14 septiembre 2007

se veía venir

Como decía Luís Gil, antes de perderse fascinado en Praga, hay algunas cuantas cosas sobre la mesa de la actualidad, que se veían venir. Cuando Luís hizo las predicciones acerca de los huevos, el oro y las gallinas, no echó mano a las cartas del tarot, ni a una guija, ni leyó los posos del café, ni consultó al brujo ese que se anuncia en los buzones. Luís, sin cargas de pesimismo, solo tuvo que escuchar y ver lo que había a su alrededor o sufrir los abusos en carne propia.

¿Quién no se ha pasmado yendo por una carretera, oteando desde lo alto de una terraza, paseando por la ciudad, de las infinitas grúas de la construcción que había a derecha e izquierda? ¿Quién no se ha asustado leyendo los precios que pedían, y piden, por una vivienda, mini o súper, adosada o pareada, en el centro, en la periferia, o en el más allá? ¿Quién no se ha permitido el lujo de pronosticar “esto tiene que pegar un petardazo”? ¿Quién no ha hecho unos mínimos cálculos y ha llegado a la conclusión que lo de la Oferta y la Demanda no acababa de encajar? ¿De que nos asombramos ahora? Se sabía que iba a llegar el momento en el que el vehículo pararía, se quería pensar que sería dentro de unos cuantos años, sin estimar cuantos iban a ser esos cuantos años. Y ha sorprendido a todos, sin respuestas, casi sin evaluar las consecuencias. Hablamos de la construcción en general y todo igualmente se podría aplicar al llamado turismo de playa.

Me contaba Luís, que a finales de Primavera, cuando la temporada todavía no era alta, se acercaron él y Norma, a ver la que ya no queda de las Salinas de Calp. No se les ocurrió otra cosa que comer, por allí, en un chiringuito de los de mantel y servilletas de papel. En una carta más corta que un sms, eligieron dos cervezas, unos pescaditos fritos y par de pizzas. Solo a Luís se le ocurre pedir esas cosas. Los pescaditos estaban apelmazados. Las pizzas acababan de salir del frigorífico del super de la esquina. No pidieron nada más que la cuenta. Treinta y nueve euros le sacaron del fondo del bolsillo y del alma. ¿Alguien se asombra de que este verano haya habido mesas vacías en bares y cafeterías de playa?. Si han matado a la gallina y al granjero. ¿Ahora quien y como se resucita este muerto?.

Fernando Martínez Castellano 12 Septiembre 2007
Publicado en Las Provincias 14 Septiembre 2007

07 septiembre 2007

sesenta y pocos días

Tengo un amigo, que a la vuelta de sus vacaciones ha caído en la cuenta, con mucho pesar, de que tan solo han transcurrido sesenta y pocos días, desde que miles de papelillos rojos, miles de manos al aire, entusiasmadas, saludaban la victoria del Alinghi. Dos hojas del calendario que nos han volado, pero para la Nueva Dársena, para las Bases, para los alrededores de Veles y Vents, ha sido como si les hubieran arrasado un par de otoños, en un ver y no ver. Lo de la 32 lo recordamos como algo muy, muy de atrás, lejos allá en los tiempos de Maricastaña. Menos mal, que mi amigo, parece que fue directo desde la escalerilla del avión, al reencuentro, transido de emoción, con la mesa de su despacho. Menos mal, por la autoestima de mi amigo, que aun no ha tenido tiempo para acercarse a aquellos terrenos ganados al mar. Aquello rebosante de actividades a toda hora, ha quedado como enormes decorados abandonados por las prisas, a la espera de que suceda algo, algo que les quite la, aun, sensación de provisionalidad, de falta de mantenimiento, algo que les sustituya el aire de reserva de feria por el de pertenencia a la ciudad, como un espacio más para ser disfrutado.

Sesenta y pocos días, desde que el Alinghi volvía a ganar la Copa del América, desde las fotografías alrededor de la Jarra, pese a que se adivinaba algún que otro codazo para entrar en el plano, se mantenían las sonrisas. Sesenta y pocos días que “las tres Administraciones” nos han concedido una tregua a los ciudadanos. Sesenta y pocos días en los que nos han permitido no tener que escuchar como se tiraban los trastos a la cabeza usándonos a nosotros, a los votantes de a píe, a los que a la postre pagamos eventos y ocurrencias, como frontón.

Modérense, por favor. Tengan presente el diluvio que nos viene, en este próximo otoño, a los que estamos en esta parte de la línea, a los que no queremos ser noticia, ni foto, ni disputamos un escaño. Cálmense que ya tenemos bastante con las subidas de precios que se anuncian, con esos atascos de los que no se entera el Concejal de Tráfico, con los ruidos de una ciudad que deja atrás a Nápoles y El Cairo. Tranquilícense. Sosiéguense, que la vida son cuatro días y ya han quemado sesenta y pocos.

Fernando Martinez Castellano 5 Septiembre 2007

Publicado en Las Provincias 7 Septiembre 2007

31 agosto 2007

ya estamos en fallas

Las subidas y bajadas bruscas, de los termómetros, dicen que no traen nada bueno. Esto de que en Agosto, los martes jueves y sábado toque canícula y ventilador y el resto de la semana se tengan que sacar las bufandas, altera al más sereno.

Si este Verano, no acabamos todos cariocos, tranquilos que el Otoño está a la vuelta de la esquina, y estos meses que nos vienen, tal como se presentan los indicios, acabarán rematando la faena.

Ya estamos en las puertas del nuevo curso, lo dice El Corte Inglés, los anuncios que invitan a construir el Escorial en fascículos, los atascos y ¡Valencia con estos pelos!, con estrangulamientos en el Norte, Oeste, Sur y en el Centro, sobre todo en el Centro.

Habrá que tomar las primeras semanas de Septiembre como días de ensayo porque en “res i no res” se van a poner a prueba la templanza y la paciencia de muchos valencianos. A no ser que, se produzca el milagro, mucho milagro, de que en menos de nada, se asuman nuevos usos y costumbres, por parte de todos, a la hora de plantearse desplazamientos en la ciudad. A no ser que, por colapso, los bloqueos que se anuncian y esperan en el tráfico, hagan mudar a algunos conductores hacia el transporte público. No se conoce todavía ninguna persona a la que le hayan salido escamas o se le haya caído la piel a tiras por subir a los buses de la EMT, se verá cuantos ciudadanos son capaces de ahorrar gasolina y nervios.

Valencia va a estar, en algunos casos ¡al fin!, cercada por obras, por obras de esas que provocan retenciones, atascos y malas leches. Por el momento solo estamos oyendo a los taxistas repitiendo, a quien les quiera escuchar, ¡Nos vamos a ahogar!. Por el momento las informaciones, las sugerencias de alternativas de transporte, que deberían de ser constantes desde el Ayuntamiento, están brillando por su ausencia, y en esto no cabe la excusa de “estamos en Agosto”. Los ciudadanos quieren mejoras, pero no soportan así como así, las molestias que provocan las obras. Y lo suelen reflejar en las urnas.

Así, entre atascadas, desvíos, alcances, bocinazos, impaciencias, campañas electorales generales, no dimisiones de Pla, nos plantaremos en las puertas de las Fallas 2008, entonces ya será el desideratum. Esperancémonos.

