31 mayo 2007

gfrtsodw

El titular que usted acaba de leer no es un error de tipografía, ni es un palabro al que se le han caído unas cuantas vocales. Esto de Gfrtsodw pretende ser un mensaje, un mensaje primo hermano de esos que algunos partidos han enviado a los electores durante la pasada campaña electoral. No tiene usted la culpa de no entenderlo. La culpa es de quien lo ha lanzado así de complicado y sobre todo que ha pretendido, que usted tenga que hacer el esfuerzo de adivinar lo que quiere decir. Por muchas veces que repita Gfrtsodw, aunque utilice sonido estéreo, aunque lo imprima en colorines, aunque lo encuaderne, aunque lo acompañe con una lista de fieles adhesiones, aunque lo estampe en bolsos, camisetas o en peines para calvos, aunque acuda a pasear un escuadrón de gigantes y cabezudos, el mensaje continuará siendo ininteligible. El mensaje irá por un lado y el resto de los ciudadanos por otro. El culpable volverá a ser el mismo, el emisor. Y el emisor, aunque solo sea por elegancia, nunca deberá culpar al receptor de ir por otra onda. El emisor tendrá que reconocer que no ha sabido captar ni la sensibilidad ni la realidad de aquellos que deberían de ser los destinatarios de sus propuestas. Luego pasa lo que pasa y lo que les pasa.

Pero para no andar con más circunloquios. Estamos hablando, en Valencia, y de los inexistentes proyectos presentados desde los partidos de izquierda, de centro izquierda o como quieran decir situarse.

¿Ha sido cuestión de mensajes o de candidatos? ¿Acaso ha visto usted reflejada en la cara de los aspirantes, que tenían un mínimo de fe en lo que estaban proponiendo? ¿Llegaron a creer los candidatos sus propios mensajes? ¿Usted recuerda una, aunque sea solo una, propuesta socialista que pudiese interesar al electorado? ¿Han percibido los socialistas los cambios sociales que se han producido a su alrededor en muchos municipios, incluyendo los que ellos gobernaban? Pues, parece que no. ¿Han ido de “sobrados” en municipios que consideraban como “suyos”? Pues parece que si.

Culpables de la “desteta” ¿mensajes o candidatos? Ambos. Además del admirable acierto de los adversarios políticos, los populares, que si que han sabido llegar a lo que les pedían sus electores y sus neo electores.

Fernando Martinez Castellano 29 Mayo 2007

25 mayo 2007

kit de aseo

La Consellería de Sanidad, ha anunciado que hará entrega de un kit de aseo a todos los pacientes que ingresen en los hospitales públicos valencianos. Tal los tiempos que corren, los mal pensados, que mira que los hay, a veces hasta con razón, dirán que es un gesto electoral más. Otros, quizás los sanitarios, asegurarán que tampoco viene mal la cosa esa del gel, del champú y de la esponja, para agitar la piel, ya que de cuando en cuando se tropiezan con arsenales de camemnbert andantes.

Aunque bien pensado, sin más connotaciones electorales, lo del kit de aseo tampoco vendría mal, ahora que empiezan a aflorar los calores y los sudores, que la iniciativa de Sanidad fuese copiada por las Consellerías de Transporte y la del Medio Ambiente. No sería ningún desatino el proveer a los usuarios del transporte público, que por fortuna son muchos más que los que se hospitalizan, de un juego de mascarilla y un desodorante sobaquero, para no soportar y para que no te soporten. Seríamos pioneros en el mundo. Eso si que nos convertiría en únicos. Por delante de los protocolos de Kyoto y de todo lo que se presentase. Lo malo es que los políticos al no soler utilizar los buses y el metro, no caen en la cuenta. Y mira que la medida sería bien acogida.

Pero ¿que kit de civismo habría que darles a esa gente que no sabe donde meter los píes, zapatos, zapatillas y chancletas? Observen, y agradezcan a la madre naturaleza el que los humanos solo tengamos dos píes. Aparecen píes ocupando asientos en el metro, en el autobús, en las butacas de delante en el cine. Asoman píes junto a ti en un semáforo colgados en la ventanilla. Es una guarrada, que no exista el más mínimo respeto por quien venga después a ocupar el asiento del metro, del bus o la butaca del cine. Nadie tiene que llevarse pegada en la falda o en los pantalones, la mala educación de otros.

Y todavía hay quien se rasga las vestiduras, porque se quiere incorporar a los planes de estudios una asignatura que tenga algo que ver con la educación para la ciudadanía. ¡Pues no nos está haciendo poca falta! Pero esto parece que es política, y hoy a mi no me toca. Hoy tocan kits y añadir a la lista de los que tienen que repartirlos a la Consellería de Educación.

Fernando Martínez Castellano 22 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 25 Mayo 2007

23 mayo 2007

ricos de vértigo

Se están descubriendo numerosos casos de corrupción municipal y sigue sin pasar nada. Hay muchas "Marbellas", demasiadas y demasiadas muy próximas. Y no pasa nada. Aunque todo sea demasiado evidente. Incluyo con fecha de hoy una "en fila india" publicada en los finales del 2003 y que no ha perdido ni un ápice de actualidad. Bueno si que ha perdido, se queda corta.


Ya han conseguido el cofre de las dudas. En este empeño ha estado por acción o por omisión, la mayoría de los que llamamos clase política. De todos los partidos. No hay quien tire de la manta, en voz alta, no sea que también tiren de la suya.

Dentro de esa clase, con todo lo peligroso que es generalizar, el enriquecimiento rápido, no, rápido no, vertiginoso, suele ser tan veloz como sospechoso. Que si herencias propias, que si de la parienta o el pariente, que si tocadas de lotería, que si la suerte en inversiones que han convertido cuatro perras en cuatro millones, que si un tío de América….., todo son historias o historietas, con el ánimo de engañar a quien, a duras penas se va a creer el prólogo del cuento.

No son los partidos políticos, ni las instituciones locales, provinciales, autonómicas o nacionales, las que deben de pedir cuentas a tanto “mafioso” electo que anda pululando a la sombra de los presupuestos públicos, es el pueblo español el que debe de exigirles que expliquen cómo ganando cinco pueden llegar a tener un patrimonio de cincuenta. Se les debe de obligar a que nos den clases, a los ciudadanos que el día veinte vemos la transparencia de nuestros bolsillos, de sus maravillosos equilibrios financieros; que hagan públicas esas tesis magistrales que les ha llevado a una increíble capacidad de ahorro. Se les debe de requerir para que expongan a los millones de españoles a los que las hipotecas no dejan dormir, como son ellos capaces de obtener unas condiciones tan especiales en “taes” “mibors”, plazos y demás cascabeles y luego cómo pueden satisfacer unas cuotas mensuales muy superiores a sus ingresos oficiales.

Cuando lo hayan contado y recontado, que nos cuenten, cómo si son tan buenos gestores para lo propio, cómo es posible que dejen a su paso en lo público déficits tan impresentables.

Que se den cuenta de una vez, que el “y tu más”, ni es explicación, ni nos vale a los ciudadanos. Y si nosotros no despertamos, seremos cómplices de los políticos más corruptos, por consentir, que hagan lo que hacen bajo el paraguas de nuestro voto.

