Hasta tres globos, repetía el estribillo infantil que se inició con la tele en blanco y negro. Si ahora tuvieran que ponerle letra al lanzamiento de globos, se descontarían niños y mayores cantando y contando.
Ya está bien, de tanto globo sonda tirado, a ver que pasa una y vez. Ya está bien que unos y otros, pesoeros y populares, gobierno y oposición, nos tomen como a niños de pre-guardería. Porque ténganlo en cuenta, los mensajes, de ambos, se emiten para que los ciudadanos, piquemos como pardillos. Y lo malo es que, muchas veces, picamos.
La Oposición, hablo en España, intentando distraer su incapacidad de no resolver los pecados de sus militantes, con humos e fantásticas historietas de espionajes.
El Gobierno, ¡ay el Gobierno!. No hay semana que no nos hagan una. La última, igual ya es la penúltima, de José Blanco, Ministro de Fomento, haciendo unos días de Ministro de Economía, y otros con la cartera de Trabajo. Subimos unos impuestos por aquí. Bloqueamos salarios de los funcionarios por allá.
El Ministro de Industria, Sebastián, apadrina un Decreto Ley, aprobado deprisa, con la nocturnidad que proporciona el mes de Agosto, que deja desorientados, descontentos y sin saber que hacer con sus decodificadores de TDT a la mitad de los españoles, con claros tufillos de haber querido favorecer a alguien con un Decreto Ley hecho a medida de ese alguien.
La medida de ayudas a los parados de larga duración, rematadamente mal planteada, calculada y expuesta, ha servido para cabrear, aun más, a una parte de la población que está más que hecha polvo.
Un patinazo detrás de otro. Improvisación.
La sensación de que en este gobierno que tenemos, cada uno va a la suya es enorme. La descoordinación, invención lo presiden y vice-presiden todo.
La dichosa “Crisis” no ha nacido en España, está claro que es más que mundial el asunto, pero también lo que tiene que quedar claro es que dan, lo único que transmiten, la impresión de que no tienen una idea de por donde tirar. Dictan medidas a boleo, como lanzan globos, que luego, ahí se quedan, en la galería.
fmc Publicado en Las Provincias 2 Agosto 2009
29 agosto 2009
21 agosto 2009
Carpas lejanas
Este Agosto, también he recordado a los amigos, dispersos por el Mediterráneo dándose la vida padre, que disfruten en paz y sosiego, los que nos hemos quedado en la ciudad, vigilamos las obras, digerimos los atascos, sufrimos a los gorrillas, hacemos caminatas maratonianas para comprar los periódicos y soportamos las continuas sorpresas de “Cerrado por Vacaciones”. Estén tranquilos, los amigos y no amigos, que dentro de nada, cuando regresen, todo continuará igual, como se lo dejaron, atascos, obras y gorrillas, no les faltarán. Los carteles de “Cerrado por …”, ojala desaparezcan en Septiembre y no se prolonguen a lo largo del próximo Otoño al que tan malos augurios preceden.
Sitúense en el escenario. Imaginen, o recuerden, la calle Eugenia Viñas, la que transcurre junto a Las Arenas, continua con el Paseo Marítimo junto a las playas del Cañamelar, Cabañal y Malvarrosa. Atardecer de un sábado tan festivo como caluroso. Imaginen o recuerden que hay más gorrillas que automóviles, pero muchos, muchos, más. Alguno o todos, los miembros del Equipo de Gobierno Municipal ha sido incapaces de resolver el problema, incapacidad que se arrastra desde hace unos cuantos años. Quizás, sería aconsejable introducir algunos cambios, en las responsabilidades delegadas dentro del gobierno popular en el Ayuntamiento de Valencia, para solucionar asuntos tan enquistados como la persistencia de miles de gorrillas.
Mi amigo José María, oyó a primera hora de la mañana, la noticia de la muerte de 40 personas atrapadas y abrasadas en una carpa en Kuwait. Estaban celebrando una fiesta. El cerebro de José María, asoció de inmediato, fiesta, carpa, espacio abarrotado con obstáculos, disparo de petardos, fallas, y se le erizó su cuidada cabellera. José María y muchísimos valencianos a los que llegó la noticia, quisieran que el Equipo de Gobierno Municipal, no tenga ningún miedo a la hora de hacer que las medidas de seguridad se cumplan hasta la última coma, por muy impopulares que crean que puedan ser. Kuwait queda lejos, pero las Fallas están a la vuelta de la esquina.
fmc 22 Agosto 2009
Sitúense en el escenario. Imaginen, o recuerden, la calle Eugenia Viñas, la que transcurre junto a Las Arenas, continua con el Paseo Marítimo junto a las playas del Cañamelar, Cabañal y Malvarrosa. Atardecer de un sábado tan festivo como caluroso. Imaginen o recuerden que hay más gorrillas que automóviles, pero muchos, muchos, más. Alguno o todos, los miembros del Equipo de Gobierno Municipal ha sido incapaces de resolver el problema, incapacidad que se arrastra desde hace unos cuantos años. Quizás, sería aconsejable introducir algunos cambios, en las responsabilidades delegadas dentro del gobierno popular en el Ayuntamiento de Valencia, para solucionar asuntos tan enquistados como la persistencia de miles de gorrillas.
Mi amigo José María, oyó a primera hora de la mañana, la noticia de la muerte de 40 personas atrapadas y abrasadas en una carpa en Kuwait. Estaban celebrando una fiesta. El cerebro de José María, asoció de inmediato, fiesta, carpa, espacio abarrotado con obstáculos, disparo de petardos, fallas, y se le erizó su cuidada cabellera. José María y muchísimos valencianos a los que llegó la noticia, quisieran que el Equipo de Gobierno Municipal, no tenga ningún miedo a la hora de hacer que las medidas de seguridad se cumplan hasta la última coma, por muy impopulares que crean que puedan ser. Kuwait queda lejos, pero las Fallas están a la vuelta de la esquina.
fmc 22 Agosto 2009
15 agosto 2009
Pescadores antiestéticos
No sé quien, considera que la presencia de los pescadores de caña, pacientes infinitos, rompe la estética glamourosa de la nueva dársena en el puerto de Valencia.
No sé quien, determina los cánones de belleza a aplicar, y que imágenes, actos, y hechos, son los que dan o no dan, una “mala imagen” de la ciudad de Valencia.
No sé a quien, le puede dar un yuyu al ver decenas de familias enteras “tomar la fresca” y romper, en los atardeceres, la desértica soledad de una gran obra que va de cabeza hacia una temible vacuidad.
No sé a quien, se le atragantó aquel recuerdo de decenas de cañas entre la Escalera Real y el quiosco de la música.
No sé quien, cree que es más “dañino” a la vista de los crucerístas que llegan a nuestro puerto, si una fila de señores y señoras sentados en una cadireta pendientes de un corcho, o que los antiguos y hermosos tinglados del puerto, sean utilizados durante muchos meses como almacenes de toda clase de restos y reliquias de eventos pasados.
Es que somos así, hay que conocernos, mientras que con una mano aseveramos que somos los paladines de la defensa de nuestras tradiciones, con la otra manejamos, como nadie, la maza para esconder aquello que creemos que nos aleja de salir en las páginas del Vogue o del Harper’s Bazaar.
Porque puestos a pegarle un repaso a lo de la estética de nuestra ciudad, mira que no hay cosas y casos, a los que se debería hincar antes el diente, que a la presencia de unos cuantos pacienzudos ciudadanos armados de una caña y soñando con llenar un día el pozal de pescados.
Y es que asociando eso de la “buena o mala imagen” y los turistas que pasean por nuestras calles, pienso en los alrededores del Mercado Central, en esos alrededores que sonrojan. Claro, dirán, aquello es un barrio viejo y unas fachadas decrépitas que alguien quisiera que cayeran, pero ¡Ay! no acaban de caer.
Ahora, que si quieren que nos trasladamos al presente y a la mala imagen y al ridículo, pues desplácense a Fernando el Católico y observen el grotesco carril-bici que se está construyendo. Estética pura.
fmc. Las Provincias 15 Agosto 2009
No sé quien, determina los cánones de belleza a aplicar, y que imágenes, actos, y hechos, son los que dan o no dan, una “mala imagen” de la ciudad de Valencia.
No sé a quien, le puede dar un yuyu al ver decenas de familias enteras “tomar la fresca” y romper, en los atardeceres, la desértica soledad de una gran obra que va de cabeza hacia una temible vacuidad.
No sé a quien, se le atragantó aquel recuerdo de decenas de cañas entre la Escalera Real y el quiosco de la música.
No sé quien, cree que es más “dañino” a la vista de los crucerístas que llegan a nuestro puerto, si una fila de señores y señoras sentados en una cadireta pendientes de un corcho, o que los antiguos y hermosos tinglados del puerto, sean utilizados durante muchos meses como almacenes de toda clase de restos y reliquias de eventos pasados.
Es que somos así, hay que conocernos, mientras que con una mano aseveramos que somos los paladines de la defensa de nuestras tradiciones, con la otra manejamos, como nadie, la maza para esconder aquello que creemos que nos aleja de salir en las páginas del Vogue o del Harper’s Bazaar.
Porque puestos a pegarle un repaso a lo de la estética de nuestra ciudad, mira que no hay cosas y casos, a los que se debería hincar antes el diente, que a la presencia de unos cuantos pacienzudos ciudadanos armados de una caña y soñando con llenar un día el pozal de pescados.
Y es que asociando eso de la “buena o mala imagen” y los turistas que pasean por nuestras calles, pienso en los alrededores del Mercado Central, en esos alrededores que sonrojan. Claro, dirán, aquello es un barrio viejo y unas fachadas decrépitas que alguien quisiera que cayeran, pero ¡Ay! no acaban de caer.
Ahora, que si quieren que nos trasladamos al presente y a la mala imagen y al ridículo, pues desplácense a Fernando el Católico y observen el grotesco carril-bici que se está construyendo. Estética pura.
fmc. Las Provincias 15 Agosto 2009
08 agosto 2009
Ocurrencias de Concejal
30 de Julio. En una emisora de radio de Valencia un concejal, otrora en la primera línea sucesoria, responde, retórica y suficiencia, a cuestiones formuladas, con antelación, por oyentes del programa.
Entre jejes, jajas y poco más, corre el tiempo, camino de las dos de la tarde, meta de la etapa, meta de todo, llegan las vacaciones.
Le leyeron la última “pregunta-protesta”. Va, y el presentador le preguntó por los gorrillas. Y le insistió por qué se tiene que pagar doble peaje, al Ayuntamiento y al gorrilla de la calle.
A partir de ese instante comenzó la disertación magistral del señor Concejal, anterior aspirante al trono. Lo de menos es que inició su parlamento cambiando lo de “gorrillas” por “aparcacoches”, luego lo pensó mejor y rectificó. Lo de más, es que sin ningún rubor, los micrófonos ya lo detectan, afirmó que los ciudadanos no deberíamos someternos al “chantaje” de una posible agresión de nuestro vehículo. La perla “Si le rayan el coche, denuncie” ¿A quien se denuncia? Le faltó decir, “y repare”. Ni por un momento dijo que la Policía Local iba, de una vez, a trabajar para erradicar los métodos que obligan al pago del miedo a destrozos, ni una sola palabra que pudiera traslucir un mínimo “mea culpa” por parte del Equipo de Gobierno Municipal, ni una sola sílaba que transmitiera algo. El vacío y el pasar la responsabilidad a otros, en este caso a todos, excepto a los que no tienen que preocuparse por estas coacciones ya que se mueven en coche oficial.
Satisfecho de su intervención, el señor Concejal, pretendiente a la corona en el pasado, debió de salir de los estudios radiofónicos con una sonrisa, de oreja a oreja, camino a las vacaciones. La insensibilidad, el perder el píe de tierra, a veces produce estas cosas.
Bueno pues, ese mismo Equipo de Gobierno que no mueve un dedo por solucionar la caterva, la plaga de gorrillas que inundan todas las calles, muy pocas se salvan, ese mismo Equipo de Gobierno Municipal se jacta de haber multado a dos o tres violinistas por alterar los niveles acústicos de nuestra ruidosa ciudad. En fin…
Publicado en Las Provincias 8 Agosto 2009
Entre jejes, jajas y poco más, corre el tiempo, camino de las dos de la tarde, meta de la etapa, meta de todo, llegan las vacaciones.
Le leyeron la última “pregunta-protesta”. Va, y el presentador le preguntó por los gorrillas. Y le insistió por qué se tiene que pagar doble peaje, al Ayuntamiento y al gorrilla de la calle.
