16 mayo 2009

La alegría de la Copa

Estoy convencido, no estoy solo en la creencia, que la final de la Copa del Rey, celebrada en el Viejo Mestalla, ha reportado más beneficios a la hostelería valenciana, que un puñado de esos eventos mediáticos que con la casi ilimitada generosidad, por parte de las arcas públicas, han tenido como escenario a esta Valencia que se ilusiona y desilusiona en un parpadeo.
Los seguidores del Athletic de Bilbao y del Barça inundaron las calles valencianas y a su paso proporcionaron a las cajas registradores de muchos establecimientos, unas alegrías, que han venido mejor que bien. Una “final de fútbol” supone una repercusión mediática y económica muy, muy, superior a la de un montón de acontecimientos, de esos que nos quieren hacer creer que son seguidos por miles de seres, pegados a las pantallas, desde Arkansas hasta Sydney.
Hablando de pantallas y retransmisiones, al espectáculo del miércoles pasado, le sobraron, poco antes de las diez, dos minutos en los que abundaron los pitos y faltaron las palmas. La cosa se temía y preveía, faltarían a la verdad quienes dijeran lo contrario, pero la televisión oficial ni tuvo un “plan B”, ni arrestos para aguantar el tipo.
Bueno, a lo que estábamos, que eran los beneficios que, con cuatro perras para maquillaje y limpieza posterior, puede obtener una ciudad merced a su designación como escenario de la final de la Copa del Rey. En estos momentos la elección de sede, está en manos de la Federación Española de Fútbol, ignorándose la mayor parte de las veces los criterios exactos que conducen a tomar tal decisión. Luís Gil, que está a la que cae, me preguntaba el jueves en la mañana, porqué la designación no la hace el Parlamento o Consejo de Ministros en función de la necesidad de alegrías eurísticas y futbolísticas que tenga cada ciudad.
Seguro que Luís exagera, pero el fútbol deporte, espectáculo, pasión, algo más, bulle mucho, mucho dinero, mueve el PIB, quizás le falte “exquisitez”, quizás le falten hijos de famosos, pero que se lo digan a los que esta semana les ha llegado el “agua de mayo”.
fmc Publicado en Las Provincias 16 Mayo 2009

10 mayo 2009

De visita todos........

Parece ser que en Francia, la Fábrica Nacional de Galardones, se ha puesto a trabajar día y noche, para conseguir una buena provisión de Medallas de la Lègion d’Honneur en su grado de Chevalier.
Ha sido tantos y tantos los halagos que se han vertido desde los medios de comunicación españoles, hacia la persona de Monsieur le Président de la Republique française, que éste colmado de satisfacción, crecido por la adulación, va a recompensar a unos cuantos cientos de españoles con una de las distinciones más conocidas del País de los galos. Dentro de nada, el que más y el que menos, usted y yo, podremos presumir de tener un amigo, o varios, con un distintivo francés en la solapa.
No vamos a entrar, líbreme el Ser Supremo de los malos pensamientos, en sospechar si la catarata de elogios hacia Nicolas Sarcozy, han estado influenciados, o no, por el glamour y las curvas posteriores, fotografiadas desde distintos planos, destacadas e insinuadas, de su esposa, que además posa, Carla Bruni.
Mientras los españoles caían a los pies de “Sarko” maravillados por la decisión en su verbo, por la recuperación de la “grandeur”, mientras a los españoles se les caía la baba viendo las exageradas carantoñas, próximas a la representación teatral, entre le Président y su consorte, nuestros vecinos, que al fin y a la postre son los que le soportan o disfrutan, contestaban a una serie de encuestas en las que quedaba patente que no acababan de estar de acuerdo con tanta política efervescente de su Presidente. Suspenso bastante alejado del aprobado. Y es que los franceses hace unos cuantos meses que le tienen “pillada” esa manera tan de escaparate de ejercer el poder, “Bling-bling” le llaman y están hartos de ella.
Pero nosotros, los españoles, y pese a llevar a nuestras espaldas un saco de refranes, sabias experiencias acumuladas, “De visita todos somos buenos”, nos olvidamos, nos deslumbramos, con demasiada frecuencia.
¿Envidia?, ¿Complejos atávicos? ¿Peloteo?, ¿Quedamos hipnotizados ante cualquier destello debido a la permanente mediocridad nacional?, quizás solo sea que llevamos estampado, en los genes, el espíritu del Bienvenido Mr Marshall.
¡Ay Madre!, el día que Mr. Barak Obama anuncie que viene de visita, la que nos espera. Preparémonos que solo quedan unos meses.
Publicado en Las Provincias 9 Mayo 2009

04 mayo 2009

Prueba de esfuerzo

Te llenan de cables, eres la prolongación de un par de monitores. Te ponen en marcha la cinta sin fin, caminas sin ir a ninguna parte, los sensores van disparando a la pantalla números y gráficos, de las alteraciones que la fatiga va produciendo en ti. Al final del recorrido, el informe. Pastillas, parches de nitroglicerina, nuevos hábitos, caminatas reales y a esperar.
Eso era antes.
Ahora para conocer el estado cardiaco del personal, lo de andar sobre una cinta va a quedar de lado. Dentro de la nueva política de austeridad que dicen que algún mes de estos van a llevar a cabo, cabe la aportación de ideas innovadoras y baratitas.
Las pruebas, consistirán en aguantar un par de telediarios, dos o tres tertulias radiofónicas y otras tantas televisadas. Los estudios se podrán hacer incluso a varias personas a la vez.
Si el pulso resiste, si las palpitaciones no se disparan, si la tensión no asciende en globo, el presunto paciente, ni es paciente ni es nada. Corazón de hierro.
Si por el contrario, los latidos se aceleran, tiene sudores, opresión en la garganta y le pica todo el cuerpo, ¡ya está claro! Este presunto paciente, si que es paciente. Tiene que aislarse, bien en un país en el que no entienda el idioma, bien elaborando sodokus todos los días o hacerse arquitecto de lego por correspondencia.
Estamos inmersos en una sociedad, a la que por supuesto hemos ayudado a construir, que disfruta saltando, en un parpadeo, de la alerta, al miedo, al pánico, a la histeria, y luego poco más tarde, al olvido. No nos importa que el pánico pueda causar más daño que la epidemia.
Vamos a hacer un poco de memoria, solo desde el año 2000 no hace falta ir más atrás. Ántrax, Vacas Locas, Fiebre Aviar, Líquidos sospechosos en los aeropuertos y seguro que me dejo alguno. Ahora mismo el acollono viene a lomos de la Fiebre Porcina. Si faltaba algo, por ahí vienen las colonias flotantes de Medusas Asesinas. Luego vendrá el choque con el asteroide Apofis. Y el fin del mundo. Y San Juan. Y el Apocalipsis.
¿Qué nos pasa? ¿No tenemos bastante con la “situación”? ¿No hay bastante con Cuatro Millones de parados y subiendo?.
Ni queremos que nos mientan, ni queremos que nos exageren. Que cada uno haga su papel y además si es posible que lo haga bien.
fmc Publicado en Las Provincias 2 Mayo 2009