Fernando Martinez Castellano. 24 Diciembre 2003

Publicado en Las Provincias 27 Diciembre 2003


16 mayo 2007

mil pies de precinto

El comprador de un piso subastado se encontró, al entrar en él con la ayuda de un cerrajero, el cadáver momificado de la anterior propietaria. Llevaba más de seis años muerta. Nadie reparó con que la señora no diera señales de vida. Ni familia, ni vecinos, nadie. Ni el banco, ni el juzgado, ni el cartero de los requerimientos, ni los del agua o la luz. Nada. Nadie. Ha sucedido en unos apartamentos en Roses, como podía haber sido en un chamizo en el desierto de Atacama. La soledad de la persona multiplicada al infinito.

Aunque la sensación de soledad también se puede tener en compañía. En compañía la han sentido los vecinos de Patraix a lo largo de unos cuantos años, notando que no les hacían ni puñetero caso.

Claro que las subestaciones eléctricas para el suministro urbano, no pueden estar ni en los cerros de Úbeda ni en el desierto chileno que nombraba más arriba, pero tiene que existir un término medio entre instalarlas en las sierras de Enguera, tal como ironiza un muy hábil maestro, y replantificarla, con el pretexto de se trata de “una ligera reforma” en la calle Gaspar Aguilar, rodeada de viviendas por todas partes.

Decimos, son necesarias las subestaciones, o el nombre técnico que tengan, pero que queden lejos de mi casa. “Lejos de mi casa” puede ser cerca de la tuya. ¡Ay! que le vamos a hacer.

En Patraix y en muchos barrios de Valencia, como en otras ciudades de España, la red eléctrica parece como si estuviera cogida con celo. Con tanta OPA se ha descuidado lo esencial. Se puede preguntar a los comerciantes y vecinos de Colón y Gran Vía, cuantas veces se quedan a dos velas y tres linternas. Dentro de nada, vamos a tener encima las altas temperaturas y las puestas en marcha de los aires acondicionados. Los gabinetes de prensa de las electricas ya tienen a punto las excusas. La demanda punta.

Recuerdas otras Filas Indias dedicadas a los cableados de Patraix, recuerdas aquello que te preguntabas de que si todo estaba tan claro, si no afecta nada a nada, ¿a qué vino lo de pasarse la patata caliente de las autorizaciones de ampliación, de la dichosa sub-estación, del PP a PSPV y del PSOE a PP?. Otra vez tiene que pasar algo, solo ha sido aviso, para que se inicie la reacción.
Fernando Martínez Castellano 16 Mayo 2007

10 mayo 2007

el coleccionista de momentos

Me contaba Luís Gil, que hace unos días, se encontraba con un amigo común, con Lázaro, en una cafetería, dentro de uno de esos espacios acristalados, expositores en los que penan, mitad exhibidos, mitad avergonzados, los que aún no se han quitado del pecado del tabaco. Lázaro y Luís, fumadores, en realidad, quemadores ocasionales, un puro a la semana, pese a estar en el coto del humo suelen comunicar, quien advierte no es traidor, a sus vecinos de mesa que van a proceder a encender un habano. Siempre avisan, porque en algunas ocasiones, hasta los mismos fumadores salen despavoridos.

El caso es que, ese día, el martes de la semana pasada, al vecino de mesa no le molestaba, rara avis, el humo de los puros, es más entabló con ellos una corta conversación. Les contó que era coleccionista de vitolas de habanos.

“Ya no fumo, por prescripción médica, creo que es cierto que lo de fumar mata, pero entro en estas cárceles de cristal que son los rincones para los fumadores porque hay menos jaleo, pero miren, miren”, abrió y les enseñó la cartera.

Allí en la pieza transparente donde otros llevan el DNI, otros una estampita como mi amigo Gustavo, y los más viajados una foto al píe de la Torre Eiffel, el afable señor tenía un buen número de vitolas.

“Vean, no son solo bandas de papel, en la parte de atrás escribí porqué encendí el puro, o quien me lo regaló, donde estaba y con quien”. Lázaro, el amigo de Luís, confirmó “Perdone caballero, eso no es una colección de vitolas, usted es un coleccionista de momentos”.

Seguro que para los coleccionistas de verdad, los vitofílicos, ¿se dirá así?, lo que hace el señor de la cartera, debe de ser un delito de lesa majestad, pero ¿acaso no poseen más vida esas vitolas que las que permanecen guardadas en álbumes, lejos de la luz para que esta no les dañe?.

Hoy no he querido hablar ni de encuestas, ni de elecciones, ni del día de después, ni de los que ya están afilando las navajas cabriteras entre conjuros de venganza. Las pequeñas cosas, nos llenan mucho más. Hoy contándoles lo de las vitolas escritas, quiero agradecer a la familia Noguera, el que abra al público su millonaria y colorista colección de soldaditos de plomo, de los que no matan.

Fernando Martínez Castellano 9 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 11 Mayo 2007

02 mayo 2007

el perfume de París

A falta de pan, buenas son porras, como diría un madrileño. A falta de debates, entre los candidatos, buenas son las apuestas, con un café por en medio. Por cierto, ¿Por qué no aprendemos de nuestros vecinos próximos y los de un poco más allá?, ¿Quién tiene miedo a los debates públicos?, ¿Creen, los asesores, que los candidatos parecerán aun más cortitos?. Siempre nos quedará Paris, ahora más cerca con los vuelos de bajo costo, disfrutaremos de ella y de paso, veremos debates entre candidatos, eso si franceses.

Antes se jugaba a los “chinos”, habían auténticos profesionales del asunto, ahora bastante más aburridos, unas veces nos limitamos a anotar en un papel, que perdemos en el fondo de los bolsillos, los posibles resultados de futuros acontecimientos y otras veces a través de Internet, en blogs, en correos, igual se hacen porras, sobre cuestiones tan serias como quien le va a disputar la Copa del América al Alinghi, qué equipo se acabará llevando a Villa, quien caerá antes Quique o Carboni, u otros temas, de menor interés para el personal, como puede ser el resultado de las próximas elecciones autonómicas, o en que quedará esto de los escandalosos, por lo del agravio comparativo con otros trabajadores, finiquitos, por cierre de la legislatura, con que se han dotado los parlamentarios de las Cortes Valencianas(mira que cosas en estos asuntos los debates fueron más bien silenciosos).

Ante la plomiza, por larga y repetitiva, campaña electoral en la que estamos inmersos, desde vete a saber cuando, el personal que se tiene que mover entre presentaciones e inauguraciones, se relaja haciendo quinielas no publicables. 49, 42, 8. Más o menos como las encuestas, pero un poco más fiables, porque no son manipuladas, en el mejor sentido, en ninguna “cocina”. ¡Ay¡ ¡Ay¡ ¡Ay¡ que algún día nos tendrán que contar como sazonan las respuestas de los ciudadanos en cada “cocina”, para que las previsiones que se “cocinen” siempre sean a gusto del pagador. Si lo piensas bien, quizás ahí está la clave del porque a la noche del día de elecciones le llaman, con empalago, “la noche mágica”. Altea dice, que debería denominarse “la noche de la caída de las estrellas fugaces”. Unas con y otras sin finiquito.

Fernando Martínez Castellano 2 Mayo 2007

Publicado en Las Provincias 4 Mayo2007

26 abril 2007

nunca como en Florida

Altea, se acordaba de Urdaci y sus ce ce oo, cada vez que escuchaba los comentarios de Punt 2, durante las retransmisiones de las regatas de la Copa del América, que si el “sindicato Oracle” que si el “sindicato Luna Rossa”. Como no le acababa de cuadrar eso de los “sindicatos”, y le daba el tufillo que detrás podía haber una mala interpretación, cogió el Espasa Inglés-Español, buscó la palabra “syndicate” y encontró su traducción a la lengua castellana, “asociación de capitalistas para un negocio importante”. ¡Con lo fácil que sería decir “equipo”!.

