17 marzo 2006

20 DE MARÇ

Nos volvemos a encontrar, ahora 20 de Marzo de 2006 con una situación similar a la de hace tres años con los ataques a Irak.
El tiempo nos ha demostrado que tanta destrucción solo trajo consigo más destrucción. Ni se ha llevado la Paz, ni la Democracia. No han aparecido las armas de destrucción masiva. Solo miles y miles de muertos en una guerra que parece sin solución.
Publico hoy un artículo que escribí en la noche de San José, del 2003, minutos despues de escuchar por la radio que Bagdad, YA estaba siendo bombardeada.
Quizás una de las canciones más bellas del primer J. M. Serrat. “M’hauría agradat estar despert aquell matí que amb un vestit verd entre uns bladars ell(el vint de Març) va arribar”. Era inevitable canturrear esta estrofa, en la mañana siguiente a San José. Era una canción a la vida esta canción de Serrat, que ligaba el nuevo nacimiento de la naturaleza con cada 20 de Marzo. Eso queríamos que fuera, eso deseábamos que siempre fuera. Pero este 20 de Marzo de 2003, es distinto, es negro, hubiéramos querido estar dormidos, que todo el mundo hubiera estado dormido tranquilo, sin sobresaltos, sin alarmas. En lugar de despertarnos oyendo noticias de bombardeos, de los primeros muertos, de discursos aún más amenazantes, ojalá que la voz del Serrat, de Mediterráneo, de Machado, Hernández o Alberti, nos hubiera recordado que ya estaba aquí la primavera, la estación de la alegría.
Sadam Husein ha sido un verdugo para su país, tan verdugo como todos los dictadores que en el mundo han sido. Sadam fue un dictador “útil” para frenar al integrismo iraní, tan útil como lo fueron otros dictadores para los intereses de EEUU. Ahora el suelo y subsuelo de Irak son demasiado apetecibles. Alguien por su cuenta decidió, ya hace meses, que el tiempo había acabado, alguien por su cuenta se ha convertido en juez y verdugo vengador. Lo evitable, George W. Bush, nos lo ha convertido en inevitable.
También Serrat cantó un poema de León Felipe que le pedía al Quijote “Hazme un sitio en tu montura caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura , que yo también voy cargado de amargura y no puedo batallar”.
Todos los que hemos manifestado, el rechazo a esta guerra ilógica, inmoral e ilegal, aún más que todas las guerras, nos sentimos vencidos, enrabiados como la inocente población iraquí, que ha tenido que sufrir a un dictador, a un bloqueo, y ahora los bombardeos. Casi todos en España nos sentimos vencidos como el Quijote.
La guerra, la destrucción, la muerte todavía se puede parar. Por favor, aún se puede parar. ¡Párenla!.¡Parémosla, todos nosotros, los vencidos!
Fernando Martínez Castellano
20 Marzo 2003

16 marzo 2006

SEAN BIENVENIDOS

Si es usted uno de los miles de visitantes que durante estos días acude a esta increíble Valencia, permítanme que le desee la mejor de las estancias. Si es la primera visita que nos hace, esté tranquilo, aunque le parezca que ha llegado a un enorme Parque de Atracciones, ni se ha equivocado usted, ni le han traído a un destino erróneo, esto es Valencia, tercera capital de España, una dulce anarquía que avanza, que funciona, pese a todo, funciona. No es que durante el resto del año, tengamos las calles tan alborotadas como lo están estos días, pero así, así vamos, no crea que están mucho más tranquilas. Podríamos decir que durante once meses y medio, en el vivir de cada día, nos estamos adiestrando en eso del alboroto, y claro con tanto entrenamiento, las aglomeraciones, las locuras de las dos primeras decenas de Marzo ya nos pillan preparados. Y es que verán, ante el calendario que tenemos por delante los valencianos, acabaremos doctorándonos en la celebración de multitudinarios eventos.
Si además, su primera visita coincide con que los días de Fallas, seguro que les sorprenderá la manera estruendosa con la que rellenamos nuestras fiestas. Las Mascletas a ustedes, los visitantes, les suelen parecer estallidos atronadores, para nosotros no es ruido, es ritmo, son como los timbales de las marchas moras. En general nos gustan más las explosiones, eso sí festeras, que los castillos de fuegos artificiales. Pero, para ruidos, ruidos, los que tienen que soportar muchas horas, muchos barrios, muchos vecinos por el descontrol de las noches valencianas, y no en Fallas precisamente. También en esto, hay mucho entrenamiento.
Lo del tráfico, lo que son las cosas, ya tampoco nos preocupa mucho. Estamos tan acostumbrados a que en cualquier vía se aparque en doble o triple fila y se deje el coche frenado, que eso de las calles cortadas por barracas, fuegos, o monumentos ya nos parece pecata minuta.
Valencia ni cabe en una visita, ni en una columna. Disfruten de estos días. Vuelvan, habrá mil ocasiones. Les aseguramos que tendrán un poco menos de ruido, pero también menos música. Si el tiempo y nuestra iluminación lo permiten, miren a la Luna, aquí es especial, es la autentica Luna de Valencia.
Fernando Martínez Castellano 14 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias el 17 Marzo 2006

