octubre 2014

28 octubre 2014

LOBOS Y CAPERUCITAS

Aquí estamos, esperando con que nos va a acabar de petrificar Octubre. No es por lo especialmente caluroso, lo de las Estaciones ya hace tiempo que saltó por los aires, mucho antes de que nos lo montásemos con los ciclos  de los siete años del Niño y los otros siete de la Niña, con las corrientes del Pacífico yendo hacia Japón, o a la costa de Chile. Ya nadie se acuerda. El Niño  y la Niña, duermen en los cajones de las viejas redacciones. Ni tan siquiera se pregunta por ellos a Podemos. Y mira que es raro que no se le haya ocurrido a la Sexta, requerir, con esa excusa, al oráculo del nuevo producto político, amamantado, criado y mimado en los brazos de sus “prime times”.

Decía que aquí permanecemos a la espera del nuevo pasmo que ya definitivamente acabe con nuestra paciencia de ciudadanos.

Cuando creíamos que ya estábamos curados de todo espanto y de todo escándalo, que ya nada nos podía dejar más patidifusos, va y aparece el lío de las Tarjetas Negras. Lío menor, los millones dilapidados por los agraciados, sin vergüenza, de Caja Madrid, con lo de las tarjetas opacas, es peccata minuta comparado con todo lo que se ha hecho de luiscandelismo en la mayor parte de las Cajas de Ahorro, incluida “nuestras” Bancaja y CAM. Pero lo que asombra es que en este recién destapado atraco de los directivos de Caja Madrid, es comprobar que los mismos ingredientes, los mismos apellidos, las mismas jetas, están en otros guisados y desaguisados que han llenado, recientemente, primeras páginas.

Y los tíos, merecen calificativos más despectivos, están en la calle, hasta corremos el peligro de que cuando se tropiecen con un micrófono amigo abierto, nos suelten una perorata sobre cómo debemos, porque España no va bien, apretarnos un agujero más el cinturón, como tenemos que adaptarnos a los duros tiempos que nos toca vivir, etc., etc., cuando ellos han sido una de las piezas de este rompecabezas de miseria en que estamos metidos y se los han llevado, los euros y antes las pesetas, calentitos. Y parece que no pase nada, porque los escándalos, como las corrientes del Pacífico, se suceden, se cubren, los unos a los otros.

Ahora mismo, nos asombramos de la intrepidez del “pequeño Nicolás”, intrepidez forrada con una cara dura de impresión, y nervios para meterse en recepciones reales, codearse, y compartir canapés con las fuerzas vivas más vivas de este País. Pero Nicolás solo ha sido un pícaro, un pequeño pícaro, con mucho photoshop y con una gente que no encontraba anormal que aquel imberbe niñato, que presumía de joven cachorro pepero, hubiese hecho una carrera tan rápida. Todo lo más, se preguntaban de quien sería hijo o asesor, el pequeño Nicolás. Un picarillo más, en un País lleno de lobos y caperucitas vestidas y desvestidas, a golpe de Tarjetas Negras, que, atentos, seguirán apareciendo.    

Fernando Martínez Castellano

20 Octubre 2014

GRAN BAZAR

Somos como un enorme, gran bazar, tenemos de todo, caldereros, sastres, escuchas, soldados, espías, pisos francos, escopetas, fontaneros, escapadas de fin de semana, y hasta topos que lo van piando todo al primero que les atiende. No nos falta de nada, ni tan siquiera toneladas de mimbres para tejer, otra vez más, el cesto del ridículo. Estamos condenados, mejor dicho nos han condenado, a hacer equilibrios en el filo de lo grotesco.

Repasas la semana y compruebas como insisten en superar a la semana anterior. Y lo consiguen. Progreso para mal. Los hechos, aislados o embutidos en el fárrago de noticias, hablan.