Hay que reconocer lo que es, no solo se va a decir que la “realidad” de Canal 9 es distinta a la realidad, que si Camps sale en los telediarios más que los presentadores, que si…….No todo van a ser peros. Hasta hace unos días la inmensa mayoría creía que un tangón era un tango muy grande, una “Cumparsita” o una “Sola, fané y descangayada”, de tres horas. Gracias a lo que RTVV y a la Copa del América, nos han ilustrado, hemos llegado a conocer qué es y para que sirve el tangón, aunque no entendamos de vientos. Esperemos que desde la tele autonómica, nos sigan aclarando otros misterios que nos rodean.

Frente a Las Arenas, por lo de la Copa, se ha habilitado un gran aparcamiento. Una de sus salidas, muy mal resuelta, va a parar a una calle no muy ancha, un autentico cuello de botella con tapón y todo, la calle Nuestra Señora del Sufragio. El pasado fin de semana, ante el dilema transporte privado, transporte público, Altea eligió el primero y quedó, como era de prever, atrapada, casualmente justo a los píes del rótulo “Nuestra Señora del Sufragio”. Altea, no creyó que aquello fuera cosa del azar, y más después de haber leído sobre las sospechas de los impresos de los votos por correo, sobre los empadronamientos masivos y sobre alteraciones súbitas de los censos municipales y electorales. Llena de fe, en el Mas Allá, no en el más acá, invocó a Nuestra Señora del Sufragio. “Por favor, que nunca suceda como en Florida. Para pucheros los de la cocina. Sin manipulaciones. Que nadie se ría de mi voto. Quiero creer en la Democracia”. Continuó en el atasco, pero confiando con que al lo menos Nuestra Señora del Sufragio le hubiera escuchado.

Fernando Martínez Castellano 25 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 27 Abril 2007

20 abril 2007

trabucos y trabucaires

Menos mal que por aquí no hemos tenido, como los estadounidenses, da pena que no rectifiquen sus errores, una “Segunda Enmienda”, a nuestra Constitución, que nos permitiera tener un Colt en la mesilla de noche, un naranjero en el salón y un Kalshnikov en el maletero del coche. ¡Menos mal que los trabucos de hoy en día, no están a la venta ni en los kioscos, ahora que en ellos se vende de todo, ni en eBay! Alabadas sean Santa Bárbara y alguna Santa Patrona más, por no permitirlo. ¡Pues no tendrían trabajo en las puertas de urgencias y los tanatorios, en estos tiempos agitados de confección de listas electorales en los que unos caen y otros caerán dentro de nada!. ¡Más de uno se iba a enterar de lo que vale un cargador!. Menos mal que las cribas previas a las listas, son cosas, este sí, este no, que pasan cada cuatro años y menos mal que dicen que las venganzas se toman en platos fríos, pues si fuera en caliente, algunos tendrían la boca más congestionada que la de la Yola Berrocal, porque hay que ver que “hartá”(lease “jartá”) de venganza que se han pegado. Ante las licencias del señorito, unos cuantos, tienen que haber sufrido mucho en silencio, mucho más que unos con hemorroides a la hora de tener que deponer una comida mexicana.

Viniendo al hilo de carabinas, rifles y retacos, pero en un sentido muchísimo más sosegado, gracias a los Dvd’s y a esta climatología tan puñetera que hemos disfrutado en los remojados puentes pasados, se me ha ocurrido, gran decisión, volver a ver “La escopeta Nacional”. La película de Berlanga y Azcona tiene treinta años, uno arriba, uno abajo. Parece que hubiese sido escrita y filmada hace cuatro meses. Su puesta al día es muy sencilla, solo tenemos que remplazar cuando oigamos “porteros automáticos” por “hágame una recalificacioncita”. Más actual imposible. ¡Que guión, que actorazos!. Para “La escopeta Nacional” no han pasado los años, al contrario el tiempo solo ha servido para darle solera y convertir una irónica crónica de los años setenta en una historia española de siempre. A quien se deje aconsejar, se la recomiendo, casi tanto como las chapatas que hace el hornero de Riu Blanch, que mira por donde es de Casinos y además cazador.

Fernando Martínez Castellano 18 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 20 Abril 2007

17 abril 2007

como el agua

No recuerdo donde he oído o leído que el Consell ha destinado dos millones de euros, para que se estudie la viabilidad de celebrar una carrera de Fórmula 1 por las calles de Valencia.

Imagino que el Estudio ya hace tiempo que debió de ser encargado dadas las prisas que ahora parece requerir el asunto.

Sigo imaginando, que ese Estudio aunque urgente también proporcionará, a quien haya de decidir, si no está ya decidido, un calculo mínimo del impacto ambiental que supondrá, el evento, para los vecinos que no tengan más remedio, o igual es dicha, que tragarse, o disfrutar, los bramidos y vapores de las máquinas que galoparan por sus calles o las más próximas.

Rodríguez Zapatero acaba de manifestar su apoyo a lo del circuito urbano. No se si eso es bueno, o solo es la antesala a otro rifirrafe, de esos que se montan, entre el Gobierno Central y el Consell.

Esperemos, que el “gran bombazo que puede suponer un Gran Premio de Fórmula 1”, solo redunde en beneficios, aunque sean, una vez más, intangibles, para la ciudad, y que la cosa, nos cueste, que nos costará, lo menos posible, aunque nos hayan asegurado que saldrá por nada.

Las dudas se solucionan con transparencia.

Esperemos que el Estudio sea muy clarito y por supuesto sirva para más cosas que otros “estudios” que se encargaron con posterioridad y de los que nunca más se supo, ni de los estudios ni de los proyectos. Aunque sea dicho de paso, en algún caso, afortunadamente.

Dijeron, eran los tiempos de Zaplana, que a la Federación Española de Fútbol se le había pagado un riñón para que asesorase sobre un engendro llamado Museo de la FIFA. Quedó en nada, estudios, maquetas y videoclips, pero nadie dio explicaciones de cuanto costó el sueño, o el negocio.

Sin querer, me viene al teclado la trashumante Esfera Armilar, que unos días la plantaron por aquí y otros por allá. Igual decían que nos la querían comprar como que si iba a ser el remate de otro centro comercial.

¿Se hizo algún estudio de los tres, que luego fueron dos, rascacielos enroscados de Calatrava? ¿En qué quedó aquello? Visto lo visto, por el momento, solo fue una gota electoral.

La paciencia de los ciudadanos es tan grande como su desmemoria. Esa es la tremenda suerte que tienen los políticos.

Fernando Martínez Castellano 13 Abril 2007

Publicado en Las Provincias 17 Abril 2007

13 abril 2007

como si no pasase nada

Superficial, amoldada, sorda, vacía. No se elegir la palabra para definir la escasa reacción de la sociedad española, ante las decenas de muertes que se producen todas las semanas en las carreteras. Al cabo del año estamos hablando de miles de personas que se dejan la vida por ganar unos minutos, ellos u otros.

Repasas los resultados de las encuestas del CIS y puedes comprobar que el asunto, los miles de muertos en el asfalto, no preocupa. O acaso se disimula la pregunta entre otras del cuestionario. O quizás ni se formula para que no alarmar al personal.