25 abril 2009

Destierros dorados

Está el patio, así como suavito, como para que vayamos a meternos en otra campaña electoral, en otro rifirrafe de ¡y tú más! Pero mira, estamos convocados a las urnas, a la vuelta de cuarenta días.
No le acabamos de pillar el punto a eso del Parlamento Europeo. Desconocemos su papel y su posible, que es más que posible, influencia en la vida de los ciudadanos de los distintos países que en él están representados. Somos incapaces de recordar el nombre de dos, tres sería una heroicidad, parlamentarios españoles destacados en Estrasburgo, Bruselas o Luxemburgo. Ni tan siquiera acabamos de entender eso de que, el Parlamento Europeo, tenga varias sedes, la cosa más irracional desde el punto de vista funcional y no digamos económico. Si además, ni uno solo, que se recuerde, de los parlamentarios españoles ha sido capaz de explicar a sus electores que trabajos ha desarrollado en la Eurocámara. Todo hace un todo, no solo lejano sino además desconocido
Nadie tiene pues que extrañarse que Elecciones Europeas sean sinónimo de abstención por las nubes.
Pero lo que no nos podemos olvidar es que a todo esto, hay que sumar o más bien multiplicar, la desgana, por no decir desprecio, con la que los dos grandes partidos afrontan la elaboración de las listas electorales, el resto de los partidos, con sus cajas secas y vacías, no están para alegrías de gastos en campañas que les suelen reportar escasos rendimientos.
Te pones a repasar cómo ha confeccionado el PSOE, por ejemplo, su lista a las europeas y comprendes que ni haga falta apelar a lo del domingo, la playa, el buen tiempo, las comuniones, para darte cuenta que no les importa que se prevea una corta participación. Parece como si hubiesen hecho la lista en función de las piezas del puzzle que les sobran, incomodan, no saben que hacer con ellas, de retruque su inclusión, favorecerá a la promoción, al correr otras listas, de alguien más próximo a los aparatos centrales o autonómicos del partido. Ni se han molestado en disimularlo. Casi lo han retransmitido, sin la menor pudicia.
Se les pone la boca así de rutilante y esponjosa apelando al sacrosanto nombre de Europa, mientras nos hacen llegar a la conclusión de que “Europa”, para algunos, solo es una esplendida y muy dorada oficina de colocación.
fmc Publicado en Las Provincias 25 Abril 2009

18 abril 2009

Sugerencias

Con esto de la irrepetible Crisis, ningún apuro anterior sirve como modelo, me llamaron la atención unas declaraciones del juez Torres, uno de los jueces desbrozadores de la selva marbellí. Decía el magistrado “La crisis está consiguiendo que retroceda la corrupción”, olvidando que uno de los caminos por los que se ha llegado a la cima de este gigantesco embrollo se ha recorrido a lomos de una aún más monumental corrupción.
Me encontré, creo que el martes, en el píe de página de mi agenda, una de esas citas que casi nunca leemos. La frase era de un autor que debía de ir tan de incógnito como abarrotado de vanidad. Total que la cita en cuestión decía “Lo malo de hacer sugerencias inteligentes es que uno corre el riesgo de que se le asigne para llevarla a cabo”. No sé porqué al leerla me vinieron a la memoria unas recientes declaraciones de Mariano Rajoy a propósito de la Crisis, ya no sé si escribirla con C o con K, que cual tormenta tropical, la crisis, está asolando a medio mundo y al otro medio lo tiene acongojado abrumado por el propio pánico. Estar en la oposición siempre permite andar por los espacios de la fantasía y de la utopía. La cosa es que estamos en tiempos en los que dar consejos o pedir explicaciones está al cabo del día. Es gratis. Si siempre hemos estado dispuestos a hacer toda clase de recomendaciones, ahora no veas. Ahora toca ir de economistas, como hace años fuimos filólogos, heraldistas, historiadores y cuantas especialidades más que vinieron al paso.
Y al paso, ahora que hasta se habla de austeridad, me ha azotado una tremenda duda ¿Qué hacemos con la Nueva Dársena? ¿Qué hacemos con tanto dinero dormido en ella? ¿Dormido o enterrado? Guardarla solo para las actividades automovilísticas de una semana en el mes de Agosto parece más que excesivo. Hay que poner a trabajar a la imaginación, a las ideas, si las hay, para que las instalaciones sean disfrutadas por los ciudadanos. Hay que inventar lo que sea, pero la Nueva Dársena tiene que ser recuperada antes de que se vaya, por su desuso, deteriorando aun más y su recuperación tenga que volver a ser a fuerza de más euros, que, mira por donde, son muy escasos. Es un clamor. Es una exigencia. O quizás solo una sugerencia. O ni llegue a eso.
fmc Publicado en Las Provincias 18 Abril 2009

13 abril 2009

Azahar

No es un sueño, en Valencia, en algunos barrios, en esta primavera podemos volver a percibir el aroma del azahar. Siempre que no sople el viento de poniente que arrastra hacia el Este todo el sofoco de los tufos de la planta de basuras de Quart. Siempre que no estemos sobre alguno de los escapes fétidos del alcantarillado, pese a que se haya dicho que han instalado potentes desodorantes bajo nuestros pies. Siempre que no nos hallemos en una de esas callejuelas de Ciutat Vella en la que los pestazos a orines dominan la atmósfera. Siempre que tampoco sea “hora punta” y las calles anden un poco más despejadas de tubos de escape bufando. Siempre que tenga usted la fortuna de vivir en una de las calles agraciadas con naranjos plantados en los alcorques. Lo dicho con un poco de suerte, cuando cae la noche, y si además ya no somos fumadores, podremos percibir el aroma del azahar de los naranjos de algunas las calles de Valencia.
Por cierto, ¿cuanto habrá dejado de gastar la sanidad pública con la disminución del número de fumadores en los últimos cinco años? Sería gratificante conocer los beneficios de la campaña antitabaco propiciada desde el Ministerio de Sanidad.
Pero yo estaba con lo del aroma del azahar que es bastante más agradable que la de la combustión del tabaco y sus aditivos. Y no puedo olvidar un entrañable cruce de columnas que mantuve con la Concejala de Jardines hace unos cuantos años, total porque me preguntaba, mejor dicho se preguntaba un amigo mío, después de un viaje a Sevilla de los porqués de la escasez de naranjos, como árboles ornamentales en las calles de Valencia. A propósito hay que reconocer lo bien que se ha sabido “vender” Sevilla, no hay que quitarle méritos a la capital andaluza pero mira que se ha sabido vender, mientras por otros pagos andábamos con lo del que “el buen paño…..” o gastándonos millonadas en eventos evanescentes.
Vuelvo. Y es que cantaba mucho que la presencia de los naranjos en las aceras y jardines valencianos fuese tan exigua. Han pasado los años, se plantaron unos cuantos cientos, quizás miles, de naranjos y aquellos temores de “pinyolá”, mosca, tristeza y otras cuantas plagas parece que desaparecieron. Y Valencia, algunos barrios, volvieron a oler el azahar.
fmc Publicado en Las Provincias 11 Abril 2009

05 abril 2009

Se paró el reloj

Hay quien aprovecha un fugaz rencuentro, una coincidencia en un trayecto corto, dos tres paradas de cualquier línea de la EMT, para contarte, a ti y al resto del bus, toda su vida, milagros y conquistas, mientras tú atónito piensas en la necesidad, que debe de tener para atracarte así, mientras recuerdas un viejo refrán. Si viajar ilustra, moverse en un autobús urbano te da una licenciatura.
Hace cinco días, me tocó como vecino de asiento en el bus a un señor que me obsequió con toda una catarata de preguntas. Lo de obsequió no es banal, pues gracias a él, de golpe me metí en el túnel del tiempo, no rejuvenecí pero sin saberlo me fui tres años y pico hacia atrás, porque ya han pasado más de cuarenta meses del nacimiento de un gran invento del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia.
¿Qué pasó con aquello de las “72 horas”? ¿Ya no hay presupuesto? ¿Ya no llama nadie a aquel teléfono conquistador? ¿Ya está toda la ciudad reparada?.
Mientras mi curioso vecino de asiento me hacía estas preguntas la mole roja del bus avanzaba traqueteando, agitando como maracas a sus pasajeros por la calzada de una calle en la que se percibe que no ha pasado, en décadas, plan alguno.
Lo malo de hacer promesas, como en su día fue aquel ensayo de las “72 Horas” es que los baches se hacen más rápidos que los parches.
Lo bueno es que a pesar de la amnesia que nos azota por todos lados, algunos ciudadanos aun conservan algo de memoria.
A la vista está que la ciudad no está toda reparada, luego… ¿qué sucede?. Aquel número de teléfono al que llamabas y lo reparaba todo, aun es operativo. Marcas el 900721172 y te salta un contestador presto a tomar nota de tus quejas. Entonces, estando como está el teléfono y los socavones en las calzadas y las aceras abundan, esto puede ser, porque no haya nadie que escuche el contestador, porque pasó ya el impacto de la campaña publicitaria, porque quizás haga falta recordar la existencia del servicio, porque los vecinos se han hartado de llamar pese a la gratuidad de la llamada, o porque no hay un duro para estos apaños y remiendos. Por supuesto, que para hacer una gran reparación tampoco. Los tiros van por dominios más glamorosos, las deudas por el espacio sideral.
Publicado en Las Provincias 4 Abril 2009