A partir de ese instante comenzó la disertación magistral del señor Concejal, anterior aspirante al trono. Lo de menos es que inició su parlamento cambiando lo de “gorrillas” por “aparcacoches”, luego lo pensó mejor y rectificó. Lo de más, es que sin ningún rubor, los micrófonos ya lo detectan, afirmó que los ciudadanos no deberíamos someternos al “chantaje” de una posible agresión de nuestro vehículo. La perla “Si le rayan el coche, denuncie” ¿A quien se denuncia? Le faltó decir, “y repare”. Ni por un momento dijo que la Policía Local iba, de una vez, a trabajar para erradicar los métodos que obligan al pago del miedo a destrozos, ni una sola palabra que pudiera traslucir un mínimo “mea culpa” por parte del Equipo de Gobierno Municipal, ni una sola sílaba que transmitiera algo. El vacío y el pasar la responsabilidad a otros, en este caso a todos, excepto a los que no tienen que preocuparse por estas coacciones ya que se mueven en coche oficial.
Satisfecho de su intervención, el señor Concejal, pretendiente a la corona en el pasado, debió de salir de los estudios radiofónicos con una sonrisa, de oreja a oreja, camino a las vacaciones. La insensibilidad, el perder el píe de tierra, a veces produce estas cosas.
Bueno pues, ese mismo Equipo de Gobierno que no mueve un dedo por solucionar la caterva, la plaga de gorrillas que inundan todas las calles, muy pocas se salvan, ese mismo Equipo de Gobierno Municipal se jacta de haber multado a dos o tres violinistas por alterar los niveles acústicos de nuestra ruidosa ciudad. En fin…
Publicado en Las Provincias 8 Agosto 2009
01 agosto 2009
Las No-Paellas
Tres amigos míos, están dándole forma, estatutos y todo lo que haga falta, a una organización que consideran necesaria en estos tiempos de bulla. Van a presentar los papeles ante la Administración, para poder actuar en toda España, desde las Ramblas a los chiringuitos playeros.
El grupo quiere tomar el nombre de “Asociación Revisora de las No-Paellas que se atreven a llamarse Paellas”. Largo nombre pero así de golpe lo dicen todo.
No hará falta decir que los tres socios fundadores, son tres amantes de la paella, paella de toda la vida, de aquellas de rotjet, garrafón y tabella, del conejo y pollo, de algún caracol y una ramita de romero al final. Cada uno de ellos representa las vertientes que confluyen alrededor del plato. Pedro, gastrónomo de los que saben, José María hábil director de cocina y de la escena y el tercero, Carlos experto comedor y rascador del socarrat del fondo de la paella. No van de puristas, solo van de defensores de lo bien hecho.
Eso es precisamente lo que les ha empujado a los tres amigos a invertir parte de su tiempo en la puesta en marcha de la idea y ordenar la fabricación de cientos de grandes pegatinas, unas en rojo con la leyenda “Aquí No se come Paella” y otras en verde con el escrito “Esto si que son Paellas”.
En los últimos tiempos, y cosa rara parece que de esto no tiene culpa la Crisis, se está denominando como “paella” todo aquello que se elabora en el recipiente llamado paella o paellera. Por este camino estamos observando cosas como arroz con chistorra, o erizado de clochinas, o con huevos esclafados, que reciben el nombre de paella con chistorra, con clochinas o con huevos, por no decir con manitas de cerdo. A cualquier guiso le llaman paella, como a cualquier calducho le llaman café.
El lado más serio, y no por apelar a un purismo que pueda parecer caduco, es que estamos permitiendo que se tire por los suelos un plato, una comida, que forma parte de la herencia cultural de nuestro pueblo. No se trata de globalización ni de excusas al uso, se trata de un poco de buen gusto. Y en eso están los tres.
fmc
Publicado en Las Provincias 1 Agosto 2009
El grupo quiere tomar el nombre de “Asociación Revisora de las No-Paellas que se atreven a llamarse Paellas”. Largo nombre pero así de golpe lo dicen todo.
No hará falta decir que los tres socios fundadores, son tres amantes de la paella, paella de toda la vida, de aquellas de rotjet, garrafón y tabella, del conejo y pollo, de algún caracol y una ramita de romero al final. Cada uno de ellos representa las vertientes que confluyen alrededor del plato. Pedro, gastrónomo de los que saben, José María hábil director de cocina y de la escena y el tercero, Carlos experto comedor y rascador del socarrat del fondo de la paella. No van de puristas, solo van de defensores de lo bien hecho.
Eso es precisamente lo que les ha empujado a los tres amigos a invertir parte de su tiempo en la puesta en marcha de la idea y ordenar la fabricación de cientos de grandes pegatinas, unas en rojo con la leyenda “Aquí No se come Paella” y otras en verde con el escrito “Esto si que son Paellas”.
En los últimos tiempos, y cosa rara parece que de esto no tiene culpa la Crisis, se está denominando como “paella” todo aquello que se elabora en el recipiente llamado paella o paellera. Por este camino estamos observando cosas como arroz con chistorra, o erizado de clochinas, o con huevos esclafados, que reciben el nombre de paella con chistorra, con clochinas o con huevos, por no decir con manitas de cerdo. A cualquier guiso le llaman paella, como a cualquier calducho le llaman café.
El lado más serio, y no por apelar a un purismo que pueda parecer caduco, es que estamos permitiendo que se tire por los suelos un plato, una comida, que forma parte de la herencia cultural de nuestro pueblo. No se trata de globalización ni de excusas al uso, se trata de un poco de buen gusto. Y en eso están los tres.
fmc
Publicado en Las Provincias 1 Agosto 2009
25 julio 2009
La Bombilla
Nada, que a mi buzón no llega. Lo abro todos los días y tan vació como Pintor Sorolla un domingo de agosto. No es que el reparto de Correos sea en verano un ejemplo de actividad, que como de todos es sabido no lo es, en este caso creo que desde origen el envío todavía no ha salido. La espera ha dado paso a la intranquilidad, al mosqueo. Me corroe la duda y no hago más que preguntarme cuales pueden ser las causas del retraso.
A ver, si me sé explicar. Hace unos cuantos meses el ministro Sebastián nos anunció que, cada uno de los españoles, íbamos a recibir una perilla de bajo consumo,. Bueno, no recuerdo si dijo cada ciudadano o cada hogar. Sea la cosa como sea, en mi buzón no hay rastro de la perilla. Y por ello, se está excluyendo mi participación en la campaña de ahorro, que buena falta nos hace, al contador de la luz y a mi bolsillo.
¿No estarás en una “lista negra”? El ser algo incrédulo, en tu fuero interno, ante algunas propuestas no debe de ser motivo de eliminación, por lo tanto desechas esa tontería de las listas. No la has recibido porque se amontona el trabajo y hace calor.
Pero, ahora que las tardes se hacen largas, te pones a pensar y te das cuenta que de la bombilla saltas a otras cosas, saltas a otras exclusiones y ahí ya te vas poniendo un poco más encendido.
Se mire por donde se mire, te lo expliquen, si te lo explican, por el derecho y el revés, no acabas de entender las razones por las que los valencianos estamos en el furgón de cola a la hora de la financiación autonómica. Alguien tiene que estar, dirán. Pero ¿por qué un año y otro y otro estamos nosotros? ¿No podría bailar un poco la clasificación? Mejor aún ¿no podría encontrarse una formula que favoreciese o perjudicase a todos por igual? Mira que hay “sabios” en este País, ¿no hay nadie capaz de equilibrar repartos?. Luego nos dicen que jugamos, y nos gusta, desde los tiempos de ni se sabe, el papel de victimas. ¿Si no nos dan otro espacio que vamos a hacer?.
Afortunadamente somos pacientes, pero… todo tiene sus límites.
Voy a ver si ya ha llegado la bombilla.
fmc Publicado en Las Provincias 25 Julio 2009
A ver, si me sé explicar. Hace unos cuantos meses el ministro Sebastián nos anunció que, cada uno de los españoles, íbamos a recibir una perilla de bajo consumo,. Bueno, no recuerdo si dijo cada ciudadano o cada hogar. Sea la cosa como sea, en mi buzón no hay rastro de la perilla. Y por ello, se está excluyendo mi participación en la campaña de ahorro, que buena falta nos hace, al contador de la luz y a mi bolsillo.
¿No estarás en una “lista negra”? El ser algo incrédulo, en tu fuero interno, ante algunas propuestas no debe de ser motivo de eliminación, por lo tanto desechas esa tontería de las listas. No la has recibido porque se amontona el trabajo y hace calor.
Pero, ahora que las tardes se hacen largas, te pones a pensar y te das cuenta que de la bombilla saltas a otras cosas, saltas a otras exclusiones y ahí ya te vas poniendo un poco más encendido.
Se mire por donde se mire, te lo expliquen, si te lo explican, por el derecho y el revés, no acabas de entender las razones por las que los valencianos estamos en el furgón de cola a la hora de la financiación autonómica. Alguien tiene que estar, dirán. Pero ¿por qué un año y otro y otro estamos nosotros? ¿No podría bailar un poco la clasificación? Mejor aún ¿no podría encontrarse una formula que favoreciese o perjudicase a todos por igual? Mira que hay “sabios” en este País, ¿no hay nadie capaz de equilibrar repartos?. Luego nos dicen que jugamos, y nos gusta, desde los tiempos de ni se sabe, el papel de victimas. ¿Si no nos dan otro espacio que vamos a hacer?.
Afortunadamente somos pacientes, pero… todo tiene sus límites.
Voy a ver si ya ha llegado la bombilla.
fmc Publicado en Las Provincias 25 Julio 2009
19 julio 2009
Bailes de Salón
Debo de estar haciendome mayor a una velocidad de esas que quitan puntos. Esto hay que frenarlo. Después de haber hecho la prueba del ayuno prolongado que tan buen efecto ha causado en los monos longevos, no voy a tener más remedio que pedir consejo, a los sabios, para que me orienten sobre los remedios que invierten el calendario.
No creo que transite solitario, en ese camino en el que no entiendes todo lo que contemplas.
En este pasado mes de Junio, leímos una magnífica columna de Pérez Puche, acerca de ese proyecto, como otros que de ahí no pase, de ponerle una tapadera a la Plaza de Toros. Remataba, Paco, reflexionando sobre la extraña e intercambiable utilización que se hace en Valencia de los espacios públicos.
El rizo del rizo, la sorpresa de las sorpresas, creo que llegó la semana pasada cuando en la Plaza de la Virgen, se celebró una exhibición o un concurso de bailes de salón. Al leer la noticia, al ver en las fotografías media plaza ocupada por un gigantesco tablado y enormes altavoces, no sé porqué, o si que lo sé y mucho, se me erizaron los pelillos de la nuca.
Recordé, y rebusqué en Internet, y releí el artículo de Puche y pensé “Te quedaste corto, amigo”.
Después estuve un buen rato pensando en lo que escribí arriba en el primer párrafo, “te estás haciendo viejo” me dije. Es verdad y no es verdad.
Lo de llamar la atención el uso de la Plaza de la Virgen como contenedor de todo tipo de saraos, creo que no es cuestión de edad, creo que es cuestión de un mínimo de gusto, de un mínimo de calentarse un poco la cabeza y clasificar las galas que se pueden ofrecer y fijar el espacio adecuado para cada una de ellas.
Seré un anticuado del año que quieran, insisto que no, pero no creo que precisamente la Plaza de la Virgen sea el lugar más correcto para andar con idas y vueltas al ritmo de cumbias, tangos, ballenatos, cha-cha-chas, salsas y alguna que otra rumba.
No sé que cara se les debió de quedar a los apóstoles en su Puerta en la Catedral. ¡Que se vayan acostumbrando, pues lo próximo igual es la final de Fama!
fmc Publicado en Las Provincias 18 Julio 2009
No creo que transite solitario, en ese camino en el que no entiendes todo lo que contemplas.
En este pasado mes de Junio, leímos una magnífica columna de Pérez Puche, acerca de ese proyecto, como otros que de ahí no pase, de ponerle una tapadera a la Plaza de Toros. Remataba, Paco, reflexionando sobre la extraña e intercambiable utilización que se hace en Valencia de los espacios públicos.
El rizo del rizo, la sorpresa de las sorpresas, creo que llegó la semana pasada cuando en la Plaza de la Virgen, se celebró una exhibición o un concurso de bailes de salón. Al leer la noticia, al ver en las fotografías media plaza ocupada por un gigantesco tablado y enormes altavoces, no sé porqué, o si que lo sé y mucho, se me erizaron los pelillos de la nuca.
Recordé, y rebusqué en Internet, y releí el artículo de Puche y pensé “Te quedaste corto, amigo”.