“Fracaso del Gobierno con el Carnet por Puntos”. Menuda estupidez es esta afirmación. El fracaso es de todos, incluidos los Gobiernos, actual y anteriores, aunque bien pensado quizás ya deberían de haber habilitado medidas para que a cada conductor le siguiese, al sentarse al volante, un guardia civil de tráfico blandiendo el bloc de multas. El fracaso, con o sin puntos, hay que atribuirlo, en gran parte, a la extrema simplicidad del “nunca he tenido un accidente”, “con un acelerón mi coche me saca del aprieto”, “esto no me puede pasar a mi”, “bebo pero controlo”, “cualquier golpe lo cubre el seguro”, y al cachondeo, con ribetes políticos, con los que se reciben las campañas de concienciación viaria.

“Es que las carreteras están en mal estado”. Si, es verdad, demasiadas carreteras secundarias están en muy mal estado, mal señalizadas, hay muchas curvas peligrosas con firme muy resbaladizo, y pedruscos donde no te los imaginas, llueve mucho, llueve poco. Todo esto es cierto, pero aun más cierto es que la presión sobre los aceleradores puede variar, las marchas se pueden regular, los frenos están ahí y la capacidad para adaptarse al camino siempre debería estar presente.

No hay excusas, no tienen que haber excusas, ante tanta negligencia, ante tanto despiste, ante tanta imprudencia, suma que lleva a España a los puestos de cabecera en la siniestralidad europea en carretera.

Ante miles de muertes estúpidas, continuamos tan tranquilos como si la cosa no fuese con nosotros. Comparemos con lo que más inquieta. Continuamos admitiendo, como la cosa más natural, que las vacaciones de Semana Santa supongan más de cien muertos. Increíble.

Fernando Martínez Castellano 10 Abril 2007
Publicado en Las Provincias 13 Abril 2007

30 marzo 2007

las cosas que no te dije

Después de leer algo de lo que se ha escrito tras el fallecimiento de Antonio Palomares, de lo que se escribió después de haber muerto Juan Antonio Caparros, me preguntaba Altea, por que nos frena un extraño pudor a decirles a los amigos, mientras están vivos y bien vivos, lo que sentimos por ellos. Insistía Altea, en lo que nos corta manifestarles, a muchos de los amigos, la admiración que nos provocaron algunos o muchos de los pasajes que les toco vivir. Se lamentaba Altea de que con demasiada frecuencia tiene que irse uno, para que incluso echemos de menos lo que siempre creímos que aun no nos había contado. Se arrepentía Altea de que solemos decir “ya quedaremos” cuando se debería de concretar el lugar, el día y la hora para la cita. Muchas veces solo es por indolencia, luego, también muchas veces, lamentamos el haber pospuesto y pospuesto los encuentros.

Hay momentos en los que he llegado a creer que en el Más Allá, deben de tener un Super Internet para que los que se han ido puedan pegar un vistazo a todo lo que se escribe por aquí abajo, sobre ellos. Solo así se entiende que se llenen líneas y líneas en obituarios y necrologías, que evitan, por regla general, cualquier disonancia con la forma de ser, con la de pensar, con la de actuar del fallecido.

Pero por si acaso en el Más Allá, aun no tienen los adelantos que creemos disfrutar por estos andurriales, he llegado a la conclusión de que a los míos, a mis amigos, en vida, les voy a decir lo que los quiero, lo que les admiro. Voy a considerar cada una de nuestras tertulias, como si fuese la última, y preguntar y contar. No quiero, ni gritar entre los chopos reclamando sus espíritus, ni tener que regresar, si me lo permiten, hecho un ectoplasma errante para susurrarles, en mitad de sus sueños, cuanto les adoraba.

En fin voy a iniciar el recomendable ejercicio de contactar, así seguirán subiendo las acciones de telefonía, con mis amigos este fin de semana. Hoy voy a comer con unos cuantos de ellos. Después telefonearé a Ximo, a Carlos, a José Antonio, a mi primo Jaime, para pedirle a cada uno que se cuide, que continúe siendo como es, que ya nos tomamos un café, y que, por favor, sigan soportándome.

Fernando Martínez Castellano 28 Marzo 2007

Publicado en Las Provincias 30 Marzo 2007

21 marzo 2007

bunyols de carabassa

Acabamos de pasar unas Fallas que van a hacer historia. No va a ser este ejercicio pasado uno más en la cadena festera. Han quedado varios asuntos, algunos peliagudos, para reconsiderar. Para reflexionar todos y sobre todos Félix Crespo, Concejal de Fiestas. Nada bueno presagian los enfrentamientos habidos entre vecinos, pues vecinos son los falleros y los no falleros. Porque hay que corregir, regular, o como queramos llamar a lo que debe de cambiar, aunque sea de puntillas, sin hacer ruido. Tiene trabajo el señor Crespo, ¡Ay si al menos ya estuviese creado el Consejo Social de la Ciudad!.

Me han dicho que se están recogiendo firmas para hacer, creyentes y no creyentes, un homenaje al Ángel de la Guarda que se le encomendó que sobrevolase sobre la ciudad de Valencia. Los firmantes quieren solicitar al Ayuntamiento un homenaje público, encargando a Calatrava, a Foster o a Pedro Santaeulalia, un monumento, monolito, o columna trajana, en el que se reconozca el trabajo a destajo que realiza, el celestial protector, en los primeros veinte días de Marzo. La explosión de la furgoneta en la calle Azcárraga solo ha sido un enorme susto. Susto que tendrá que servir como el gran aviso para que las cosas no puedan pasar a más, para que la fiesta no mute a tragedia. Anda la pólvora muy suelta, como si no hubiera demasiado control sobre su almacenamiento y traslado. La pestuza de orines, que es mucha, se quita con barrederas y agua a presión, los efectos de la pólvora incontrolada ya son otra cosa.

Me ha llegado un correo electrónico en el que me anuncian, e invitan a adherirme, la puesta en marcha de la Asociación de Amigos de los Buñuelos, amigosdelosbunyuelos@gmail.com, abierta a todo el mundo, sin cuotas ni de alta ni de las otras. Declaran que solo pretenden, proteger esa especie próxima a la extinción que son los auténticos buñuelos de calabaza. Denuncian las tropelías que se están cometiendo bajo el nombre “buñuelos”, casi tantas como se cometen con el de “paella valenciana”. Aseguran que si el Concejal de Sanidad presume de haber retirado 80 kilos de “masas fritas”, el decomiso debería de haber sido de 8.000, no por malas condiciones sanitarias, sino por ofender al gusto y al olfato.

Fernando Martínez Castellano 21 Marzo 2007

20 marzo 2007

carpas y lucios

Valencia nunca se planteó el tener, como Sevilla, un gran espacio, en el que se concentrase toda la Fiesta, un “real de la feria”.

Las Fallas de Valencia, nacieron sencillas y desperdigadas, desde las entrañas de sus viejos Barrios, desde unos cuantos vecinos que vivían en la misma calle, animados a montar un monumento de más o menos calidad, crítico con quien ostentase el poder, con la sorna, que siempre caracterizó a los valencianos, por delante. En aquellas Fallas si que importaba la conexión con el vecindario, el cobrador de la falla, un vecino más, era uno de los personajes conocido por todos. La falta de dinero se suplía con la imaginación, con mucho “ingenio y gracia” y con el salvavidas final de los “falleros de honor”. Pocas tracas, alguna verbena. Las fallas con posibles, tablado y orquestina, las más ricas con “parador”. Fueron otros tiempos, llegó el gigantismo. ¿Hasta donde?

