06 julio 2006

ANTES DE LA TRAGEDIA

METRO LINEA CERO
ANTES DE LA TRGEDIA

Publicado en Las Provincias 9-Sep-2004

El “metrorretraso” de Agosto da paso al “metrosardinas” en los restantes meses del año, excepción de la primera quincena de Marzo en la que se convierte en “el no cabe ni uno más”. Ese suele ser el panorama más habitual del metro de la ciudad de Valencia. Los equipamientos, la modernización o renovación, sobre todo en la Línea 1 dejan todo lo del mundo por desear. Estaciones que reclaman a gritos, al menos, una pasadita de apaño, con andenes abarrotados, cuya accesibilidad suele estar bajo cero. Vagones aun más atiborrados carentes, la mayor parte de ellos, de un mínimo de aire acondicionado. Convoyes, del año de maría castaña. Muchos de ellos, procedentes de FEVE del Norte de España, a punto de ser jubilados hace dos décadas, fueron rescatados del desguace, para prestar “provisionalmente” servicio en Metro Valencia. Tan solo dos de ellos se han renovado. Ahí siguen, y al parecer, lo que seguirán.
Metro Valencia es algo así como tres mundos (quien dice tres, igual dice doce) distintos. Uno cochambroso, ruidoso y abandonado que es el de la Línea 1. Otro un poco más apañado, con unas frecuencias escasas para el incremento de usuarios que se proclama. Y otro mundo muy distinto es el virtual, el de metrovalencia.com, aquí todo es bonito, claro no vamos a destapar nuestros defectos a los cuatro vientos, pero de la autocomplacencia, del auto bombo se pasan un poco. Tienen que reconocerlo seguro que en la página web se han gastado bastante más que en la renovación de material móvil en el último año.
Tal como deben de estar haciendo con esas cosas de “el Club” y la “Línea 0” en la que dicen que están en “la búsqueda de soluciones a los problemas que afectan a la sociedad actual”. Por supuesto que la sociedad actual está llena de problemas, pero tendría muchos menos si cada uno fuese a lo que le toca. A un servicio público lo que le corresponde es eso, mejorar el servicio, en lugar de andar con promociones raras que más bien parece que busquen la personal en lugar de la general. Cuando los usuarios estén satisfechos de verdad, no en extrañas encuestas, entonces Metro Valencia está invitado a arreglar el mundo, pero antes modernicen e incrementen las unidades.
Soy ususario diario de la Linea 1 del Metro de Valencia
Publicado en Las Provincias en Septiembre de 2004
Vuelto a Publicar en Las Provincias el 5 Julio 2006

30 junio 2006

ZAHORRA

Hace unas semanas, en una de muchas de las encuestas que se hacen en Internet preguntaban por la palabra española que nos parecía más bella. “Altea”, respondí, y expuse tres razones para apoyar la elección. Evoca. Mediterráneo. Blanca. Nombres de mujer y el de un pueblo hermoso con un paisaje respetado hasta la llegada del zaplanismo que tiró todo patas arriba. Por supuesto que no ganó la palabra Altea, lo fue otra llena de zetas y haches intercaladas
Si, ahora mismo me tropezase en los espacios internetiales con otra encuesta que me pidiese, sin entrar en el campo de los insultos, la palabra más rotunda del castellano, seguro que respondía con “zahorra”, que también tiene una zeta y una hache intercalada. Si faltaba algo, me la acaba de recordar ese agujero que se ha abierto bajo la calzada de la calle Menorca y que casi se traga a la selección de fútbol, con Luis Aragones y con toda la presión mediática mesetaria que le hace las alineaciones. Por el bien de todos, se ha ido cubriendo el pozo abierto con mucha zahorra y va a volver la mal prevista, calle Menorca, nadie hizo el mínimo calculo con vistas a un inmediato futuro, a su aspecto superficial habitual.
Estoy con lo de zahorra, como palabra castellana rotunda, porque entre otras cosas, nadie se puede dar por aludido. También entre mis favoritas se hallaba “Tragaldabas” pues también es una palabra sonora, contundente y bastante explicita. Pero visto lo visto en estos días de rubios y pelirrojas, de explicaciones que no convencen a nadie, y dada la aplicación y definición de Tragaldabas, igual alguien se me pica creyendo que iba por otros caminos más alejados del que yo quería ir.
Como decía aquel, si vamos a setas vamos a setas, si estamos con palabras evocadoras y/o contundentes estamos con lo de Altea y Zahorra. Vamos a dejar a un lado lo de “tragaldabas” y a quien le vendría esta definición, como anillo al dedo. Vamos a dejar a un lado la imprevisión, el embudo, de la calle Menorca como continuación entre la Ronda Exterior y Serrería.
De momento dejemos eso, preparémonos, aunque no seamos voluntarios, a ser anfitriones de miles y miles de visitantes, mostremos orgullosos nuestra ciudad, con el puente caprichoso incluido, gocemos de la fiesta.
Fernando Martínez Castellano 28 Junio 2006
Publicado en Las Provincias 30 Junio 2006

28 junio 2006

LA TERCERA DE LA FILA

¿Te imaginas, me comentaba Luis, a Carmen Alborch reclamando en un Pleno municipal más atención para Torrefiel, Nazaret, la Fuensanta, exigiendo que disminuyan las apreturas en los buses de las rondas, requiriendo mejoras en la limpieza en Benimaclet, emplazando a abordar soluciones para la fachada marítima, demandando más seguridad para los vecinos de Benimamet?
¿Te lo imaginas?, pues yo tampoco, remataba Luis. Todo lo más, que puedo imaginar es a la señora ex Ministra polemizando, con la Concejala Puchalt, sobre los colores más adecuados, para el trimestral recambio de las flores del puente del capricho compartido.
Cuando dejé a Luis, aun continuaba preguntándose los porques de tanta premura, tanta renuncia forzada, de tanto encaje de bolillos, con sogas de esparto, en eso de la confección de las listas electorales del PSPV. ¡Pero si aun faltan once largos meses hasta el último Domingo de Mayo del 2007!.
La cosa es que te pones a ver todas las carambolas que pretende Pla, o también le han impuesto a Pla, con la lista municipal de los pesepeveros en Valencia y empiezas a intuir alguno de los porques de los que se extraña Luis.
Y te intentas poner en el sitio de un posible votante de la lista electoral que encabezará la señora Alborch. Y piensas en las tribulaciones y los mareos que puede tener ese potencial votante. Si están cacareando que la número uno, si pierde, que va a perder, regresará a Madrid a recoger su cambio de cromos. Si al número dos, le dicen con encuestas en la mano, se lo tienen que haber jurado y perjurado, a la vista de tanto apuñalamiento anterior, que ya está reservado el sillón presidencial de la Diputación a nombre del señor Biondo, perdón Rubio. Coliges que será el/la número tres, o cuatro, o cinco de la lista, la persona que le toque pelear, desde el desgastador papel de oposición, con la segura reelección de la Alcaldesa Barberá.
Menudo galimatías eso de que el uno no será el uno, que el dos será el uno pero en otro Organismo y que el tres si que será el uno aunque no vaya el primero.
Concluyes, que han hecho bien en anunciarlo con once meses de antelación para que el personal vaya intentando entenderlo tanto misterio o tire por la calle de al lado.
Fernando Martínez Castellano 21 Junio 2006
Publicado en Las Provincias el 23 Junio 2006