Con la que está cayendo por todas partes. Con un fin de ciclo tan próximo que se palpa, aunque no se quiera ver. Con un gobierno autonómico que ni pincha ni corta, ni en las tres provincias ni en el resto del País. Con una gestión que tiene más agujeros que la versión francesa del queso Gruyere. Con unos gestores que parece que están más pendientes de acomodar su futuro a siete meses vista, que en el trabajo que tienen sobre la mesa. Con una Comunidad en la que se le mueren los pinos de aburrimiento, se le caen las palmeras por desidia y no hay un duro para arreglar un bache, a alguien se le ocurre montar un tinglado de interrogatorios de espionaje, contraespionaje, de Bonds, de Mata Haris, que adelanta a Mortadelo, Filemón, Pepe Gotera y todas las familias de la historia de las historietas.

Ya está bien de querer vendernos la cabra, de que el “interrogador” montó la operación por su cuenta. Montar una operación, por libre, contra unos camellos de la droga, por si tirando, tirando, del hilo aparece un cartel con laboratorios clandestinos de coca, es digno de una de las medallas del Nou d’Octubre, pero montar una operación policial contra el entorno del Vicepresidente  del Gobierno de la Generalitat, ya es otra cosa, un poquito más gorda, más liosa, más extraña, más de dar explicaciones.

Qué mal suena, en un Estado democrático, juntar las palabras “interrogatorio” y “político”, “asesor”, “jefe de Comunicación”.

¿Pero esto no se había acabado? ¿Pero no estaba ya amortizado que al personal le importaba un pito si en Presidencia se tomaban yogures de fresa o bífidos con cereales? ¿Pero no hay ya, unas dos mil leyes de transparencia que nos deben de aclarar el destino de todos los euros que pasan por los presupuestos nacionales, autonómicos, provinciales y municipales? ¿O es que la cosa no va por ahí? Que no se trata de notas de supermercados, ni de cuentas de hotelitos con encanto, sino que todavía colean facturas silenciadas en cajones, de visitas papales, de formulas unos, de ferias, de financiaciones, de ciudades ilusorias, de acuerdos secretos, de vete a saber en que líos aun más, nos han metido, y que en el día menos pensado sale a la superficie. Eso va a ser.  

Fernando Martínez Castellano

14 Octubre 2014

08 octubre 2014

LA SÉPTIMA ESTROFA

Hay quien asegura que mañana, 9 de Octubre, es el día en el que sobran muchas soflamas rimbombantes, muchas pomposas palabras, el día que nos preguntamos, ¿Cuántas veces he oído decir lo mismo? Nos insistirán, una vez más, con que somos, los valencianos, un eslabón imprescindible en la cadena de la inalterable unidad nacional. Y nosotros, la Comunitat Valenciana, los valencianos, a los que tantas veces nos han engatusado con espejuelos y abalorios, nos pondremos así de anchos, estiren los brazos, miren de izquierda a derecha, o al revés según sus preferencias, y verán cuan de sueltos que nos ponemos.

La fantasía de las palabras, de los discursos, choca con la dura realidad. Con la realidad, con las palabras de Cristóbal Montoro que tiene las llaves de la caja, el despertador que baja a algunos de los sueños, con los fríos, para nosotros heladas, cifras de los Presupuestos del Estado para el 2015.
Ya no sé, si el gobierno de Mariano Rajoy y la cúpula del PP dan por perdida la Comunitat Valenciana en el próximo Mayo electoral y no quieren facilitarles el camino a los que vengan, o pretenden que Fabra, don Alberto, renuncie, por extenuación, a sus pretensiones, incluyendo llamadas a pactos con terceros, de continuar en el cargo de President de la Generalitat.

“En Valencia la rebaja de impuestos será simbólica”. Más o menos vino a decir, hace cuatro días, don Cristóbal. Y se quedó tan pancho, no hay que ser un Nobel de los que han investigado sobre el GPS del cerebro, para adivinar que hasta dibujó, el señor Montoro, en su carita de diablo cojuelo, esa sonrisa suya que tanto enerva al personal de a píe.

No quiero ni pensar si el Ministro de Hacienda, fuera de un partido político distinto al que acoge a Alberto Fabra, lo que tendríamos que estar oyendo,  que ahora por desgracia no escuchamos. 