La ciudad creció, el número de comisiones se multiplicó, la exageración lo ocupó todo, el exceso llegó con las carpas, carpas para todos. Mientras las Fallas, las comisiones que se encerraron en si mismas, fueron perdiendo la acidez de la ironía y ganando puntos en una coba empalagosa de acatamiento al poder cercano.

La ciudad, casi un millón de vecinos, bloqueada, desbordada, desde primeros de Marzo, con cinco de cada seis habitantes jurando en arameo.

Cada año abundan más las pugnas entre vecinos y vecinos falleros. A estos últimos hay que darles las gracias por ser el motor de la fiesta, pero hay que recordarles que los otros vecinos también existen.

Las pequeñas empresas, las que tanto aportaron a las Fallas, denuncian que por el cierre de calles están perdiendo hasta el 20% de sus ventas. No hay más remedio que ir pensando en algo. Reflexionar, poner en marcha la imaginación, la que desapareció, tomar decisiones por arriesgadas que parezcan.

La fiesta que es de todos, de los que la hacen, de los que la disfrutan, de los que les toca trabajar en los días más incómodos y hasta de los que reniegan entre dientes, tiene que seguir siendo de todos. En esto, por lo menos, que no haya más enfrentamientos.

¡Mira que si tuviésemos que empezar a no desdeñar lo del “real de las carpas”!.

Fernando Martínez Castellano 13 Marzo 2007

Publicado en Las Provincias 16 Marzo 2007

07 marzo 2007

palomas y zorros

“Vendetta” no fue el slogan más oportuno para recibir ni al Inter, ni a nadie. Menos teas al fuego. El fútbol solo es un espectáculo, hasta un deporte, nunca debe de ser una guerra. No obstante, Atenas, en Mayo, espera al Valencia.

Al parecer, el Ayuntamiento de Valencia, desde la Concejalía de Sanidad, va a establecer las medidas necesarias para evitar que tengamos que ir por la calle provistos de paraguas, refugiándonos de las tremendas defecadas, cagadas para entendernos, que sueltan los miles y miles de palomas, tórtolas y demás parentelas que pululan, anidan y sobrevuelan en esta paciente ciudad. Por una parte se cazan y cazarán aves al vuelo, a golpe de redadas y por otra se quiere concienciar a los ciudadanos, bloc de multas en mano, para que dejen de alimentar y cebar a los okupas alados.

Detrás de la medida debe de estar el intento de reconducir la enorme población plumífera, a lugares digamos más tradicionales. Iba a decir, entre otros, Plaza de la Virgen, pero he recordado lo peligrosa que es la mezcla del pavimento de dicha plaza con las deposiciones palomiles.

La paloma, símbolo de Paz, ha pasado de ser un animal, que despertaba simpatías, a ser un bicho tiñoso que en el ámbito urbano provoca iras.

Tal como está el patio de la crispación nacional, por eso decía que sobraba lo de “vendetta”, igual le montan un pollo, a píe de despacho, al Concejal de Sanidad, por los intentos de eliminación de palomas y tórtolas, desde las asociaciones de lavaderos de coches y el gremio de tintorerías, ante la posibilidad de que aminore el trabajo.

Se habrá calculado todo, como también se habrá calculado por qué se van a colocar solo 200 urinarios en toda la ciudad durante las Fallas. Imagino que alguien habrá llegado a la conclusión de que se orina menos en Marzo que en Julio y de ahí la diferencia entre los 200 y los 7000 de la visita papal. Recordando las inundaciones de orines que se produjeron durante los días de Fallas del año pasado, tan escaso número de cabinas va a servir de excusa para que muchos incívicos sigan meando fuera del tiesto.

Acabo de escuchar una frase. “No olvidemos, el enemigo es ETA, los otros solo son adversarios políticos”.

Fernando Martínez Castellano 7 Marzo 2007

28 febrero 2007

caso perdido

Decía Clint Eastwood en El Semanal, “No tengo miedo. Soy demasiado viejo para eso”. Justo lo mismito que a veces dice mi amigo Carlos. El Eastwood no tendrá miedo, pero de sus tiempos de actor de spaghetti western, a veces, aun le queda una facha de mala leche que esa si que da susto, por mucho que en esa carita guarde las huellas de su etapa de alcalde de Carmel, su pueblo. Ahora que, si es cierto que con la edad vas perdiendo miedo, ¿por qué el voto de los mayores suele ser tan conservador?

Creo que no tuvo precisamente miedo, un hombre que cruzó la calle por el lugar por el que no debía y fue arrastrado por un loco detrás de un volante. Podía haber sido un muerto más, cosa de los tiempos que corren, pero resulta que al buen hombre, a su cuerpo sin vida, lo han tenido durante tres meses guardado en un frigorífico del Anatómico Forense, esperando que fuese identificado o reclamado. La familia debió de creer que se había ido “a por tabaco” y no denunció sus ausencias al no acudir ni a la cena, ni a la cama, ni al día siguiente, ni al otro, ni al otro. Igual estaban acostumbrados a sus vacíos.

Esta historia de soledades, sucedió en el Cantábrico como podía haber sido en el Mediterráneo.

Los CSIs hispanos inspeccionaron, es lo suyo, las ropas del muerto. Los zapatos estaban etiquetados como “made in Croazia”. Los pantalones eran “made in Romania”. La camisa y la corbata “made in Italy”. La ropa interior “made in China”. La marca del reloj suiza, aunque tenía toda la pinta de ser de Taiwán. ¡Eso no era lo que tocaba!, en la tele por la suela de los zapatos averiguaban que el muerto, el del telefilm, había estado en un pueblo de Arizona comiendo una hamburguesa y ellos, los forenses que tan de moda están, se encontraban ante un cadáver que era incapaz de decirles de donde venía. Le debieron de observar, se supone, de arriba abajo. Escarbaron, se supone, los fondos de las vísceras. Lo metieron y sacaron, se supone, unas cuantas veces de la nevera. Debieron hacer todo, todo, menos rebuscar en la chaqueta “made in Brazil” del muerto. Allí en uno de los bolsillos, llevo durante los tres meses, el DNI y una factura pagada de Zara. Ya lo han enterrado.

Fernando Martínez Castellano 28 Febrero 2007

Publicado en Las Provincias 2 Marzo 2007

miedo

"La Libertad es la ausencia de miedos" decía Epicuro

Además de existir las personas portadoras de “no miedo”, en este puñetero mundo viven demasiadas con el terror metido hasta la última célula de su cuerpo. Vivir en Irak tira por los suelos muchas teorías.

Allí los jinetes del Apocalipsis no deben de ser cuatro, deben de ser cuatro mil cabalgando cada cuatro minutos, machacando a niños, viejos, mujeres y hombres

¿Qué ha hecho, qué no ha hecho, el pueblo iraquí para pagar tan alta factura? ¿Quién parará tantas crueldades como las que se están cometiendo en Irak?.

Todo nos para lejos, somos poca cosa. ¡Ya tenemos excusa!

Fernando Martinez Castellano 28 Febrero 2007


26 febrero 2007

nada nuevo

Algún día, alguien se dará cuenta que el personal, la mayoría de la población, está hasta el moño de la bronca constante entre los dos grandes partidos. De lo improductiva que es tanta gresca. De las cada vez más eternas campañas electorales, y la incapacidad de gobierno y oposición, en un lugar unos y en otro otros, para intentar resolver algunos asuntos, no sea que se vaya a quebrar algo en la superficie del adormecido estanque ciudadano. La inmediatez de las elecciones, siempre parecen estar próximas, hace que los debates ante problemas, se aletarguen, se demoren y se dejen para más adelante.