16 junio 2006

LA GARIGOLA DE GUSTAVO

Altea, me ha aconsejado, y le hago caso, que esta semana, dé vacaciones a mis “colaboradores” favoritos. Hoy no toca, ni la señora Alcaldesa, ni Rubio, que ya tiene bastantes problemas, ni Novo, que no se los quita, ni Puchalt, y su trasiego de macetas, ni Dª Carmen Alborch, paracaidista municipal, de la que me temo, que a partir de ahora, pese a que ella haya pasado tanto de Valencia, vamos a tener hasta en la sopa.
Saturado de los Acebes, Blanco, Zaplana, de las Afinsas, de los jueces estrellas, de las míticas terras, harto de los mundiales y eso que apenas han comenzado, de si juega o no Raúl, hastiado de los rifirrafes en el Parlamento y en el Senado, aburrido de las motos empolvadas, del precio de los tomates, de lo insípidos que son los melocotones, hoy quiero hablarles, un poco, de mi amigo Gustavo Gómez.
Si Gustavo viviese en Madrid, seguro que el Hola, el clásico, no el de los jesulines, le hubiera dedicado más de una portada, la Milá hubiera hecho manitas con él delante de las cámaras y Quintero le entrevistaría rodeado de velas queriendo atraparle en cada pregunta. Si Gustavo viviese en Barcelona, Serrat ya hubiera compuesto para él otro “Tío Alberto” y hablarían de su “seny”.
Si Canal 9 sirviera para algo más que para hacer programas inservibles y prescindibles, seguro que Gustavo, en un algo que fuera más allá de la nada, hubiera regalado a miles de telespectadores contando, en primera persona, retazos de la vida valenciana desde los sesenta hasta aquí
Gustavo vive en Valencia, conoce a media Valencia, le adora la otra media, no pasa desapercibido. Dicen, que es alto para que le quepa el corazón, que en él almacena recuerdos de innumerables compañeros que quisimos ser como él, cuando le alcanzásemos en edad.
Quizás un día, rodeados de fotos de Ava Gardner, Gustavo fue como Dominguín pero no lo contó, con música de Brassens al fondo, bebiendo vino blanco de Alicante, recordaremos, aunque no estemos, miles de anécdotas en las que para rematarlas, donde no alcance la memoria, llegará la imaginación de Gustavo.
Lo malo, es que ni aislados en su garigola, podremos impedir que, hasta allí, lleguen los runrunes de la confección de listados electorales imposibles.
fernandomartinezc@gmail.com 13 Junio 2006
Publicado en Las Provincias 16 Junio 2006

09 junio 2006

LA HISTORIA REPETIDA

Esto es como una historia vivida por otros. Como ya llorada. Como una pesadilla que se repite y se vuelve a repetir.
Si no hay argumentos, se los inventan y se quedan tan tranquilos. Ni se les ocurre volver la vista atrás para ver los destrozos.
Manejando voceros que ni te conocen, lanzan rumores, a cual más pérfido, a cual más malignamente felón, en las cuatro esquinas del mundo. Y un día, esos mismos, en la mañana de un día, se plantan delante de ti y con la mayor desvergüenza del mundo te dicen, sin temblarles la voz, que no puedes seguir, que tienes la imagen dañada.
Te levantas como puedes. Los mandas a hacer puñetas, única satisfacción, pero sobre ti, sobre lo inmediato a ti, ha pasado el rotovator de la traición y la infamia.
Con la sustitución de Rafa Rubio, la insidia vuelve. Se lo están comiendo poquito a poco, en nombre del “Partido”, le están socarrando la silla, la tarima y supongo que la paciencia, por mucho talante que tenga tras la experiencia de tantas guerrillas.
De la historieta de ahora mismo, nadie se hace responsable. Nadie dice “a mi, a mi carrera, le molesta Rubio, a mi me puede molestar en el futuro”. Atacan desde el anonimato, desde la nebulosa de esa llamada “defensa de los intereses del partido”.
La cosa ya no va de bromas con un “Occhio, Biondo”, ni con avisos semi-crípticos de Antonello Madonia, que desde Aspra se ofrecía para echarle una mano, la cosa es bastante mas grave. Grave para Rafael Rubio, por el desprecio que se ha hecho de su gestión como abanderado de la oposición socialista en el Ayuntamiento de Valencia, desconsideración a su casi solitaria travesía del desierto municipal. Y aun creo, que más grave, para los posibles votantes de las listas electorales socialistas que igual se acuestan habiendo votado a Luisito/a y amanecen con que estos votos solo han servido para encumbrar a Rufinito/a..
Como otras veces, como tantas veces, como tan aficionado es el PSPV-PSOE, a andar comiéndose crudos a aquellos que asoman la cabecita.
El PSPV continuará con su juego de pin y pon. Tiempo le va a sobrar. Tejiendo y destejiendo, hasta el último domingo de Mayo de 2011 o 2015, no lo van a poder evitar ni los efectos alfa ni los zetas.
Sin acritud.
Fernando Martínez Castellano 7 Junio 2006
Publicado en Las Provincias 9 Junio 2006

07 junio 2006

BLANCO DOBLE

Vi en LP Teva, como una indignadísima señora daba su opinión sobre unas mejoras en su barrio. De “mejoras” nada, decía y se quejaba que con tanto nuevo jardín, con tanto árbol, acabarían por no saber donde podrían aparcar el coche. Esa era, en ese momento, la máxima preocupación de la entrevistada.....y de unos cuantos vecinos más que se acercaron a la cámara y micro. Hasta le molestaba que se hubieran atrevido a convertir una calle en peatonal. Por un instante, volví a comprender lo difícil que es querer contentar a todos. Lo difícil que es motear de verde, porque solo se están dando ligeras pinceladas, unas calles, sacrificadas al dios automóvil, con el consentimiento de muchos vecinos. Se acepta lo gris. Se asume con alegría-indiferencia, la “necesidad” de convertir la red de calles y vías en autovías, o aparcaderos de los usuarios de esas autovías. Tanto da, que la gasolina y el diesel alcancen precios estratosféricos, como los malos augures de la contaminación total.
Continuaba el reportaje de LP Teva con unas imágenes de la Autovía al Puerto con vehículos aparcados, a babor y estribor, en doble y triple fila. Lo que ya se presuponía que iba a suceder. Proyectan una vía con cuatro carriles, como si fuesen siete, para que al final quede libre uno y medio.
Medio centenar de cochecillos espías deberían de estar recorriendo la ciudad para escarmentar a tanto fantasma que va a la suya.
No parece ser un asunto serio, que merezca la intervención de los primeros espadas, esto de la invasión del automóvil. Pero, o se mojan todos o que se vayan haciendo el ánimo de que tendrán que sustituir el coche por el patinete, eso si, oficial.
Dentro de un rato, estaré comiendo, con José María, Gustavo, Rafa, Paco, Maiques, Bou , Más, Montoro y......... En el aperitivo, intercambiaremos direcciones de correo, pastillas contra la hipertensión o colesterol. No nos quitaremos años pues nos conocimos demasiado. En los postres, recuerdos rebozados con el paso de medio siglo. Cuando nos levantemos de la mesa, comprobaremos que en el ensayo por rejuvenecer, hemos envejecido aun más. Después, citaremos a Lillian Hellman “Las personas cambian, pero generalmente se olvidan de comunicar dicho cambio a los demás”.
Fernando Martínez Castellano. 1 Junio 2006
Publicadoen Las Provincias 2 Junio 2006