Después estuve un buen rato pensando en lo que escribí arriba en el primer párrafo, “te estás haciendo viejo” me dije. Es verdad y no es verdad.
Lo de llamar la atención el uso de la Plaza de la Virgen como contenedor de todo tipo de saraos, creo que no es cuestión de edad, creo que es cuestión de un mínimo de gusto, de un mínimo de calentarse un poco la cabeza y clasificar las galas que se pueden ofrecer y fijar el espacio adecuado para cada una de ellas.
Seré un anticuado del año que quieran, insisto que no, pero no creo que precisamente la Plaza de la Virgen sea el lugar más correcto para andar con idas y vueltas al ritmo de cumbias, tangos, ballenatos, cha-cha-chas, salsas y alguna que otra rumba.
No sé que cara se les debió de quedar a los apóstoles en su Puerta en la Catedral. ¡Que se vayan acostumbrando, pues lo próximo igual es la final de Fama!
fmc Publicado en Las Provincias 18 Julio 2009
13 julio 2009
Confianza
Me está sucediendo como a Pablo Salazar el otro día. Pablo, no quería hablar de camisetas y chanclas y al final nos hizo una descripción pormenorizada de lo que abunda en cualquier centro comercial o calle de nuestra ciudad.
Me pasa lo mismito con el fútbol. No quiero entrar al trapo, pero entro más que los bovinos en los encierros pamplonicas. Y es que lo del negocio del fútbol, provoca y vuelve a provocar.
Estos días, Silvio Berlusconi ha declarado que “El fútbol tiene que volver a la normalidad”. No hará falta recordar que don Silvio, es el presidente del gobierno italiano, además controla el 85% de los medios de comunicación de su país, además está rodeado de escándalos con “velinas” y “escorts”, además está dejando aparcados en tiendas de campaña desde hace unos cuantos meses, y lo que te rondaré morena, a las victimas del terremoto de l’Aquila, además de todo esto “il cavalliere” es el presidente del Mílan y sabe lo que se mueve en el mundo del balompié.
Hasta hace cuatro días, creíamos que “los locos” estaban por ahí afuera, que nuestro País estaba un poco a salvo de vete a saber qué, pero en una tarde, en la del lunes 6 de Julio, definitivamente me he caído del jumento.
Aquí estamos todos, todos los que nos criamos con aquello de que “el fútbol era algo más que un deporte”, para que nos pongan la camisa de fuerza y nos sienten delante de un televisor que emita unos cuantos programas de Sánchez Dragó.
En un momento, que sea corto, que en España bordeamos los cuatro millones de parados, se llena el estadio Santiago Bernabeu de forofos/as, aclamando a un señor que se gasta lo nunca escrito comprando a otro señor que gana al año más que juntos todos los miles de histéricos que están allí adorándole, esto es de dementes.
Que en el mismo momento en Valencia, se presente otro señor pidiendo confianza, sin más aval que su palabra, asegurando que hay un enigmático primo por ahí, de padre y madre incógnitos, dispuesto a soltar un maná de euros, aun es más de perturbados.
¿Confianza? Menuda historia. Menudo cuento.
fmc Publicado en Las Provincias 11 Julio 2009
Me pasa lo mismito con el fútbol. No quiero entrar al trapo, pero entro más que los bovinos en los encierros pamplonicas. Y es que lo del negocio del fútbol, provoca y vuelve a provocar.
Estos días, Silvio Berlusconi ha declarado que “El fútbol tiene que volver a la normalidad”. No hará falta recordar que don Silvio, es el presidente del gobierno italiano, además controla el 85% de los medios de comunicación de su país, además está rodeado de escándalos con “velinas” y “escorts”, además está dejando aparcados en tiendas de campaña desde hace unos cuantos meses, y lo que te rondaré morena, a las victimas del terremoto de l’Aquila, además de todo esto “il cavalliere” es el presidente del Mílan y sabe lo que se mueve en el mundo del balompié.
Hasta hace cuatro días, creíamos que “los locos” estaban por ahí afuera, que nuestro País estaba un poco a salvo de vete a saber qué, pero en una tarde, en la del lunes 6 de Julio, definitivamente me he caído del jumento.
Aquí estamos todos, todos los que nos criamos con aquello de que “el fútbol era algo más que un deporte”, para que nos pongan la camisa de fuerza y nos sienten delante de un televisor que emita unos cuantos programas de Sánchez Dragó.
En un momento, que sea corto, que en España bordeamos los cuatro millones de parados, se llena el estadio Santiago Bernabeu de forofos/as, aclamando a un señor que se gasta lo nunca escrito comprando a otro señor que gana al año más que juntos todos los miles de histéricos que están allí adorándole, esto es de dementes.
Que en el mismo momento en Valencia, se presente otro señor pidiendo confianza, sin más aval que su palabra, asegurando que hay un enigmático primo por ahí, de padre y madre incógnitos, dispuesto a soltar un maná de euros, aun es más de perturbados.
¿Confianza? Menuda historia. Menudo cuento.
fmc Publicado en Las Provincias 11 Julio 2009
Etiquetas:
despilfarro,
fútbol,
mentiras
05 julio 2009
Eccomi
Igual es una “coentor” lo de suplir el “ya estoy de vuelta” por el “eccomi”. Es una coentor, pero ya está escrita, y ya estoy de vuelta.
Intentar ponerse al día en unas horas, leerse de golpe, al menos los titulares, de las noticias de tres semanas, te crea un guirigay mental, aun mayor del que ya tenías. Acabas confundiendo al baloncestista Kobe Bryant con uno de los agentes de la CIA que mueve masas en Teherán, y la cubierta de la Plaza de Toros con el rodaje de alguna película en la Ciudad de la Luz. Al final te preguntas que necesidad hay de pasear por aquí a Kobe Bryant y de la tapadera para el coso de la calle Xativa. Al final, al principio, y por en medio, te preguntas si no hay otra manera más acertada de gastar el dinero de los ciudadanos, que estas que están saliendo en las últimas semanas del “taller de ideas” de la Diputación de Valencia.
La cosa es que ya estamos en Julio, y no hay ciudad, pueblo en toda la Comunidad Valenciana que no tenga las calles revueltas de obras.
Por mucho que algunos, toca ser agoreros, digan que estas obras, acogidas a los planes de fomento de empleo promovidos por los gobiernos central y autonómico, van a ser pan para hoy, pero hambre para mañana, bendito el pan de hoy que por lo menos suaviza la situación de algunas empresas y de bastantes trabajadores.
Mañana ya vendrá y quizás traiga bajo el brazo nuevos planes para que las garras del desempleo aprieten pero no ahoguen.
Y hablando de destrucción de puestos de trabajo.
Deberíamos preguntarnos sí las grandes, las muy grande, multinacionales se alimentan de chantajear, lean otra palabra si esta les parece muy fuerte, a las Administraciones de los territorios, en los que se encuentran instaladas.
Deberíamos preguntarnos a cuanto ascienden las ayudas, las continuas ayudas a fondo perdido, que han recibido las dichosas multinacionales, con excesiva frecuencia, procedentes de los erarios públicos.
Deberíamos preguntarnos muchas cosas, pero el calor que hace, nos viene como excusa perfecta para dejar tanta pregunta para más adelante.
Publicado en Las Provincias 4 Julio 2009
Intentar ponerse al día en unas horas, leerse de golpe, al menos los titulares, de las noticias de tres semanas, te crea un guirigay mental, aun mayor del que ya tenías. Acabas confundiendo al baloncestista Kobe Bryant con uno de los agentes de la CIA que mueve masas en Teherán, y la cubierta de la Plaza de Toros con el rodaje de alguna película en la Ciudad de la Luz. Al final te preguntas que necesidad hay de pasear por aquí a Kobe Bryant y de la tapadera para el coso de la calle Xativa. Al final, al principio, y por en medio, te preguntas si no hay otra manera más acertada de gastar el dinero de los ciudadanos, que estas que están saliendo en las últimas semanas del “taller de ideas” de la Diputación de Valencia.
La cosa es que ya estamos en Julio, y no hay ciudad, pueblo en toda la Comunidad Valenciana que no tenga las calles revueltas de obras.
Por mucho que algunos, toca ser agoreros, digan que estas obras, acogidas a los planes de fomento de empleo promovidos por los gobiernos central y autonómico, van a ser pan para hoy, pero hambre para mañana, bendito el pan de hoy que por lo menos suaviza la situación de algunas empresas y de bastantes trabajadores.
Mañana ya vendrá y quizás traiga bajo el brazo nuevos planes para que las garras del desempleo aprieten pero no ahoguen.
Y hablando de destrucción de puestos de trabajo.
Deberíamos preguntarnos sí las grandes, las muy grande, multinacionales se alimentan de chantajear, lean otra palabra si esta les parece muy fuerte, a las Administraciones de los territorios, en los que se encuentran instaladas.
Deberíamos preguntarnos a cuanto ascienden las ayudas, las continuas ayudas a fondo perdido, que han recibido las dichosas multinacionales, con excesiva frecuencia, procedentes de los erarios públicos.
Deberíamos preguntarnos muchas cosas, pero el calor que hace, nos viene como excusa perfecta para dejar tanta pregunta para más adelante.
Publicado en Las Provincias 4 Julio 2009
07 junio 2009
Sin Problemas
Ya está todo resuelto. Todo se acabó, el túnel, los brotes verdes, las colas en el INEM, los despidos en la General Motors, la intervención del Estado en países en los que ni se la imaginaban, las hipotecas basura, los bancos que se fueron al garete, los inversores estafados, las compañías de seguros que hicieron crack y crock, las gripes que acongojan, los regatistas que no nos quieren, los embotellamientos, los baches, los tubos de escape atronadores, todo esto y mucho más ha pasado a segundo, ¿qué segundo?, a tercer o cuarto termino. ¡A ver si nos damos cuenta que, desde junio del 2009, ya nada importa!.
En la línea del horizonte, por allá donde se besan el cielo y la tierra ha reaparecido un nuevo Sol, que viene a salvar de todos sus males al Planeta Tierra, al Sistema Solar, al Universo y aun más allá.
A estas alturas de la columna doy por descontado que ustedes ya saben de quien estoy hablando. Por supuesto que ni es Obama, ni nadie por el estilo, ni “nosotros podemos”, ni rimas al uso. Es, Florentino, el nuevo rey Midas
Solo el anuncio de su llegada, ya ha provocado millones de reverencias, y genuflexiones. La Real Academia de la Lengua se ha reunido de urgencia, para proveer de nuevos adjetivos laudatorios a tanto pelota como ha aparecido en los medios en las últimas semanas.
Los despropósitos han ido “in crescendo”, Televisión Española, la que pagamos todos, vayan nuestras preferencias por donde vayan, le ha dedicado, de momento, un programa estrella, “59 Segundos”, y ni se sabe los minutos en sus telediarios. Las cadenas privadas de televisión, pero con vocación de cubrir el espectro nacional, le han enjabonado, lisonjeado, adulado, sin ningún rubor. Hay momentos en los que vuelves a pensar en el absoluto menosprecio que desde ese bombardeo mediático se hace, y vuelves a pensar cuanto de ese desatado centralismo, aunque sea por la vía de fútbol, alimenta a un nacionalismo periférico rebotado.
No es envidia, es hartazgo, hastío, de tanta prepotencia, de tanto ser tratados como meros palmeros de algo que ya dan por ganado.
fmc Publicado en Las Provincias 6 Junio 2009
En la línea del horizonte, por allá donde se besan el cielo y la tierra ha reaparecido un nuevo Sol, que viene a salvar de todos sus males al Planeta Tierra, al Sistema Solar, al Universo y aun más allá.
A estas alturas de la columna doy por descontado que ustedes ya saben de quien estoy hablando. Por supuesto que ni es Obama, ni nadie por el estilo, ni “nosotros podemos”, ni rimas al uso. Es, Florentino, el nuevo rey Midas
Solo el anuncio de su llegada, ya ha provocado millones de reverencias, y genuflexiones. La Real Academia de la Lengua se ha reunido de urgencia, para proveer de nuevos adjetivos laudatorios a tanto pelota como ha aparecido en los medios en las últimas semanas.
Los despropósitos han ido “in crescendo”, Televisión Española, la que pagamos todos, vayan nuestras preferencias por donde vayan, le ha dedicado, de momento, un programa estrella, “59 Segundos”, y ni se sabe los minutos en sus telediarios. Las cadenas privadas de televisión, pero con vocación de cubrir el espectro nacional, le han enjabonado, lisonjeado, adulado, sin ningún rubor. Hay momentos en los que vuelves a pensar en el absoluto menosprecio que desde ese bombardeo mediático se hace, y vuelves a pensar cuanto de ese desatado centralismo, aunque sea por la vía de fútbol, alimenta a un nacionalismo periférico rebotado.