29 marzo 2009

Algo más que unas fiestas

Todavía estaban frescas las flores que decenas de miles de valencianas llevaron a la Patrona, todavía las fallas no eran humo, cuando a la señora Alcaldesa de Valencia, se le ocurrió comentar que habría que ir pensando en introducir algunas correcciones en la Ofrenda para que ésta no se convirtiese en un desfile en la madrugada. Aun sonaban las palabras de la Alcaldesa, cuando desde el “mundo” fallero llegó un “¡de eso nada!”, así como zanjando el asunto.
Te dices ¡Caray que encuesta más rápida!. Quien dice “caray” dice algo más gordo. Porque la replica a la sugerencia fue instantánea.
Con este inmediato precedente de rechazo a la velocidad de la luz, a ver quién es el espontáneo que se tira al ruedo de las propuestas. Habrá que pensárselo más de una vez. No obstante, todo muta, hay que tratar de mejorar lo que se puede mejorar. La inocencia, la ignorancia o la paciencia hacen creer que caben mejoras.
Piensas que si ampliar las jornadas de la Ofrenda, o cambiar el lugar de concentración de las comisiones, o acortar el recorrido, arma el “rebombori” que ha armado, ya te puedes imaginar la que se podría montar si en este momento alguien desenterrase aquella propuesta de hacer flotar las Fallas alrededor del tercer domingo de marzo. No importará que se argumente, por ejemplo, que este año ha caído el número de visitantes, la “crisis” será la excusa para los que se agarran a la inmovilidad.
Igual ya esta hecha la encuesta sobre las Fallas flotantes. Igual está guardada en un cajón a la espera de……. Igual la Concejalía de Fiestas, que trabaja desde la discreción, nos sorprende un día de estos con otra encuesta y la planificación del emplazamiento del centenar y pico de carpas que nos traerá, pese a la “crisis”, el 2010.
Sea como sea, que nadie olvide que las Fallas y todo lo que arrastra, son algo más que unas fiestas de unos días. Son uno de los grandes motores de la economía de la Comunitat Valenciana, por encima de fórmulas, velas, tenis, etc., y como tales motores, que crean miles de puestos de trabajo, hay que tratarles y aun más ahora. Por eso, es necesaria mucha más atención y proyección, de la que están recibiendo, desde los Organismos Públicos. No hay que inventar nada, ya está todo inventado.
Publicado en Las Provincias 28 Marzo 2009

21 marzo 2009

Ya la Primavera

En Valencia, en muchos pueblos de la Comunitat Valenciana, los nubarrones negros sobre los tejados no suelen ser siempre mal presagio, hay noches, toda una paradoja, que anuncian la llegada de la Primavera. Lo malo de estas negruras producidas por la combustión de toneladas y toneladas de plástico, es que un año de estos, nos van a llevar, atados de píes y manos, por contaminadores a la Corte de La Haya.
Primavera se escribe con minúscula, pero hay me lo voy a saltar, porque Primavera es sinónimo de esperanza y en estos tiempos la Esperanza hay que gritarla con mayúscula.
Ya es Primavera, nos lo dice El Corte Inglés, astronómicamente ya hemos superado el equinoccio de Marzo, se lo dice la piel a la vista y si faltaba algo más, aunque solo sea un soplillo de ilusión, Francisco González, Presidente del BBVA, acaba de declarar que ahora es un poco más optimista que hace unos meses. Hay que agarrarse a lo que sea, aunque sea el famoso clavo ardiendo, para que el ánimo se acelere. Hay que apelar al bullir primaveral para que algunas caras vayan mutando el tristón rictus que arrastran.
En Valencia, la Primavera, y toda su gama de verdes, también es el inicio de un nuevo curso fallero. El reinicio de las buenas intenciones. Una y otra vez, año tras año, hacemos repaso de lo que no nos ha funcionado bien, en la primera veintena de Marzo. Año tras año, se detectan los errores, que suelen ser demasiado evidentes. Año tras año, le ponemos a los problemas las etiquetas de “frágil” “peligro” y los dejamos a un lado. Hay miedo a la polémica, demasiado miedo.
Recapacitaremos, replantearemos lugares, esquinas, calles, pensaremos en ruidos, en los abusos de los precios de la hostelería, en polvorines clandestinos, urinarios, aceites, carpas, fuego junto a ellas, luego según avancen los días, las semanas, los meses, iremos siendo superados por otros problemas mayores, y de repente ya estaremos en otro Marzo, se volverán a batir records, se olvidarán todas las crisis, empezaremos de nuevo y a nuestro lado estarán, sin abrir, los paquetes con el “frágil” y “peligro”.
Ya han transcurrido seis años desde aquella madrugada en la que se inició la incomprensible guerra de Irak, ninguna guerra es comprensible. También era primavera. Seis años y miles de vidas perdidas.
Publicado en Las Provincias 21 Marzo 2009

11 marzo 2009

Nauseas

De verdad que es el titular más fino que se me ha ocurrido, para expresar la sensación de asco ante unas imágenes que, de cuando en cuando, se nos cuelan en casa dentro de los bloques de anuncios televisivos. He buscado en el diccionario de sinónimos y lo más suave que he encontrado para remplazar la palabra “vomitona” ha sido “náusea”.
Pese a la crisis, todos ustedes saben que estamos en crisis, cuando te sientas para ver un rato cualquier cadena de televisión, tienes que hacerlo consciente de que vas a ser víctima de una inundación de publicidad. Al fin y al cabo tu atención y la de muchos más, es el intercambio por la gratuidad del espectáculo televisivo.
Casi todo, incluso algún conocido, con el paso del tiempo ha mejorado, o ha perecido mejorar. A la publicidad casi también le ha sucedido lo mismo. Hay excepciones que claman al Cielo, mejor dicho por su mal gusto van a ir directas al Infierno a ser hervidas con ese aceite que durante estos días se utiliza, a la vuelta de cualquier esquina, para cocinar unas cosas que denominan “masas fritas”.
Hace unos cuantos años, un poco de memoria, se armó la marimorena porque a los publicistas de una marca de jabón, para evocar las fragancias de los limones del Caribe, se les ocurrió mostrar la figura, eso si muy borrosa, de una joven desnuda bajo una cascada de agua. ¡Pues no dio el asunto de sí! Desde los boletines parroquiales a los periódicos más sesudos, se lanzaron a una interminable polémica bizantina, como muchas polémicas españolas, por las refrescantes imágenes. Por supuesto el jabón caribeño subió a los altares de la publicidad.
Ahora mismito, como si no existieran los impactos negativos, un anunciante, parece que ha elegido además las horas de comer y cenar, emite un spot que bate todos los records posibles del mal gusto. Quizás sea el anuncio más asqueroso que se ha emitido en todas las cadenas televisivas del mundo. Es casi inevitable sentir naciendo, desde la boca del estómago tanto asco.
No hay excusa, ni la de impactar, epatar o lo que quieran, que justifique que un señor lance una vomitona para atraer la atención hacia una empresa de telefonía móvil. Pantalla de 42 pulgadas, alta definición, todo para ver a un individuo vomitando y dando arcadas en la salón de tu casa ¿seremos gilipuertas?.
Publicado en Las Provincias 14 Marzo 2009