29 mayo 2006

CAL Y ARENA

Si puedes, tienes que ver lo que deseas ver. Tendrás ante de ti el concluir si crees que te han exagerado los elogios o si se han quedado cortas las criticas.
Parece ser que bastantes miles de valencianos, en eso de ver y tocar, nos hemos acordado de Santo Tomás, y allá que nos hemos plantado. A verlo, en directo. Y hemos comprobado que no exageraron nada en los elogios a como está quedando la Nueva Dársena, el cambio es y va a ser espectacular. Digo lo de Nueva Dársena, sabiendo que no es ese su nombre, pero es que han manejado, antes del bautizo, tantos nombres, para quedar bien con unos y con otros, que ya no se sabe como llamarle, si como dicen los indicadores en inglés en las entradas de Valencia, como Balcón al Mar, como no se que del Rey Juan Carlos. Al final, pasará como con todo, lo de menos será el nombre oficial, como debe de ser.
Pero para llegar hasta allí, a la Nueva Dársena, la mayoría de los que quieren acudir tiene que ser a través de una larga cinta pavimentada y calva que nace en el Puente de Aragón y llega al Mediterráneo. No se si, en el futuro, continuarán conociéndola como Avenida del Puerto o empezarán a utilizar distintivos como autovía o autopista, y a esta última denominación, le añadirán “sin peaje”.
Aunque siempre es el momento de hablar de “Sobrecostes”, que la reforma de la antigua Avenida del Puerto va a tener a borbotones, vamos a dejarlo, por ahora, como unos de los frecuentes errores aritméticos que se producen cuando se trata de calcular los costes de las obras públicas.
Tras el costoso apaño, la Avenida del Puerto no va a entrar en ninguna de las clasificaciones de las Vías más hermosas, ni de la Comunitat Valenciana, ni de Valencia, ni aun cuando crezcan los árboles cúbicos modelo Puchalt. Y aun cabe la tentación de colocar kilométricos maceteros para tener que renovar las plantitas cada tres meses, como en el Puente. Al tiempo.
Pero para tiempo, la precipitación de la Alcaldía de Valencia, al declarar la Vía como “Inaugurada”, lo que debe de significar “Terminada”, cuando aun estaban destripadas la casi totalidad de las aceras, cuando los ciudadanos, para bajar de los autobuses se jugaban la tibia y el peroné. Pero, ¡ay¡ las fotos son las fotos.
Fernando Martínez Castellano 24 Mayo 2006
Publicado en Las Provincias 26 Mayo 2006

22 mayo 2006

V DE VERTEDERO

Nos decían los titulares, que se va a regenerar un antiguo vertedero de Sagunto depositando sobre él, tres capas impermeables de tierra, después se plantarán unos cuantos arbolillos y aquí no ha pasado nada. La humeante huella del vertedero que se percibía desde la A7, quedará sustituida, en los años, por un brochazo verde. Futuro verde esperanza, si aplicamos esa regla de tres de ir cubriendo los vertederos por masas vegetales. Futuro verde esperanza para todas las entradas terrestres a Valencia, perladas hoy mismo por centenares de improvisados basureros en los que se acumula de todo, absolutamente de todo.
Hace dos o tres veranos escribía una “fila india” en la que me asombraba del extraño olfato de los gorrillas para detectar cualquier acontecimiento. Fueras donde fueras de la ciudad, convocado por cualquier evento, y allí que te los encontrabas, en legión, esperando la llegada de los vehículos. Era como si estuviesen conectados vía satélite.
En lo de los vertederos casi sucede lo mismo. Pasas por un sitio, ves un montón de escombros. Al cabo de unos días vuelves a pasar. Ya no hay un montón, ya hay toneladas, descarga tras descarga. Azulejos, sanitarios, ladrillos de derribo, neveras, calentadores, colchones, de todo. Lo malo es que en Valencia no hay un sitio en esas condiciones, hay cientos. Y se multiplican día a día.
Si lo miramos desde un punto negativo digamos que esta es una de las imágenes que también mostramos a los visitantes, al creciente número de visitantes. Pero tenemos que tomarlo desde un punto de esperanza, de un verde esperanza. Llegará un día en que el Ayuntamiento de Valencia se dé cuenta de que tiene a la ciudad cercada por miles de femers y entonces, no tendrá más remedio que enterrarlos con unas capas de tierra y replantar allí, cualquiera de las florales sustituciones del caprichoso puente. La cosa es que le echemos un poco de fantasía al asunto y donde hoy vemos basura y más basura, imaginaremos un cinturón verde. Quizás es ese el “cinturón verde” al que tanto se están refiriendo desde hace años.
Mi amigo Luis, que a veces es mal pensado, cuando haya leído lo de “V de Vertedero” habrá creído que iba por otros pagos. Ya hablaremos. Hay tiempo y libertad.
Fernando Martínez Castellano 17 Mayo 2006
Publicado en Las Provincias 19 Mayo 2006

12 mayo 2006

TAL COMO SON

Si los asesores del President Camps, conceden un mínimo de credibilidad a cualquiera de las encuestas que se acaban de hacer públicas, sobre las intenciones de voto, estén seguros que no le harán perder mucho de su tiempo presidencial, en campañas electorales directas. De las campañas indirectas ya se encargarán, por un lado la “objetividad” de los informativos de Canal 9 y por otro, la escasa consistencia política del candidato del principal partido de la oposición. En fin, tal como recientemente declaró Alfonso Rus, Alcalde de Xátiva y Presidente Provincial del PP, “para ganarle a Camps harían falta dos Pla y otros tantos Rodríguez Zapatero”.
La duda, de ahora a las próximas elecciones, puede radicar en descubrir si los mas duros oponentes de Camps están situados enfrente o los tiene, empreñando, a su lado. En los últimos tiempos, entre faroles, que hay muchos; sediciones, que no hay agallas; amenazas, que hay tantas como faroles, y muchas suposiciones, esto tiene toda la pinta de que el titular de la Generalitat, tiene que protegerse de los bastos que le tiran los suyos. Nos espera un verano espectacular en cuanto a cenas estivales y espontáneos homenajes que casualmente se le montan siempre al mismo y a los que también siempre acudirán los mismos.
Teniendo por delante un año, mas o menos en calma, Camps, una vez puesto, en la tarea de afianzar esos votos que le auguran las encuestas, para él como President y para los valencianos como ciudadanos, valdría la pena que se diese unos cuantos discretos paseos a lo largo y ancho de esta Comunitat que no acaba de creérselo que lo es. De cara a Mayo del 2007 y pisar fuerte camino del 2011 o aun más allá.
Cuando digo “discretos paseos” se entiende como visitas sin alharacas, sin espectaculares sequitos, sin preparativos, sin anuncios previos, sin que les de tiempo a los visitados a preparar un decorado a lo “Bienvenido Mister Marshall”. De esta manera Francisco Camps Ortiz, vería mejor las cosas tal como son, cómo es la espera en las urgencias hospitalarias, del estado real en que se encuentran algunos ambulatorios, de cuales son las necesidades de muchas escuelas, las molestias que sufren los usuarios del transporte público, y .........
Fernando Martínez Castellano 9 Mayo 2006
Publicado en Las Provincias el 12 Mayo 2006

08 mayo 2006

UN METRO FELIZ

Si usted es usuario del Metro, sabrá que, en Valencia, hay una línea pobre y una línea rica, o si lo prefiere una vieja y otra de más reciente construcción. Si usted no recurre al Metro como medio de transporte, se pierde muchas cosas, buenas y malas. Una de las buenas es que encontrará su propio tiempo. Las malas le saltarán a la vista de inmediato, sobre todo si utiliza la línea 1, la pobre, la vieja.
La cosa es que Metro Valencia prepara unos espectáculos para celebrar sus veinte años de vida. Festejar los veinte, igual que podían los cincuenta o setenta años que deben de tener algunas de las unidades rodantes de la Línea 1. Porque hay material circulando, y a tope, que ya era viejo cuando el “metro” se le conocía con el nombre más humilde de “trenet”.
En estos tiempos tan dados ha pasar todo por “la cocina” de las encuestas, valdría la pena que se pidiese la opinión de los usuarios de Ferrocarriles, si están por preferir un festorro, en el que seguro que no van a participar y se acabará llevando el viento, o si se inclinan por que esos eurillos o eurazos que se dedicarán a los fastos del aniversario, de destinen a que de una por todas se inicie la puesta al día de un servicio público que diariamente atiende a miles de ciudadanos.
Tengo un amigo, que tiene el convencimiento de que casi se podía haber renovado todo un vagón, solo con lo que le han “fufado” las canceladoras de tickets en los últimos años. Igual exagera un poco, pero poco.
Entonces quedamos con que hay que remozar canceladoras, también que funcionen las expendedoras y que no se queden con el cambio. Ya renovando, renovando, tampoco les vendría mal una lavadita de cara a las estaciones, y de paso que alguien contacte con J.V. Jurado para que las ilumine un poco, pues entre la roña y la luz mortecina que tienen, están que dan pena. Y como colofón, como una carta colectiva a los Reyes Magos, se podrían enviar la mayor parte de las unidades rodantes de la Línea 1, al Museo de Arqueología.
Con algunas migajillas de la Copa del América, del Agora, del Museo de la FIFA o de esa Esfera que no saben donde meter, seguro que podrían sustituir unos cuantos convoyes, mejores señalizaciones y, de una vez, Accesibilidad
Fernando Martínez Castellano 3 Mayo 2006
Publicado en Las Provincias 5 Mayo 2006