No es envidia, es hartazgo, hastío, de tanta prepotencia, de tanto ser tratados como meros palmeros de algo que ya dan por ganado.
fmc Publicado en Las Provincias 6 Junio 2009
29 mayo 2009
En clave europea
Pese a los candidatos, me dijo Luís Gil, votaré el 7 de Junio.
Como Luís, unas cuantas decenas de miles de españoles, se olvidarán de los candidatos, de la penosa imagen que ambos dieron en el debate televisado del pasado lunes, e irán a las urnas.
Un debate en el que se habló de todo excepto de Europa, y de los parlamentarios que vamos a elegir que tendrán que tratar problemas de toda Europa incluyendo algunos nuestros.
Es muy difícil, más bien bastante más que difícil, que nos situemos ante la disyuntiva de las papeletas abstrayéndonos de los asuntos que en estos momentos agitan la vida española. El mangoneo, la corrupción, el paro, la salida del túnel, las verdades a medias, la incapacidad de los partidos de dar ejemplo, la ocultación de la realidad, es imposible que todo esto lo dejemos colgado en una percha camino del colegio electoral. Está claro que todo lo anterior, en el tiempo es presente, va a influir en el instante de decidir el voto o de optar, por falta de fe, por la abstención.
Se teme que el número de ciudadanos que se inhiba, que no participe, vaya a ser más alto de lo que hasta ahora se ha considerado como normal. Se teme, pero valdría la pena que los dos grandes partidos fueran capaces de examinarse, de preguntarse, qué parte de culpa tienen ellos del pasotismo del electorado. Valdría la pena que los dos grandes partidos hicieran un repaso de lo poco o de lo nada que han hecho, para que los ciudadanos conociesen qué es eso de Europa, qué es eso de la Unión Europea, qué es eso del Parlamento Europeo, en que pueden llegar a influir las normas europeas en el día a día de cada uno.
Pero esto es pedir peras al olmo, los dos grandes partidos ya tienen bastante, precisamente en su día a día, en cuidar cada uno de su parcelita, en saber si van a llegar vivos a las siguientes encuestas.
Pese a todo, hemos sido convocados a las urnas, muchas decenas de miles de españoles, aun tienen, tenemos, hambre de urnas. Algunos, hasta intentaremos votar en clave europea.
fmc Publicado en Las Provincias 30 Mayo 2009
Como Luís, unas cuantas decenas de miles de españoles, se olvidarán de los candidatos, de la penosa imagen que ambos dieron en el debate televisado del pasado lunes, e irán a las urnas.
Un debate en el que se habló de todo excepto de Europa, y de los parlamentarios que vamos a elegir que tendrán que tratar problemas de toda Europa incluyendo algunos nuestros.
Es muy difícil, más bien bastante más que difícil, que nos situemos ante la disyuntiva de las papeletas abstrayéndonos de los asuntos que en estos momentos agitan la vida española. El mangoneo, la corrupción, el paro, la salida del túnel, las verdades a medias, la incapacidad de los partidos de dar ejemplo, la ocultación de la realidad, es imposible que todo esto lo dejemos colgado en una percha camino del colegio electoral. Está claro que todo lo anterior, en el tiempo es presente, va a influir en el instante de decidir el voto o de optar, por falta de fe, por la abstención.
Se teme que el número de ciudadanos que se inhiba, que no participe, vaya a ser más alto de lo que hasta ahora se ha considerado como normal. Se teme, pero valdría la pena que los dos grandes partidos fueran capaces de examinarse, de preguntarse, qué parte de culpa tienen ellos del pasotismo del electorado. Valdría la pena que los dos grandes partidos hicieran un repaso de lo poco o de lo nada que han hecho, para que los ciudadanos conociesen qué es eso de Europa, qué es eso de la Unión Europea, qué es eso del Parlamento Europeo, en que pueden llegar a influir las normas europeas en el día a día de cada uno.
Pero esto es pedir peras al olmo, los dos grandes partidos ya tienen bastante, precisamente en su día a día, en cuidar cada uno de su parcelita, en saber si van a llegar vivos a las siguientes encuestas.
Pese a todo, hemos sido convocados a las urnas, muchas decenas de miles de españoles, aun tienen, tenemos, hambre de urnas. Algunos, hasta intentaremos votar en clave europea.
fmc Publicado en Las Provincias 30 Mayo 2009
23 mayo 2009
¡Vaya racha!
Por favor, quédense con una respuesta a una entrevista, en el pasado fin de semana, al político catalán Duran Lleida, “Se necesitan líderes políticos dispuestos a perder votos y ganar la batalla del futuro económico”. Podríamos rematar con ese broche tan sobado estos días, “se puede decir más fuerte, pero es difícil decirlo más claro”. Aunque bien pensado, haría falta saber si Duran Lleida hubiera dicho estas palabras militando en las filas del PSOE o del PP. Para los grandes partidos a fuerza de tener que ser resultadistas, el futuro no va más allá de los titulares de la prensa de mañana. En los partidos bisagra, se pueden permitir el lujo de soltar frases por encima del bien y del mal, con unas perspectivas del futuro a más largo plazo, aunque su política pactista desmienta ese aparente desinterés por la encuesta inmediata.
Sea como sea, lo que está claro es que en el censo de políticos españoles a duras penas encuentras alguno que plantee con lo que nos podemos encontrar el final del largo y oscuro túnel de la Crisis, algún político que ya vaya avisando al personal que nada será, ni deberá ser, como era antes de entrar en el maldito agujero. Que se abrochen los cinturones de seguridad, que se preparen a nuevas formas, que se olviden de alegrías. Aquí, no hay quien tenga idea de espeleología y menos aun de la ciencia de decir la verdad, aunque solo sea por una vez. Nos han mareado tanto, en tan poco tiempo, que ahora nadie se cree, por mucho que necesite creer en algo, que aparecen “brotes verdes” en la economía española. Al paso que vamos, hasta que no tenga el personal, ante si la verdura de la selva amazónica no creo que cambie de opinión.
Escribiendo me he ido poniendo serio, cuando lo que quería manifestar es mi profundo disgusto, compartido con millones de compatriotas, por el fracaso de nuestra representante en el concurso, no olvidar, de Eurovisión. La Crisis se ha llevado por delante un gran debate nacional sobre esta cuestión de Estado y la solicitud de dimisión de Moratinos. Lo dicho ya nada será como era.
Publicado en Las Provincias el 23 de Mayo 2009
Sea como sea, lo que está claro es que en el censo de políticos españoles a duras penas encuentras alguno que plantee con lo que nos podemos encontrar el final del largo y oscuro túnel de la Crisis, algún político que ya vaya avisando al personal que nada será, ni deberá ser, como era antes de entrar en el maldito agujero. Que se abrochen los cinturones de seguridad, que se preparen a nuevas formas, que se olviden de alegrías. Aquí, no hay quien tenga idea de espeleología y menos aun de la ciencia de decir la verdad, aunque solo sea por una vez. Nos han mareado tanto, en tan poco tiempo, que ahora nadie se cree, por mucho que necesite creer en algo, que aparecen “brotes verdes” en la economía española. Al paso que vamos, hasta que no tenga el personal, ante si la verdura de la selva amazónica no creo que cambie de opinión.
Escribiendo me he ido poniendo serio, cuando lo que quería manifestar es mi profundo disgusto, compartido con millones de compatriotas, por el fracaso de nuestra representante en el concurso, no olvidar, de Eurovisión. La Crisis se ha llevado por delante un gran debate nacional sobre esta cuestión de Estado y la solicitud de dimisión de Moratinos. Lo dicho ya nada será como era.
Publicado en Las Provincias el 23 de Mayo 2009
16 mayo 2009
La alegría de la Copa
Estoy convencido, no estoy solo en la creencia, que la final de la Copa del Rey, celebrada en el Viejo Mestalla, ha reportado más beneficios a la hostelería valenciana, que un puñado de esos eventos mediáticos que con la casi ilimitada generosidad, por parte de las arcas públicas, han tenido como escenario a esta Valencia que se ilusiona y desilusiona en un parpadeo.
Los seguidores del Athletic de Bilbao y del Barça inundaron las calles valencianas y a su paso proporcionaron a las cajas registradores de muchos establecimientos, unas alegrías, que han venido mejor que bien. Una “final de fútbol” supone una repercusión mediática y económica muy, muy, superior a la de un montón de acontecimientos, de esos que nos quieren hacer creer que son seguidos por miles de seres, pegados a las pantallas, desde Arkansas hasta Sydney.
Hablando de pantallas y retransmisiones, al espectáculo del miércoles pasado, le sobraron, poco antes de las diez, dos minutos en los que abundaron los pitos y faltaron las palmas. La cosa se temía y preveía, faltarían a la verdad quienes dijeran lo contrario, pero la televisión oficial ni tuvo un “plan B”, ni arrestos para aguantar el tipo.
Bueno, a lo que estábamos, que eran los beneficios que, con cuatro perras para maquillaje y limpieza posterior, puede obtener una ciudad merced a su designación como escenario de la final de la Copa del Rey. En estos momentos la elección de sede, está en manos de la Federación Española de Fútbol, ignorándose la mayor parte de las veces los criterios exactos que conducen a tomar tal decisión. Luís Gil, que está a la que cae, me preguntaba el jueves en la mañana, porqué la designación no la hace el Parlamento o Consejo de Ministros en función de la necesidad de alegrías eurísticas y futbolísticas que tenga cada ciudad.
Seguro que Luís exagera, pero el fútbol deporte, espectáculo, pasión, algo más, bulle mucho, mucho dinero, mueve el PIB, quizás le falte “exquisitez”, quizás le falten hijos de famosos, pero que se lo digan a los que esta semana les ha llegado el “agua de mayo”.
fmc Publicado en Las Provincias 16 Mayo 2009
Los seguidores del Athletic de Bilbao y del Barça inundaron las calles valencianas y a su paso proporcionaron a las cajas registradores de muchos establecimientos, unas alegrías, que han venido mejor que bien. Una “final de fútbol” supone una repercusión mediática y económica muy, muy, superior a la de un montón de acontecimientos, de esos que nos quieren hacer creer que son seguidos por miles de seres, pegados a las pantallas, desde Arkansas hasta Sydney.
Hablando de pantallas y retransmisiones, al espectáculo del miércoles pasado, le sobraron, poco antes de las diez, dos minutos en los que abundaron los pitos y faltaron las palmas. La cosa se temía y preveía, faltarían a la verdad quienes dijeran lo contrario, pero la televisión oficial ni tuvo un “plan B”, ni arrestos para aguantar el tipo.
Bueno, a lo que estábamos, que eran los beneficios que, con cuatro perras para maquillaje y limpieza posterior, puede obtener una ciudad merced a su designación como escenario de la final de la Copa del Rey. En estos momentos la elección de sede, está en manos de la Federación Española de Fútbol, ignorándose la mayor parte de las veces los criterios exactos que conducen a tomar tal decisión. Luís Gil, que está a la que cae, me preguntaba el jueves en la mañana, porqué la designación no la hace el Parlamento o Consejo de Ministros en función de la necesidad de alegrías eurísticas y futbolísticas que tenga cada ciudad.
Seguro que Luís exagera, pero el fútbol deporte, espectáculo, pasión, algo más, bulle mucho, mucho dinero, mueve el PIB, quizás le falte “exquisitez”, quizás le falten hijos de famosos, pero que se lo digan a los que esta semana les ha llegado el “agua de mayo”.
fmc Publicado en Las Provincias 16 Mayo 2009
10 mayo 2009
De visita todos........
Parece ser que en Francia, la Fábrica Nacional de Galardones, se ha puesto a trabajar día y noche, para conseguir una buena provisión de Medallas de la Lègion d’Honneur en su grado de Chevalier.
Ha sido tantos y tantos los halagos que se han vertido desde los medios de comunicación españoles, hacia la persona de Monsieur le Président de la Republique française, que éste colmado de satisfacción, crecido por la adulación, va a recompensar a unos cuantos cientos de españoles con una de las distinciones más conocidas del País de los galos. Dentro de nada, el que más y el que menos, usted y yo, podremos presumir de tener un amigo, o varios, con un distintivo francés en la solapa.
No vamos a entrar, líbreme el Ser Supremo de los malos pensamientos, en sospechar si la catarata de elogios hacia Nicolas Sarcozy, han estado influenciados, o no, por el glamour y las curvas posteriores, fotografiadas desde distintos planos, destacadas e insinuadas, de su esposa, que además posa, Carla Bruni.