La cosa sería de partida de Stratego o de Candy Crush, para hacerlo más moderno, si no fuera porque en medio de todos estos recortes, de estos “Hoy no te quiero, pero mañana todavía menos”, están ubicados cinco millones y pico de valencianos que están pagando las culpas de haber votado malos gobiernos y aun peores oposiciones y seguro, seguro, que penan por esa dejadez que algunos, suavemente, llaman meninfotisme.

Somos leales a España, hasta lo cantamos, pero esa Lealtad no suele ser correspondida.

Maltratados en la distribución de las inversiones del Estado, de todos los presupuestos, aquí estamos, aquí estaremos mañana, cantando un Himno en el que unos se recrean con la primera estrofa y otros aprietan los dientes, descargan adrenalina y algo más, con la séptima.

¿Qué cual es la séptima estrofa?. Pues esa que comienza “Valencians, en péu alcem-se”.  Aunque siempre nos ha dado tanta pereza, que lo dejamos para el día siguiente, para el mes próximo, para el año que viene.

Fernando Martínez Castellano
Publicado en Las Provincias  8 Octubre 2014

HIMNO DE LA COMUNITAT VALENCIANA, en valenciano y castellano

En valenciano[editar]

Per ofrenar noves glòries a Espanya
tots a una veu, germans, vingau.
Ja en el taller i en el camp remoregen
càntics d'amor, himnes de pau!
Pas a la Regió
que avança en marxa triomfal!
Per a tu la vega envia
la riquesa que atresora
i és la veu de l'aigua càntics d'alegria
acordats al ritme de guitarra mora.
Paladins de l'art t'ofrenen
ses victòries gegantines;
i als teus peus, sultana, tos jardins estenen
un tapís de murta i de roses fines.
Brinden fruites daurades
els paradisos de les riberes;
pengen les arracades
baix les arcades de les palmeres.
Sona la veu amada
i en potentíssim, vibrant ressò,
notes de nostra albada
canten les glòries de la Regió.
Valencians en peu alcem-se.
Que nostra veu
la llum salude
d'un sol novell.
Per a ofrenar noves glòries a Espanya
tots a una veu, germans, vingau.
Ja en el taller i en el camp remoregen
càntics d'amor, himnes de pau!
Flamege en l'aire
nostra Senyera!
Glòria a la Pàtria!
Visca València!
Visca! Visca! Visca!

En castellano[editar]

Para ofrendar nuevas glorias a España
nuestra región,supo luchar.
¡Ya en el taller y en el campo resuenan
cantos de amor, himnos de paz!
¡Ved a la Región
que avanza en marcha triunfal!
Viene a dar la huerta mía
la riqueza que atesora,
y es la voz del agua canto de alegría
que nació a los ritmos de guitarra mora.
Manda el arte Paladines,
,que te ofrezcan sus laureles
y a tus pies, Sultana, tienden mis jardines
un tapiz de rosas, nardos y claveles.
Brindan ricos tesoros
los naranjales de las riberas;
penden racimos de oro
bajo los arcos de las palmeras.
Suena, la voz amada
y en victorioso vibrante son,
notas del alborada
cantan los triunfos de la Región.
Despertemos, valencianos;
que nuestra voz
la luz salude
de un nuevo sol.
Para ofrendar nuevas glorias a España
nuestra Región, supo luchar
¡Ya en el taller y en el campo resuenan
cantos de amor, himnos de paz!
¡Flote en los aires
nuestra Señera!
¡Gloria a la Patria!
¡Viva Valencia!
¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!




01 octubre 2014

AHORA ¡NO TOCA!

Hay días, cada vez son más, en los que necesito reírme un rato. Es como un tratamiento, como las pastillas de la tensión. La risoterapia genera beneficios mentales y emocionales. Reírnos nosotros o ver reír a las personas próximas, nos produce dividendos añadidos. Incluso los hay que disfrutan aun más, pues el carcajear es la excusa que les permite mostrar el último pastonazo que se gastaron en las fundas dentales que les plantaron recientemente.