30 abril 2006

QUIERE

Los sobresaltos, como las penas no son buenos, te dejan el corazón hecho jirones. La palabra “sobresalto” en si, ya intimida, ya suena a algo roto. Si además el sobresalto se produce en estos tiempos que tenemos prendidos con alfileres, el estremecimiento está asegurado. Y una sacudida ha recorrido esta España, camisa blanca de nuestra esperanza, de arriba abajo, en las vísperas de San Vicente. ¡Ya lo decía yo!, dijeron los más escarmentados, ¡En todas partes hay incontrolados!, pensaron los más confiados.
Altea, que tantas veces lloró en los tristes días de Ermua, en los asesinatos de Manuel Broseta, de Ernest Lluch, en la salvajada de Hipercor, en el ataque al Cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza, en decenas de muertes, de amputaciones sin ton ni son, me subrayó un artículo que había leído, semanas atrás, a Carmen Rigalt, decía “Las dos palabras que más se han repetido estos días han sido confiar y desconfiar. Nadie me obliga a elegir una, pero yo la elijo. Quiero confiar”.
Me decía Altea, que ella tampoco consideraba que tenía que elegir, ni hacer mil veces autos de fe, ni construir moldes de acero y cemento. Quiere fiarse de los políticos que nos representan, aunque a algunos ni les haya votado, ni les vote nunca. Son cosas suyas, cosas de cada uno.
Altea, como millones de españoles, como casi todos los españoles deberíamos de decir, quiere que todo salga bien. Quiere que nadie se sienta ni olvidado ni aun más victima. Ella, que ha sufrido lo suyo, sabe que es más difícil olvidar que perdonar, por eso confía en que sin olvidar, las victimas, los hijos de las victimas, hagan otro sacrificio de aun más generosidad.
Quiere no volver a poner ningún vela frente al Ayuntamiento, maldiciendo el terror entre dientes. Quiere que nadie trunque la esperanza de un pueblo que quiere creer que es posible vivir en Paz. Quiere volver a recorrer los valles, los caminos que rompen los verdes, los densos bosques, los caseríos, los acantilados al borde del Cantábrico. Quiere que el chirimiri le vuelva a dar en la cara. Quiere pasear por el Casco Viejo sin notar miradas de desconfianza. Quiere sentir una tierra hermosa tan suya como la del Mediterráneo. Quiere que la confianza remplace lo temeroso.
Fernando Martínez Castellano 25 Abril 2006
Publicado en Las Provincias 28 Abril 2006

21 abril 2006

LA COSA MAS NATURAL

Hubo quien rebuscó en Internet para saber donde y cómo podía conseguir vacunas para salvaguardar su casa de la terrible pandemia que se avecinaba. Las gripes aviares ocuparon los espacios de las vacas locas. Aterradores profetas pronosticando que la nueva Peste Negra arrasaría Europa como en el Medievo.
El pánico a presión, contraste de la casi indiferencia ante la muerte real, pues aunque se titulen y retitulen las espeluznantes cifras de fallecidos que han producido las escapadas de Abril, dentro de nada, serán nada, solo un record que, malditamente, se superará en el próximo largo puente.
3329 muertos en 2005. 108 muertos en Semana Santa del 2006. 60 heridos graves. Se desconocen los brazos y piernas amputadas, los ojos vaciados.
Desde la Dirección General de Tráfico se han lanzado campañas duras, menos duras, hasta blandas. Se sigue circulando a velocidades de vértigo. Las carreteras han mejorado, pero parece que las mejoras solo hayan servido para aumentar la velocidad. Si los rádares se instalan para controlar locuras, se dice que hay mucho afán recaudatorio.
Todo es darle excusas para eludir unas normas que solo pretenden que exista un poco de cordura. El 48% de los muertos no llevaba puesto el cinturón de seguridad. El 75% de los muertos en accidentes de moto no llevaban casco.
Muchos más coches, dicen que más seguros, pero esta seguridad añadida se va a hacer puñetas ante la enorme inmadurez de los conductores.
Mientras desde la DGT se habla de prudencia, desde la publicidad de los automóviles se nos cuela la velocidad, la potencia de unos motores desbocados.
Las estúpidas muertes en las carreteras, afectan a toda la sociedad española. Van más allá de los gobiernos del PP, del PSOE. Esto es cuestión de los individuos, es el factor humano, es el error humano, es la soberbia humana la que hace creer que se controla la máquina, el alcohol, la lluvia, el sueño.
Lo que aun es más triste, es que casi consideremos como lo más natural, el que en el espacio de tiempo que transcurra entre el momento en que estoy escribiendo estas líneas y el instante en que usted haga el favor de leerlas, veinte, treinta necias muertes más, se habrán producido en las carreteras españolas.
Fernando Martínez Castellano 19 Abril 2006
Publicado en Las Provincias 21 Abril 2006

18 abril 2006

ADEMAS HORTERAS

¿Seguimos con lo de Marbella?. Pues si, seguimos, antes de que el chaparrón de nuevas noticias lo entierre y solo vuelva a salir cuando dentro de nueve meses se haga repaso de lo más pintoresco del año. Marbella como el espejo en el que tenemos que mirar y ver lo que no queremos que suceda en ningún Ayuntamiento español. Sea en Málaga, como si es en Ávila, en Bilbao o en Girona, y aun mucho menos aquí al lado, en cualquier Municipio de la Comunitat Valenciana. Tan próxima la Administración a los ciudadanos, que como tales no queremos que nos la envuelva la niebla. Si negras son las nubes de la corrupción no se quedan atrás las tentaciones del nepotismo. Porque de paso, vamos a decir que hay quien considera una alcaldía como el nacimiento de una dinastía. La experiencia, después de casi tres décadas de democracia, debería de haber hecho saber a algunos que la vara de mando municipal, se gana mediante las oportunas elecciones. Lo de heredar los cargos, queda como muy bananero.
Tras el destape del pastelazo marbellí, a los señalados como “presuntos” corruptos habría que añadirles el afirmar rotundamente que son un tajo de berlusconianos horteras, sin ”supuestos”, unos gárrulos. Ha sido la prueba de la relación existente entre el enriquecimiento-expres y la acumulación de toda clase de objetos comprados al peso en Christies, Portobello y el rastro de Mestalla.
Si asombra tanta chabacanería, tanta naturaleza disecada, tanta afición a los aviones privados, aun asombra más la ausencia de organismos, autonómicos o estatales, que observen con algo más que curiosidad, los exagerados y misteriosos incrementos patrimonios que brotaron desde la nada. La vulgaridad no es un pecado, el que se esté mirando hacia otro lado, si.
Y sigue sorprendiendo aún más, esa pasividad de la Administración, cuando resulta que se está haciendo una continua escandalosa exhibición de los productos, muebles e inmuebles, conseguidos a través de tanto enjuague.
Que a la política ha acudido mucho espabilado para enriquecerse, está claro. Pero aun es más la necesidad que tiene la sociedad de dotarse de defensas para que a tanto caimán, la cosa ni les salga tan fácil, ni aun mucho menos les resulte gratis.
Fernando Martínez Castellano 11 Abril 2006
Publicado en Las Provincias 17 Abril 2006