05 marzo 2009

Despilfarro

El derroche, a veces, suele pasar factura. Los gallegos, y dale con el tópico, tan motejados de ser sosos, de no saber si suben o bajan, han reaccionado ante lo que han considerado que era un exceso. El derrotado Touriño, ha captado, tarde, que en algunos aspectos su gestión no fue lo que se dice comedida en el gasto, y no supo explicarse y salir al paso de las demagógicas exageraciones que se suelen producir en periodo electoral. Lo malo, para el ciudadano, es que las campañas ya no duran quince días, ahora mientras se recuentan los votos, ya se inician las maniobras, en muchos casos contaminaciones, para la siguiente cita con las urnas.
En los tiempos que corren, y correrán, al sufrido contribuyente hay cosas que le chirrían mucho. Lo de los coches ostentosos para las autoridades de turno, es una de las cosas que más crujen. No importa que esa autoridad se haya rodeado de un equipazo con varias decenas de “asesores”, sustantivo utilizado en algunos casos como sinónimo de “enchufados”. Sus méritos, los de los asesores, conocimientos y materias en las que son capaces de asesorar, son misterios indescifrables. Medio centenar de “asesores” pone menos de los nervios a los ciudadanos que son los que pagan todo y a todos, que un Audi A8, por ser este último más ostentoso que no más voluminoso.
Total, que el nuevo presidente de los gallegos, Feijóo, tiró en cara al anterior presidente de la Xunta, Touriño, el que cabalgase a lomos del Audi A8, cuando resulta que el nuevo presidente, Feijóo, iba en un coche similar cuando era Conselleiro en el gobierno de Don Manuel Fraga. Cosas de la desmemoria.
Entre que es un galimatías esto de las no-verdades durante las campañas electorales y que yo no lo he acabado de explicar bien, llegamos a la conclusión de que los ciudadanos, sean gallegos, andaluces, valencianos o turolenses, estamos, o deberíamos estar, hasta la coronilla de los dispendios que se realizan muchas veces sin ton ni son.
Por otro lado, parece ser, que hay demasiadas pistas para suponer que gran parte de los fondos procedentes del llamado Plan ZP, van a tener unos destinos demasiado vacuos. Y esto también es otra forma de derroche, de despilfarro, pese a estar tan “secos” como estamos.
Pero, ¡que ocurrencia hablar de despilfarro aquí en estos días!.

Publicado en Las Provincias 7 Marzo 2009

25 febrero 2009

Tinglado

Antes que nada, aclaro que el “Tinglado” es el tinglado número 2 del puerto de Valencia. Nada que ver con la abundante profusión de titulares que durante estas semanas, nos erizan la piel, nublan la vista y embotan el olfato.
Me telefoneó Luís Gil, “No volveré a hacerlo más”. Dado los tiempos que corren, en una fracción de segundo, repasé mis conocimientos de las aficiones de Luís, que yo supiera, no le gusta cazar, ni con escopeta ni con liga, ni pescar, se compra la ropa en Zara, solo su forofismo por el Valencia CF y aunque las cosas no pinten nada bien, tampoco era como para estar penando. ¿Qué pasa? Le pregunté. Y me contó.
A Luís, le visitaron hace un par de semanas, unos amigos holandeses. Él, todo cortesía, se dispuso a agasajarlos. Después de pasearlos por la Ciudad de las Ciencias, a Luís se le ocurrió mostrarles la nueva Dársena, antes de invitarles a un arroz en Las Arenas.
Aparcaron junto al Tinglado nº 2. Llegaron tras recorrer una deteriorada avenida del Puerto, destrozada, con las trapas de las alcantarillas flotando, con parches por todas partes. Una avenida remodelada hace apenas tres años. Alguna responsabilidad se debe de exigir al ejecutor de un asfaltado que ha resultado tan pésimo. Ni las prisas de la inauguración deben de servir como excusa.
Cuando el puerto de Valencia aun no era un mega puerto, los tinglados eran los almacenes de las mercancías en su camino hacía el barco o la ciudad. Al ir creciendo el puerto dejaron de tener aquella función. Se convirtieron en algo familiar, allí acudían cientos de valencianos cada noche de verano a cenar a la fresca. Se rehabilitaron los tinglados hace nada, salió su esplendor original. La mañana que Luís aparcó allí aquello era un enorme almacén de trastos, restos de eventos que nadie había querido retirar.
La provisionalidad, el abandono, la espera de que llegue otra Copa del América, otra F1, otra vete a saber qué, acompañó a Luís y a los holandeses mientras duró la visita al Nuevo Puerto, aquel que iba a ser la envidia del mundo. A Luís le salieron los colores de vergüenza y de rabia.
Menos mal que el arroz no estaba pasado.
“No volveré a hacerlo, antes de volver a enseñar mi ciudad, daré un recorrido el día anterior, evitaré hinchar pecho y cambiaré los recorridos”, concluyó Luís.
Publicado en Las Provincias 28 Febrero 2009

19 febrero 2009

Migajas

Después de veintidós años, han caído en la cuenta que faltaba el trencadís. Le faltaba a la tarta la capa de nata agrietada. Veintidós años en los que no sé como hemos podido vivir los valencianos y el Palau de la Música, sin el trencadís, sin la cerámica troceada recubriendo una parte del edificio.
Qué lejos quedan las palabras, en aquellos tiempos, pavorosas, en las que el Concejal Martín Quirós tachaba la construcción del Palau de la Música de “obra faraónica”. Que humorada sería volver a leer los periódicos de aquellos años.
La cosa es que lo de esa “imperiosa necesidad” de rematar el edificio, como metáfora, viene a cuento, por el anuncio del llamado Plan Estatal de Inversión Local, más conocido como el Plan ZP, dotado de 8.000 millones de euros, para impulsar la creación de empleo. Un pequeño alivio en medio de la tormenta, para todos los municipios de España, que se han topado con la posibilidad de realizar algunas de las obras que estaban dormidas, por falta de dinero, en las esperas de las reclamaciones ciudadanas.
Pero por distintos motivos, esto tiene toda la pinta que gran parte de los millonarios fondos van a ir a parar a “espejitos y abalorios”. A acciones, que no figuran en lugar destacado en las demandas del día a día de los ciudadanos. Quizás tenga esto bastante que ver con el deseo de minimizar, de convertir en migajas, los resultados de esta aportación extra caída del Estado. Entre destinos secundarios y la guerra del tamaño de los carteles, es como si se desease continuar, hasta en esto, con la dichosa tensión victimista.
Vamos a volver con lo del trencadís del Palau de la Música ¿Qué criterios se han seguido para seleccionar obras? ¿Es que en Valencia no hay cientos de kilómetros de aceras que están pidiendo a gritos que la reparen de una vez? ¿Es que no hay otros tantos kilómetros de calzadas agrietadas, bacheadas, socarradas, descascarilladas bramando por una capita de asfalto?.
Estamos en tiempos de vacas flacas, muy flacas y nos encaminamos hacia la escualidez en las arcas municipales una vez agotadas las ubres de las licencias de obras, desde el fondo de la Caja vacía deberían contemplarse algunas acciones. Todo tiene que cambiar, pocas cosas, pocos años, volverán a ser como lo fueron el anterior del anterior.
Publicado en Las Provincias 21 Febrero 2009