Ahora mismo, tenemos dos ejemplos al alcance de la mano. Uno en Madrid, capital del Estado y otro en la Comunitat Valenciana.

La Ministra de Sanidad acaba de retirar su propuesta de Ley antialcohol por motivos electorales, ella misma lo ha dicho. No quiere que se monte una trifulca alrededor del vino. Atrás quedaron los argumentos de si el alcohol era perjudicial, que si causaba estragos directos e indirectos, que si la mayor parte de los accidentes de carretera en fin de semana desprendían vapores etílicos por todas partes. Ha bastado, además del poco tacto de la Ministra con la industria vinícola, un sondeo y para que todo eso de la salud y los accidentes quede para más adelante.

Por aquí, son notorias y manifiestas las diferencias entre las Comisiones de Fiestas, llámense Fallas o Fogueres, y algunos, cada vez más, vecinos de sus demarcaciones. Relaciones en deterioro, entre las que deberían de tender puentes los Ayuntamientos. Dialogando, mediando, aplicando Ordenanzas y desdramatizando argumentos tales como “todo lo hacemos por nuestra Ciudad” y limitando espacios públicos y fachadas privadas. Buscando incluso, para la solución de algunos problemas, el ensayo de fiestas con fechas flotantes, para compatibilizar la ciudad que vive activa la fiesta y la que cree que sus derechos pueden ser atropellados.

Materia tabú y más en año electoral. Y el 2008 también año electoral, así que por lo menos hasta el 2009, en el que solo habrá “Europeas” no se va a poner sobre la mesa. Salvo que a alguien, que puede pasar, le de por jugar a lo del Carnaval de Tenerife.

Fernando Martinez Castellano 20 Febrero 2007

Publicado en Las Provincias 23 Febrero 2007

19 febrero 2007

vallas

Altea me dice, que un día de estos, en alguno de los telediarios, sea la cadena que sea, aparecerá el anuncio “enviar mensaje “sangre” al 77777 indicando si quieren que las noticias sean aún más truculentas; si envían la palabra “coba” será que quieren que demos aún más jabón, del que le damos, al poder que nos respalda”.

Lo de los envíos de SMS, debe de reportar, para las televisiones y las compañías de móviles, unos beneficios de vértigo. Y ganando lo que se presupone que ganan, con los del dedo fácil para los mensajes, lo menos que deberían de hacer, es establecer unos filtros mínimos ortográficos, para frenar tanta agresión al idioma español al que todos aseguran amar tanto.

Dice Altea, que no exagera y para comprobarlo solo basta leer, cualquier día, los mensajitos que aparecen al píe de pantalla, pero vayan con cuidado, cuanto más grande sea su tele, mayor será el atraganto.

Con tanto “Altea dice” me estoy yendo por los cerros de Úbeda. No quería hablar ni de bayas, ni de vayas, ni de las vallas electorales. Y eso que estas últimas, en este año de urnas, van a dar mucho de si. Se asegura en “confidenciales”, que se van a crear tres premios que se entregarán en Junio. Uno, será para la imagen del candidato/a sobre la que más haya intervenido el retocador. Otro para la fotografía del candidato/a que más años le hayan robado. Otro más, para el ciudadano asombrado. De momento, y aun faltando tres meses, hay dos candidatos que tienen asegurado los dos primeros premios. El del ciudadano pasmado, va a estar muy repartido.

La cosa es, como siempre la dejo para el final, que cada día hay mas vallas, de esas amarillas paticojas, dejadas por todos lados. Hay tantas que ni los cacharreros les hacen caso. En los alcorques en los que antes dormían los carritos de supermercado, ahora hay dos o tres vallas esperando a no se qué. Se tiene que ganar tanto, casi como con lo de los SMS, con eso de abrir y cerrar zanjas, y se hace con tanta repetición, que dejarse material por aquí y por allá les importa poco o quizás es porque así ya las tienen a mano para la próxima cata. Una valla abandonada no es sinónimo de que se está de obras constantemente, solo significa dejadez.

Fernando Martínez Castellano 13 Febrero 2007
Publicado en Las Provincias 16 Febrero 2007

10 febrero 2007

el yerno

“Es un asunto a tener en cuenta ese del yerno” diría un admirado amigo mío, arqueando la ceja derecha, proseguiría “y no perdamos de vista la figura del yernísimo”. A continuación, valiéndose solo de su memoria y las toneladas de información que en ella guarda, pondría sobre la mesa entre cafés, cortados y algún que otro Montecristo, unos cuantos ejemplos de los roles jugados por los “yernísimos” en la reciente historia española.

Uno se puede dedicar a lo que quiera o a lo que le dejen, si es dentro de los límites de la convivencia, ciudadana podríamos decir, nada de eso debe de ser criticable. Cada uno arriesga sus dineros, si los tiene, en lo que considere más rentable, para su conciencia o para su bolsillo, igual se puede convertir en el mecenas de todos cuantos se le cruzan en la calle, que hacerle una OPA al que hace las OPAS. Cuando interviene el dinero público, ahí si que se debe de tener claridad, las cosas claras y los beneficios a píe de tierra.

Me asombra que el President Camps y la Alcaldesa Barberá tengan tan claro lo de la celebración de una prueba de Formula 1 en las calles de Valencia. No admiten duda alguna, el que vacile es anatomizado acusado de ir contra los intereses de la Ciudad. Aun me maravillo de cómo, Camps y Barberá, cayeron encantados ante el muy espabilado Ecklestone, propietario de un negocio privado dedicado al tinglado de las carreras de automóviles, cuando ante el suculento posible negocio, bien informado debería de estar el promotor, soltó una hipnotizadora frase, muy tópica, que igual la ha repetido y subastado en medio mundo solo que cambiando el nombre de la ciudad. De secretos, habló Ecklestone, pero nunca secretos para los costos

No es que todo se tenga que cuestionar, pero eso de que “es bueno porque promociona nuestra ciudad”, si que es analizable, si que debemos ver los pros y contras. Montecarlo es Montecarlo. En Cheste ya hay un Circuito. Si es mejorable, que se mejore

Al final no tienes más remedio, que acordarte de los beneficios que nos iba a proporcionar el construir el Museo de la FIFA, ya ni se nombra, como tampoco se nombran adonde fueron a parar los dineros, públicos, que se adelantaron para “informes”.

Fernando Martinez Castellano 7 Febrero 2007

Publicado en Las Provincias 9 Febrero 2007

9 de cada 10

“9 de cada 10 Estrellas de Hollywood usan jabón Lux”, así más o menos decía un slogan publicitario en la España de los Planes de Desarrollo. Nos lo creíamos, lo de los planes y lo del jabón. Esta misma semana nos acabamos de enterar, por los resultados de una encuesta, que 9 de cada 10 españoles, deben de ser los encuestados, odia la telebasura. Si las encuestas electorales que se están publicando, son tan fiables como esta de la telebasura, prepárense para un sorpreson en los resultados reales de las elecciones autonómicas y municipales que tenemos en puertas.