A lo que iba, cuando quiero reír, o sonreír en el silencio, busco en el reproductor, el video de Dolores Cospedal en el que intentaba explicar lo inexplicable, aquello de la simulación del despido diferido programado, que no era ni despido, ni diferido, ni programado. ¡Qué quieren que les diga!, el ser humano es tan cruel, que se desternilla con los resbalones de sus congéneres, desde los tiempos del padre Abraham, pasando por las películas de Keaton, Chaplin, Lloyd y un largo etcétera de insignes y otros no tan insignes, como es el caso de Mariló Montero y su empeño de estar en boca de todos, a base de meteduras de pata propias o guionizadas.

Ya que estaba en lo de reproducir videos para alegrarnos la vida, para mi, ha habido una escena, una de las muchas que nos han ofrecido las noticias durante esta última semana, que fue la comparecencia, por decir algo, de D. Jordi Pujol en el Parlamento Catalán. Una vez finalizada la comparecencia, presencia, declaración, bronca, amenaza del señor Pujol, se produjeron una serie de imágenes que me dejaron un tanto confundido.

Aquello era como un “deja vu”, lo había visto antes, lo había soñado, o era uno de esos inquietantes juegos que, en milésimas de segundos, te montan entre la vista y la memoria. Así estuve un buen rato. De repente ¡zaas!, se descifró todo, estaba claro esa escena ya la había visto, y millones de personas más la habíamos visto. Me había faltado la música de fondo, la música de Nino Rota.

Jordi Pujol, de pie, apoyado en la mesa, los parlamentarios afines, de CiU y adyacentes, saludándole uno a uno, algunos casi inclinando la cabeza, apretándole con las dos manos. Aquello era clavado a los primeros minutos de El Padrino, aquello era como la boda de la hija de Don Vito Corleone, solo faltaba la música, hasta parecía que Francis Ford Coppola estuviese dirigiendo el besamanos.  ¡Claro que me lo grabé! Para ver la escena del Parlament como veo la del Diferido Simulado y por supuesto las dos primeras partes de El Padrino. El cine imita la vida y la vida falsea al cine.

Todo esto, al margen de que las palabras de Jordi Pujol, me sonaran a vacías de sinceridad y llenas de amenazas a mucha gente.  

El viernes 26 de septiembre, No Tocaba decir la verdad. Ni en Barcelona, ni en Valencia, ni en Madrid, ni tampoco en Singapur. Como siempre, nos siguen tomando como a imbéciles.


Fernando Martínez Castellano
1 Octubre 2014 publicado en Las Provincias

24 septiembre 2014

PARCHES DE 20 CÉNTIMOS

Cuando Arias Cañete llegue a su nuevo cargo de Comisario Europeo de Energía y Acción por el Clima, quiero imaginar que explicará a los españoles, porqué en Alemania hay kilómetros y kilómetros de campos de placas solares, porqué en Alemania hay miles de parques eólicos con miles de aerogeneradores, y como se come esto con que la factura energética en España sea muy superior a la de muchos de los países socios en Europa. Que no nos suelten la pamplina que si las centrales atómicas y demás lindeces, en la Germania, los paneles solares están a la vista y los molinos en el horizonte. Aquí, con un sol que nos fríe, diez meses de doce, somos capaces de decir que lo de la energía solar es carísimo. Y no se les cae la cara, al repetirnos aquello de “viaje menos y vea más telediarios en la uno”.

A otra cosa.  

Aclaro, por si acaso hay que precisarlo, a mi no me gusta que me suban los impuestos. No me gusta nada. Tampoco me gusta que vacilen conmigo y con más gente. Que anuncien que el año próximo, te van a bajar los impuestos y que casualmente el año próximo sea año electoral, mosquea un poco.

Hace cuatro días, llorando por los rincones que no teníamos un duro, pagando mal a los proveedores, diciendo que Montoro no nos hacía ni puñetero caso y ahora, de la noche a la mañana, después de repasar alguna encuesta, después de escuchar los reniegos, de los alcaldes populares contra los despilfarros de los gobiernos anteriores de la Generalitat, después de ver que en todos los rankings nacionales para encontrarnos hay que empezar a buscar desde abajo, después de todo esto y mucho más, va y Alberto Fabra, anuncia que el año que viene los valencianos tendremos menos impuestos.