Mientras los españoles caían a los pies de “Sarko” maravillados por la decisión en su verbo, por la recuperación de la “grandeur”, mientras a los españoles se les caía la baba viendo las exageradas carantoñas, próximas a la representación teatral, entre le Président y su consorte, nuestros vecinos, que al fin y a la postre son los que le soportan o disfrutan, contestaban a una serie de encuestas en las que quedaba patente que no acababan de estar de acuerdo con tanta política efervescente de su Presidente. Suspenso bastante alejado del aprobado. Y es que los franceses hace unos cuantos meses que le tienen “pillada” esa manera tan de escaparate de ejercer el poder, “Bling-bling” le llaman y están hartos de ella.
Pero nosotros, los españoles, y pese a llevar a nuestras espaldas un saco de refranes, sabias experiencias acumuladas, “De visita todos somos buenos”, nos olvidamos, nos deslumbramos, con demasiada frecuencia.
¿Envidia?, ¿Complejos atávicos? ¿Peloteo?, ¿Quedamos hipnotizados ante cualquier destello debido a la permanente mediocridad nacional?, quizás solo sea que llevamos estampado, en los genes, el espíritu del Bienvenido Mr Marshall.
¡Ay Madre!, el día que Mr. Barak Obama anuncie que viene de visita, la que nos espera. Preparémonos que solo quedan unos meses.
Publicado en Las Provincias 9 Mayo 2009
Ha sido tantos y tantos los halagos que se han vertido desde los medios de comunicación españoles, hacia la persona de Monsieur le Président de la Republique française, que éste colmado de satisfacción, crecido por la adulación, va a recompensar a unos cuantos cientos de españoles con una de las distinciones más conocidas del País de los galos. Dentro de nada, el que más y el que menos, usted y yo, podremos presumir de tener un amigo, o varios, con un distintivo francés en la solapa.
No vamos a entrar, líbreme el Ser Supremo de los malos pensamientos, en sospechar si la catarata de elogios hacia Nicolas Sarcozy, han estado influenciados, o no, por el glamour y las curvas posteriores, fotografiadas desde distintos planos, destacadas e insinuadas, de su esposa, que además posa, Carla Bruni.
Mientras los españoles caían a los pies de “Sarko” maravillados por la decisión en su verbo, por la recuperación de la “grandeur”, mientras a los españoles se les caía la baba viendo las exageradas carantoñas, próximas a la representación teatral, entre le Président y su consorte, nuestros vecinos, que al fin y a la postre son los que le soportan o disfrutan, contestaban a una serie de encuestas en las que quedaba patente que no acababan de estar de acuerdo con tanta política efervescente de su Presidente. Suspenso bastante alejado del aprobado. Y es que los franceses hace unos cuantos meses que le tienen “pillada” esa manera tan de escaparate de ejercer el poder, “Bling-bling” le llaman y están hartos de ella.
Pero nosotros, los españoles, y pese a llevar a nuestras espaldas un saco de refranes, sabias experiencias acumuladas, “De visita todos somos buenos”, nos olvidamos, nos deslumbramos, con demasiada frecuencia.
¿Envidia?, ¿Complejos atávicos? ¿Peloteo?, ¿Quedamos hipnotizados ante cualquier destello debido a la permanente mediocridad nacional?, quizás solo sea que llevamos estampado, en los genes, el espíritu del Bienvenido Mr Marshall.
¡Ay Madre!, el día que Mr. Barak Obama anuncie que viene de visita, la que nos espera. Preparémonos que solo quedan unos meses.
Publicado en Las Provincias 9 Mayo 2009
04 mayo 2009
Prueba de esfuerzo
Te llenan de cables, eres la prolongación de un par de monitores. Te ponen en marcha la cinta sin fin, caminas sin ir a ninguna parte, los sensores van disparando a la pantalla números y gráficos, de las alteraciones que la fatiga va produciendo en ti. Al final del recorrido, el informe. Pastillas, parches de nitroglicerina, nuevos hábitos, caminatas reales y a esperar.
Eso era antes.
Ahora para conocer el estado cardiaco del personal, lo de andar sobre una cinta va a quedar de lado. Dentro de la nueva política de austeridad que dicen que algún mes de estos van a llevar a cabo, cabe la aportación de ideas innovadoras y baratitas.
Las pruebas, consistirán en aguantar un par de telediarios, dos o tres tertulias radiofónicas y otras tantas televisadas. Los estudios se podrán hacer incluso a varias personas a la vez.
Si el pulso resiste, si las palpitaciones no se disparan, si la tensión no asciende en globo, el presunto paciente, ni es paciente ni es nada. Corazón de hierro.
Si por el contrario, los latidos se aceleran, tiene sudores, opresión en la garganta y le pica todo el cuerpo, ¡ya está claro! Este presunto paciente, si que es paciente. Tiene que aislarse, bien en un país en el que no entienda el idioma, bien elaborando sodokus todos los días o hacerse arquitecto de lego por correspondencia.
Estamos inmersos en una sociedad, a la que por supuesto hemos ayudado a construir, que disfruta saltando, en un parpadeo, de la alerta, al miedo, al pánico, a la histeria, y luego poco más tarde, al olvido. No nos importa que el pánico pueda causar más daño que la epidemia.
Vamos a hacer un poco de memoria, solo desde el año 2000 no hace falta ir más atrás. Ántrax, Vacas Locas, Fiebre Aviar, Líquidos sospechosos en los aeropuertos y seguro que me dejo alguno. Ahora mismo el acollono viene a lomos de la Fiebre Porcina. Si faltaba algo, por ahí vienen las colonias flotantes de Medusas Asesinas. Luego vendrá el choque con el asteroide Apofis. Y el fin del mundo. Y San Juan. Y el Apocalipsis.
¿Qué nos pasa? ¿No tenemos bastante con la “situación”? ¿No hay bastante con Cuatro Millones de parados y subiendo?.
Ni queremos que nos mientan, ni queremos que nos exageren. Que cada uno haga su papel y además si es posible que lo haga bien.
fmc Publicado en Las Provincias 2 Mayo 2009
Eso era antes.
Ahora para conocer el estado cardiaco del personal, lo de andar sobre una cinta va a quedar de lado. Dentro de la nueva política de austeridad que dicen que algún mes de estos van a llevar a cabo, cabe la aportación de ideas innovadoras y baratitas.
Las pruebas, consistirán en aguantar un par de telediarios, dos o tres tertulias radiofónicas y otras tantas televisadas. Los estudios se podrán hacer incluso a varias personas a la vez.
Si el pulso resiste, si las palpitaciones no se disparan, si la tensión no asciende en globo, el presunto paciente, ni es paciente ni es nada. Corazón de hierro.
Si por el contrario, los latidos se aceleran, tiene sudores, opresión en la garganta y le pica todo el cuerpo, ¡ya está claro! Este presunto paciente, si que es paciente. Tiene que aislarse, bien en un país en el que no entienda el idioma, bien elaborando sodokus todos los días o hacerse arquitecto de lego por correspondencia.
Estamos inmersos en una sociedad, a la que por supuesto hemos ayudado a construir, que disfruta saltando, en un parpadeo, de la alerta, al miedo, al pánico, a la histeria, y luego poco más tarde, al olvido. No nos importa que el pánico pueda causar más daño que la epidemia.
Vamos a hacer un poco de memoria, solo desde el año 2000 no hace falta ir más atrás. Ántrax, Vacas Locas, Fiebre Aviar, Líquidos sospechosos en los aeropuertos y seguro que me dejo alguno. Ahora mismo el acollono viene a lomos de la Fiebre Porcina. Si faltaba algo, por ahí vienen las colonias flotantes de Medusas Asesinas. Luego vendrá el choque con el asteroide Apofis. Y el fin del mundo. Y San Juan. Y el Apocalipsis.
¿Qué nos pasa? ¿No tenemos bastante con la “situación”? ¿No hay bastante con Cuatro Millones de parados y subiendo?.
Ni queremos que nos mientan, ni queremos que nos exageren. Que cada uno haga su papel y además si es posible que lo haga bien.
fmc Publicado en Las Provincias 2 Mayo 2009
25 abril 2009
Destierros dorados
Está el patio, así como suavito, como para que vayamos a meternos en otra campaña electoral, en otro rifirrafe de ¡y tú más! Pero mira, estamos convocados a las urnas, a la vuelta de cuarenta días.
No le acabamos de pillar el punto a eso del Parlamento Europeo. Desconocemos su papel y su posible, que es más que posible, influencia en la vida de los ciudadanos de los distintos países que en él están representados. Somos incapaces de recordar el nombre de dos, tres sería una heroicidad, parlamentarios españoles destacados en Estrasburgo, Bruselas o Luxemburgo. Ni tan siquiera acabamos de entender eso de que, el Parlamento Europeo, tenga varias sedes, la cosa más irracional desde el punto de vista funcional y no digamos económico. Si además, ni uno solo, que se recuerde, de los parlamentarios españoles ha sido capaz de explicar a sus electores que trabajos ha desarrollado en la Eurocámara. Todo hace un todo, no solo lejano sino además desconocido
Nadie tiene pues que extrañarse que Elecciones Europeas sean sinónimo de abstención por las nubes.
Pero lo que no nos podemos olvidar es que a todo esto, hay que sumar o más bien multiplicar, la desgana, por no decir desprecio, con la que los dos grandes partidos afrontan la elaboración de las listas electorales, el resto de los partidos, con sus cajas secas y vacías, no están para alegrías de gastos en campañas que les suelen reportar escasos rendimientos.
Te pones a repasar cómo ha confeccionado el PSOE, por ejemplo, su lista a las europeas y comprendes que ni haga falta apelar a lo del domingo, la playa, el buen tiempo, las comuniones, para darte cuenta que no les importa que se prevea una corta participación. Parece como si hubiesen hecho la lista en función de las piezas del puzzle que les sobran, incomodan, no saben que hacer con ellas, de retruque su inclusión, favorecerá a la promoción, al correr otras listas, de alguien más próximo a los aparatos centrales o autonómicos del partido. Ni se han molestado en disimularlo. Casi lo han retransmitido, sin la menor pudicia.
Se les pone la boca así de rutilante y esponjosa apelando al sacrosanto nombre de Europa, mientras nos hacen llegar a la conclusión de que “Europa”, para algunos, solo es una esplendida y muy dorada oficina de colocación.
fmc Publicado en Las Provincias 25 Abril 2009
No le acabamos de pillar el punto a eso del Parlamento Europeo. Desconocemos su papel y su posible, que es más que posible, influencia en la vida de los ciudadanos de los distintos países que en él están representados. Somos incapaces de recordar el nombre de dos, tres sería una heroicidad, parlamentarios españoles destacados en Estrasburgo, Bruselas o Luxemburgo. Ni tan siquiera acabamos de entender eso de que, el Parlamento Europeo, tenga varias sedes, la cosa más irracional desde el punto de vista funcional y no digamos económico. Si además, ni uno solo, que se recuerde, de los parlamentarios españoles ha sido capaz de explicar a sus electores que trabajos ha desarrollado en la Eurocámara. Todo hace un todo, no solo lejano sino además desconocido
Nadie tiene pues que extrañarse que Elecciones Europeas sean sinónimo de abstención por las nubes.
Pero lo que no nos podemos olvidar es que a todo esto, hay que sumar o más bien multiplicar, la desgana, por no decir desprecio, con la que los dos grandes partidos afrontan la elaboración de las listas electorales, el resto de los partidos, con sus cajas secas y vacías, no están para alegrías de gastos en campañas que les suelen reportar escasos rendimientos.
Te pones a repasar cómo ha confeccionado el PSOE, por ejemplo, su lista a las europeas y comprendes que ni haga falta apelar a lo del domingo, la playa, el buen tiempo, las comuniones, para darte cuenta que no les importa que se prevea una corta participación. Parece como si hubiesen hecho la lista en función de las piezas del puzzle que les sobran, incomodan, no saben que hacer con ellas, de retruque su inclusión, favorecerá a la promoción, al correr otras listas, de alguien más próximo a los aparatos centrales o autonómicos del partido. Ni se han molestado en disimularlo. Casi lo han retransmitido, sin la menor pudicia.
Se les pone la boca así de rutilante y esponjosa apelando al sacrosanto nombre de Europa, mientras nos hacen llegar a la conclusión de que “Europa”, para algunos, solo es una esplendida y muy dorada oficina de colocación.
fmc Publicado en Las Provincias 25 Abril 2009
18 abril 2009
Sugerencias
Con esto de la irrepetible Crisis, ningún apuro anterior sirve como modelo, me llamaron la atención unas declaraciones del juez Torres, uno de los jueces desbrozadores de la selva marbellí. Decía el magistrado “La crisis está consiguiendo que retroceda la corrupción”, olvidando que uno de los caminos por los que se ha llegado a la cima de este gigantesco embrollo se ha recorrido a lomos de una aún más monumental corrupción.