07 abril 2006

LAS MARBELLAS

Aunque parezca una simpleza decir ¡Ya se veía venir!, lo repito, ¡Desde hace muchos años ya se veía venir!. Estaba muy cantado de que algo gordo iba a suceder. Las tracas de despropósitos, de atropellos a cualquier legalidad, ha sido tan evidentes a lo largo de tantos años, que hasta se han llegado a hacer magníficas películas, La Caja 507, mostrando la puntita de la enorme montaña de mierda que representa el “urbanismo” en la Costa del Sol. La intervención judicial en Marbella ya hace años que se exigía-esperaba-necesitaba.
Allí debería de haber intervenido hasta el 7º de Caballería. Cuando desaparecieron expedientes en un juzgado marbellí, expedientes que alcanzaban los diecisiete metros de altura, aquello nunca se pudo sacar bajo del brazo, aquello fue muy gordo. Cuando Jesús Gil estuvo a un tris de nombrar primer teniente de alcalde a su caballo Imperioso. Cuando el fallecido orondo alcalde, para tapar la boca de un periodista madrileño, recalificó una zona verde para que el “incisivo” locutor se construyese una casita de nueve alturas. Cuando tras extraños incendios, se retiraron y aparecieron ladrillos. Solo eran minucias.
Nos asombramos cuando se descubrió, vía prensa rosa, la enorme fortuna acumulada en ocho años por el camarero Muñoz en su paso por la política marbellí. Aquellos millones y millones de euros, nunca podían haber salido del sueldo de concejal o de alcalde. Y la cosa sigue tan tranquila, con el bigotudo señor llenando aun espacios rosaceos.
Son tan grandes las certezas de que algo huele a podrido ante tanto enriquecimiento por la vía ultrarrápida-paranormal, tan evidentes, que nadie hace nada. Pero ¡ojo!, que no solo estamos hablando de Marbella, de los pueblos de la Costa del Sol, muchas otras “marbellas” las podemos encontrar bastante más cercanas a nosotros. En las costas y en los secanos. Y no reacciona nadie, puestos a mirar hacia otro lado, hasta lo hace el electorado que parece incapaz de apelar al voto de castigo.
Marbella, el reflejo de la gran corrupción que sospechosamente revolotea sobre esa desaforada concesión de licencias de construcción con la excusa de la financiación municipal. Planes públicos, bolsillos privados. Cuando caen, no caen solos.
Fernando Martínez Castellano 30 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias el 7 Abril 2006

25 marzo 2006

BOTES Y VOTOS

Tras la esperanza en el País Vasco y una vez que se haya celebrado el referéndum para que los catalanes aprueben su nuevo Estatut, a mediados de Junio, todo apunta a que Rodríguez Zapatero remodelará el gobierno que preside. El desgaste que ha sufrido el gabinete en estos dos años pasados, le ha colocado en una situación de la que se ve obligado a salir ya. Desde las distintas familias socialistas, le reclaman a ZP que los cambios se produzcan de inmediato. Han sido muchos titubeos, novatadas, que a lo peor todas ellas solo han servido para ocultar, en algunos casos, una gran ineptitud. A ese deterioro, enorme se podría decir sin pecar de exagerados, que unos miembros del gobierno han aportado granos de arena y otros camiones. Uno de los “areneros” ha sido Jordi Sevilla. Sevilla, además de provocar innecesarios movimientos sísmicos en la silla de Rafa Rubio en el Ayuntamiento de Valencia, ha gestionado peor que mal las etapas de vida del nuevo Estatut catalán. Tiene que existir por ahí, alguna encuesta que determine la merma de votos que le han supuesto a Rodríguez Zapatero los balbuceos políticos de Sevilla y no digamos de Maragall. A más, el inmediato futuro, que se presenta muy denso, va a exigir políticos, muy políticos en los dos grandes partidos.
Cambiando totalmente de asunto y hablando de botes. Alguien que controla la claque, que se instala a los píes del balcón municipal capitalino, en tanto así que haya una concentración festiva multitudinaria, ese alguien debería poner un veto a tanto ¡que bote.....¡. Hay que recomendar un límite a esa “espontaneidad” dirigida. De la artificiosidad de los saltos al espantoso ridículo solo hay milímetros. Después de haberle aplicado al Rey el suplicio del ¡que bote...¡ y oteando en el próximo horizonte la visita papal, me temo, que en esa desmesura, en ese deseo de convertirlo todo en un falso populismo, en el preámbulo de un mitin electoral, alguien pueda continuar con la tentación de querer que Valencia entre en el Guinness como la ciudad en la que todo el mundo bota. Con un poco de suerte, igual le entra el conocimiento al controlador de la claque y es capaz de dar vacaciones a sus boteros, durante la estancia de Benedicto XVI.
Fernando Martínez Castellano 22 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias 24 Marzo 2006

17 marzo 2006

20 DE MARÇ

Nos volvemos a encontrar, ahora 20 de Marzo de 2006 con una situación similar a la de hace tres años con los ataques a Irak.
El tiempo nos ha demostrado que tanta destrucción solo trajo consigo más destrucción. Ni se ha llevado la Paz, ni la Democracia. No han aparecido las armas de destrucción masiva. Solo miles y miles de muertos en una guerra que parece sin solución.
Publico hoy un artículo que escribí en la noche de San José, del 2003, minutos despues de escuchar por la radio que Bagdad, YA estaba siendo bombardeada.
Quizás una de las canciones más bellas del primer J. M. Serrat. “M’hauría agradat estar despert aquell matí que amb un vestit verd entre uns bladars ell(el vint de Març) va arribar”. Era inevitable canturrear esta estrofa, en la mañana siguiente a San José. Era una canción a la vida esta canción de Serrat, que ligaba el nuevo nacimiento de la naturaleza con cada 20 de Marzo. Eso queríamos que fuera, eso deseábamos que siempre fuera. Pero este 20 de Marzo de 2003, es distinto, es negro, hubiéramos querido estar dormidos, que todo el mundo hubiera estado dormido tranquilo, sin sobresaltos, sin alarmas. En lugar de despertarnos oyendo noticias de bombardeos, de los primeros muertos, de discursos aún más amenazantes, ojalá que la voz del Serrat, de Mediterráneo, de Machado, Hernández o Alberti, nos hubiera recordado que ya estaba aquí la primavera, la estación de la alegría.
Sadam Husein ha sido un verdugo para su país, tan verdugo como todos los dictadores que en el mundo han sido. Sadam fue un dictador “útil” para frenar al integrismo iraní, tan útil como lo fueron otros dictadores para los intereses de EEUU. Ahora el suelo y subsuelo de Irak son demasiado apetecibles. Alguien por su cuenta decidió, ya hace meses, que el tiempo había acabado, alguien por su cuenta se ha convertido en juez y verdugo vengador. Lo evitable, George W. Bush, nos lo ha convertido en inevitable.
También Serrat cantó un poema de León Felipe que le pedía al Quijote “Hazme un sitio en tu montura caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura , que yo también voy cargado de amargura y no puedo batallar”.
Todos los que hemos manifestado, el rechazo a esta guerra ilógica, inmoral e ilegal, aún más que todas las guerras, nos sentimos vencidos, enrabiados como la inocente población iraquí, que ha tenido que sufrir a un dictador, a un bloqueo, y ahora los bombardeos. Casi todos en España nos sentimos vencidos como el Quijote.
La guerra, la destrucción, la muerte todavía se puede parar. Por favor, aún se puede parar. ¡Párenla!.¡Parémosla, todos nosotros, los vencidos!
Fernando Martínez Castellano
20 Marzo 2003