11 febrero 2009

Ahito

Alguien dijo que un titular con una h intercalada le coloca a la columna un sombrero tan elegante como los que lucía Audrey Hepburn en My Fair Lady. En los amables sesentas, en películas como MFL, el glamour se desparramaba desde la pantalla.
Quizás sea un movimiento cobarde como el del avestruz, quizás sea una acción de autoprotección, quizás porque ayer releí una columna del pasado Agosto, quizás sea producto de un hartazgo mayúsculo, la cosa es que desde buena mañana, he decidido que durante el día de hoy y unos cuantos más, no voy a mentar la palabra maligna. Mientras escucho música que me regaló José María.
Decía que releí una columna que publiqué en estas mismas páginas en Agosto pasado. No han transcurrido seis meses. Y cómo han cambiado las cosas, más que meses parece que hayan sido años. Titulaba aquella “en fila india” ¿Qué hago?. Aun me lo sigo preguntando.
Soy, somos todos, objetos pasivos en medio de un tormentón, un tsunami y todo lo que quieran decir y que yo hoy no quiero nombrar. Personas, que cada día estamos más acongojados entre espías, contra espías, escuchas, chorizos, gargantas cantarinas, miles de euros bajo cuerda, paraísos allende los mares, dimisiones, no-dimisiones, ceses, confirmaciones, jueces estrella, ministros aun más estrellas, partidos incontrolados, monterías, cérvidos abatidos, cachondeo, bigotes del tamaño de las pamelas de la Hepburn. ¡Pasen y vean!
Si nos faltaba algo, menos mal que aun esto no es California, no se cuantos sismos, a babor y a estribor, están quebrando el descanso, sobresaltando al personal aquí en la Comunidad Valenciana. Y de esto, de los terratremols, porca miseria, por el momento, no podemos echarles las culpas a los políticos. Aunque si bien lo piensas, de la fragilidad de alguna obra pública, alguien tendrá que responder.
Así que hasta que escampe, porque algún día tendrá que escampar lo mejor que podemos hacer es… ¿qué es?, pues no lo sé porque hay tiempos en los que no acertamos una, en los que no hay que arriesgarse con consejos, ni deprimirse más de lo que estamos.
Aquí lo que nos tienen que pegar a todos es un photoshop como el que le han aplicado a la Pantoja en la portada de Hola. De golpe una resta de años por fuera. ¿Por dentro? ¡Ay por dentro!
Publicado en Las Provincias 14 Febrero 2009

07 febrero 2009

Estamos en guerra

Estamos en guerra contra la crisis, contra el pesimismo, contra las cifras, contra el paro, contra el desespero. Seguro que estoy exagerando tomando la palabra guerra, pero hay que tomar medidas extraordinarias por el estado de excepción en el que nos encontramos y sobre todo en el que nos podemos encontrar.
Nuestra convivencia está necesitando la irrupción en la escena actual de un Flautista de Hamelin, de un encantador de serpientes o de alguien que se ofrezca como guru ocasional, aquí hay que levantar el ánimo colectivo e individual como sea. Restablecer eso tan sutil que se que llama Confianza.
El Gobierno, yo iría aun más allá diciendo los Gobiernos, así incluíamos a todos los autonómicos, están hechos picadura de tabaco, sorprendidos y desorientados, sobre todo desorientados. Todos ellos sobreviven a costa de que sus respectivas oposiciones, ahí se alternan los papeles PSOE y PP, están aun peor que ellos, que ya es decir.
España, necesita un cambio de actores en el reparto. Los directores de escena no hay más remedio que sean los mismos. Unas elecciones generales ahora, no resolverían nada, es más aun darían más peso, con el riesgo que supone en algunos casos, a los partidos nacionalistas a la hora de configurar nuevas mayorías. Es necesaria una reorganización de Gobierno lo antes posible, en un mes se habrán celebrado elecciones en Galicia y el País Vasco y ya no cabrán excusas. Es necesario que Zapatero configure un Ejecutivo que tenga un mínimo de coherencia, que no tire cada uno por un lado, que sean capaces de transmitir credibilidad.
Que las cosas no volverán a ser como eran, claro, pues tampoco eran reales, pero aquí tenemos que acercarnos cuanto antes a lo que es un País que funcione, que no ande arrastrándose, lamentándose de lo mal que está. Hay que reformar estructuras. Hay que fijar bases para despegar. Reconociendo errores cometidos, que los hemos cometido todos, hay que ilusionar a la gente para que arrime el hombro manifestándole que la recompensa es el futuro.
Si las cosas van a ir a peor, a mucho peor, no habrá más remedio que ir pensando en una gran coalición. En momentos tan duros como los actuales, no es una cosa descabellada. Grandes males, grandes remedios. Dejar de pasarse la pelota, transmitir unidad, optimismo y ser capaces de salir de este cacao.

fmc Publicado en Las Provincias 7 Febrero 2009

02 febrero 2009

¡Ay Mare!, ¡Ay D. Arturo!

Ya nos hemos comido un mes del “tenebroso”. En cuanto nos descuidemos, ya lo hemos pasado. Que salgamos vivos, ya es otra cosa.
Después de oír, porque mira que las han repetido, las declaraciones de D. Arturo Virosque, se nos ha quedado a muchos un mal cuerpo que ya, ya. Ni la gripe esa que produce incontinencia estomacal causó tantos estragos. Por las esquinas andas oyendo la jaculatoria ¡Virgencita, Virgencita que me quede como estoy!.
No sé si el Presidente de la Cámara de Comercio de Valencia ha tenido un ataque de sinceridad, un patatús de irresponsabilidad, o un arrebato de desespero. O las tres cosas a la vez, sinceridad, irresponsabilidad y despropósito. Sinceridad en cuanto al presente, “los políticos son unos embusteros”. ¿Su cargo no tiene algo de político? Irresponsabilidad en cuanto al futuro, las pensiones se irán al garete en el 2012. Despropósito en cuanto a que tendremos que salir de aquí en pateras.
Tras escuchar sus terroríficas previsiones, las dudas aun se han colado más entre los ciudadanos, sobre todo entre los pensionistas. Si el mantenimiento o incremento del consumo es una de las salidas de las “Crisis”, que todo el mundo recomienda, las declaraciones de D. Arturo han metido tanto miedo, que aquí no va a haber quien se gaste un euro, por si acaso. Ni en comida. Caerá el consumo y todo será aun más oscuro. Ahora bien, igual es un nuevo negocio en alza lo de la construcción de pateras. Ya hay otra utilidad futura para las instalaciones de la Copa del América, reconvertirlas en astilleros. Valdría la pena que ya, el Sr. Virosque, aconsejara sobre el rumbo a marcar, porque tal como está el panorama, una vez traspasada la bocana del puerto ¿para donde habrá que tirar?.
Mientras llega el momento en que se compruebe si D. Arturo es el Nostradamus valenciano o un pitoniso de feria, más de uno estará pensando que si esa es una de las mil maneras de levantar la moral a la gente, apañados estamos. Cuatro más como el Sr. Virosque y la población española cae a la mitad.
Lo curioso es que te preguntas ¿Con qué toga hizo las declaraciones D. Arturo?. ¿Cómo Presidente de la Cámara de Comercio? ¿Cómo Vicepresidente de Bancaja?¿Cómo dirigente empresarial? o ¿Como aquel fraile del convento, que pensó lo que pensó cuando estaba dentro?.
Publicado en Las Provincias 31 Enero 2009