Me encontré, creo que el martes, en el píe de página de mi agenda, una de esas citas que casi nunca leemos. La frase era de un autor que debía de ir tan de incógnito como abarrotado de vanidad. Total que la cita en cuestión decía “Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarla a cabo”. No sé porqué al leerla me vinieron a la memoria unas recientes declaraciones de Mariano Rajoy a propósito de la Crisis, ya no sé si escribirla con C o con K, que cual tormenta tropical, la crisis, está asolando a medio mundo y al otro medio lo tiene acongojado abrumado por el propio pánico. Estar en la oposición siempre permite andar por los espacios de la fantasía y de la utopía. La cosa es que estamos en tiempos en los que dar consejos o pedir explicaciones está al cabo del día. Es gratis. Si siempre hemos estado dispuestos a hacer toda clase de recomendaciones, ahora no veas. Ahora toca ir de economistas, como hace años fuimos filólogos, heraldistas, historiadores y cuantas especialidades más que vinieron al paso.
Y al paso, ahora que hasta se habla de austeridad, me ha azotado una tremenda duda ¿Qué hacemos con la Nueva Dársena? ¿Qué hacemos con tanto dinero dormido en ella? ¿Dormido o enterrado? Guardarla solo para las actividades automovilísticas de una semana en el mes de Agosto parece más que excesivo. Hay que poner a trabajar a la imaginación, a las ideas, si las hay, para que las instalaciones sean disfrutadas por los ciudadanos. Hay que inventar lo que sea, pero la Nueva Dársena tiene que ser recuperada antes de que se vaya, por su desuso, deteriorando aun más y su recuperación tenga que volver a ser a fuerza de más euros, que, mira por donde, son muy escasos. Es un clamor. Es una exigencia. O quizás solo una sugerencia. O ni llegue a eso.
fmc Publicado en Las Provincias 18 Abril 2009
Me encontré, creo que el martes, en el píe de página de mi agenda, una de esas citas que casi nunca leemos. La frase era de un autor que debía de ir tan de incógnito como abarrotado de vanidad. Total que la cita en cuestión decía “Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarla a cabo”. No sé porqué al leerla me vinieron a la memoria unas recientes declaraciones de Mariano Rajoy a propósito de la Crisis, ya no sé si escribirla con C o con K, que cual tormenta tropical, la crisis, está asolando a medio mundo y al otro medio lo tiene acongojado abrumado por el propio pánico. Estar en la oposición siempre permite andar por los espacios de la fantasía y de la utopía. La cosa es que estamos en tiempos en los que dar consejos o pedir explicaciones está al cabo del día. Es gratis. Si siempre hemos estado dispuestos a hacer toda clase de recomendaciones, ahora no veas. Ahora toca ir de economistas, como hace años fuimos filólogos, heraldistas, historiadores y cuantas especialidades más que vinieron al paso.
Y al paso, ahora que hasta se habla de austeridad, me ha azotado una tremenda duda ¿Qué hacemos con la Nueva Dársena? ¿Qué hacemos con tanto dinero dormido en ella? ¿Dormido o enterrado? Guardarla solo para las actividades automovilísticas de una semana en el mes de Agosto parece más que excesivo. Hay que poner a trabajar a la imaginación, a las ideas, si las hay, para que las instalaciones sean disfrutadas por los ciudadanos. Hay que inventar lo que sea, pero la Nueva Dársena tiene que ser recuperada antes de que se vaya, por su desuso, deteriorando aun más y su recuperación tenga que volver a ser a fuerza de más euros, que, mira por donde, son muy escasos. Es un clamor. Es una exigencia. O quizás solo una sugerencia. O ni llegue a eso.
fmc Publicado en Las Provincias 18 Abril 2009
13 abril 2009
Azahar
No es un sueño, en Valencia, en algunos barrios, en esta primavera podemos volver a percibir el aroma del azahar. Siempre que no sople el viento de poniente que arrastra hacia el Este todo el sofoco de los tufos de la planta de basuras de Quart. Siempre que no estemos sobre alguno de los escapes fétidos del alcantarillado, pese a que se haya dicho que han instalado potentes desodorantes bajo nuestros pies. Siempre que no nos hallemos en una de esas callejuelas de Ciutat Vella en la que los pestazos a orines dominan la atmósfera. Siempre que tampoco sea “hora punta” y las calles anden un poco más despejadas de tubos de escape bufando. Siempre que tenga usted la fortuna de vivir en una de las calles agraciadas con naranjos plantados en los alcorques. Lo dicho con un poco de suerte, cuando cae la noche, y si además ya no somos fumadores, podremos percibir el aroma del azahar de los naranjos de algunas las calles de Valencia.
Por cierto, ¿cuanto habrá dejado de gastar la sanidad pública con la disminución del número de fumadores en los últimos cinco años? Sería gratificante conocer los beneficios de la campaña antitabaco propiciada desde el Ministerio de Sanidad.
Pero yo estaba con lo del aroma del azahar que es bastante más agradable que la de la combustión del tabaco y sus aditivos. Y no puedo olvidar un entrañable cruce de columnas que mantuve con la Concejala de Jardines hace unos cuantos años, total porque me preguntaba, mejor dicho se preguntaba un amigo mío, después de un viaje a Sevilla de los porqués de la escasez de naranjos, como árboles ornamentales en las calles de Valencia. A propósito hay que reconocer lo bien que se ha sabido “vender” Sevilla, no hay que quitarle méritos a la capital andaluza pero mira que se ha sabido vender, mientras por otros pagos andábamos con lo del que “el buen paño…..” o gastándonos millonadas en eventos evanescentes.
Vuelvo. Y es que cantaba mucho que la presencia de los naranjos en las aceras y jardines valencianos fuese tan exigua. Han pasado los años, se plantaron unos cuantos cientos, quizás miles, de naranjos y aquellos temores de “pinyolá”, mosca, tristeza y otras cuantas plagas parece que desaparecieron. Y Valencia, algunos barrios, volvieron a oler el azahar.
fmc Publicado en Las Provincias 11 Abril 2009
Por cierto, ¿cuanto habrá dejado de gastar la sanidad pública con la disminución del número de fumadores en los últimos cinco años? Sería gratificante conocer los beneficios de la campaña antitabaco propiciada desde el Ministerio de Sanidad.
Pero yo estaba con lo del aroma del azahar que es bastante más agradable que la de la combustión del tabaco y sus aditivos. Y no puedo olvidar un entrañable cruce de columnas que mantuve con la Concejala de Jardines hace unos cuantos años, total porque me preguntaba, mejor dicho se preguntaba un amigo mío, después de un viaje a Sevilla de los porqués de la escasez de naranjos, como árboles ornamentales en las calles de Valencia. A propósito hay que reconocer lo bien que se ha sabido “vender” Sevilla, no hay que quitarle méritos a la capital andaluza pero mira que se ha sabido vender, mientras por otros pagos andábamos con lo del que “el buen paño…..” o gastándonos millonadas en eventos evanescentes.
Vuelvo. Y es que cantaba mucho que la presencia de los naranjos en las aceras y jardines valencianos fuese tan exigua. Han pasado los años, se plantaron unos cuantos cientos, quizás miles, de naranjos y aquellos temores de “pinyolá”, mosca, tristeza y otras cuantas plagas parece que desaparecieron. Y Valencia, algunos barrios, volvieron a oler el azahar.
fmc Publicado en Las Provincias 11 Abril 2009
05 abril 2009
Se paró el reloj
Hay quien aprovecha un fugaz rencuentro, una coincidencia en un trayecto corto, dos tres paradas de cualquier línea de la EMT, para contarte, a ti y al resto del bus, toda su vida, milagros y conquistas, mientras tú atónito piensas en la necesidad, que debe de tener para atracarte así, mientras recuerdas un viejo refrán. Si viajar ilustra, moverse en un autobús urbano te da una licenciatura.
Hace cinco días, me tocó como vecino de asiento en el bus a un señor que me obsequió con toda una catarata de preguntas. Lo de obsequió no es banal, pues gracias a él, de golpe me metí en el túnel del tiempo, no rejuvenecí pero sin saberlo me fui tres años y pico hacia atrás, porque ya han pasado más de cuarenta meses del nacimiento de un gran invento del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia.
¿Qué pasó con aquello de las “72 horas”? ¿Ya no hay presupuesto? ¿Ya no llama nadie a aquel teléfono conquistador? ¿Ya está toda la ciudad reparada?.
Mientras mi curioso vecino de asiento me hacía estas preguntas la mole roja del bus avanzaba traqueteando, agitando como maracas a sus pasajeros por la calzada de una calle en la que se percibe que no ha pasado, en décadas, plan alguno.
Lo malo de hacer promesas, como en su día fue aquel ensayo de las “72 Horas” es que los baches se hacen más rápidos que los parches.
Lo bueno es que a pesar de la amnesia que nos azota por todos lados, algunos ciudadanos aun conservan algo de memoria.
A la vista está que la ciudad no está toda reparada, luego… ¿qué sucede?. Aquel número de teléfono al que llamabas y lo reparaba todo, aun es operativo. Marcas el 900721172 y te salta un contestador presto a tomar nota de tus quejas. Entonces, estando como está el teléfono y los socavones en las calzadas y las aceras abundan, esto puede ser, porque no haya nadie que escuche el contestador, porque pasó ya el impacto de la campaña publicitaria, porque quizás haga falta recordar la existencia del servicio, porque los vecinos se han hartado de llamar pese a la gratuidad de la llamada, o porque no hay un duro para estos apaños y remiendos. Por supuesto, que para hacer una gran reparación tampoco. Los tiros van por dominios más glamorosos, las deudas por el espacio sideral.
Publicado en Las Provincias 4 Abril 2009
Hace cinco días, me tocó como vecino de asiento en el bus a un señor que me obsequió con toda una catarata de preguntas. Lo de obsequió no es banal, pues gracias a él, de golpe me metí en el túnel del tiempo, no rejuvenecí pero sin saberlo me fui tres años y pico hacia atrás, porque ya han pasado más de cuarenta meses del nacimiento de un gran invento del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia.
¿Qué pasó con aquello de las “72 horas”? ¿Ya no hay presupuesto? ¿Ya no llama nadie a aquel teléfono conquistador? ¿Ya está toda la ciudad reparada?.
Mientras mi curioso vecino de asiento me hacía estas preguntas la mole roja del bus avanzaba traqueteando, agitando como maracas a sus pasajeros por la calzada de una calle en la que se percibe que no ha pasado, en décadas, plan alguno.
Lo malo de hacer promesas, como en su día fue aquel ensayo de las “72 Horas” es que los baches se hacen más rápidos que los parches.
Lo bueno es que a pesar de la amnesia que nos azota por todos lados, algunos ciudadanos aun conservan algo de memoria.
A la vista está que la ciudad no está toda reparada, luego… ¿qué sucede?. Aquel número de teléfono al que llamabas y lo reparaba todo, aun es operativo. Marcas el 900721172 y te salta un contestador presto a tomar nota de tus quejas. Entonces, estando como está el teléfono y los socavones en las calzadas y las aceras abundan, esto puede ser, porque no haya nadie que escuche el contestador, porque pasó ya el impacto de la campaña publicitaria, porque quizás haga falta recordar la existencia del servicio, porque los vecinos se han hartado de llamar pese a la gratuidad de la llamada, o porque no hay un duro para estos apaños y remiendos. Por supuesto, que para hacer una gran reparación tampoco. Los tiros van por dominios más glamorosos, las deudas por el espacio sideral.
Publicado en Las Provincias 4 Abril 2009
29 marzo 2009
Algo más que unas fiestas
Todavía estaban frescas las flores que decenas de miles de valencianas llevaron a la Patrona, todavía las fallas no eran humo, cuando a la señora Alcaldesa de Valencia, se le ocurrió comentar que habría que ir pensando en introducir algunas correcciones en la Ofrenda para que ésta no se convirtiese en un desfile en la madrugada. Aun sonaban las palabras de la Alcaldesa, cuando desde el “mundo” fallero llegó un “¡de eso nada!”, así como zanjando el asunto.
Te dices ¡Caray que encuesta más rápida!. Quien dice “caray” dice algo más gordo. Porque la replica a la sugerencia fue instantánea.