Por favor, no nos tomen más el pelo, que Bruselas nos está buscando las cosquillas con cuentas trucadas y cosas así, que a donde miremos hay cieno, que está lo de la Valmor, lo de la Feria de Muestras de Valencia, lo de la Ciudad de la Luz, lo de….

No presuman que todo va ya en vías de solución, cuando todo sigue enmerdado, no presuman cuando Sanidad tiene, para 50.000 ciudadanos de Mislata solo 1(UN) medico de Urgencias, no presuman cuando las listas de espera quirúrgicas son eternas, no presuman cuando sigue abiertas cientos de aulas en barracones. No hagan el Monago. 

No, no nos bajen veinte céntimos los impuestos, guárdenlos, adminístrenlos mejor, intenten devolver la Sanidad y la Educación a los niveles de hace cinco o seis años. 
Después revisen toda la política fiscal. 
Después bájennos los impuestos pero no solo en los años electorales, todos los años, no veinte céntimos, muchos más. 
Después miren cada euro que se gastan como los mirarían si tuvieran que salir de su propio bolsillo. 
Después sean más serios con sus propuestas, sus parches y solo entonces presuman de gestión, si llegan y pueden.

Fernando Martínez Castellano

22 Septiembre 2014

17 septiembre 2014

LA VISITA

Hay que ver la que se ha organizado, por la visita de Rita Barberá a Mariano Rajoy, imprevista cita de la que se han filtrado, para cebar el morbo, solo las imágenes, tal como una película muda. ¿De que asuntos hablaron? ¡No molesten!, es la nueva política de transparencia que maneja el gobierno. Fue una charla, entre dos patas negras del PP, sobre la insoportable levedad del ser, los principios aristotélicos, y las leyes newtonianas, no hay que buscarle más vueltas.

Pero, si aun tenemos el recelo de que pudo ser una de las cortinas de humo que, tan a menudo, se van a crear este próximo otoño, para desimantar el 11S catalán, y de paso dar un poco de bebida energética a los alicaídos cargos peperos, vamos a elaborar una lista de lo que seguro que no se habló en la reunión digitalizada, y tuiteada en la Moncloa.

Allá va la lista.
Rita y Mariano, así con familiaridad, no hablaron de las escaleras del metro de Valencia, que llevan meses averiadas y paradas, ni de los inexistentes reproches del Ayuntamiento del Cap i Casal a la Consellería de Infraestructuras, por tanto pitorreo en el transporte del área metropolitana.

Tampoco hicieron apuestas, el jefe de gobierno y la alcaldesa, sobre el número  de palmeras, cargadas de dátiles y ramas secas, que van a despanzurrarse en el Bulevar Sur, enfrente mismo de la ¿nueva? Fe, como consecuencia del mantenimiento cero que están sufriendo.

Me da, que tampoco abordaron lo del extremo abandono del lago, laguito, estanque del Parque de Cabecera, visitado por miles de valencianos cada fin de semana, con el agua a punto de putrefacción por una depuradora rota desde hace muchos calendarios, aun antes que las deterioradas escaleras del metro.

Estas tres cosas son minucias, propias de una ciudad tan mal administrada como Valencia en los  últimos años. De estas cosas no se habló.

Como el asunto es muy delicado y Mariano había dicho “ahora no toca” tampoco se atacaría esa pequeña pieza, que es la financiación autonómica y municipal.

Igualmente no se puso encima de esa mesa tan absurda que reflejan las fotos, lo del túnel pasante y la no solución de RENFE, Adif y Ministerio de Fomento juntos.  

Lo de finalizar las obras de la Línea 2 del metro, esa que solo tiene enterrados unos cuantos de cientos de millones de euros y solo sirve para que se inunde y a algunos les recuerde su viaje a Venecia, de eso tampoco se charló. 

Entonces ya está claro, por eliminación, está claro.
Como Mariano es muy aficionado al ciclismo, se platicó del Carril-Bici, asunto estrella en Valencia, y que tanto quita el sueño a los valencianos.