Fernando Martínez Castellano 29 Agosto 2007

Publicado en Las Provincias 31 Agosto 2007

24 agosto 2007

tocan infraestructuras

Mientras conducía entre Manises y Ribarroja, Emma León cayó en la cuenta del porque del poco tirón que tiene Terra Mítica entre los valencianos. “¿Cómo se va a hacer el personal, ciento y pico kilómetros para ir al despilfarro de Benidorm, si por esta insólita, estrecha y bacheada carretera, que transcurre entre polígonos industriales y urbanizaciones, primero pasas por un parque temático oriental(no sabes si estas en las inmediaciones de Manises o cerca de Hong Kong) y después el recorrido es lo más parecido a los tirabuzones de las montañas rusas más atrevidas del mundo?”.

La denominación oficial de la carretera en cuestión era CV-370, su titularidad correspondía a la Diputación Provincial, parece ser que recientemente ha pasado a ser responsabilidad de la Generalitat, la han rebautizado como CV-37 y la más ampulosa etiqueta de “Eje del Turia”. Le cambiaron el nombre, pero han quedado las rasantes, las curvas insólitas y los ángeles de la guarda que impiden que aun sucedan más accidentes de los que suceden.

Para los informativos de Canal 9, expertos en lo de la paja en ojo ajeno, este verano, ha tocado “Infraestructuras”, porque Barcelona tiene problemas de comunicación y ha sufrido un apagón de esos que se veían venir y de los que por aquí estamos tan próximos y algunas zonas tan acostumbradas. Pero tocan infraestructuras de los otros, de las nuestras ni palabra, ni imagen. Y eso tampoco debe de ser.

Tenemos carreteras escasas, densas, anegables y peligrosas. Ferrocarriles de Cercanías birriosos. La Red de Distribución Eléctrica, cogida con celo. Aeropuerto insuficiente. Lo mismo, los mismos titulares que se han aplicado para describir el caos catalán, pueden servir para explicar la situación valenciana. Está claro que debemos exigir al Ministerio de Fomento, al Gobierno de España, el mismo trato que reciben otras Comunidades u otras Capitales, pero también tiene que quedar claro que por nuestra parte, por la parte que corresponde a las Diputaciones Provinciales, no se ha hecho tampoco lo que se debería de haber hecho.

Emma, que se había acercado a Ribarroja para ver los Moros y Cristianos, regresó dando un rodeo casi llegó a Chiva, fue la mejor manera que encontró para evitar sustos y rasantes.

Fernando Martinez Castellano 21 Agosto 2007

Publicado en Las Provincias 24 Agosto 2007

17 agosto 2007

encargo a rtve

La semana pasada pudimos leer que el Gobierno de España, desea que RTVE, “Contribuya a la construcción de la identidad de España”. Ese mismo día se pudieron ver en la Primera anuncios de la retransmisión semanal, desde ya, de los partidos de fútbol de la Liga Inglesa. Parece un contrasentido, lo es y no es el único. Aunque bien pensado, alguna mente preclara debe de haber considerado que ya que ellos quieren llegar a ser la BBC, podrían iniciar pues, por televisar encuentros ingleses. Dicho y hecho, han comenzado a enriquecer, pagando derechos de imagen, a los Liverpool, Manchester, Arsenal, etc., etc….

Pero esto del fútbol solo es una anécdota, pero a veces fastidia más de lo que pueda parecer. Cuando le conté, esto de la identidad de España y los partidos ingleses, a Ángel Cañamel, rodeado de hijas por todas partes, lo primero que me soltó fue “pues que empiecen por suprimir “El Rondo” que solo sabe hablar de un equipo”.

Mucho va a tener que cambiar ese monstruo que es Radio Televisión Española, para que los españoles se sientan identificados por ella y mucho más para que desde ella, el Ente, la Empresa Pública, la televisión de todos, como quieran llamarle, se construya, o reconstruya, la identidad de España.

¿Hay vida más allá de la M40? Es lo primero que deberían preguntarse los directivos de la RTVE. Como la respuesta siempre es afirmativa ya saben por donde deben de hincar el diente.

Aunque esto no hay por donde cogerlo, como no hay por donde coger el Canal Internacional de RTVE, la imagen de España que se proyecta al exterior. De y pura vergüenza ajena y propia. El menú se compone de la España de pandereta, la de la copla, la de los Coros y Danzas, adobada con algún que otro truculento y sangriento suceso acaecido en el último rincón de Castilla, con la guarnición de las imágenes de los entrenes del único equipo de fútbol de la Península, de postre un culebrón pésimo, ínfimo o un concurso para analfabetos.

Lo de querer combinar una televisión pública, en la que se pierda poco dinero, con una gran aula, aprovechando la audiencia, desde la que se insufle a los ciudadanos algo que se ha ido perdiendo desde vete a saber cuando, es más que imposible. El ejemplo, lo tenemos cerca con Canal 9.

Fernando Martínez Castellano 14 Agosto 2007

Publicado en Las Provincias 17 Agosto 2007

10 agosto 2007

sirenitas

“El sonido de una lejana sirena, rompió el silencio de la noche”. Si alguna vez escuchan esta frase en una vieja película o la leen en una novela de buenos y malos, estén tranquilos la acción no transcurre en esta paciente ciudad. Aquí no es una, son cientos de sirenas al día galopando por las calles. Alguien debería de averiguar si de verdad son necesarias tantas sirenas, si su uso es el más correcto por parte de todos, del que le da al botón y de los que ante tanta inflación de sonido piensan que no va con ellos y son incapaces de hacerse a un lado o frenar en el cruce.

Sirenas de coches de policía nacional, local o autonómica, bomberos y ambulancias, sobre todo ambulancias que van más contra el reloj del destajo que contra el de la urgencia. Sobresaltos para todos, a la hora que sea, bramido francés, berrido inglés, ulular modelo Starsky y Hutch.

Sonar las sirenas suenan, sino que se lo pregunten a los vecinos que viven en las vías rápidas que acabarán siendo declaradas ZAS, pero mira por donde en el lugary el instante en el que deberían de haber sonado, y bastante, fue en una de las recientes alarmas en el Valle de Ayora, y va y enmudecieron. Casualmente una avería.

George Kalenger Jr., de Maryland, USA, uno de los miles de visitantes que tuvo Valencia en el pasado Junio, estaba intrigado por la salud de los valencianos. El hombre estaba asombrado por las decenas de ambulancias que escuchaba cada noche circulando a la vera de su hotel. El señor Kalenger Jr., con el corazón en un puño, asociaba ambulancias con urgencias y gravedades, y aquí no siempre, por fortuna, es así.

Luís Gil, aun más harto de los aullidos nocturnos y diurnos, que el tal Kalenger, decía antes de irse a Praga, que no sabía si comprarse un Rolls, por eso de la comodidad o adquirir una ambulancia, aunque fuera de segunda o tercera mano, para tenerla siempre a mano, abrirse paso a golpe de sirenas y parpadeos y evitarse atascos.

Ante todo el guirigay que hay en esta ribera ruidosa del Mediterráneo, da risa el que alguien esté discutiendo, a estas alturas de la película, de si en la nueva Ordenanza del Ruido debe de haber un apartado para las campanas. ¡Con el bendito sosiego que debe de producir el poder escuchar las campanas!.

Fernando Martinez Castellano 8 Agosto 2007
Publicado Las Provincias 10 Agosto 2007

03 agosto 2007

aceras con granitos

A pesar de los optimismos acumulados, al haberse confirmado que en aguas de Valencia se disputará la 33 edición de la Copa del América, más que lo de la Formula 1 está ya pasando, sin más contratiempos, del papel a las obras, más que el Tío Vivo de Terra Mítica de vez en cuando tiene gente, más que por la Ciudad de la Luz aparece un directivo de la Disney, con ánimo de hacer algo más que degustar los arroces alicantinos, todo esto no debe de impedir que se encienda alguna lucecita de precaución al comprobar que en los últimos meses, la nuestra es una de las pocas Comunidades Autónomas de España en las que ha crecido el paro.