2008, País Rico, País Pobre

Del año 2008 podremos decir de todo, menos que nos ha aburrido. Ha sido un año que nos ha mantenido, desde principio hasta el fin, sobre una vagoneta, en marcha, en una gigantesca y desvencijada montaña rusa. El trayecto no ha durado minutos, han sido semanas, hasta cincuenta y tres, las que hemos cabalgado sobre los raíles, asombrados, acongojados, preguntándonos con que nos iba a sorprender la siguiente pendiente. Encima, como buen año bisiesto, nos obsequió con un día más.
Dice mi amigo Josémaría, que es contundente con sus ejemplos, que entramos en el 2008 bañándonos y brindando con Moët Chandon y salimos de él, con unos sorbitos de sidra barata, guardando el resto de la botella para las Navidades del 2009, por si acaso aun pintan las cosas a peor. Saludamos al 2008 con todos los aires fanfarrones de País “nuevo rico”, nos despedimos con los bolsillos agujereados y con la mochila cargada de un pesimismo espeso que vete a saber cuando seremos capaces de lo despegárnoslo de encima.
El “será per diners” dio paso al “No tenim un duro”. Frases repetidas en todas partes. Es más de la segunda, la de “No tenim un duro”, algunas entidades bancarias, cerrando el grifo de los prestamos, la han fijado en las puertas de sus sucursales.
Quizás, lo peor que nos pudo pasar a los españoles, fue entrar en el 2008 inmersos en la campaña para unas elecciones generales de marzo.
Cuando medio mundo ya le estaba viendo las orejas al lobo, por aquí el gobierno, que buscaba su reelección, negaba la llegada de lobo, y la oposición, en Babia, parecía como si ignorase que existían los lobos. El barril de petróleo subió y subió. Todo subió, pero cuando el petróleo bajó, nada bajó. Solo la caída del consumo obligó a retocar los precios, a adelantar las rebajas.
De golpe y porrazo nos vimos inmersos en un caos económico y financiero sin saber que había pasado, sin saber que habíamos hecho mal los ciudadanos. Solo los éxitos deportivos, que hubo y muchos, trajeron alegrías momentáneas.
Los telediarios, las primeras páginas de los periódicos, se llenaron de unas quiebras que apestaban a estafa, daban vértigo, con unas cifras que si por una de esas las “traducías” a las antiguas pesetas, el resultado que obtenías, no cabía en una hoja de papel.
Durante meses, en los círculos del gobierno, desapareció la palabra “Crisis”, se buscaron todos los eufemismos posibles e imposibles, se utilizaron los caminos más absurdos, más laberínticos, para explicarle al personal, lo que el personal oía, comentaba, olfateaba, que las cosas estaban yendo mal con tendencia al muy mal. Al final, ya en el último trimestre del año, afloró la palabra de la boca de aquellos que habían hecho de todo, para ver si escampaba, excusándose en que pretendían que no cundiera el pánico. Pero el pánico ya tenía cifras. El número de parados se disparó con tendencia a ir a peor. Las pequeñas empresas fueron cayendo, y las supervivientes cerraron el año entre muy espesos nubarrones. La banca, la señalada como causa, la gran ayudada por el gobierno, siguió incrementando sus beneficios. Paradoja, los pecadores impusieron su penitencia y claro que con ellos mismos no iban a ser severos.
Hubo un día en el 2008 en el que las grúas de la construcción, una a una, fueron desapareciendo del horizonte.
Hubo un día en el 2008 en el que se fue un amigo.
Hubo un día en el 2008 en el que medio mundo creyó que con la elección de un nuevo presidente en los EEUU las cosas podías cambiar. Demasiados problemas y un clavo ardiendo donde asir la esperanza.
Hubo un día en el 2008 que a las doce de la noche, entramos en el tenebroso 2009.
Al fondo una lucecilla de ilusión.
Publicado en el Anuario Las Provincias 2008

24 enero 2009

Los días de después

Después del 20 de Enero, después de la toma de posesión de Barack Obama, después de las enormes expectativas desatadas y deseadas, después de un “jaboneo” que a veces resulta excesivamente resbaloso, ahora ¿Qué toca decir ahora? ¿Feliz Año?, ¿Feliz Era?, ¿Feliz Siglo XXI?, o sencillamente desear que con la llegada de un nuevo Presidente en los EEUU nos vayan a todos, a los que poblamos los cinco continentes, las cosas mejor.
El mediodía, de Washington, del pasado día 20 fue el cenit de la ilusión. A partir de ese momento los sueños tienen que haber iniciado el duro camino hacia las realidades. Que las magníficas palabras lleguen a hechos, será mérito o culpa de todos los estadounidenses a los que su nuevo Presidente invitó a unirse al proyecto.
España, la titubeante, escéptica e incrédula España, contempló con envidia, con mucha envidia, con esa envidia que llaman sana, como desde la tribuna, al píe del Capitolio, se invitaba a un pueblo joven, a un pueblo dinámico, a recuperar las energías que lo hicieron grande.
España, con todo el peligro que supone el generalizar, ha admirado la fuerza del pueblo estadounidense, la capacidad de poblar un gigantesco territorio, de construir ciudades en la nada, de acoger con los brazos muy abiertos a oleadas de europeos cuando las hambrunas o las guerras hicieron estragos en muchos países.
¡Claro que han existido puntos de desencuentro!. La presidencia de Goerge W. Bush posiblemente haya atraído infinitas antipatías hacia lo que significó la irresponsable utilización del poderío militar norteamericano en Irak. La presidencia de Bush, seguramente la peor de toda la historia de los EEUU, ha creado tantos círculos de rechazo en tantos países, que recuperar su amistad, su colaboración es uno de los objetivos marcados en el primer discurso de Obama como Presidente.
España, que es lo nuestro, necesita de alguien la saque del letargo, de alguien que la entusiasme para entusiasmarse, de alguien que haga de catalizador para que entre todos salgamos de este oscuro pesimismo en el que estamos hundidos hasta las cejas. No sabemos como hemos caído, paro hay estamos.
España, no necesita baños de optimismo en el que le han hecho que ya no crea, a fuerza de cuentos. Pero tampoco necesita de agoreros, caras largas lanzando soflamas apocalípticas en cada esquina.
Publicado en Las Provincias 24 Enero 2009

17 enero 2009

20 Enero, el día

Martes 20 de Enero, el Día de la Esperanza, de la Fe……El día en el que medio mundo cree que cambiará a mejor.
Hay tantos sueños puestos en la toma de posesión del nuevo Presidente de los EEUU, tantos sueños en el “nosotros podemos”, tantos, que son hasta demasiados.
Todos deseamos compartir la ola hacia el optimismo que puede suponer la Presidencia de Obama, pero no dejemos todo, como se está dejando, a ver que pasa tras la jura, tras las primeras, y siguientes, decisiones del nuevo gobierno de los EEUU.
Durante las últimas semanas, he tenido la impresión de que el 20 de Enero ha sido, es, la gran excusa para aplazar las medidas, las soluciones de toda clase de problemas. Dejar todo para después del 20E ha sido, es, otra manera de ganar tiempo. Decimos “ganar tiempo” cuando es solo, “perder el tiempo”.
Ni Barack Obama, ni todo el equipo de notables con que se ha rodeado, tienen la varita mágica para resolver todos los problemas que en este momento, dejemos atrás la gestión de Bush, tiene el planeta de lado a lado.
El Presidente Obama, como es natural, primero atajará los muchos problemas domésticos, que han llevado a la población estadounidense a depositar en él, la confianza de remediarlos. Después, y no nos queramos engañar, resolverá, o intentará, resolver aquellos problemas externos que afectan a la vida y economía norteamericana. Ojala, in sha’ a Allah, que en ese inmediato después, esté la solución al problema palestino, al cruento, de cruel, enfrentamiento entre Israel y el Pueblo Palestino.
Por aquí, tendremos que pechar con la parte de la Crisis económica, financiera, o como la quieran llamar, que nos corresponde.
Por aquí nos engancharemos, como podamos, al tirón que se produzca en los USA.
Por aquí, Zapatero tendrá que ganarse la confianza de su electorado y del resto de los españoles, que son más, para generar la puesta en marcha, de nuevo, de la maquinaria del crecimiento, del consumo, de la recuperación de empleo.
Por aquí, Zapatero, Rajoy y los partidos nacionalistas deberían de pactar con toda urgencia, otros Pactos de la Moncloa o como le quieran llamar, para relanzar la economía española, pese a que estemos, como estamos, en otro año electoral.
Se puede. Solo tienen que poner ganas. El personal se lo agradecerá.