16 marzo 2006

SEAN BIENVENIDOS

Si es usted uno de los miles de visitantes que durante estos días acude a esta increíble Valencia, permítanme que le desee la mejor de las estancias. Si es la primera visita que nos hace, esté tranquilo, aunque le parezca que ha llegado a un enorme Parque de Atracciones, ni se ha equivocado usted, ni le han traído a un destino erróneo, esto es Valencia, tercera capital de España, una dulce anarquía que avanza, que funciona, pese a todo, funciona. No es que durante el resto del año, tengamos las calles tan alborotadas como lo están estos días, pero así, así vamos, no crea que están mucho más tranquilas. Podríamos decir que durante once meses y medio, en el vivir de cada día, nos estamos adiestrando en eso del alboroto, y claro con tanto entrenamiento, las aglomeraciones, las locuras de las dos primeras decenas de Marzo ya nos pillan preparados. Y es que verán, ante el calendario que tenemos por delante los valencianos, acabaremos doctorándonos en la celebración de multitudinarios eventos.
Si además, su primera visita coincide con que los días de Fallas, seguro que les sorprenderá la manera estruendosa con la que rellenamos nuestras fiestas. Las Mascletas a ustedes, los visitantes, les suelen parecer estallidos atronadores, para nosotros no es ruido, es ritmo, son como los timbales de las marchas moras. En general nos gustan más las explosiones, eso sí festeras, que los castillos de fuegos artificiales. Pero, para ruidos, ruidos, los que tienen que soportar muchas horas, muchos barrios, muchos vecinos por el descontrol de las noches valencianas, y no en Fallas precisamente. También en esto, hay mucho entrenamiento.
Lo del tráfico, lo que son las cosas, ya tampoco nos preocupa mucho. Estamos tan acostumbrados a que en cualquier vía se aparque en doble o triple fila y se deje el coche frenado, que eso de las calles cortadas por barracas, fuegos, o monumentos ya nos parece pecata minuta.
Valencia ni cabe en una visita, ni en una columna. Disfruten de estos días. Vuelvan, habrá mil ocasiones. Les aseguramos que tendrán un poco menos de ruido, pero también menos música. Si el tiempo y nuestra iluminación lo permiten, miren a la Luna, aquí es especial, es la autentica Luna de Valencia.
Fernando Martínez Castellano 14 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias el 17 Marzo 2006

10 marzo 2006

6000 GATOS

La sagacidad ya se le adivinaba, desde sus años mozos, al concejal R. I. Sanchis. Eran los tiempos en que se le conocía como “el zorro plateado”. Después, nos dio muestras de su arrojo al ser fotografiado, en lo alto de las Torres de Quart, con los huevos de una cotorra en las manos. Le plantaron la etiqueta de muy sensato, la excepción del Grupo Popular, al ser capaz de permanecer en segundo plano. Ante tanta discreción hubo quien apostó por creer que igual era él “el tapado” sucesor, aunque eso de la sucesión parece que apunta hacia otro, aun más cauto, concejal. Lo que si que está claro es que a R. I. Sanchis, desde la leal oposición socialista, lo desgastan muy poco. Ahora que, bien pensado, la oposición es tan “muy leal” que hay periodos en los que parece ensimismada y encantada de haberse conocido. Los concejales socialistas están en una minoría que se empequeñece, aun más, con sus extrañas desapariciones. Igual trabajan como enanos, pero van tan de silentes, cosa que no se le pide a la oposición, que parece que se hallen perdidos entre los legajos del pasado. Es palpable que el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Valencia, no transmite su papel de oposición, de contrapunto, de valedor de los intereses de muchos ciudadanos presentes y futuros. Desde que, desde no se sabe donde, le movieron la silla a Rafa Rubio, algo les está fallando. Es como si faltasen ganas o sobrasen frenos. Pese a los evidentes visos de que la improvisación conduce la construcción, en todos los sentidos, de la Valencia del Siglo XXI, asombra la modorra de una oposición que aparenta estar en la figuereta.
Así andaban las cosas, cuando gracias a la gripe aviaria y a un titular en primera página de LP de 3-3-2006, hemos descubierto que el Concejal Sanchis, que es de los que mandan, dice que ha puesto vigilancia a los 6000 gatos, mil arriba mil abajo, que callejean por Valencia.
¿Cómo se vigilará?, ¿equipos captando estornudos gatunos?, ¿cámaras ocultas?, ¿y los accesos a Internet?, ¿y el ántrax?, ¿y perros, estorninos, tórtolas, y gaviotas?, ¿y las fritangas en Fallas? ¿y aquello que lo reparaba todo en 72 horas?, ¿y lo rentable que es el acongojamiento colectivo?, ¿y los buses articulados?. Vale, vale.
Fernando Martinez Castellano 7 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias 10 Marzo 2006

07 marzo 2006

DE LA MANO

No se si son los años que me faltan o los que sobran, pero cada vez hay más cosas con las que no me aclaro. Igual trazamos una línea y ponemos el cartel, ¡ojo que este es mi espacio!, que estamos por un Estado al que le exigimos que meta las narices y manos en todo. Pretendemos que otros(gobierno central, autonómico o municipal), pongan cotas allí donde por comodidad no nos atrevemos a llegar. Un País, una Autonomía, una ciudad, no deben de funcionar sobre Decretos Ley y Ordenanzas para todo. Un ejemplo, el no fumar en un local público, no debería regirse por unas normas impuestas desde el Ministerio o la Conselleria de Sanidad. Tendría que sobrar con unos gramos de educación, con una pizca de cortesía hacia los demás. Pero se está viendo que no basta, pues siguen, los humos y el debate.
Pero la cosa no queda solo en lo del fumeteo. Hace cuatro días, alguien destapó la extrema delgadez de las modelos que desfilaron en la Pasarela Cibeles. Todas las cadenas de televisión han reemitido las imágenes de unas chicas que parecían salidas de un campo de concentración. Radiografías andantes, a flor de piel costillas, vértebras y exagerados omoplatos. Una palidez enfermiza tan profunda como sus ojeras. La representación misma de la antilujuria. Mucho más allá de la anorexia y la bulimia.
Uno de los personajes a los que se le pidió su opinión acerca de la fragilidad de aquellos hambrientos mini cuerpos, consumidos por no se que cánones impuestos por la moda o los modistos, exigió la intervención de las Administraciones para controlar las tallas mínimas en los desfiles de moda.
Lo mas cómodo, pedir la intervención de otros, a golpes de BOEs y Bandos.
Una cosa es la urgente prevención sanitaria, que hay que hacerla, y mucho, ante modas estúpidas y enfermedades reales y otra es tener que poner unos policías a controlar el tallaje a pie de pasarela.
No puede ser que una sociedad que se dice libre, tenga que ser llevada de la mano para todo. Si somos adultos, somos adultos. Es la sociedad “civil” la que tiene que reafirmar sus normas de convivencia, escritas y “no escritas”, la que debe de reeducarse cada día.
Quien dice tallas, dice humos, dice respeto, dice comportamiento en la ciudad.
Fernando Martínez Castellano 1 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias 3 Marzo 2006