Entre carriles y bicis, saltó el nombre de Alberto Fabra. Se habló, vaya si se habló. Saltaron los nervios y los dedos se hicieron huéspedes. Y apareció el brazo guardián de Gonzalez Pons sobre el hombro de Rita.

11 septiembre 2014

CAMINO INUSUAL

Que rapidez de respuesta. El sábado pasado, aquí mismo, bueno unas páginas anteriores, aprovechando que ya estábamos casi todos, le pedía al dios oriental Shen Long que nos enviase algo de lluvia. Hecho, obsequió con un poquito de agua a estos valencianos que ahora, con Peter Lim ejerciendo de amo, son como de la familia.

Así que tomen nota políticos, gobierno, oposición, hasta los empresarios que tantos dolores de cabeza dan a doña Isabel Bonig, acudan a Oriente. Mañana ya veremos lo que sucede, igual sigue todo a precio de saldo, pero hoy pidan, si además sueñan, hasta les harán caso.

Aquí, hay tanto que reclamar, tanto que reivindicar, que mires por donde mires, te salta la indignación, por decir poco y fino. Ahora mismo, están  saltando a primer plano los enésimos agravios comparativos, en la nula contribución del Estado a la financiación del transporte público en el área metropolitana de Valencia, y en el funcionamiento del auditorio-teatro-opera Reina Sofía. Pero claro ¿qué es esto del transporte y la cultura comparado con la caída de la Sanidad valenciana, hace años ejemplo de calidad en España, y la Educación que arranca y no arranca a golpe de tijeretazos?.

Posible solución Bonig al transporte, imagínenla de buena mañana ante el espejo, dialogando consigo misma “Nada, se recortan las frecuencias y se inventa lo de los días escolares y si los vagones de metro van como van, atestados, pues oiga no se empeñe en compararnos con otras ciudades, no insista más, que yo quiero continuar en la planta quince de la torre 1 y no voy a hacerme la pesada en Madrid, que el horno no está para bollos, que dentro de cuatro semanas comienzan a elaborar listas y hay que estar lista”.

Lo del Reina Sofía, ni está, ni se le espera. Ni un duro. Dense de alta en el Spotify. Ya escampará.

Y estos son los tiempos que vamos a vivir. Desde ya, hasta el último domingo del próximo mayo, efecto efímero, de andar sobre ascuas, de vaciar la mesa. En Junio, en nueve meses, el Señor proveerá.

Desde hace veinte años el PP, a estas alturas de cada una de las cinco legislaturas, no pasaba por los momentos que va a pasar ahora, ante la inseguridad de un montón de encuestas que avalan lo posible en las votaciones autonómicas y municipales. El PP-CV ni tan siquiera dispone de un candidato perceptible. Alberto Fabra no traspasa la pantalla, no llega. Sus opositores tampoco van muy sobrados, pero…

Decenas y decenas de alcaldes, concejales y diputados autonómicos ven peligrar su futuro político, por unas decisiones, recortes, olvidos y menosprecios a la Comunitat, que muchos de ellos no compartiendo, han respaldado con sus silencios.

Entramos en un curso de muchos nervios, con muchos problemas que se han dejado por si el tiempo los remediaba, y el tiempo no los ha resuelto. Los problemas y la sequía, siguen ahí. Las cortinas de humo no van a faltar.

Fernando Martínez Castellano
8 Septiembre 2014

YA ESTAMOS TODOS

Ya estamos todos, los que han vuelto, los que quedaron porque quisieron y los que no se movieron por tener muy triste el bolsillo, pese al raca raca triunfalista del gobierno.

Ya estamos casi todos, aunque algunos que deberían estar por aquí, dando la cara, no hay manera que aparezcan.