Mira que se miente en eso de las preferencias personales delante de los encuestadores, digo que se miente y no mentimos porque presumo de que a mi nunca nadie, ni tan siquiera telefónicamente me ha preguntado que color del Arco Iris prefiero o voy a votar. Aunque bien pensado, si me lo preguntasen, español que soy, también me iría por los Cerros de Úbeda hacia el despiste.

Volvamos a las dudosas respuestas a los odios a la telebasura. Lo primero que tendríamos que preguntarnos es que es lo que entendemos como telebasura, porque igual hay quien pone en el mismo saco todo lo que le molesta, los cotilleos del corazón sangrante, la repetición de los goles del domingo, tanto realmadriz, las telenovelas, o incluso los telediarios de Canal 9.

Parece ser que, también 9 de cada 10 españoles, dirían que son telebasura aquellos programas que se apoyan en el continuo refocilamiento en las miserias de los demás, bordeando siempre esa fina raya que separa lo público de lo que a nadie le importa.

Muy a pesar de lo que se responda a los encuestadores, los programas que meten las narices en las vidas de otros, cuentan con las mayores audiencias, ni las agencias de publicidad son tontas ni lo son los directores de los canales que se llevan la mayor parte del bocado publicitario. Y ahora dicen que dicen, que son los espacios más odiados por los españoles, y después de esto ¿alguien querrá que confiemos en los sondeos electorales? Porque no vamos a ser tan mal pensados creyendo que esta encuesta, como otras, no se haya realizado y solo sea un producto de un gabinete de prensa, o del director de una campaña comercial o política

Fernando Martinez Castellano 3o Enero 2007
Publicado en Las Provincias 2 Febrero 2007

31 enero 2007

2006 sobraron algunos días

La Naturaleza continuó, a lo largo del 2006, enviándonos avisos de que algo no acaba de funcionar en las relaciones entre ella y lo que hemos dado en llamar “progreso”. Largas sequías, lluvias torrenciales, temperaturas extremas, deshielos, ciclones en lugares sorpresivos, desplazamiento de las Estaciones. No encajan muchas cosas. Como queriendo ponernos la venda, antes que curar la herida, a la respuesta que estamos obteniendo a ese reiterado maltrato que infligimos al equilibrio ambiental, le hemos llamado “Cambio Climático” y ya está. Lo consideramos como una pieza más del Destino, y no tomamos en serio actuaciones, personales y/o colectivas porque lo consideramos como algo inevitable superior a nuestras fuerzas. Hechos nos faltan, palabras nos sobran. En el espacio de tiempo que hemos rotulado como 2006, cada mes batió un record en el desconcierto climatológico y tiene toda la pinta de que la cosa continuará.

Si en el 2006, el mes de Diciembre hubiera tenido veintinueve días, le hubiéramos podido llamar el “Año en que se abrió la puerta de la Esperanza”. Pero a Diciembre, al aparcamiento de Barajas, a la sociedad española les sobró el día 30. A España, desde hace cuarenta años, le viene sobrando un tajo de salvajes canallas aborrecibles que cercenan la convivencia, que con el terror, con sus actos de terror, pretenden chantajear a todo un País, a un País que ha sufrido y sufre tanta irracionalidad asesina.

Si en los calendarios del 2006, en el mes de Julio, hubiera desaparecido el día 3, no estaríamos lamentando la muerte de cuarenta y tres personas en un accidente maldito en el Metro de Valencia, no estaríamos indignados por la precariedad de los sistemas de seguridad, no estaríamos escandalizados porque había cosas que parecían presagiar la tragedia, pero no tanta tragedia, no estaríamos inflamados porque aquí, aunque pasen los años, aun no se sabe conjugar el verbo “cesar” y aun menos el “dimitir”, no estaríamos irritados porque escandalosamente, los unos y los otros, utilizaron la curva mortal y las victimas como un arma electoral más. Pero los días de Julio fueron como siempre treinta y uno. Julio trajo a Valencia a Benedicto XVI. La imagen, que dio la vuelta al mundo, del Papa rezando en la boca de la estación de Jesús, es la fotografía que puede resumir el paso del año 2006 por Valencia.

En Valencia, en la antesala del 2007, los sueños, los proyectos fueron tomando cuerpo. Vimos y paseamos las realidades, invitamos a que otros también lo hicieran. Los valencianos disfrutamos conociendo y reconociendo la Valencia emergente, redescubrimos la fachada al mar tanto tiempo olvidada. Como colectivo, iniciamos la recuperación de la autoestima, empezamos a ser conscientes de que otros españoles, otros europeos, querían conocer lo que habíamos hecho, lo que estábamos cambiando, fuimos conscientes de que se nos empezaba a admirar. Y todo esto pasaba en un año puente, expectante, vísperas de acontecimientos y de urnas.

Pero la vida es algo más que una cadena de grandes eventos, de grandes desgracias, por lo que cada uno de nosotros guardará un punto de referencia personal para este año, como una etiqueta para archivarlo en los estantes de la memoria

Dentro de unos años, cuando alguna vez se nos ocurra mirar hacia atrás, el 2006 traerá buenos recuerdos o pesadillas de fracasos, de cosas que nunca debieron de pasar, otras veces sencillamente será el año en el que tampoco lográmos averiguar que era eso de los mp3, mp4, ipods y demás aparatejos que ahora nos desbordan, y que seguro que para entonces, para dentro de pocos años, antes de que sepamos para que sirven, se considerarán cosas tremendamente anticuadas.

Fernando Martínez Castellano Enero 2007

Publicado en el Anuario de Las Provincias 2006

puntos negros

Me preguntaba, si el Ayuntamiento de Valencia tiene un Registro de los Puntos Negros de los cruces y avenidas, en los que se vienen produciendo, una y otra vez, castañazos en los que resultan dañados personas y vehículos.

Sería deplorable que no existiera tal Registro, pero parece casi tan lamentable, observar que machaconamente se repitan, en el mismo lugar, los mismos accidentes.

Claro que las cámaras de vigilancia de Tráfico, están para algo y claro que sirven. Aun se escuchan los frenazos y los golpes, cuando ya han acudido, por regla general, dos o más coches de la Policía Local para poner orden, una unidad de Bomberos para extender arena sobre los líquidos derramados, una ambulancia, por si acaso, y una grúa para dejar expedita la calzada.

Ante el hecho, hay respuesta rápida. Lo que ya no resulta tan rápido, más bien va a paso de tortuga, es lo tocante a eso de prevenir.

Existen cruces, avenidas, giros a la izquierda en vías rápidas sin carriles de espera, calles aun de doble dirección, en los que el número de accidentes al cabo del año supera al número de días. El peligro se palpa, pero no se perciben soluciones, que las hay, tendentes a evitar lo que es evitable.

Quizás habría que repensarse lo de colocar caballones de hormigón, asesinos de amortiguadores o cintas rumorosas de lado a lado de la calzada, para conseguir que muchos conductores levanten, de una vez, el píe del acelerador. O habría que aligerar las aceras de publicidad para remediar tanta distracción. O cambiar los semáforos con luces del tamaño de neumáticos para que nadie dijera que no lo ha visto. O estudiar, de verdad, las razones por las que en algunas avenidas se supera la velocidad del Circuito de Cheste, queriendo algunos recuperar el tiempo “perdido” en atascos. O hacerse el ánimo de eliminar los giros a la izquierda en lugares en los que este giro es una de las causas de accidentes en cadena en los que se ven implicados tanto los conductores culpables, como los que no. O un poco más de educación. O aplicar, lo del Carnet y los Puntos dentro de las ciudades que es la medida que todo el mundo parece entender.