Que los futuros no nos impidan amarrar los presentes.

Sin olvidar las incognitas de FIBes y Campus Parties como aderezos del verano.

Pero en el mes de Julio, en un plan mucho más humilde que todos los acontecimientos que figuran más arriba, se ha celebrado en Valencia el COMOFU (Primer Congreso Mundial en Occidente de Fakires Urbanos), organizado por la ACIPIDE(Asociación de Ciudadanos con Pies Delicados de España), según me hizo llegar por escrito su Presidenta Dª Dolores Losantos.

Me contaba Dª Lola que el Congreso ha resultado de lo más baratito. Como es sabido los fakires comen muy poco, son medio ascetas, apenas han ocupado plazas hoteleras porque también es conocido que los fakires son capaces de dormir hasta ocho en el asta de una bandera. Las demostraciones, de cómo llegar a soportar y controlar el dolor, las enseñanzas, las han dado en las mismas calles. Para los experimentos, no se han necesitado ni camas de clavos, ni tablas con cristales, ni fotografías de Bisbal, han bastado algunos enlosados de ese multivariado muestrario de pavimentos que son las aceras de Valencia, sobre todo del último modelo, uno lleno de bultitos, “el destrozapies”, que mira por donde parece ser que es el único que ahora se coloca.

Lo que más lamentaron, fakires y los organizadores, según Dª Lola, fue que en el acto de clausura, al que asistieron numerosos callistas y podólogos, no se contase con un representante municipal al que hacerle entrega de la “Losa Doliente” símbolo de este Primer Congreso. El año que viene, los fakires harán la prueba de comer en un “restaurante” de la playa.

Fernando Martínez Castellano 1 Agosto 2007

Publicado Las Provincias 3 Agosto 2007

29 julio 2007

el viaje de clara

¡Venga, vamos, que este verano no pienso pasar el calorazo que sufrí el año pasado! Lo venía diciendo, Clara Reinosa, desde los primeros días de Mayo. Cogió a Juan, su marido, y allá que se fueron a una Agencia de Viajes, que están para lo que están. Ella, hechizada por el colorín de los catálogos, el mar azul, las arenas blancas, los cocoteros tocando el suelo, las habitaciones de los hoteles con gasas por todas partes, de ensueño. Quisieron comprar y los vendedores querían vender. Quince días, trece noches, les aseguraban. Tiró de Visa y le correspondieron con una fotocopia de los seis dígitos del localizador de vuelos, hoteles y extras, ni más letra grande, ni más letra pequeña.

Creyó que en aquel momento comenzaba la cuenta atrás hacia la magia del destino y vaya si se equivocó. Desde que salió de la agencia de viajes, inició el calvario de las colas, colas para todo, en el origen, en el camino y en la llegada.

Los primeros litros de paciencia, los consumió tramitando los pasaportes. A Clara se le había olvidado que la relación Verano, Pasaporte y Valencia, siempre da como resultado, colas, tumultos y más colas.

Le habían dicho a Clara que estuviera en el aeropuerto dos horas antes de la salida. Y estuvo. Le cambiaron los códigos por documentos de verdad. Tampoco apareció la letra pequeña, pero si un repentino retraso de ocho horas. ¡Cosas de los vuelos charter, señora! le dijeron. Clara sintió que le habían cambiado ocho horas en playas paradisíacas por ocho horas en incomodas sillas en Manises. Ocho calurosas horas en las que Clara, en el recinto de “Salidas”, comprobó los abusivos precios allí galopantes, botellitas de agua, bocadillos de tortilla sosa, cafés de calcetín a precios de horchata en la Plaza de la Virgen. Ocho horas que tras reclamar los porqués de los retrasos y de la falta de explicaciones, solo le sirvieron para que le dijesen que tenía que haber leído la letra pequeña. ¿Por qué tienen que llevar los paquetes de vacaciones incluidos los retrasos en los vuelos? Clara y su marido se fueron, volvieron y han continuado buscando sus ocho horas y la letra pequeña. Ayer mismo, les dijeron que las condiciones estaban en el folleto de colorines, que vete a saber donde está.

Fernando Martínez Castellano 25 Julio 2007

Publicado en Las Provincias 27 Julio 2007

20 julio 2007

las fotos hablan

Eso de estar alejado del infernal ruido y al regreso leerte de golpe los periódicos de ocho días, es un ejercicio recomendable. Denota que has podido hacer una escapada y que has regresado, pues lo de regresar en estos tiempos de overbooking ya tiene mérito.

Digamos, que en el sobrevuelo sobre las LP de los días pasados me he quedado con varias fotografías, incluso alguna la he recortado. ¡Qué pena que con esto de las fotos no haya bises ni moviola!. Algunas habrá que esperar al resumen del 2007 para volver a verlas. Las imágenes de los encuentros-desencuentros entre Plá-Sevilla y Zaplana-Camps son para enmarcarlas. Como dice el anuncio “no tiene precio” el haber captado las miradas de reojo, de desconfianza, de “¿qué dice el tío este?”, que se lanzan entre si los minilideres del PSPV, merece un “honoris causa” para el artista que manejaba la máquina.

La fotografía publicada en la primera página el domingo 15, es mucho más que mil palabras y que mil columnas. El instante, debió de durar milisegundos, en el que Camps mira desde arriba a un Zaplana que inicia una genuflexión o un crujir de bisagras, es el resumen y la factura de unos cuantos años de la vida del PP valenciano. No era la rendición de Breda porque por allí no asomaban las lanzas, aunque se adivinaban facas albaceteñas y algún ¡al fin!. Tampoco parecía la rendición de Granada pues por allí no había caballos ni maceros vestidos como sota de espadas.

Pero todo esto de Zaplana, Camps, Plá y Sevilla solo son anécdotas que se llevarán por delante los calendarios.

Lo más duro, de ese mi repaso al pasado reciente, la imagen más dura, porque en ella habían tragedias personales, fue la de los ahogados en las costas valencianas. La irresponsabilidad de unos y de otros. Ese palitroque enano, no debe de haber dinero para más, en la playa de Orihuela, aguantando un trapo rojo y a sus píes el cuerpo cubierto por una sábana de uno de los héroes que perdieron su vida por salvar la de una niña, la miseria de ese palo que debería de ser un poste de cinco metros de alto con una bandera roja del tamaño de un campo de fútbol, contrasta con la alegría con la que se han subido los sueldos alcaldes y concejales, incluidos, seguro, los de Orihuela.

Fernando Martínez Castellano 17 Julio 2007

Publicado en Las Provincias 20 Julio 2007

07 julio 2007

trapani

Cuesta mucho creer que los organizadores de la 33 edición de la Americas’s Cup, la ACM, lleguen a anteponer Trapani sobre Valencia. Solo el regateo, la salsa de toda negociación, hace comprensible que se ponga, ahora, otro nombre sobre la mesa. La comparación no es justa, ganamos por goleada. A no ser que muy poderosas razones económicas, a largo plazo, bastante más allá de la distancia en el tiempo que existe entre hoy y el 2009 o 2010, puedan hacer decantar la designación hacia el lado de la ciudad de Trapani(70.000 habitantes, algo así como Torrent).

Sin duda, que en cuanto a belleza natural, a transparencia de las aguas del Mediterráneo, su cocina, la inmediatez a lugares tan maravillosos como San Vito lo Capo, Erice, la isla de Favignana, las ruinas romanas de Segesta, la proximidad de Palermo, los restaurantes de Sferracavallo, los encantos de Cefalu, los templos de Agrigento, toda la isla de Sicilia, los helados, la seducción hacia la decadencia y lo oculto, son sumandos que hacen atractiva la candidatura de Trapani. Y punto, no hay más. No hay más a la vista. Aquello está muy verde, falto de infraestructuras. No tienen tiempo. Salvo que…..