Otros personajes, Alberto Fabra y su gobierno, están aquí, aparecen en los titulares de prensa, en las fotografías, si existiera Canal 9 también aflorarían en los telediarios, están pero no están. Grises, tirando hacia la invisibilidad, que son ellos, pese a los ímprobos esfuerzos de sus jefes de prensa. Lo malo es que su razón de ser, es la representación de cinco millones de valencianos, que andamos ausentes en una España que nos ignora hasta en las previsiones del tiempo, públicas y privadas. Y no digamos en asuntos mucho más importantes, que ni somos.

Y con los que no muestran, por aquí, la patita, cada uno tiene una lista de no presentables.

En la mía, la cabeza la forma un tripartito, en el buen sentido de la palabra. A los ministros Montoro y Pastor, los tengo en lo alto del ranking del Premio Hiel Avinagrada.

Al primero, Don Cristóbal, pocos sofocos, alguien le debió recomendar que no cruzara Contreras, que la gente de por aquí abajo, a veces no era tan “pasota” como su historia cuenta.

A la segunda, a Doña Ana, ministra de las Infraestructuras, el mismo alguien le debió aconsejar u ordenar, que no se moviera de Galicia, que invirtiera allí dos mil millones más que en la Comunidad Valenciana y el mismo alguien le advirtió de que tanto Fabra como Bonig eran “fieros y tremendos” reclamando lo del Corredor Mediterráneo.


Y en la tercera pata de la mesa de mi lista, tengo a Shen Long, al que de antemano pido perdón por mentarlo junto a Montoro y Pastor. Shen Long, dios oriental del viento y la lluvia, que tan olvidados nos tiene desde hace unos cuantos meses. Quizás ahora que todos somos de Meriton, y de Peter Lim, nos haga un poco de caso y nos envíe algo de lluvia, eso sí con mesura.
4 Septiembre 2014

26 julio 2014

¿PARA ESO LES PAGAMOS EL SUELDO?

La cornada en el cuello que le asestó un toro embolado a una joven, en Picassent, tuve la desgracia de verla en un telediario en un país extranjero. Desgracia la de la muchacha haciendo equilibrios entre la vida y la muerte. 22 muertos en los últimos 7 años. Lo mío fue más suave, vergüenza al tener que explicar, lo que tú no comprendes, sobre que es eso de armar con bolas de brea encendidas las astas de un toro para que el ¿personal?, se divierta un poco. Tan inexplicable como que además, el festejo sea alimentado, muchas veces, con dinero público, en una Comunitat en la que persiste la amenaza de que los recortes van a ir a más.

Ya en Valencia, escuché muy de pasada que Serafín Castellano, y Jorge Bellver, habían hecho unas declaraciones preñadas de indignación.
Ya está, pensé, Castellano, estrena el cargo de Delegado del Gobierno Central, cantando las cuarenta, por el asunto de la financiación a nuestra Comunitat, le dice a Montoro y sus Subsecretarios, que dejen de racanear y menospreciar al Gobierno Valenciano.

Ya está, seguí pensando, Jorge Bellver, exprincipe, uno de los que teóricamente manda en los parlamentarios populares, está manifestando que ya está hasta el moño de la manera como el Ministerio de Fomento, con Ministra al frente, nos está tomando el pelo con el asunto del Corredor Mediterráneo y que él, Jorge Bellver, exconcejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valencia, sabe de los quebrantos presentes y futuros que va a causar la no solución del túnel pasante y la paralización de la Estación Central en Valencia.

Pero NO, Castellano y Bellver, no andaban por ahí, por reclamar, por decir que ¡ya está bien!, tal como dicen los rojeras de los empresarios valencianos, porque seguro que ahora para Fabra, Bellver, y Castellano los empresarios valencianos deben de ser peores que los de Podemos.  

La indignación de Castellano-Bellver, es para decir que quien ataca als Bous al Carrer, ataca a la cultura valenciana. ¿Cómo? ¿Qué?

Oiga, ¿para eso les pagamos el sueldo?.

Fernando Martínez Castellano

19 julio 2014

ALGODÓN DE AZÚCAR

La penúltima gota, ha sido el reconocimiento, por el actual gobierno valenciano, de la manipulación de los balances de la Comunitat durante unos ejercicios y unos gobiernos populares presididos por Francisco Camps.