Todo es corregible incluso lo del tráfico, caben medidas políticas y técnicas.

Fernando Martinez Castellano 23 Enero 2007

Publicado en Las Provincias 26 Enero 2007

23 enero 2007

el efecto fallido

Situémonos. 18 Marzo 2004. Cuatro días después del Domingo 14 en el que se produjo la gran sacudida electoral que dio la victoria al PSOE. Lugar, Terraza Alameda Palace. Nit del Foc. Tras el Castillo se fueron formando corrillos. En uno de aquellos grupitos se instalaron, de paso eso si, un destacado dirigente socialista, dos o tres de sus palmeros adjuntos, un joven periodista y el que esta columna firma.

El dirigente socialista, muy ponderado de normal, se dejó llevar por las alegrías de los entonces aun calentitos sorpresivos resultados electorales, lo que le condujo a atreverse pronosticar, bueno más que a pronosticar a aseverar con todas las de la ley, sobre el inmediato futuro y aun más allá. “Esto está “chupao”, en el 2007 barreremos. El efecto ZP dejará tanto a Rita como a Camps en los banquillos de los reservas. Iremos como motos detrás del tirón de la Moncloa”. Siguió con su perorata, jaleado por el entusiasmo de sus acólitos “En el primer Consejo de Ministros del nuevo gobierno, se aprobaran unas cuantas desaladoras para la costa y aquí paz y allá gloria” A uno de sus asesores, experto en dar golpecitos a la espalda de cualquier interlocutor, se le ocurrió rematar la jugada recordando que tampoco la última traviesa del AVE se iba a quedar atrás.

Allá, en aquellos idus de Marzo, se las prometían felices y bien felices, el dirigente y la compañía, con un discurso que repitieron tantas veces, en aquella noche y en muchas más noches, mañanas y tardes, que acabaron durmiéndose, en los laureles apostillará alguno, en los laureles ajenos asegurarán otros. Y se tiraron a la bartola, convencidos que el efecto ZP les succionaría hasta la meta electoral. Se durmieron pero que muy profundamente, sin llegar a aprovechar las miles de ocasiones que desaprovecharon.

Ahora, que están de moda las películas de ilusionistas, deben de estar comprobando, el dirigente, la compañía y los palmeros, que de la chistera de la Moncloa no han aparecido ni desaladoras, ni últimas traviesas, y que en lugar de echarles una mano a ellos, les sucede lo contrario. La chistera de la Moncloa se está quedando vacía de conejos y lo que es peor, porque nos afecta a todos, de ideas.

Fernando Martínez Castellano 17 Enero 2007
Publicado en Las Provincias 19 Enero 2007

13 enero 2007

la gran ocasión

Estamos todos de acuerdo que el 2007 puede ser el gran año para Valencia. Un año esperado, un año excusa, un año referencia para las crónicas futuras de la ciudad. Un año en el que se recogerá lo hecho y se intentará exprimir todos los gajos de esta oportunidad. Un año en el que quizás tengamos depositadas demasiadas expectativas, demasiados perros atados con longanizas se han venido anunciando.

Hasta el Mago de Cefalu, que predijo el desplazamiento de Rubio, pero que no acierta ni una terminación de lotería, ha confirmado que pese al cambio climático, pese al empeño que ponemos todos en que todo se vaya al garete, parece ser que habrá vida más allá del final de este año que estamos estrenando. Aunque el ejemplo sea muy trillado, hay que decir que el 2007 no es el final de la carrera, solo es la llegada de una etapa en la que se tiene que estar ya pensando en como plantear la siguiente y la siguiente de la siguiente. Es una marcha sin fin, para la ciudad escaparate, la que quiere ser visitada, admirada y la ciudad de sus vecinos, los que la continúan, los que la quieren vivir.

Moderación, no morir de éxito, pensar en mañana, que no nos ciegue el humo, deberían ser los mensajes de puertas adentro de los valencianos. Al exterior, que lancen el Estado, la Generalitat, el Ayuntamiento las imágenes más impactantes de lo hecho, de lo que se está haciendo, acompañadas de algunas que nos ha dejado el pasado. Que entre los tres Organismos consigan que nos conozcan en Cincinnati, Brisbane y hasta los espectadores de las televisiones nacionales españolas. Que promocionen todo lo nuevo y lo viejo, no importe quien lo haya pagado.

Las cámaras de cientos de cadenas de televisión estarán en Valencia, pero no solo van a recoger la Nueva Dársena, la Ciudad de las Ciencias, Aqua y El Corte Inglés, también querrán conocer más, queremos que conozcan más de una ciudad que es mucho más que un decorado. ¿Está la ciudad equilibrada? ¿En que notan los barrios antiguos de Valencia tanto evento a su lado? ¿En que ha mejorado la vida de su Barrio? La respuesta es sencilla, basta con que miremos a nuestro alrededor con la curiosidad del visitante, de cuando nosotros somos visitantes.

Fernando Martinez Castellano 9 Enero 2007

Publicado en Las Provincias 12 Enero 2007

la copa y un día más

“Con viento mi esperanza navegaba; perdonóla la mar, matóla el puerto”. El autor Lope de Vega. Dado los momentos que vivimos, por favor, aplíquenla al asunto que quieran, desde la vanas expectaciones rotas, hasta que ni los Reyes Magos ni Papá Noel les hayan traído lo que creían merecer. La frase la tomé de una agenda del año que hemos cerrado. Se van los años, el gran problema de España queda. No hay manera de hallar el camino que lleve la ilusión a la realidad.

En la vieja agenda, también me he encontrado con otra cita, que ahora me viene como anillo al dedo. Esta es de Graham Greene, “Aquellos que compartieron nuestra niñez, nunca parecen envejecer”. Esta frase si que se la quiero aplicar a la insistencia de José María Gonzalvo para convocar y mantener unidos, a un puñado de compañeros que compartimos, hace ni se sabe cuantos años, pupitres, castigos y admiraciones. Ahora los convocados, de vuelta todos de todo, están volviendo a recuperar, con la ayuda de la nostalgia, compañerismo y amistad. Dice José María que fue como un reto. Lo cierto es que lo está consiguiendo.

Y al hilo, ya que he mentado el reto de José María vamos a hablar de otro reto. De otro reto de verdad. Reto con mayúscula, es el que tiene por delante Valencia en el 2007. La apuesta es para Valencia, por encima de políticos y de colores, que tiene que ser embajadora de si misma y del resto de España ante el futuro. Se acabó eso de ser “el secreto mejor guardado”. Tenemos que ser la admiración, no me gusta la palabra “envidia”. Desde el más próximo, de ese que pasa de todo lo que no sea Madrid o Barcelona, al más alejado, a ese que no va a tener más remedio que buscar en Google donde cae España y dentro de ella donde está Valencia.

Ese digamos que es el reto de presentación, el escaparate. Pero hay mucho más. Hay que guardar el equilibrio entre una ciudad lanzada hacia el mañana y una ciudad cargada de historia. Hay que hacer posible la coexistencia entre una ciudad para ser visitada y una ciudad para ser vivida. Una ciudad para el 2007 y la misma ciudad para muchos y muchos días después.

Otro reto, mucho ojo con los precios en la hostelería, no sea que haya quien crea que todo el 2007 va a ser “Fallas”.

Fernando Martinez Castellano 3 Enero 2007

Publicado en Las Provincias 5 Enero 2007

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