Sicilia tiene una superficie algo mayor que la Comunidad Valenciana, está dividida en nueve provincias, nueve espesas administraciones que lastran el desarrollo de la isla. La más occidental de las provincias es la de Trapani, nombre de la provincia y de su capital. La provincia de Trapani padece gravísimos, y no exagero, problemas de suministro de agua, pese a que se asegura que en su subsuelo existen grandes reservas, eso sí, en manos privadas.

Resulta chocante que por parte de los señores de la ACM se pongan, a pesar del gran éxito que ha supuesto en todos los sentidos la 32 edición, objeciones con respecto al crecimiento o no del Puerto Comercial de Valencia. En Trapani, si fuese la elegida como sede de la 33, no se van a encontrar con ese problema, allí de puro conformismo, no se mueve nada. Salvo que…

Alguna vez se ha comentado que Sicilia aun tiene sus costas “vírgenes”, las zonas turísticas han crecido lentamente a lo largo y ancho nunca a lo alto, la densidad de construcción es muy baja, se han decantado más por los “villaggios” hoteles de cuatro y cinco estrellas compuestos por bungalows, que por bloques pantallas a la orilla del mar. La provincia de Trapani dispone de grandes bolsas de suelo para urbanizar y en los dos últimos años se están observando compras fuera de lo habitual.

Claro que tiene que aprender Valencia después de la 32 edición de la Copa del América, y mucho. De las lecciones, de los menosprecios, de los olvidos televisivos, ya hablaremos. El sentido crítico de los valencianos nos ha hecho crecer, digan lo que digan. Y ese espíritu crítico es el que no nos debe de faltar para superarnos, para asombrar, para asombrarnos, de lo que se han sorprendido con nosotros que parecíamos dormidos.

Fernando Martínez Castellano 6 Julio 2007

06 julio 2007

sms, ebus, bluff

No sé si hará dos, tres, cuatro años, o es que a lo mejor lo repitieron hace dos, tres y cuatro años, que se anunció, con insistencia, la implantación de la información en las paradas, con marquesina, de los autobuses de la EMT de Valencia. Se dieron todo lujo de detalles sobre lo que ofrecerían los paneles a los pacientes, de paciencia, usuarios del transporte público en superficie, que si las pantallas serían así o asa, que si estarían dotadas de cristales anti-reflejos para que pudiesen ser leídas a pleno sol, que si se proporcionarían todas las indicaciones posibles y no posibles, casi un permanente dialogo, vía plasma, entre transportistas y transportados, tal retraso, tal adelanto, ya está el bus en la parada anterior, viene lleno o muy lleno, y muchas más cosas para tener al personal entretenido e informado. En aquellos anuncios-rueda de prensa-notas informativas, siempre se acababa diciendo que debido a lo ambicioso que era el proyecto, se iniciaría en dos o tres paradas a modo de trailer-ensayo y así se recogerían las inquietudes de los viajeros con lo que, si cabía, se iría mejorando el servicio.

¿En que quedó aquello? A la vista está. En res y no res. Basta darse una vuelta o muchas vueltas.

El Teniente Alcalde Novo, hábil cual prestidigitador con ribetes de hipnotizador del siglo pasado, sin explicar a donde fueron a parar aquellos proyectos de tablas informativas, acaba de sacar de la chistera, la permuta de la información gratuita que debe de dar la EMT a sus usuarios, por un servicio propaganda mediante el cual incluso va a recaudar unos cuantos euros. Y tiene narices, que además de soportar retrasos en las frecuencias de paso, en verano ya es el desideratum, se tenga que pagar, los SMS no son gratuitos, para confirmar que quien espera, desespera.

Lo que aun no ha dicho el Concejal Novo, es si el envío de SMS dará derecho a entrar en un sorteo para pasar quince días en Playa Varadero, la propiedad de un apartamento en Oropesa, o a un maletín lleno de billetes de 500 euros. Todo se andará con tal de seguir mareando la perdiz.

La cosa es que Alfonso Novo juega con la ventaja de saber que eso de viajar en bus, incluso con eBus, está considerado aquí como de tercera división.

Fernando Martínez Castellano 4 Julio 2007

Publicado en Las Provincias 6 Julio 2007

01 julio 2007

fin de trayecto

Está diciendo adiós la competición que a Valencia le cayó del cielo. Asistimos a un final excitante hasta para los que no distinguimos entre una vela y un cirio. Alinghi o New Zealand a cara o cruz. Nos la jugamos. Aun ganando los suizos, lo de repetir Valencia habrá que trabajarlo. El negocio es el negocio, otros vientos, otros euros, otras televisiones, otros compromisos, pueden llevar las regatas a otros puertos.

Llegan los tiempos de hacer repaso. De mirar atrás y reconocer lo que se ha hecho bien, que ha sido mucho. Con la misma voluntad, habrá que ver en qué no se estuvo tan acertado. Aunque solo pueda servir para evitar algunos tropiezos posibles en acontecimientos futuros, aunque no tengan nada que ver con velas y vientos.

Fue un gran acierto la apuesta de la remodelación del Puerto, la Bocana, la Nueva Dársena, la revitalización del Paseo Marítimo, la posibilidad de que Valencia cayese en la cuenta de que tenía el Mediterráneo a la vuelta de la esquina de su casa, la proyección de la imagen de una ciudad y su localización en el mapa en el que apenas constaba.

A estas alturas de la película, poco importa si la decisión se tomó desde el Gobierno Central, desde la Generalitat o desde el Ayuntamiento. La tomase quien la tomase, fuese por libre o pactando, la cosa salió, sale y saldrá del bolsillo de los contribuyentes. El dinero no se inventa.

Otra cuestión es quien ha sabido sacar rédito político a la competición y eso, en Valencia, las urnas en el pasado 27 de Mayo lo dejaron muy claro. La simpleza del mensaje del PP fue reforzada por la incapacidad manifiesta de comunicación del PSOE. La astucia de Rita Barberá se impuso, mientras Delegado y Comisionado del Gobierno se diluían como el agua de litines.

Aunque bien pensado, ¿Por qué asombrarse de que el PSOE esté “incomunicado en la figuereta”?. Si después de haberse atrincherado con el “no al transvase” durante cuatro años, va y ahora el señor Pla, ofrece pactos transvasistas. ¿Ahora sí? A J.I.Plá le han faltado encuestas, olfato y partido y le ha sobrado el haberse creído que, dejándose llevar, el efecto Zapatero le iba a arrastrar hacia arriba. Quizás estamos asistiendo a otro adiós, a otro fin menos incierto, más cantado.

Fernando Martínez Castellano 27 Junio 2007

Publicado en Las Provincias 29 Junio 2007

24 junio 2007

casi duelo nacional

Menuda semana que hemos pasado. Nosotros los valencianos, tan tranquilos, felices en la luna, meciéndonos entre Veles y Vents. Preocupados tan solo, por las desventuras del jabalí perdido en los alrededores del Cementerio Municipal.

Nosotros impasibles, mientras la malaventura flotaba sobre la Meseta castellana. A Jonás, jugador del Mallorca, no se le ocurrió otra cosa que metérle un gol al Royal Madriz. Nunca pudo imaginar Jonás lo que estuvo a punto de provocar, si lo llega a pensar, hubiera deseado ser tragado otra vez por la ballena.