fmc Publicado en Las Provincias 17 Enero 2009

14 enero 2009

Las cosas claras

No sé donde he leído, que la sinceridad es la conciliación entre lo que se piensa, o se siente, y lo que se dice. Después viene lo que se hace, que ya es otro cantar.
La cosa es que corriendo los tiempos que corren, que todo se oculta tras una nebulosa retórica de palabras tan ampulosas como vacías, a más de uno nos ha llamado la atención la manifestación del actual propietario del Levante Unión Deportiva, el mismo día en que se hizo con el club granota. “Aquí se viene a ganar dinero”.
Más claro, no ha podido ser el constructor manchego. La verdad es que más al grano que ha ido, no ha podido ir. Ni sentimentalismos de amor a los colores azulgranas. Ni que si a su abuelo le caía simpático el Campo del Vallejo. Ni de que si su padre tenía el carne de abonado antes de nacer él. Ni de que si aun guardaba una vieja fotografía con el gato que subió a la palmera. Ni tonterías por el estilo. Al pan, pan y al vino, vino. “Aquí se viene a ganar dinero”. La elegancia hay que dejarla en manos de los sastres, decían hace años.
El novel presidente del Levante U. .D., no ha exagerado, ha dicho que quiere hacer lo que otros hicieron o están haciendo, aprovechando el desempaño de un cargo deportivo como palanca abrepuertas para sus negocios presentes y futuros. Hay que reconocerle mucho valor al nuevo dueño del equipo granota, porque ha comprado, invertido podríamos decir, un buque encallado en un mar de deudas, cuyo futuro solo se sustenta sobre otro mar, aun más proceloso, como es el de las recalificaciones. Aunque dicen los entendidos que quizás el señor Serna Sánchez sea la pantalla exterior de otros tapados, en el asunto de la muy extraña compra venta del club de Orriols y sus instalaciones anexas.
Pero estábamos con lo de la sinceridad. Imaginen, por un momento, que esa sinceridad del “Aquí se viene a ganar dinero”, se extendiese en otros casos, en otras tomas de posesión. Aunque pensándolo bien, ahora caigo, que algo por el estilo dijo un político que posteriormente ascendió y ascendió hasta tal punto que cuando dimitió de la política, llegó a ocupar, ocupa y ocupará, un altísimo cargo en la dirección de la primera empresa española.
La sinceridad se agradece, de cuando en cuando.
Publicado en Las Provincias 9 Enero 2009

03 enero 2009

¡¡ Allá vamos !!

Ante las sombras que se anuncian para el año que está arrancando quizás deberíamos acudir a la frase de Alejandro Casona “Vale más sembrar una cosecha nueva que llorar la que se perdió”. Quizás con ese ánimo deberíamos iniciar los doce meses que tenemos por delante.
Estamos, pese a las alegrías del consumo navideño, tan inmersos en unos nubarrones de vete tú a saber, que a algunos nos parece que nos hallamos en el borde del descenso, en uno de aquellos desvencijados toboganes que se instalaban, ya hace años, en la Feria de Navidad.
La escalerilla de caracol ascendía por una torre de madera, repintada, que nos parecía gigantesca, como una de aquellas torres que veíamos en las películas, que buscaban petróleo. Nos mirábamos los amigos, ¿Qué, vamos? No era problema de dinero, en el bolsillo nos quemaban las estrenas y éramos todos un poco cigarras. Subíamos, por unos escalones crujientes, como sacados de otra pelí de terror, de cuando en cuando, oíamos los chillidos acongojados e histéricos de los que resbalaban por el tobogán.
Ahora, vamos a acomodarnos como recordamos que nos sentábamos al borde de la pendiente, en la cabeza del tobogán. Vamos a lanzarnos. Te empujaban, como hoy te empuja el calendario, hacia las curvas del tobogán, hacia las oscuridades del tren de la bruja. ¡Allá vamos 2009!
¿Qué te pedimos, 2009? Que no nos des tantos sobresaltos como nos ha dado tu antecesor, que nos ha trasladado, en un suspiro, de los días de vino y rosas a los de hiel y espinas, que nos despertó millonarios y se ha despedido con agujeros en los bolsillos, que el mayor de los optimismos dio paso a una atemorizada incertidumbre. Si te cabe alguna excusa, 2009, es que por mal que te portes, por lo menos nos coges avisados. Avisados, no quiere decir preparados.
Volveremos a hacer castillos en el aire, confiaremos en el amanecer que se pronostica para el segundo semestre, incluso nos resignaremos si se aplaza hasta el último mes, otra vez caeremos en los mismos errores porque somos incorregibles, pero haz el favor de permitir, recién nacido 2009, que aun en el túnel podamos ver al fondo la luz.
Te han bautizado como el año de la Necesidad, otros el de la Esperanza. Ya veremos como te portas. ¡Ah! y haz el favor de llevarte contigo a los mínimos.
fmc 3 Enero 2009

27 diciembre 2008

Inocentes

No teman mañana ser víctimas de un engaño desde algún medio de comunicación. No tengan miedo. A estas alturas, pocas inocentadas deben de quedar para gastar. Ya nada nos tiene que sorprender. Además si por una de estas caemos en la duda, el mejor remedio es aplicar unas gotitas de incredulidad que nos volverán a la realidad. Aunque bien pensado, la realidad está llena, cada día, de noticias, muy bien envueltas con el celofán de la formalidad, que son como inocentadas fuera del día que toca, fuera del día de mañana. Así es que hoy, debemos de entrenarnos para tomarnos a chufla mañana, y solo mañana, aquello que nos parezca lo más formal del mundo, sobre todo el mundo relacionado con la política.
A propósito de “la política” un amigo mío, perplejo en el bosque, me ha remitido como felicitación una frase de Jules D’Aurevilly “Los enamorados de la verdad y la belleza prescinden de la política, de la misma manera que la política prescinde de la belleza y la verdad”.
Pero la cosa iba por otros derroteros. Iba por eso de que nada nos debe de sorprender, y aun menos en momentos de crisis como son por los que transitamos, ahora todo es posible.
“Soler regresa al Valencia C.F. y vuelve con Koeman” lo podemos leer mañana y ser una broma, pero ser cierto, porque cosas más gordas estamos leyendo u oyendo otros días.
“Baches enormes en la calle Serranos” ¿pero como puede ser posible eso después del pastón que se han gastado en los últimos años arreglando su gelatinoso firme?
“200.000 puestos de trabajo han creado los eventos deportivos” ¿puestos de trabajo estables o por unas horas?
“Con los sobrecostes del Palau de Les Arts se podían haber construido 94 colegios”. Y Calatrava sigue fabricando.
“Estamos ante el inicio del fin de la Era de Rita Barberá”, palabras dichas por una dirigente del PSPV. Sin especificar si esa carrera que se inicia será de 100 metros o la doble maratón de San Silvestre. Tampoco ha concretado con que bagajes se van a plantar ante la incombustible Barberá. A fuerza de repetirlo, lo del fin de la Era, algún día acertarán y presumirían de adivinos.
Todo lo entrecomillado, excepto por el momento, lo de Soler y el Valencia C.F., han sido titulares de esta misma semana, última semana completa de un policromado año vecino del ¡Ay la que nos espera!.
fmc Publicado en Las Provincias 27 Diciembre 2008

20 diciembre 2008

¿No será todo una Pirámide?