Decir, que Camps ha sido uno de los peores gobernantes que ha pisado el suelo valenciano y el territorio nacional, es una afirmación, como mínimo, muy caritativa.

Los quiméricos proyectos, algunos estrafalarios, que se alumbraron durante el tiempo que Camps presidió el Consell, evidencian, como ya por entonces algunos ya pronosticamos, que estaban soportados sobre nubes de algodón de azúcar, sin ninguna base económica que los apoyase. 
Era como si en los sótanos del Palau se hubiera descubierto una mina de oro. Pero no, no había ni mina ni oro. Solo espejismos. Planes ilusos para unos ciudadanos deslumbrados hasta el adormecimiento, que no querían ver ni oír más allá de la chistera y el conejo.

Repasas uno a uno todas las presentaciones, todos los bombos y platillos, todas las maquetas, todos los grandes postres, todos los power points. ¿En que han quedado?, en nada, en carteles sobre solares, en obras a medias, paralizadas y en deudas desde la primera a la última piedra.

Se quiso equilibrar la Comunitat sobre ficciones. Y vaya si se logró. Confeti para todos. Se sembraron las tres provincias con ciudades, “Ciudad de..” Teatro, Música, Pilota, Luz, Lenguas, de lo que quisiera el personal. Humo y más humo. Millones de euros y más euros escapándose por los sumideros de la fanfarria. El pan y circo en su máxima expresión.

Y aquí estamos, desacreditados, desmoralizados, abatidos, señalados por los medios de derechas y de izquierdas. De querer ser la California del Mediterráneo, la Florida de Europa, hemos pasado a tener que escucharnos que somos la Grecia española, por la economía y por las ruinas.


¡Ay don Francisco!, usted es el gran culpable, pero no es el único.Tampoco eso es consuelo para los ciudadanos valencianos. Le acompañan los que a usted le pegaban “unes cabotaes que se trencaben el coll”, por mucho que ahora pretendan subirse al tren del "Estamos Hartos".  Culpables, muchos.

fmc 17 julio 2014

05 julio 2014

EL ESCROTO

No sé que me ha impactado más, si el retorno a lo de la falta de testículos de uno de los leones del Congreso de los Diputados, sito en Madrid naturalmente, o la imagen, todo sea por una eterna campaña electoral, del President Fabra, subido en un autobús de la EMT de Valencia, haciendo como que “picaba” un bono-móvil.

Lo de la ausencia de genitales de uno de los fieros guardianes del sacrosanto edificio de la Carrera de San Jerónimo, en Madrid por supuesto, ya es para nosotros los españoles, como lo del monstruo del Lago Ness, allá en la casquivana Escocia, que aparecen y desaparecen, el gigantesco saurio y los leoninos testículos, tan pronto como traspasamos el solsticio de verano.

Los vaivenes, los enredos de la instalación de los leones, Daoiz y Velarde o Hipónemes  y Atlanta, no tienen desperdicio, historias del Siglo XIX que se repiten en el XXI. Lo chusco y las corruptelas no nos han abandonado desde los tiempos de María Castañeta. Solamente con ese par de esculturas, Arjona y García Berlanga hubieran hecho una película. En los USA, con menos, te hacen una serie con cuatro o cinco temporadas.

Ver a Fabra, picando en el bus, ya es como de ciencia ficción, no por el uso de las nuevas tecnologías, y si porque Alberto Fabra no debe de haber subido a un transporte público desde sus años mozos, entendiendo que el coche oficial, aunque se pague con dinero público, no es transporte público.


Pero hay que llenar una agenda vacía de fondo y forma. No queramos que el President, pierda el tiempo con una insistente reclamación de financiación para esta Comunitat abandonada, o vigilando qué está sucediendo con la venta del Valencia C.F. s.a.d., venta en la que están involucradas además de la Fundación, el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat Valenciana, un proceso de venta, con unas consecuencias que pueden llegar a ser terribles en la desilusionada, desmoralizada, sociedad valenciana. 

He comenzado hablando de testículos y he acabado aquí, debe de ser cosa del subconsciente.
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