24 febrero 2006

CANCER

Goza, la llamada televisión rosa, quizás por su terrible superficialidad, de unos índices de audiencia tan solo superados por los mensuales “partidos del siglo”.
Los publicistas saben, que pese a que nadie reconozca que ve los programas rosáceos, estos, congregan millones de teleespectadores abducidos por las vidas y miserias de unos a los que, según conviene, las Agencias van etiquetado de “famosos”. Hay como una complicidad, adobada con unas gotas de sadismo, entre los que emiten la carnaza, escudados en los shares y las cuotas, y los que andan atrapados a la pantalla.
Por un mínimo respeto a esas inmerecidas audiencias, la mayoría de los asuntos que se abordan, tendrían que hacerse con un conocimiento de causa, a la que se tendría que añadir un poco de sensatez ante los efectos que pueden provocar muchos de los comentarios que se realizan a lo largo de estos infinitos programas.
Deberían de tener claro, productores, directores y “periodistas” de estos “rosáceos” productos, que una cosa es hablar de los jacarandosos amoríos de un torero y otra muy distinta, es abordar, con igual ligereza, enfermedades, que sufren miles de personas además del famoso/a objeto de su momentánea y morbosa atención.
No quiero ponerme, por lo doloroso, en el lugar de los familiares o del enfermo, que está recibiendo tratamiento oncológico en cualquiera de los hospitales, públicos o privados, españoles, cuando desde esos programas rosas, tan llenos de falso patriotismo como carentes de rigor, se repite una y otra vez, la cita en Houston, Texas, como la única expectativa posible para el tratamiento, la curación. Como si la esperanza dependiera solo del dinero del paciente.
La Sanidad pública valenciana, la española, tiene muchos defectos, muchos más de los que se ven, pero también cuenta con grandes profesionales, medios y confidencialidad. Nuestros hospitales no tienen un pianista en el vestíbulo como los de Houston, pero el nivel de sus Oncólogos, de sus Cirujanos, de sus Radiólogos, no tiene nada que envidiar ni al de los de los países vecinos, ni a los de Texas. La globalización ya hace tiempo que llegó a muchas especialidades.
A la prudencia, aun se le espera en algunas cadenas de televisión.
Fernando Martínez Castellano 22 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 24 Febrero 2006

17 febrero 2006

MIL GRULLAS

Buena fábula ha elegido el maestro M. Delegido como motor para la falla Quart Extramurs-Velázquez. Hay quien dice, que en las fallas entró por una puerta el corcho blanco mientras que por otra salían sus orígenes, el ingenio, la sátira, lo picante, lo políticamente incorrecto con el poder de turno. Según crecieron las hipotecas de los casales y los monumentos, estos se “vaciaron” y se fueron descafeinando los argumentos para no rozar ningún juanete. Están tan atrapadas las comisiones falleras, me contaba un viejo fallero, como para ir a pecho descubierto.
Decía, que me gusta la historia de la niña japonesa, en la que se ha basado el artista fallero para transmitir un poco de paz. Cuentan, la leyenda y M. Andrés Ferreira, que Sadako tenía que hacer mil grullas de papel para que los dioses le ayudaran a curar su enfermedad.
Y hablando de salud, tengo un amigo que escribe bastante sobre ella, que ante la matraca que doy, de cuando en cuando, con lo del riñón que nos cuesta cada uno de los cambios de las macetas del Puente del Capricho, no se le ha ocurrido otra cosa que recomendar, le ha enviado un escrito a la señora Alcaldesa, la definitiva sustitución de las flores, por sus sucedáneas de plástico. El reconocido buen gusto de mi amigo, le ha impedido sugerir que las flores también lleven incorporadas unas gotas de rocío de silicona y unas abejillas libando sus elastómeros néctares, porque puestos a ir de horteras, o entramos en el Libro de los Records o nos quedamos como estamos.
Continuamos con los records y con la silicona, me acabo de tropezar, esta mañana, con la portada de una revista en la que una señorita, pariente del muñeco de Michelín, de profesión “sus posados”, muestra satisfecha y pagada, sobre todo pagada, sus recién implantadas ubres tamaño XL, modelo vaca frisona. Tetas crecientes, libros guinnes y chorradas al uso. Plástico, silicona cómplices de lo falso.
Mientras la leucemia avanzaba, Sadako, plegaba el papel. Consiguió hacer 644 grullas.
Veremos la falla de Delegido y doblaremos papel hasta llegar al millar de grullas. Quizás, esta vez si, aquellos dioses de Sadako ayudarán a que esta España nuestra alcance esa Paz, que ya parece que tocar con las yemas de los dedos.
Fernando Martínez Castellano 15 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 17 Febrero 2006

14 febrero 2006

LAS LIBERTADES

Ya no son cuatro, veinte, cien banderas quemadas. Ya no son dos, tres, las embajadas arrasadas. Ya hay tiros, ya hay muertos. La sangre llamando a más sangre. Las viñetas danesas, provocación que sobraba, han sido tan solo la excusa para que estalle un mundo que se siente menospreciado por el otro. ¿Por qué ahora? ¿Quién está detrás de acción y reacción?
¿Libertad de expresión o chulería inoportuna? Estamos inmersos en una tensión en la que todos, tenemos que recapacitar sobre los límites de la libertad de expresión. Aunque nos digan que, esa reflexión, es una pérdida de tiempo, tenemos que ver de distinta manera a como lo hacemos, a las creencias, a las religiones, a las costumbres, a la cultura, a la forma de entender las cosas de “los otros”, a los que tengamos más próximos, a los que estén más lejanos, a quienes vemos como unos alterados intransigentes, a los que creemos que se enfadan por nada. Pensemos en que todos, tenemos un ¡¡esto...ni me lo nombres!!, todos tenemos algo, que a “los otros” les puede parecer como raro o algo fanático. Ni nuestras verdades, ni nuestras libertades son únicas y exclusivas. Y si nos molestásemos en escuchar, veríamos que las diferencias con otras verdades, son menos grandes de lo que parecen.
Pese a que suene a bobalicón, a ingenuo “buenismo”, el llamamiento a una entente entre civilizaciones, pónganle el nombre que quieran, es bastante más que necesaria. Aunque digan que se va a apuntar un tanto, el que promueva la cosa, sea el que sea, sea Kofi Aman, Bush, Putin, ZP, Rajoy, Beckham, e incluso Zaplana, si su talla política traspasase los Pirineos, aunque no les hagan, en un principio, ni puñetero caso, pero que se intente establecer al menos la posibilidad de un diálogo entre dos mundos que parecen empeñados en que el enfrentamiento es la única solución posible.
De verdad, que hoy quería escribir sobre la huida de las cotorras. De esas cotorras que se van de la Ciutat Vella hacia los barrios de la periferia. De esos loritos que han dejado de “comerse” las Torres de Quart. De ese punto romántico que aun conserva una parte de nuestro Ayuntamiento, censando las cotorras y sus familias. Pero es que veo los telediarios y se me van las ganas de ironías.
Fernando Martínez Castellano 8 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 10 Febrero 2006