A un tris se estuvo de que se reuniera el Gabinete de Crisis, a mucho menos de que se declarasen estos días por los que transitamos como la Semana de Luto Estatal, las banderas a punto de izarse a media asta, los comentaristas de “El Rondo”, programa de la televisión que pagamos todos los españoles aunque ellos, los charlistas, se empeñen cada domingo en hacer y decir lo contrario, desencajados, en la antesala de la UCI, las lágrimas desbordándose por la Castellana, las agencias de viaje recibiendo cancelaciones de vacaciones en las Baleares, las elecciones generales anticipadas, los pilotos de Iberia temiendo por sus puestos de trabajo, la Cibeles compuesta y sin novio, en fin un auténtico dramón sobrevolando el suelo patrio.

Menos mal que solo duró una hora. No se hubiera podido resistir tanta tensión, tanto sufrimiento. Uno de los trabajadores inmigrantes, no solo van a ser inmigrantes los que duermen debajo de los puentes del Turia, que tiene contratado el Madriz, devolvió la calma a medio País, mientras el otro medio apagaba la tele.

Después del enorme susto, las aguas volvieron a su cauce, los comentaristas forofos de El Rondo, repito, programa pagado con los impuestos de todos los españoles, salieron de la UCI vitaminados. Todo volvió a la normalidad, como siempre se despreció al resto de los equipos que participan en un Campeonato en el que parece que solo lo hicieran dos, el Madriz y el Barça, el ying y el yang.

Esto no tiene remedio. Las parrafadas que nos soltarán durante la Liga próxima aun serán mucho peores. Menos mal que siempre tendremos a mano el salvador mando a distancia.

Y la Copa del América aquí mismo, ignorada por los medios nacionales.

Fernando Martínez Castellano 19 Junio 2007

Publicado en Las Provincias 22 Junio 2007

nacional 340

Despertamos curiosidad. ¿Qué pasa por ahí? Se preguntan. De ser una ciudad discreta, ignorada, hemos pasado a ser una capital con vocación de representar a la España que dejó atrás peineta y pandereta. De creer aquello de que el buen paño en el arca se vende, a promocionarnos a los cuatro vientos, rompiendo tópicos y salvando la barrera de la incomunicación. Porque vamos a decirlo bien alto, hay que tener ganas, hay que confiar mucho en la meta, para emprender el camino para llegar a Valencia. Esto no va con el rollo del victimismo, ni historias semejantes. Los hechos son los hechos, y ahí están. Las malas carreteras, los lentos ferrocarriles, las caras autopistas, no son asuntos recurrentes para columnas o tertulias, son realidades que muchos tienen que padecer con frecuencia, con la frecuencia con que tengan que moverse partiendo o llegando a Valencia desde muchos puntos de España o de Europa.

Les cuento, la semana pasada, dos amigos míos, Santi Molina y Luís Gil, al que le pasa de todo o lo charra todo, tuvieron que ir a Barcelona, cosas de familia, en automóvil. Creían que disponían de todo el tiempo del mundo, tenían un margen de seis horas hasta la hora de la cita, tiempo más que suficiente para recorrer la distancia, en kilómetros, que separa a la segunda y tercera capitales de España. El día era agradable, no hay que correr, hay que ahorrar energía, y allá que Santi y Luís optaron por utilizar la Carretera Nacional que une y separa a Valencia de Barcelona, carretera dependiente del Ministerio de Fomento. Metida de pata total. Es una vergüenza que todavía a ese conjunto de calles mayores bacheadas, bosques de semáforos, paso de peatones hacia las playas, repito es una vergüenza que todavía siga manteniendo el nombre de Carretera Nacional. Es una indecencia que no quepa otra alternativa que pagar los peajes más caros de Europa. Es una afrenta que el recorrido entre Valencia y Barcelona, aun sea el permanente recuerdo de la España del Seiscientos. Santi y Luís llegaron justos a la cita.

Al regreso, tuvieron que escurrirse el bolsillo, como miles y miles de usuarios, para transitar por una vieja autopista, que deja bastante que desear en la relación de calidad, vigilancia y precios.

Fernando Martínez Castellano 12 Junio 2007

Publicado en Las Provincias 15 Junio 2007

08 junio 2007

los neotrileros

Algunos amigos hemos llegado a la conclusión de que Luís Gil, él dice que sin querer, se mete en todos los charcos habidos y por haber, como si le salieran al paso. Hace un par de meses le llegó, al buzón de toda la vida, ese que de cuando en cuando destripa un vecinito, un catálogo de relojes, todo apariencia con una colección, que recordaba a todas esas máquinas que nos tientan desde las páginas de los suplementos dominicales. La oferta, sin decirlo era de imitaciones, muy bien presentadas en la publicidad, pero imitaciones. Luís y su vanidad picaron, ni corto, ni perezoso, se pidió un reloj-plagio, igualito por fuera, que aquellos auténticos, de correa negra de caucho, que llevaba Zaplana en sus tiempos imperiales, en los tiempos en los que, los cargos públicos que ahora lo niegan, le ponían la alfombra roja hasta los lindes mismos de los secarrales recién recalificados.

Sigo, al cabo de unos días, un mensajero le entregó a Luís, previo pago, una caja soberbiamente envuelta, allí recogido entre algodones, estaba el peluco que había soñado, negro y acero.

Aquella misma tarde se lo plantó en la muñeca. Como quien no quiere, se arremangó las mangas. En la tertulia manoteó aun más de lo que en él era habitual. Tenía que lucirlo, dar el golpe. Todo bien hasta que Carlos levantó la ceja y le dijo “tu reloj retrasa”. No es que se atrasaba, es que estaba atrancado. Veinte minutos faltaban para las cinco. Ni seis horas le había durado “la maquinaria japonesa de extraordinaria precisión”. Escribió y reclamó. La respuesta que le dieron sencillamente para enmarcarla. “No nos haga perder más tiempo el reloj solo le ha costado cincuenta cochinos euros, ¿qué esperaba?”.

Luís se siente embaucado, engañado y timado por haber mordido el anzuelo de los colorines, pero él sigue con el reloj en su brazo izquierdo marcando las cuatro cuarenta. El reloj de Luís no es el único que por aquí, está fuera de horas. Ahora Luís, camina por la calle observando el amor de los valencianos por la fachada, los bolsos falsos, el botox, los implantes, los escotes imposibles, con razón dicen las estadísticas que somos campeones de Europa en eso de los retoques dermoestéticos. ¿Insatisfechos, coquetos, o tontos del haba?

Fernando Martínez Castellano 5 Junio 2007
Publicado en Las Provincias 8 Junio 2007

31 mayo 2007

gfrtsodw

El titular que usted acaba de leer no es un error de tipografía, ni es un palabro al que se le han caído unas cuantas vocales. Esto de Gfrtsodw pretende ser un mensaje, un mensaje primo hermano de esos que algunos partidos han enviado a los electores durante la pasada campaña electoral. No tiene usted la culpa de no entenderlo. La culpa es de quien lo ha lanzado así de complicado y sobre todo que ha pretendido, que usted tenga que hacer el esfuerzo de adivinar lo que quiere decir. Por muchas veces que repita Gfrtsodw, aunque utilice sonido estéreo, aunque lo imprima en colorines, aunque lo encuaderne, aunque lo acompañe con una lista de fieles adhesiones, aunque lo estampe en bolsos, camisetas o en peines para calvos, aunque acuda a pasear un escuadrón de gigantes y cabezudos, el mensaje continuará siendo ininteligible. El mensaje irá por un lado y el resto de los ciudadanos por otro. El culpable volverá a ser el mismo, el emisor. Y el emisor, aunque solo sea por elegancia, nunca deberá culpar al receptor de ir por otra onda. El emisor tendrá que reconocer que no ha sabido captar ni la sensibilidad ni la realidad de aquellos que deberían de ser los destinatarios de sus propuestas. Luego pasa lo que pasa y lo que les pasa.