El 30 de Mayo de 1996, en Bolognetta, cerca de Palermo, volaron a los cielos Giovanni Sucato y su Volkswagen Polo, a causa de un artefacto adosado en los bajos del vehículo.

Seis años antes Giovanni Sucato, había recibido el apodo de “Rey Midas de Villabate”.

El contable Sucato era una fiera para los negocios, había montado Surginvest, una banca piramidal. El dinero circulaba y vaya como circulaba. La bola, la pirámide alcanzó tal volumen, que en aquellas tierras de desconfiados, muchos pensaron que aquel filón “tenía” que estar bendecido desde los “despachos de la Mafia”.

Hasta que el tinglado comenzó a cuartearse. Cundió el pánico y los incautos inversores, hicieron colas en las oficinas de la Surginvest, reclamando sus liras. Allí no había un duro. Se desmoronó todo.

Apenas se encontraron pruebas para inculparle, por una parte Sucato devolvió algo de dinero a algunos de sus clientes, y por otra parte en los momentos de cosecha había recogido el dinero a cambio de un recibo escrito en una hoja de una libreta de escolar.

Hubo “damnificados” de todos los niveles, unos con más influencias, otros con menos, unos con unos amigos otros con otros amigos más peligrosos. Tan peligrosos que, como en otras ocasiones, donde no llegó el Estado Italiano, llegaron las amistades peligrosas y un sicario, que colocó la bomba debajo del Volkswagen Polo de Sucato.

Años atrás en Portugal, en los ochenta, “Dona Branca”, octogenaria ella, también la dio con queso. Medio país luso alabó las virtudes de “Dona Branca, la banquera del pueblo”. Al fin otra pirámide que se desmoronó.

En los sesenta, aquí mismo en Valencia, otra pirámide se llevó por delante los ahorros de miles de valencianos. Se silenció. Eran tiempos de silencios. Y a nadie le gustó reconocer que su desconocimiento y codicia le llevaron a perder la camiseta.

Ahora mismo, ¿que tenemos por delante? ¿Al señor Madoff? ¿Sólo o acompañado?. ¿Los ricos también son tontos además de codiciosos?.

¿No será todo una enorme pirámide en la que a todos nos han metido?

Están cayendo pirámides dentro de otras pirámides y a su vez dentro de otras, de otras y de otras. Todas ellas trufadas por una maraña de sociedades en las que unas encubren a otras, comiéndose sonidos y palabras.

¡Buenas fiestas!. Que nos toque el Gordo, y que no se nos ocurra meterlo en otra pirámide ni aunque venga el primo de Madoff a pedírnoslo.

fmc Publicado en Las Provincias 20 Diciembre 2008

14 diciembre 2008

En este lado del Mundo

En este lado del mundo, cuando escuchas a alguien decir “uuuf, estoy pasando un hambre….”, pronto te vienen a la cabeza unas cuantas preguntas, ¿tensión?, ¿colesterol?, ¿estómago?, ¿imposición médica?, ¿ayuno voluntario? Ni ahora en plena crisis, crisis oscura, piensas nada más.
En este lado del mundo, por estas fechas, un año si y otro año también, nos desayunamos con noticias tales como “En los Países Nórdicos la instalación de adornos navideños incrementa los accidentes caseros”, “En los almacenes Wal-Mart de Nueva York, un empleado ha resultado gravemente herido al ser arrollado por una avalancha de clientes en el primer día de rebajas”, “En Viena hay quien paga un riñón y parte del otro por dos entradas para el Concierto de Año Nuevo”, “En Madrid los dentistas, esperan hacer en Enero el Agosto, por el consumo de turrón de Alicante”.
A esas, a las noticias tópicas hay que añadir otras más propias del momento en el que vivimos, en este momento que, a los que estamos en este lado del mundo, nos parece muy sombrío. Muy sombrío porque el mundo de fantasía en el que nos estábamos columpiando se cae a jirones. “Las manifestaciones no autorizadas en Madrid y Barcelona en solidaridad con el joven muerto en Atenas, han terminado con altercados, y varios heridos y detenidos”. “La crisis dispara la disfunción eréctil”. “En estas Navidades, caerá el consumo de ostras, caviar y angulas”. “El Gordo acabará en 0”.
Esto es lo que nos ocupa espacio, tertulias, telediarios, porque estamos en este lado del mundo. Lo que pueda suceder en el otro nos la trae al viento, sea lo que sea. Si nos afecta algún terrible acontecimiento “del otro lado”, es porque personas de “este lado” pueden haber sufrido daños, y por nada más.
La FAO acaba de emitir un informe en el que se asegura que 963.000.000, Novecientos Sesenta y Tres Millones de Personas pasan hambre. Ni por dietas, ni tensiones, ni colesteroles, ni kilos de más. Pasan Hambre. Morirán de Hambre. Son del otro lado del mundo. Nos pillan lejos. Ojos que no ven, corazón que no siente.
Los de este lado del mundo, somos incorregibles, por no querer oír, por no querer ver, por cómodos.
Estas cosas no se deben de escribir en estos días. Son tiempos de familia. Pero en el otro lado también hay familias.
Perdonen las molestias.
fmc
Publicado en Las Provincias 13 Diciembre 2008

06 diciembre 2008

30 años del "SI"

¡Treinta añitos ya!, y aun recuerdas algunos de aquellos días como si fuera anteayer. ¡Que deprisa ha pasado todo el tiempo!
Fechas como ésta son las que plantan mojones en los límites en la memoria colectiva e individual. Tal vez por esas marcas, aun puedes recordar algo de aquella mañana bastante luminosa del primer miércoles de diciembre del setenta y ocho.
Aun recuerdas algo de la campaña a favor del “Si” del texto constitucional que desde hacía un año venían elaborando las Cortes Constituyentes.
Aun recuerdas la bonhomía de algunos de aquellos ponentes cediendo parte de su ideología, con el fin de alcanzar un consenso en todos, o casi todos, los artículos. La Constitución debía ser de todos y para todos.
Aun debes de recordar cómo aquella campaña, en la que se pedía el “Si”, algún partido la inició con excesiva tibieza, para al final pisar muy a fondo el acelerador.
Aun debes de recordar, y si no ponte a buscar en hemerotecas, Internet o donde quieras, como en aquellos tiempos se oían con excesiva frecuencia los ruidos de los sables amenazantes contra las libertades rescatadas hacía muy poco tiempo.
Aun recuerdas, que no tienes que recordar que hubo muchos partidarios entonces del “No”, que con el paso del tiempo han mutado al “Si” tanto que consideran a la Constitución Española como algo irreformable, aunque en ella, en la Constitución, algunas Capítulos sean mejorables. Tan mejorables que solo estamos retrasando las reformas por miedo a destapar no se que caja de truenos. “Reformemos sin complejos, hagamos un Estado más fuerte”, dijo hace unos días el Presidente del Senado, sin temores se podría añadir.
Quizás ahora no sea precisamente el momento más adecuado para ir haciendo debates que en algunos casos pueden rayar el del sexo de los ángeles. Ahora son tiempos duros, tiempos en los que se está en un tris de reclamar una “Gran Coalición” de los dos grandes partidos, para sacar al País de la tremenda inquietud en la que se va a ver inmerso en nada.
En treinta años, en once mil días, la poliédrica sociedad española ha cambiado mucho en cada uno de sus lados. Hemos cambiado tanto, que a veces no abarcamos los cambios. Se han recuperado tantas libertades que no nos podemos hacer la idea de cómo vivíamos sin ellas.
¡Feliz Aniversario!
Publicado en Las Provincias 6 Diciembre 2008
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