06 febrero 2006

DE BUENA MAÑANA

El reloj se me echaba encima, tanto que opté por tomar un taxi. Tuve suerte, pese a la llovizna, en menos de un minuto, pasó uno libre.
Tras el “buenos días” y de atender la dirección adonde quería que me llevase, el taxista elevó el volumen de la radio. Allí no había un aparato con dos o cuatro altavoces, aquello parecía “sensoround”, “home cínema”, y toda la sección de sonido del corte inglés. Todo estaba allí dentro, explotando en el habitáculo de un taxi.
Por aquellos megáfonos, ya he dicho que eran más que altavoces, salía una voz meliflua anunciando el fin del mundo, el fin de la historia. Era como un palabrero de la Edad Media, o como nos han contado que eran los falsos predicadores, que bramaba previniéndonos a todos los mortales hispanos del abismo, hacia el que vamos abocados. ¡¡España se rompe!! Aseveraba una y otra vez. Desgarrado, el pequeño hombre de voz aflautada insistía, ¡¡Estamos rodeados de rojos y masones por todas partes!!. ¡No, no os asombréis! les decía a sus contertulios, y largó una lista en la que estaba hasta el Dalai Lama, ¡todos estos son masones, que lo sé de buena tinta!. Luego por un momento dejó de lado a los del mandil y saltó a desgranar las intenciones de Fernando el Católico al contraer matrimonio con Isabel. El nostradamus radiofónico, lo decía tan seguro que era como si a él se le visitase todas las noches el gran rey para desvelarle sus estrategias políticas.
El taxi avanzaba a golpe de resoplidos, acelerones y volantazos.
Pobre de mi, hundido en el asiento del taxi, más mareado que un flan, me estaba imaginando al apocalíptico “pequeño taliban”, así le bautizó Luis del Olmo desde los micrófonos de Vocento, rojo, con perdón, como una mangrana, congestionado, con las venas del cuello a punto de reventar.
Tanto desasosiego aterrador, de buena mañana, no debe de ser bueno para la salud. Ni para la salud, ni para el tráfico, ni para los pasajeros. Los índices de adrenalina del conductor estaban por las nubes. Llegamos, pagué y le deseé un buen día.
Me quedé no sé como, debía de haberle recomendado, al buen hombre, que escuchara a menos visionarios. Así empezó Mejía Dávila y ya ven en lo que ha devenido. Mas música y menos lobos, por favor.
Fernando Martínez Castellano 1 Febrero 2006
Publicado en Las Prrovincias el 3 Febrero 2006

31 enero 2006

AÑO DE VISPERAS

¿Te estás dando cuenta, Altea, lo rápido que transcurre un año?. Tiene que suceder así, cuando tantas veces, deseas que los lunes ya sean viernes. Cuentas hacia atrás las semanas, sin darte cuenta que en este juego se resta a todo.
Y entre restas y restas quieres hacer un resumen de aquellos trescientos sesenta y cinco días que conocemos como el 2005. No sabes que etiqueta ponerle para recuperarlo de la memoria.
Despertó el año con el legado del cruel recuento de los miles y miles de victimas del tsunami en el Extremo Oriente. Parecía como si cincuenta mil, muertos arriba o abajo, ya no importase ante tanta tragedia. Nos pilló muy lejos, la distancia fue la excusa que todo lo mitiga. A lo largo del año, la Naturaleza, nos envió unos cuantos recados, en países pobres, en países ricos, patentizó lo mínimo que es el hombre. Sequías inmensas, diluvios imprevisibles, en una noria continua. El cambio climático que se tomaba como cosa de nos apocalípticos alocados, ya es más que evidente, pero seguimos ante él egoístamente pasivos. ¡Quién venga detrás que solucione!.
El año de la rima estúpida, machacada hasta el aburrimiento, fue recibido con millones de mensajes, ripios por todos lados, carentes de originalidad.
Aun menos novedad hubo en los mensajes de los cargos públicos valencianos. El mono discurso del victimismo ha continuado siendo la soflama-consigna que se ha repetido hasta la saciedad desde el Ayuntamiento de Valencia y desde el Consell. Se ha porfiado tanto y tanto, desde personas, cargos, Organismos, los mismos que guardaron silencio ante todo, que llegan a ser incapaces de valorar de que se corre el riesgo que las justas reivindicaciones se conviertan en un adormecedor sonsonete. El victimismo como agotable ubre electoral y trinchera partidista.
¡Ay!, lo del AVE a Madrid, los demás destinos parece que no importen, avanza a la velocidad de los trenes de vapor. Los errores que se cometieron cuando se aceptó que la línea curva era la más corta entre dos puntos, se están pagando. Dicen que estará para el 2010. El papel es muy sufrido, las promesas electorales aun más y además, no se suelen pagar.
El descerebrado crecimiento, miles y miles de viviendas, de muchos municipios del sur de la Comunidad y de Murcia, han puesto de manifiesto, que más que un trasvase desde el Ebro, lo que va a hacer falta es el Ebro entero.
Se ha inaugurado el Palacio de las Artes Reina Sofía, esta ha sido la primera inauguración, luego vendrá otra más próxima a las elecciones. El edificio grandioso, pese a los incrementos de costes tan estratosféricos que dentro de nada, si se llegan a conocer, habrá que hablar de miles por ciento. El contenido, el mantenimiento, un misterio.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias, Hemisferic, Oceanografic, ejes de revitalización de viejos espacios. Auténticos focos de atracción turística, escaparates de una ciudad que quiere ser vista, que sueña con ser reconocida, que desea ser querida. Vi en el 2005, a valencianos fotografiar orgullosos, a los grupos de turistas que a su vez fotografiaban la obra de Calatrava. Oí a valencianos chapurreando ingles, italiano, esforzándose en ser corteses. Vi y oí a sicilianos arrimando el hombro para alzar un trozo de falla, asombrados ante nuestras costumbres, ante la perdurabilidad de ese pasado común que mantienen las aguas del Mediterráneo.
2005, año de vísperas. Víspera de la visita de Benedicto XVI, en el Encuentro Mundial de las Familias. Víspera de la víspera del 2007, la gran incógnita. Víspera de que el Parque de Cabecera llegue a su fin. Víspera de la elección del Nuevo Mestalla. Víspera de que el Parque Central sea al fin Parque. Víspera de nuevos Estatutos. Víspera del freno a tanta crispación. Víspera de que ya no quede un metro para constrir.
2005, el año en el que Amelia, cumplió noventa años.
Fernando Martínez Castellano. Enero 2006
Publicado en Las Provincias en el ANUARIO 2005 el 31-1-2006

27 enero 2006

EL OBSERVATORIO

He recurrido al buscador google para ver si encontraba el nombre del observatorio más grande del mundo. Me ha sacado trece o catorce observatorios todos queriendo ser el más del mundo y aledaños. Ya que un observatorio no se levanta de la noche a la mañana, me parece que alguno exagera, o miente. La cosa es que entre ellos, claro, aun no figura el que van a construir los empresarios valencianos para hacer el seguimiento de las obras del AVE que unirá Valencia con la Meseta. Nota al píe aunque caiga en medio, reconozco que me pierdo en el bullir de las iniciales de las organizaciones empresariales. Pero bien pensado, el observatorio que andaba buscando en Internet, va de la cosa galáctica y el que quieren promover por aquí se supone que irá a ras de tierra.
Aunque tarde, más vale tarde que nunca, las organizaciones empresariales, han reaccionado queriendo averiguar, al fin, lo que ya hace tiempo deberían de haberse preguntado. Cuando muchos de ellos, de los directivos empresariales aun no peinaban canas, se nos contó por parte de Álvarez Cascos y Zaplana, aquella historieta de los trazados A, B, C, y no sé cuantas letritas más. Y todo el mundo se calló. Incluido el Ayuntamiento de Valencia.. Se aceptó, sin rechistar.. Tocaba callar ante que en lugar de elegir el recorrido más corto, se optase por un rodeo de tres pares de narices para llegar de Madrid a Valencia. Recordemos que por aquel entonces no había Carods en el horizonte. Se hablaron de unos plazos de ejecución que ni en sueños se podían alcanzar. Y chitón, todo el mundo continuó en silencio. Solo el “FeFé” valenciano, se salva de la quema.
Ahora, salta lo del Observatorio, tarde, pero bienvenido sea. Que se planten las torres vigías en lo alto de la Sierra de Malacara para ver el avance de las obras, para que no haya ni un momento de distracción. ¡Que se cumplan todos los plazos de una puñetera vez!.
Y aprovechando que se instalan todas las lentes, las de lejos y las de cerca, que se sigan todos los “cacaos maravillaos” que nos acechan, a babor y a estribor, las terras, los ivex, los julios, las zarras, las orihuelas, los castellones, las diputaciones, los parques centrales, las ágoras, las fifas y el delirium tremens.
Fernando Martínez Castellano 25 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 27 Enero 2006
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