Con este inmediato precedente de rechazo a la velocidad de la luz, a ver quién es el espontáneo que se tira al ruedo de las propuestas. Habrá que pensárselo más de una vez. No obstante, todo muta, hay que tratar de mejorar lo que se puede mejorar. La inocencia, la ignorancia o la paciencia hacen creer que caben mejoras.
Piensas que si ampliar las jornadas de la Ofrenda, o cambiar el lugar de concentración de las comisiones, o acortar el recorrido, arma el “rebombori” que ha armado, ya te puedes imaginar la que se podría montar si en este momento alguien desenterrase aquella propuesta de hacer flotar las Fallas alrededor del tercer domingo de marzo. No importará que se argumente, por ejemplo, que este año ha caído el número de visitantes, la “crisis” será la excusa para los que se agarran a la inmovilidad.
Igual ya esta hecha la encuesta sobre las Fallas flotantes. Igual está guardada en un cajón a la espera de……. Igual la Concejalía de Fiestas, que trabaja desde la discreción, nos sorprende un día de estos con otra encuesta y la planificación del emplazamiento del centenar y pico de carpas que nos traerá, pese a la “crisis”, el 2010.
Sea como sea, que nadie olvide que las Fallas y todo lo que arrastra, son algo más que unas fiestas de unos días. Son uno de los grandes motores de la economía de la Comunitat Valenciana, por encima de fórmulas, velas, tenis, etc., y como tales motores, que crean miles de puestos de trabajo, hay que tratarles y aun más ahora. Por eso, es necesaria mucha más atención y proyección, de la que están recibiendo, desde los Organismos Públicos. No hay que inventar nada, ya está todo inventado.
Publicado en Las Provincias 28 Marzo 2009
Te dices ¡Caray que encuesta más rápida!. Quien dice “caray” dice algo más gordo. Porque la replica a la sugerencia fue instantánea.
Con este inmediato precedente de rechazo a la velocidad de la luz, a ver quién es el espontáneo que se tira al ruedo de las propuestas. Habrá que pensárselo más de una vez. No obstante, todo muta, hay que tratar de mejorar lo que se puede mejorar. La inocencia, la ignorancia o la paciencia hacen creer que caben mejoras.
Piensas que si ampliar las jornadas de la Ofrenda, o cambiar el lugar de concentración de las comisiones, o acortar el recorrido, arma el “rebombori” que ha armado, ya te puedes imaginar la que se podría montar si en este momento alguien desenterrase aquella propuesta de hacer flotar las Fallas alrededor del tercer domingo de marzo. No importará que se argumente, por ejemplo, que este año ha caído el número de visitantes, la “crisis” será la excusa para los que se agarran a la inmovilidad.
Igual ya esta hecha la encuesta sobre las Fallas flotantes. Igual está guardada en un cajón a la espera de……. Igual la Concejalía de Fiestas, que trabaja desde la discreción, nos sorprende un día de estos con otra encuesta y la planificación del emplazamiento del centenar y pico de carpas que nos traerá, pese a la “crisis”, el 2010.
Sea como sea, que nadie olvide que las Fallas y todo lo que arrastra, son algo más que unas fiestas de unos días. Son uno de los grandes motores de la economía de la Comunitat Valenciana, por encima de fórmulas, velas, tenis, etc., y como tales motores, que crean miles de puestos de trabajo, hay que tratarles y aun más ahora. Por eso, es necesaria mucha más atención y proyección, de la que están recibiendo, desde los Organismos Públicos. No hay que inventar nada, ya está todo inventado.
Publicado en Las Provincias 28 Marzo 2009
21 marzo 2009
Ya la Primavera
En Valencia, en muchos pueblos de la Comunitat Valenciana, los nubarrones negros sobre los tejados no suelen ser siempre mal presagio, hay noches, toda una paradoja, que anuncian la llegada de la Primavera. Lo malo de estas negruras producidas por la combustión de toneladas y toneladas de plástico, es que un año de estos, nos van a llevar, atados de píes y manos, por contaminadores a la Corte de La Haya.
Primavera se escribe con minúscula, pero hay me lo voy a saltar, porque Primavera es sinónimo de esperanza y en estos tiempos la Esperanza hay que gritarla con mayúscula.
Ya es Primavera, nos lo dice El Corte Inglés, astronómicamente ya hemos superado el equinoccio de Marzo, se lo dice la piel a la vista y si faltaba algo más, aunque solo sea un soplillo de ilusión, Francisco González, Presidente del BBVA, acaba de declarar que ahora es un poco más optimista que hace unos meses. Hay que agarrarse a lo que sea, aunque sea el famoso clavo ardiendo, para que el ánimo se acelere. Hay que apelar al bullir primaveral para que algunas caras vayan mutando el tristón rictus que arrastran.
En Valencia, la Primavera, y toda su gama de verdes, también es el inicio de un nuevo curso fallero. El reinicio de las buenas intenciones. Una y otra vez, año tras año, hacemos repaso de lo que no nos ha funcionado bien, en la primera veintena de Marzo. Año tras año, se detectan los errores, que suelen ser demasiado evidentes. Año tras año, le ponemos a los problemas las etiquetas de “frágil” “peligro” y los dejamos a un lado. Hay miedo a la polémica, demasiado miedo.
Recapacitaremos, replantearemos lugares, esquinas, calles, pensaremos en ruidos, en los abusos de los precios de la hostelería, en polvorines clandestinos, urinarios, aceites, carpas, fuego junto a ellas, luego según avancen los días, las semanas, los meses, iremos siendo superados por otros problemas mayores, y de repente ya estaremos en otro Marzo, se volverán a batir records, se olvidarán todas las crisis, empezaremos de nuevo y a nuestro lado estarán, sin abrir, los paquetes con el “frágil” y “peligro”.
Ya han transcurrido seis años desde aquella madrugada en la que se inició la incomprensible guerra de Irak, ninguna guerra es comprensible. También era primavera. Seis años y miles de vidas perdidas.
Publicado en Las Provincias 21 Marzo 2009
Primavera se escribe con minúscula, pero hay me lo voy a saltar, porque Primavera es sinónimo de esperanza y en estos tiempos la Esperanza hay que gritarla con mayúscula.
Ya es Primavera, nos lo dice El Corte Inglés, astronómicamente ya hemos superado el equinoccio de Marzo, se lo dice la piel a la vista y si faltaba algo más, aunque solo sea un soplillo de ilusión, Francisco González, Presidente del BBVA, acaba de declarar que ahora es un poco más optimista que hace unos meses. Hay que agarrarse a lo que sea, aunque sea el famoso clavo ardiendo, para que el ánimo se acelere. Hay que apelar al bullir primaveral para que algunas caras vayan mutando el tristón rictus que arrastran.
En Valencia, la Primavera, y toda su gama de verdes, también es el inicio de un nuevo curso fallero. El reinicio de las buenas intenciones. Una y otra vez, año tras año, hacemos repaso de lo que no nos ha funcionado bien, en la primera veintena de Marzo. Año tras año, se detectan los errores, que suelen ser demasiado evidentes. Año tras año, le ponemos a los problemas las etiquetas de “frágil” “peligro” y los dejamos a un lado. Hay miedo a la polémica, demasiado miedo.
Recapacitaremos, replantearemos lugares, esquinas, calles, pensaremos en ruidos, en los abusos de los precios de la hostelería, en polvorines clandestinos, urinarios, aceites, carpas, fuego junto a ellas, luego según avancen los días, las semanas, los meses, iremos siendo superados por otros problemas mayores, y de repente ya estaremos en otro Marzo, se volverán a batir records, se olvidarán todas las crisis, empezaremos de nuevo y a nuestro lado estarán, sin abrir, los paquetes con el “frágil” y “peligro”.
Ya han transcurrido seis años desde aquella madrugada en la que se inició la incomprensible guerra de Irak, ninguna guerra es comprensible. También era primavera. Seis años y miles de vidas perdidas.
Publicado en Las Provincias 21 Marzo 2009
11 marzo 2009
Nauseas
De verdad que es el titular más fino que se me ha ocurrido, para expresar la sensación de asco ante unas imágenes que, de cuando en cuando, se nos cuelan en casa dentro de los bloques de anuncios televisivos. He buscado en el diccionario de sinónimos y lo más suave que he encontrado para remplazar la palabra “vomitona” ha sido “náusea”.
Pese a la crisis, todos ustedes saben que estamos en crisis, cuando te sientas para ver un rato cualquier cadena de televisión, tienes que hacerlo consciente de que vas a ser víctima de una inundación de publicidad. Al fin y al cabo tu atención y la de muchos más, es el intercambio por la gratuidad del espectáculo televisivo.
Casi todo, incluso algún conocido, con el paso del tiempo ha mejorado, o ha perecido mejorar. A la publicidad casi también le ha sucedido lo mismo. Hay excepciones que claman al Cielo, mejor dicho por su mal gusto van a ir directas al Infierno a ser hervidas con ese aceite que durante estos días se utiliza, a la vuelta de cualquier esquina, para cocinar unas cosas que denominan “masas fritas”.
Hace unos cuantos años, un poco de memoria, se armó la marimorena porque a los publicistas de una marca de jabón, para evocar las fragancias de los limones del Caribe, se les ocurrió mostrar la figura, eso si muy borrosa, de una joven desnuda bajo una cascada de agua. ¡Pues no dio el asunto de sí! Desde los boletines parroquiales a los periódicos más sesudos, se lanzaron a una interminable polémica bizantina, como muchas polémicas españolas, por las refrescantes imágenes. Por supuesto el jabón caribeño subió a los altares de la publicidad.
Ahora mismito, como si no existieran los impactos negativos, un anunciante, parece que ha elegido además las horas de comer y cenar, emite un spot que bate todos los records posibles del mal gusto. Quizás sea el anuncio más asqueroso que se ha emitido en todas las cadenas televisivas del mundo. Es casi inevitable sentir naciendo, desde la boca del estómago tanto asco.
No hay excusa, ni la de impactar, epatar o lo que quieran, que justifique que un señor lance una vomitona para atraer la atención hacia una empresa de telefonía móvil. Pantalla de 42 pulgadas, alta definición, todo para ver a un individuo vomitando y dando arcadas en la salón de tu casa ¿seremos gilipuertas?.
Publicado en Las Provincias 14 Marzo 2009
Pese a la crisis, todos ustedes saben que estamos en crisis, cuando te sientas para ver un rato cualquier cadena de televisión, tienes que hacerlo consciente de que vas a ser víctima de una inundación de publicidad. Al fin y al cabo tu atención y la de muchos más, es el intercambio por la gratuidad del espectáculo televisivo.
Casi todo, incluso algún conocido, con el paso del tiempo ha mejorado, o ha perecido mejorar. A la publicidad casi también le ha sucedido lo mismo. Hay excepciones que claman al Cielo, mejor dicho por su mal gusto van a ir directas al Infierno a ser hervidas con ese aceite que durante estos días se utiliza, a la vuelta de cualquier esquina, para cocinar unas cosas que denominan “masas fritas”.
Hace unos cuantos años, un poco de memoria, se armó la marimorena porque a los publicistas de una marca de jabón, para evocar las fragancias de los limones del Caribe, se les ocurrió mostrar la figura, eso si muy borrosa, de una joven desnuda bajo una cascada de agua. ¡Pues no dio el asunto de sí! Desde los boletines parroquiales a los periódicos más sesudos, se lanzaron a una interminable polémica bizantina, como muchas polémicas españolas, por las refrescantes imágenes. Por supuesto el jabón caribeño subió a los altares de la publicidad.
Ahora mismito, como si no existieran los impactos negativos, un anunciante, parece que ha elegido además las horas de comer y cenar, emite un spot que bate todos los records posibles del mal gusto. Quizás sea el anuncio más asqueroso que se ha emitido en todas las cadenas televisivas del mundo. Es casi inevitable sentir naciendo, desde la boca del estómago tanto asco.
No hay excusa, ni la de impactar, epatar o lo que quieran, que justifique que un señor lance una vomitona para atraer la atención hacia una empresa de telefonía móvil. Pantalla de 42 pulgadas, alta definición, todo para ver a un individuo vomitando y dando arcadas en la salón de tu casa ¿seremos gilipuertas?.
Publicado en Las Provincias 14 Marzo 2009
05 marzo 2009
Despilfarro
El derroche, a veces, suele pasar factura. Los gallegos, y dale con el tópico, tan motejados de ser sosos, de no saber si suben o bajan, han reaccionado ante lo que han considerado que era un exceso. El derrotado Touriño, ha captado, tarde, que en algunos aspectos su gestión no fue lo que se dice comedida en el gasto, y no supo explicarse y salir al paso de las demagógicas exageraciones que se suelen producir en periodo electoral. Lo malo, para el ciudadano, es que las campañas ya no duran quince días, ahora mientras se recuentan los votos, ya se inician las maniobras, en muchos casos contaminaciones, para la siguiente cita con las urnas.