Pero para no andar con más circunloquios. Estamos hablando, en Valencia, y de los inexistentes proyectos presentados desde los partidos de izquierda, de centro izquierda o como quieran decir situarse.

¿Ha sido cuestión de mensajes o de candidatos? ¿Acaso ha visto usted reflejada en la cara de los aspirantes, que tenían un mínimo de fe en lo que estaban proponiendo? ¿Llegaron a creer los candidatos sus propios mensajes? ¿Usted recuerda una, aunque sea solo una, propuesta socialista que pudiese interesar al electorado? ¿Han percibido los socialistas los cambios sociales que se han producido a su alrededor en muchos municipios, incluyendo los que ellos gobernaban? Pues, parece que no. ¿Han ido de “sobrados” en municipios que consideraban como “suyos”? Pues parece que si.

Culpables de la “desteta” ¿mensajes o candidatos? Ambos. Además del admirable acierto de los adversarios políticos, los populares, que si que han sabido llegar a lo que les pedían sus electores y sus neo electores.

Fernando Martinez Castellano 29 Mayo 2007

25 mayo 2007

kit de aseo

La Consellería de Sanidad, ha anunciado que hará entrega de un kit de aseo a todos los pacientes que ingresen en los hospitales públicos valencianos. Tal los tiempos que corren, los mal pensados, que mira que los hay, a veces hasta con razón, dirán que es un gesto electoral más. Otros, quizás los sanitarios, asegurarán que tampoco viene mal la cosa esa del gel, del champú y de la esponja, para agitar la piel, ya que de cuando en cuando se tropiezan con arsenales de camemnbert andantes.

Aunque bien pensado, sin más connotaciones electorales, lo del kit de aseo tampoco vendría mal, ahora que empiezan a aflorar los calores y los sudores, que la iniciativa de Sanidad fuese copiada por las Consellerías de Transporte y la del Medio Ambiente. No sería ningún desatino el proveer a los usuarios del transporte público, que por fortuna son muchos más que los que se hospitalizan, de un juego de mascarilla y un desodorante sobaquero, para no soportar y para que no te soporten. Seríamos pioneros en el mundo. Eso si que nos convertiría en únicos. Por delante de los protocolos de Kyoto y de todo lo que se presentase. Lo malo es que los políticos al no soler utilizar los buses y el metro, no caen en la cuenta. Y mira que la medida sería bien acogida.

Pero ¿que kit de civismo habría que darles a esa gente que no sabe donde meter los píes, zapatos, zapatillas y chancletas? Observen, y agradezcan a la madre naturaleza el que los humanos solo tengamos dos píes. Aparecen píes ocupando asientos en el metro, en el autobús, en las butacas de delante en el cine. Asoman píes junto a ti en un semáforo colgados en la ventanilla. Es una guarrada, que no exista el más mínimo respeto por quien venga después a ocupar el asiento del metro, del bus o la butaca del cine. Nadie tiene que llevarse pegada en la falda o en los pantalones, la mala educación de otros.

Y todavía hay quien se rasga las vestiduras, porque se quiere incorporar a los planes de estudios una asignatura que tenga algo que ver con la educación para la ciudadanía. ¡Pues no nos está haciendo poca falta! Pero esto parece que es política, y hoy a mi no me toca. Hoy tocan kits y añadir a la lista de los que tienen que repartirlos a la Consellería de Educación.

Fernando Martínez Castellano 22 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 25 Mayo 2007

23 mayo 2007

ricos de vértigo

Se están descubriendo numerosos casos de corrupción municipal y sigue sin pasar nada. Hay muchas "Marbellas", demasiadas y demasiadas muy próximas. Y no pasa nada. Aunque todo sea demasiado evidente. Incluyo con fecha de hoy una "en fila india" publicada en los finales del 2003 y que no ha perdido ni un ápice de actualidad. Bueno si que ha perdido, se queda corta.


Ya han conseguido el cofre de las dudas. En este empeño ha estado por acción o por omisión, la mayoría de los que llamamos clase política. De todos los partidos. No hay quien tire de la manta, en voz alta, no sea que también tiren de la suya.

Dentro de esa clase, con todo lo peligroso que es generalizar, el enriquecimiento rápido, no, rápido no, vertiginoso, suele ser tan veloz como sospechoso. Que si herencias propias, que si de la parienta o el pariente, que si tocadas de lotería, que si la suerte en inversiones que han convertido cuatro perras en cuatro millones, que si un tío de América….., todo son historias o historietas, con el ánimo de engañar a quien, a duras penas se va a creer el prólogo del cuento.

No son los partidos políticos, ni las instituciones locales, provinciales, autonómicas o nacionales, las que deben de pedir cuentas a tanto “mafioso” electo que anda pululando a la sombra de los presupuestos públicos, es el pueblo español el que debe de exigirles que expliquen cómo ganando cinco pueden llegar a tener un patrimonio de cincuenta. Se les debe de obligar a que nos den clases, a los ciudadanos que el día veinte vemos la transparencia de nuestros bolsillos, de sus maravillosos equilibrios financieros; que hagan públicas esas tesis magistrales que les ha llevado a una increíble capacidad de ahorro. Se les debe de requerir para que expongan a los millones de españoles a los que las hipotecas no dejan dormir, como son ellos capaces de obtener unas condiciones tan especiales en “taes” “mibors”, plazos y demás cascabeles y luego cómo pueden satisfacer unas cuotas mensuales muy superiores a sus ingresos oficiales.

Cuando lo hayan contado y recontado, que nos cuenten, cómo si son tan buenos gestores para lo propio, cómo es posible que dejen a su paso en lo público déficits tan impresentables.

Que se den cuenta de una vez, que el “y tu más”, ni es explicación, ni nos vale a los ciudadanos. Y si nosotros no despertamos, seremos cómplices de los políticos más corruptos, por consentir, que hagan lo que hacen bajo el paraguas de nuestro voto.

Fernando Martinez Castellano. 24 Diciembre 2003

Publicado en Las Provincias 27 Diciembre 2003


16 mayo 2007

mil pies de precinto

El comprador de un piso subastado se encontró, al entrar en él con la ayuda de un cerrajero, el cadáver momificado de la anterior propietaria. Llevaba más de seis años muerta. Nadie reparó con que la señora no diera señales de vida. Ni familia, ni vecinos, nadie. Ni el banco, ni el juzgado, ni el cartero de los requerimientos, ni los del agua o la luz. Nada. Nadie. Ha sucedido en unos apartamentos en Roses, como podía haber sido en un chamizo en el desierto de Atacama. La soledad de la persona multiplicada al infinito.

Aunque la sensación de soledad también se puede tener en compañía. En compañía la han sentido los vecinos de Patraix a lo largo de unos cuantos años, notando que no les hacían ni puñetero caso.

Claro que las subestaciones eléctricas para el suministro urbano, no pueden estar ni en los cerros de Úbeda ni en el desierto chileno que nombraba más arriba, pero tiene que existir un término medio entre instalarlas en las sierras de Enguera, tal como ironiza un muy hábil maestro, y replantificarla, con el pretexto de se trata de “una ligera reforma” en la calle Gaspar Aguilar, rodeada de viviendas por todas partes.

Decimos, son necesarias las subestaciones, o el nombre técnico que tengan, pero que queden lejos de mi casa. “Lejos de mi casa” puede ser cerca de la tuya. ¡Ay! que le vamos a hacer.