En los tiempos que corren, y correrán, al sufrido contribuyente hay cosas que le chirrían mucho. Lo de los coches ostentosos para las autoridades de turno, es una de las cosas que más crujen. No importa que esa autoridad se haya rodeado de un equipazo con varias decenas de “asesores”, sustantivo utilizado en algunos casos como sinónimo de “enchufados”. Sus méritos, los de los asesores, conocimientos y materias en las que son capaces de asesorar, son misterios indescifrables. Medio centenar de “asesores” pone menos de los nervios a los ciudadanos que son los que pagan todo y a todos, que un Audi A8, por ser este último más ostentoso que no más voluminoso.
Total, que el nuevo presidente de los gallegos, Feijóo, tiró en cara al anterior presidente de la Xunta, Touriño, el que cabalgase a lomos del Audi A8, cuando resulta que el nuevo presidente, Feijóo, iba en un coche similar cuando era Conselleiro en el gobierno de Don Manuel Fraga. Cosas de la desmemoria.
Entre que es un galimatías esto de las no-verdades durante las campañas electorales y que yo no lo he acabado de explicar bien, llegamos a la conclusión de que los ciudadanos, sean gallegos, andaluces, valencianos o turolenses, estamos, o deberíamos estar, hasta la coronilla de los dispendios que se realizan muchas veces sin ton ni son.
Por otro lado, parece ser, que hay demasiadas pistas para suponer que gran parte de los fondos procedentes del llamado Plan ZP, van a tener unos destinos demasiado vacuos. Y esto también es otra forma de derroche, de despilfarro, pese a estar tan “secos” como estamos.
Pero, ¡que ocurrencia hablar de despilfarro aquí en estos días!.
Publicado en Las Provincias 7 Marzo 2009
En los tiempos que corren, y correrán, al sufrido contribuyente hay cosas que le chirrían mucho. Lo de los coches ostentosos para las autoridades de turno, es una de las cosas que más crujen. No importa que esa autoridad se haya rodeado de un equipazo con varias decenas de “asesores”, sustantivo utilizado en algunos casos como sinónimo de “enchufados”. Sus méritos, los de los asesores, conocimientos y materias en las que son capaces de asesorar, son misterios indescifrables. Medio centenar de “asesores” pone menos de los nervios a los ciudadanos que son los que pagan todo y a todos, que un Audi A8, por ser este último más ostentoso que no más voluminoso.
Total, que el nuevo presidente de los gallegos, Feijóo, tiró en cara al anterior presidente de la Xunta, Touriño, el que cabalgase a lomos del Audi A8, cuando resulta que el nuevo presidente, Feijóo, iba en un coche similar cuando era Conselleiro en el gobierno de Don Manuel Fraga. Cosas de la desmemoria.
Entre que es un galimatías esto de las no-verdades durante las campañas electorales y que yo no lo he acabado de explicar bien, llegamos a la conclusión de que los ciudadanos, sean gallegos, andaluces, valencianos o turolenses, estamos, o deberíamos estar, hasta la coronilla de los dispendios que se realizan muchas veces sin ton ni son.
Por otro lado, parece ser, que hay demasiadas pistas para suponer que gran parte de los fondos procedentes del llamado Plan ZP, van a tener unos destinos demasiado vacuos. Y esto también es otra forma de derroche, de despilfarro, pese a estar tan “secos” como estamos.
Pero, ¡que ocurrencia hablar de despilfarro aquí en estos días!.
Publicado en Las Provincias 7 Marzo 2009
25 febrero 2009
Tinglado
Antes que nada, aclaro que el “Tinglado” es el tinglado número 2 del puerto de Valencia. Nada que ver con la abundante profusión de titulares que durante estas semanas, nos erizan la piel, nublan la vista y embotan el olfato.
Me telefoneó Luís Gil, “No volveré a hacerlo más”. Dado los tiempos que corren, en una fracción de segundo, repasé mis conocimientos de las aficiones de Luís, que yo supiera, no le gusta cazar, ni con escopeta ni con liga, ni pescar, se compra la ropa en Zara, solo su forofismo por el Valencia CF y aunque las cosas no pinten nada bien, tampoco era como para estar penando. ¿Qué pasa? Le pregunté. Y me contó.
A Luís, le visitaron hace un par de semanas, unos amigos holandeses. Él, todo cortesía, se dispuso a agasajarlos. Después de pasearlos por la Ciudad de las Ciencias, a Luís se le ocurrió mostrarles la nueva Dársena, antes de invitarles a un arroz en Las Arenas.
Aparcaron junto al Tinglado nº 2. Llegaron tras recorrer una deteriorada avenida del Puerto, destrozada, con las trapas de las alcantarillas flotando, con parches por todas partes. Una avenida remodelada hace apenas tres años. Alguna responsabilidad se debe de exigir al ejecutor de un asfaltado que ha resultado tan pésimo. Ni las prisas de la inauguración deben de servir como excusa.
Cuando el puerto de Valencia aun no era un mega puerto, los tinglados eran los almacenes de las mercancías en su camino hacía el barco o la ciudad. Al ir creciendo el puerto dejaron de tener aquella función. Se convirtieron en algo familiar, allí acudían cientos de valencianos cada noche de verano a cenar a la fresca. Se rehabilitaron los tinglados hace nada, salió su esplendor original. La mañana que Luís aparcó allí aquello era un enorme almacén de trastos, restos de eventos que nadie había querido retirar.
La provisionalidad, el abandono, la espera de que llegue otra Copa del América, otra F1, otra vete a saber qué, acompañó a Luís y a los holandeses mientras duró la visita al Nuevo Puerto, aquel que iba a ser la envidia del mundo. A Luís le salieron los colores de vergüenza y de rabia.
Menos mal que el arroz no estaba pasado.
“No volveré a hacerlo, antes de volver a enseñar mi ciudad, daré un recorrido el día anterior, evitaré hinchar pecho y cambiaré los recorridos”, concluyó Luís.
Publicado en Las Provincias 28 Febrero 2009
Me telefoneó Luís Gil, “No volveré a hacerlo más”. Dado los tiempos que corren, en una fracción de segundo, repasé mis conocimientos de las aficiones de Luís, que yo supiera, no le gusta cazar, ni con escopeta ni con liga, ni pescar, se compra la ropa en Zara, solo su forofismo por el Valencia CF y aunque las cosas no pinten nada bien, tampoco era como para estar penando. ¿Qué pasa? Le pregunté. Y me contó.
A Luís, le visitaron hace un par de semanas, unos amigos holandeses. Él, todo cortesía, se dispuso a agasajarlos. Después de pasearlos por la Ciudad de las Ciencias, a Luís se le ocurrió mostrarles la nueva Dársena, antes de invitarles a un arroz en Las Arenas.
Aparcaron junto al Tinglado nº 2. Llegaron tras recorrer una deteriorada avenida del Puerto, destrozada, con las trapas de las alcantarillas flotando, con parches por todas partes. Una avenida remodelada hace apenas tres años. Alguna responsabilidad se debe de exigir al ejecutor de un asfaltado que ha resultado tan pésimo. Ni las prisas de la inauguración deben de servir como excusa.
Cuando el puerto de Valencia aun no era un mega puerto, los tinglados eran los almacenes de las mercancías en su camino hacía el barco o la ciudad. Al ir creciendo el puerto dejaron de tener aquella función. Se convirtieron en algo familiar, allí acudían cientos de valencianos cada noche de verano a cenar a la fresca. Se rehabilitaron los tinglados hace nada, salió su esplendor original. La mañana que Luís aparcó allí aquello era un enorme almacén de trastos, restos de eventos que nadie había querido retirar.
La provisionalidad, el abandono, la espera de que llegue otra Copa del América, otra F1, otra vete a saber qué, acompañó a Luís y a los holandeses mientras duró la visita al Nuevo Puerto, aquel que iba a ser la envidia del mundo. A Luís le salieron los colores de vergüenza y de rabia.
Menos mal que el arroz no estaba pasado.
“No volveré a hacerlo, antes de volver a enseñar mi ciudad, daré un recorrido el día anterior, evitaré hinchar pecho y cambiaré los recorridos”, concluyó Luís.
Publicado en Las Provincias 28 Febrero 2009
19 febrero 2009
Migajas
Después de veintidós años, han caído en la cuenta que faltaba el trencadís. Le faltaba a la tarta la capa de nata agrietada. Veintidós años en los que no sé como hemos podido vivir los valencianos y el Palau de la Música, sin el trencadís, sin la cerámica troceada recubriendo una parte del edificio.
Qué lejos quedan las palabras, en aquellos tiempos, pavorosas, en las que el Concejal Martín Quirós tachaba la construcción del Palau de la Música de “obra faraónica”. Que humorada sería volver a leer los periódicos de aquellos años.
La cosa es que lo de esa “imperiosa necesidad” de rematar el edificio, como metáfora, viene a cuento, por el anuncio del llamado Plan Estatal de Inversión Local, más conocido como el Plan ZP, dotado de 8.000 millones de euros, para impulsar la creación de empleo. Un pequeño alivio en medio de la tormenta, para todos los municipios de España, que se han topado con la posibilidad de realizar algunas de las obras que estaban dormidas, por falta de dinero, en las esperas de las reclamaciones ciudadanas.
Pero por distintos motivos, esto tiene toda la pinta que gran parte de los millonarios fondos van a ir a parar a “espejitos y abalorios”. A acciones, que no figuran en lugar destacado en las demandas del día a día de los ciudadanos. Quizás tenga esto bastante que ver con el deseo de minimizar, de convertir en migajas, los resultados de esta aportación extra caída del Estado. Entre destinos secundarios y la guerra del tamaño de los carteles, es como si se desease continuar, hasta en esto, con la dichosa tensión victimista.
Vamos a volver con lo del trencadís del Palau de la Música ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar obras? ¿Es que en Valencia no hay cientos de kilómetros de aceras que están pidiendo a gritos que la reparen de una vez? ¿Es que no hay otros tantos kilómetros de calzadas agrietadas, bacheadas, socarradas, descascarilladas bramando por una capita de asfalto?.
Estamos en tiempos de vacas flacas, muy flacas y nos encaminamos hacia la escualidez en las arcas municipales una vez agotadas las ubres de las licencias de obras, desde el fondo de la Caja vacía deberían contemplarse algunas acciones. Todo tiene que cambiar, pocas cosas, pocos años, volverán a ser como lo fueron el anterior del anterior.
Publicado en Las Provincias 21 Febrero 2009
Qué lejos quedan las palabras, en aquellos tiempos, pavorosas, en las que el Concejal Martín Quirós tachaba la construcción del Palau de la Música de “obra faraónica”. Que humorada sería volver a leer los periódicos de aquellos años.
La cosa es que lo de esa “imperiosa necesidad” de rematar el edificio, como metáfora, viene a cuento, por el anuncio del llamado Plan Estatal de Inversión Local, más conocido como el Plan ZP, dotado de 8.000 millones de euros, para impulsar la creación de empleo. Un pequeño alivio en medio de la tormenta, para todos los municipios de España, que se han topado con la posibilidad de realizar algunas de las obras que estaban dormidas, por falta de dinero, en las esperas de las reclamaciones ciudadanas.
Pero por distintos motivos, esto tiene toda la pinta que gran parte de los millonarios fondos van a ir a parar a “espejitos y abalorios”. A acciones, que no figuran en lugar destacado en las demandas del día a día de los ciudadanos. Quizás tenga esto bastante que ver con el deseo de minimizar, de convertir en migajas, los resultados de esta aportación extra caída del Estado. Entre destinos secundarios y la guerra del tamaño de los carteles, es como si se desease continuar, hasta en esto, con la dichosa tensión victimista.
Vamos a volver con lo del trencadís del Palau de la Música ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar obras? ¿Es que en Valencia no hay cientos de kilómetros de aceras que están pidiendo a gritos que la reparen de una vez? ¿Es que no hay otros tantos kilómetros de calzadas agrietadas, bacheadas, socarradas, descascarilladas bramando por una capita de asfalto?.
Estamos en tiempos de vacas flacas, muy flacas y nos encaminamos hacia la escualidez en las arcas municipales una vez agotadas las ubres de las licencias de obras, desde el fondo de la Caja vacía deberían contemplarse algunas acciones. Todo tiene que cambiar, pocas cosas, pocos años, volverán a ser como lo fueron el anterior del anterior.
Publicado en Las Provincias 21 Febrero 2009
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