En Patraix y en muchos barrios de Valencia, como en otras ciudades de España, la red eléctrica parece como si estuviera cogida con celo. Con tanta OPA se ha descuidado lo esencial. Se puede preguntar a los comerciantes y vecinos de Colón y Gran Vía, cuantas veces se quedan a dos velas y tres linternas. Dentro de nada, vamos a tener encima las altas temperaturas y las puestas en marcha de los aires acondicionados. Los gabinetes de prensa de las electricas ya tienen a punto las excusas. La demanda punta.

Recuerdas otras Filas Indias dedicadas a los cableados de Patraix, recuerdas aquello que te preguntabas de que si todo estaba tan claro, si no afecta nada a nada, ¿a qué vino lo de pasarse la patata caliente de las autorizaciones de ampliación, de la dichosa sub-estación, del PP a PSPV y del PSOE a PP?. Otra vez tiene que pasar algo, solo ha sido aviso, para que se inicie la reacción.
Fernando Martínez Castellano 16 Mayo 2007

10 mayo 2007

el coleccionista de momentos

Me contaba Luís Gil, que hace unos días, se encontraba con un amigo común, con Lázaro, en una cafetería, dentro de uno de esos espacios acristalados, expositores en los que penan, mitad exhibidos, mitad avergonzados, los que aún no se han quitado del pecado del tabaco. Lázaro y Luís, fumadores, en realidad, quemadores ocasionales, un puro a la semana, pese a estar en el coto del humo suelen comunicar, quien advierte no es traidor, a sus vecinos de mesa que van a proceder a encender un habano. Siempre avisan, porque en algunas ocasiones, hasta los mismos fumadores salen despavoridos.

El caso es que, ese día, el martes de la semana pasada, al vecino de mesa no le molestaba, rara avis, el humo de los puros, es más entabló con ellos una corta conversación. Les contó que era coleccionista de vitolas de habanos.

“Ya no fumo, por prescripción médica, creo que es cierto que lo de fumar mata, pero entro en estas cárceles de cristal que son los rincones para los fumadores porque hay menos jaleo, pero miren, miren”, abrió y les enseñó la cartera.

Allí en la pieza transparente donde otros llevan el DNI, otros una estampita como mi amigo Gustavo, y los más viajados una foto al píe de la Torre Eiffel, el afable señor tenía un buen número de vitolas.

“Vean, no son solo bandas de papel, en la parte de atrás escribí porqué encendí el puro, o quien me lo regaló, donde estaba y con quien”. Lázaro, el amigo de Luís, confirmó “Perdone caballero, eso no es una colección de vitolas, usted es un coleccionista de momentos”.

Seguro que para los coleccionistas de verdad, los vitofílicos, ¿se dirá así?, lo que hace el señor de la cartera, debe de ser un delito de lesa majestad, pero ¿acaso no poseen más vida esas vitolas que las que permanecen guardadas en álbumes, lejos de la luz para que esta no les dañe?.

Hoy no he querido hablar ni de encuestas, ni de elecciones, ni del día de después, ni de los que ya están afilando las navajas cabriteras entre conjuros de venganza. Las pequeñas cosas, nos llenan mucho más. Hoy contándoles lo de las vitolas escritas, quiero agradecer a la familia Noguera, el que abra al público su millonaria y colorista colección de soldaditos de plomo, de los que no matan.

Fernando Martínez Castellano 9 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 11 Mayo 2007

02 mayo 2007

el perfume de París

A falta de pan, buenas son porras, como diría un madrileño. A falta de debates, entre los candidatos, buenas son las apuestas, con un café por en medio. Por cierto, ¿Por qué no aprendemos de nuestros vecinos próximos y los de un poco más allá?, ¿Quién tiene miedo a los debates públicos?, ¿Creen, los asesores, que los candidatos parecerán aun más cortitos?. Siempre nos quedará Paris, ahora más cerca con los vuelos de bajo costo, disfrutaremos de ella y de paso, veremos debates entre candidatos, eso si franceses.

Antes se jugaba a los “chinos”, habían auténticos profesionales del asunto, ahora bastante más aburridos, unas veces nos limitamos a anotar en un papel, que perdemos en el fondo de los bolsillos, los posibles resultados de futuros acontecimientos y otras veces a través de Internet, en blogs, en correos, igual se hacen porras, sobre cuestiones tan serias como quien le va a disputar la Copa del América al Alinghi, qué equipo se acabará llevando a Villa, quien caerá antes Quique o Carboni, u otros temas, de menor interés para el personal, como puede ser el resultado de las próximas elecciones autonómicas, o en que quedará esto de los escandalosos, por lo del agravio comparativo con otros trabajadores, finiquitos, por cierre de la legislatura, con que se han dotado los parlamentarios de las Cortes Valencianas(mira que cosas en estos asuntos los debates fueron más bien silenciosos).

Ante la plomiza, por larga y repetitiva, campaña electoral en la que estamos inmersos, desde vete a saber cuando, el personal que se tiene que mover entre presentaciones e inauguraciones, se relaja haciendo quinielas no publicables. 49, 42, 8. Más o menos como las encuestas, pero un poco más fiables, porque no son manipuladas, en el mejor sentido, en ninguna “cocina”. ¡Ay¡ ¡Ay¡ ¡Ay¡ que algún día nos tendrán que contar como sazonan las respuestas de los ciudadanos en cada “cocina”, para que las previsiones que se “cocinen” siempre sean a gusto del pagador. Si lo piensas bien, quizás ahí está la clave del porque a la noche del día de elecciones le llaman, con empalago, “la noche mágica”. Altea dice, que debería denominarse “la noche de la caída de las estrellas fugaces”. Unas con y otras sin finiquito.

Fernando Martínez Castellano 2 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 4 Mayo2007

26 abril 2007

nunca como en Florida

Altea, se acordaba de Urdaci y sus ce ce oo, cada vez que escuchaba los comentarios de Punt 2, durante las retransmisiones de las regatas de la Copa del América, que si el “sindicato Oracle” que si el “sindicato Luna Rossa”. Como no le acababa de cuadrar eso de los “sindicatos”, y le daba el tufillo que detrás podía haber una mala interpretación, cogió el Espasa Inglés-Español, buscó la palabra “syndicate” y encontró su traducción a la lengua castellana, “asociación de capitalistas para un negocio importante”. ¡Con lo fácil que sería decir “equipo”!.

Hay que reconocer lo que es, no solo se va a decir que la “realidad” de Canal 9 es distinta a la realidad, que si Camps sale en los telediarios más que los presentadores, que si…….No todo van a ser peros. Hasta hace unos días la inmensa mayoría creía que un tangón era un tango muy grande, una “Cumparsita” o una “Sola, fané y descangayada”, de tres horas. Gracias a lo que RTVV y a la Copa del América, nos han ilustrado, hemos llegado a conocer qué es y para que sirve el tangón, aunque no entendamos de vientos. Esperemos que desde la tele autonómica, nos sigan aclarando otros misterios que nos rodean.

Frente a Las Arenas, por lo de la Copa, se ha habilitado un gran aparcamiento. Una de sus salidas, muy mal resuelta, va a parar a una calle no muy ancha, un autentico cuello de botella con tapón y todo, la calle Nuestra Señora del Sufragio. El pasado fin de semana, ante el dilema transporte privado, transporte público, Altea eligió el primero y quedó, como era de prever, atrapada, casualmente justo a los píes del rótulo “Nuestra Señora del Sufragio”. Altea, no creyó que aquello fuera cosa del azar, y más después de haber leído sobre las sospechas de los impresos de los votos por correo, sobre los empadronamientos masivos y sobre alteraciones súbitas de los censos municipales y electorales. Llena de fe, en el Mas Allá, no en el más acá, invocó a Nuestra Señora del Sufragio. “Por favor, que nunca suceda como en Florida. Para pucheros los de la cocina. Sin manipulaciones. Que nadie se ría de mi voto. Quiero creer en la Democracia”. Continuó en el atasco, pero confiando con que al lo menos Nuestra Señora del Sufragio le hubiera escuchado.

Fernando Martínez Castellano 25 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 27 Abril 2007

20 abril 2007

trabucos y trabucaires

Menos mal que por aquí no hemos tenido, como los estadounidenses, da pena que no rectifiquen sus errores, una “Segunda Enmienda”, a nuestra Constitución, que nos permitiera tener un Colt en la mesilla de noche, un naranjero en el salón y un Kalshnikov en el maletero del coche. ¡Menos mal que los trabucos de hoy en día, no están a la venta ni en los kioscos, ahora que en ellos se vende de todo, ni en eBay! Alabadas sean Santa Bárbara y alguna Santa Patrona más, por no permitirlo. ¡Pues no tendrían trabajo en las puertas de urgencias y los tanatorios, en estos tiempos agitados de confección de listas electorales en los que unos caen y otros caerán dentro de nada!. ¡Más de uno se iba a enterar de lo que vale un cargador!. Menos mal que las cribas previas a las listas, son cosas, este sí, este no, que pasan cada cuatro años y menos mal que dicen que las venganzas se toman en platos fríos, pues si fuera en caliente, algunos tendrían la boca más congestionada que la de la Yola Berrocal, porque hay que ver que “hartá”(lease “jartá”) de venganza que se han pegado. Ante las licencias del señorito, unos cuantos, tienen que haber sufrido mucho en silencio, mucho más que unos con hemorroides a la hora de tener que deponer una comida mexicana.

Viniendo al hilo de carabinas, rifles y retacos, pero en un sentido muchísimo más sosegado, gracias a los Dvd’s y a esta climatología tan puñetera que hemos disfrutado en los remojados puentes pasados, se me ha ocurrido, gran decisión, volver a ver “La escopeta Nacional”. La película de Berlanga y Azcona tiene treinta años, uno arriba, uno abajo. Parece que hubiese sido escrita y filmada hace cuatro meses. Su puesta al día es muy sencilla, solo tenemos que remplazar cuando oigamos “porteros automáticos” por “hágame una recalificacioncita”. Más actual imposible. ¡Que guión, que actorazos!. Para “La escopeta Nacional” no han pasado los años, al contrario el tiempo solo ha servido para darle solera y convertir una irónica crónica de los años setenta en una historia española de siempre. A quien se deje aconsejar, se la recomiendo, casi tanto como las chapatas que hace el hornero de Riu Blanch, que mira por donde es de Casinos y además cazador.

Fernando Martínez Castellano 18 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 20 Abril 2007

17 abril 2007

como el agua

No recuerdo donde he oído o leído que el Consell ha destinado dos millones de euros, para que se estudie la viabilidad de celebrar una carrera de Fórmula 1 por las calles de Valencia.

Imagino que el Estudio ya hace tiempo que debió de ser encargado dadas las prisas que ahora parece requerir el asunto.

Sigo imaginando, que ese Estudio aunque urgente también proporcionará, a quien haya de decidir, si no está ya decidido, un calculo mínimo del impacto ambiental que supondrá, el evento, para los vecinos que no tengan más remedio, o igual es dicha, que tragarse, o disfrutar, los bramidos y vapores de las máquinas que galoparan por sus calles o las más próximas.

Rodríguez Zapatero acaba de manifestar su apoyo a lo del circuito urbano. No se si eso es bueno, o solo es la antesala a otro rifirrafe, de esos que se montan, entre el Gobierno Central y el Consell.

Esperemos, que el “gran bombazo que puede suponer un Gran Premio de Fórmula 1”, solo redunde en beneficios, aunque sean, una vez más, intangibles, para la ciudad, y que la cosa, nos cueste, que nos costará, lo menos posible, aunque nos hayan asegurado que saldrá por nada.

Las dudas se solucionan con transparencia.

Esperemos que el Estudio sea muy clarito y por supuesto sirva para más cosas que otros “estudios” que se encargaron con posterioridad y de los que nunca más se supo, ni de los estudios ni de los proyectos. Aunque sea dicho de paso, en algún caso, afortunadamente.

Dijeron, eran los tiempos de Zaplana, que a la Federación Española de Fútbol se le había pagado un riñón para que asesorase sobre un engendro llamado Museo de la FIFA. Quedó en nada, estudios, maquetas y videoclips, pero nadie dio explicaciones de cuanto costó el sueño, o el negocio.

Sin querer, me viene al teclado la trashumante Esfera Armilar, que unos días la plantaron por aquí y otros por allá. Igual decían que nos la querían comprar como que si iba a ser el remate de otro centro comercial.

¿Se hizo algún estudio de los tres, que luego fueron dos, rascacielos enroscados de Calatrava? ¿En qué quedó aquello? Visto lo visto, por el momento, solo fue una gota electoral.

La paciencia de los ciudadanos es tan grande como su desmemoria. Esa es la tremenda suerte que tienen los políticos.

Fernando Martínez Castellano 13 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 17 Abril 2007

13 abril 2007

como si no pasase nada

Superficial, amoldada, sorda, vacía. No se elegir la palabra para definir la escasa reacción de la sociedad española, ante las decenas de muertes que se producen todas las semanas en las carreteras. Al cabo del año estamos hablando de miles de personas que se dejan la vida por ganar unos minutos, ellos u otros.

Repasas los resultados de las encuestas del CIS y puedes comprobar que el asunto, los miles de muertos en el asfalto, no preocupa. O acaso se disimula la pregunta entre otras del cuestionario. O quizás ni se formula para que no alarmar al personal.

“Fracaso del Gobierno con el Carnet por Puntos”. Menuda estupidez es esta afirmación. El fracaso es de todos, incluidos los Gobiernos, actual y anteriores, aunque bien pensado quizás ya deberían de haber habilitado medidas para que a cada conductor le siguiese, al sentarse al volante, un guardia civil de tráfico blandiendo el bloc de multas. El fracaso, con o sin puntos, hay que atribuirlo, en gran parte, a la extrema simplicidad del “nunca he tenido un accidente”, “con un acelerón mi coche me saca del aprieto”, “esto no me puede pasar a mi”, “bebo pero controlo”, “cualquier golpe lo cubre el seguro”, y al cachondeo, con ribetes políticos, con los que se reciben las campañas de concienciación viaria.

“Es que las carreteras están en mal estado”. Si, es verdad, demasiadas carreteras secundarias están en muy mal estado, mal señalizadas, hay muchas curvas peligrosas con firme muy resbaladizo, y pedruscos donde no te los imaginas, llueve mucho, llueve poco. Todo esto es cierto, pero aun más cierto es que la presión sobre los aceleradores puede variar, las marchas se pueden regular, los frenos están ahí y la capacidad para adaptarse al camino siempre debería estar presente.

No hay excusas, no tienen que haber excusas, ante tanta negligencia, ante tanto despiste, ante tanta imprudencia, suma que lleva a España a los puestos de cabecera en la siniestralidad europea en carretera.

Ante miles de muertes estúpidas, continuamos tan tranquilos como si la cosa no fuese con nosotros. Comparemos con lo que más inquieta. Continuamos admitiendo, como la cosa más natural, que las vacaciones de Semana Santa supongan más de cien muertos. Increíble.

Fernando Martínez Castellano 10 Abril 2007
Publicado en Las Provincias 13 Abril 2007
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