10 marzo 2006

6000 GATOS

La sagacidad ya se le adivinaba, desde sus años mozos, al concejal R. I. Sanchis. Eran los tiempos en que se le conocía como “el zorro plateado”. Después, nos dio muestras de su arrojo al ser fotografiado, en lo alto de las Torres de Quart, con los huevos de una cotorra en las manos. Le plantaron la etiqueta de muy sensato, la excepción del Grupo Popular, al ser capaz de permanecer en segundo plano. Ante tanta discreción hubo quien apostó por creer que igual era él “el tapado” sucesor, aunque eso de la sucesión parece que apunta hacia otro, aun más cauto, concejal. Lo que si que está claro es que a R. I. Sanchis, desde la leal oposición socialista, lo desgastan muy poco. Ahora que, bien pensado, la oposición es tan “muy leal” que hay periodos en los que parece ensimismada y encantada de haberse conocido. Los concejales socialistas están en una minoría que se empequeñece, aun más, con sus extrañas desapariciones. Igual trabajan como enanos, pero van tan de silentes, cosa que no se le pide a la oposición, que parece que se hallen perdidos entre los legajos del pasado. Es palpable que el Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Valencia, no transmite su papel de oposición, de contrapunto, de valedor de los intereses de muchos ciudadanos presentes y futuros. Desde que, desde no se sabe donde, le movieron la silla a Rafa Rubio, algo les está fallando. Es como si faltasen ganas o sobrasen frenos. Pese a los evidentes visos de que la improvisación conduce la construcción, en todos los sentidos, de la Valencia del Siglo XXI, asombra la modorra de una oposición que aparenta estar en la figuereta.
Así andaban las cosas, cuando gracias a la gripe aviaria y a un titular en primera página de LP de 3-3-2006, hemos descubierto que el Concejal Sanchis, que es de los que mandan, dice que ha puesto vigilancia a los 6000 gatos, mil arriba mil abajo, que callejean por Valencia.
¿Cómo se vigilará?, ¿equipos captando estornudos gatunos?, ¿cámaras ocultas?, ¿y los accesos a Internet?, ¿y el ántrax?, ¿y perros, estorninos, tórtolas, y gaviotas?, ¿y las fritangas en Fallas? ¿y aquello que lo reparaba todo en 72 horas?, ¿y lo rentable que es el acongojamiento colectivo?, ¿y los buses articulados?. Vale, vale.
Fernando Martinez Castellano 7 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias 10 Marzo 2006

07 marzo 2006

DE LA MANO

No se si son los años que me faltan o los que sobran, pero cada vez hay más cosas con las que no me aclaro. Igual trazamos una línea y ponemos el cartel, ¡ojo que este es mi espacio!, que estamos por un Estado al que le exigimos que meta las narices y manos en todo. Pretendemos que otros(gobierno central, autonómico o municipal), pongan cotas allí donde por comodidad no nos atrevemos a llegar. Un País, una Autonomía, una ciudad, no deben de funcionar sobre Decretos Ley y Ordenanzas para todo. Un ejemplo, el no fumar en un local público, no debería regirse por unas normas impuestas desde el Ministerio o la Conselleria de Sanidad. Tendría que sobrar con unos gramos de educación, con una pizca de cortesía hacia los demás. Pero se está viendo que no basta, pues siguen, los humos y el debate.
Pero la cosa no queda solo en lo del fumeteo. Hace cuatro días, alguien destapó la extrema delgadez de las modelos que desfilaron en la Pasarela Cibeles. Todas las cadenas de televisión han reemitido las imágenes de unas chicas que parecían salidas de un campo de concentración. Radiografías andantes, a flor de piel costillas, vértebras y exagerados omoplatos. Una palidez enfermiza tan profunda como sus ojeras. La representación misma de la antilujuria. Mucho más allá de la anorexia y la bulimia.
Uno de los personajes a los que se le pidió su opinión acerca de la fragilidad de aquellos hambrientos mini cuerpos, consumidos por no se que cánones impuestos por la moda o los modistos, exigió la intervención de las Administraciones para controlar las tallas mínimas en los desfiles de moda.
Lo mas cómodo, pedir la intervención de otros, a golpes de BOEs y Bandos.
Una cosa es la urgente prevención sanitaria, que hay que hacerla, y mucho, ante modas estúpidas y enfermedades reales y otra es tener que poner unos policías a controlar el tallaje a pie de pasarela.
No puede ser que una sociedad que se dice libre, tenga que ser llevada de la mano para todo. Si somos adultos, somos adultos. Es la sociedad “civil” la que tiene que reafirmar sus normas de convivencia, escritas y “no escritas”, la que debe de reeducarse cada día.
Quien dice tallas, dice humos, dice respeto, dice comportamiento en la ciudad.
Fernando Martínez Castellano 1 Marzo 2006
Publicado en Las Provincias 3 Marzo 2006

24 febrero 2006

CANCER

Goza, la llamada televisión rosa, quizás por su terrible superficialidad, de unos índices de audiencia tan solo superados por los mensuales “partidos del siglo”.
Los publicistas saben, que pese a que nadie reconozca que ve los programas rosáceos, estos, congregan millones de teleespectadores abducidos por las vidas y miserias de unos a los que, según conviene, las Agencias van etiquetado de “famosos”. Hay como una complicidad, adobada con unas gotas de sadismo, entre los que emiten la carnaza, escudados en los shares y las cuotas, y los que andan atrapados a la pantalla.
Por un mínimo respeto a esas inmerecidas audiencias, la mayoría de los asuntos que se abordan, tendrían que hacerse con un conocimiento de causa, a la que se tendría que añadir un poco de sensatez ante los efectos que pueden provocar muchos de los comentarios que se realizan a lo largo de estos infinitos programas.
Deberían de tener claro, productores, directores y “periodistas” de estos “rosáceos” productos, que una cosa es hablar de los jacarandosos amoríos de un torero y otra muy distinta, es abordar, con igual ligereza, enfermedades, que sufren miles de personas además del famoso/a objeto de su momentánea y morbosa atención.
No quiero ponerme, por lo doloroso, en el lugar de los familiares o del enfermo, que está recibiendo tratamiento oncológico en cualquiera de los hospitales, públicos o privados, españoles, cuando desde esos programas rosas, tan llenos de falso patriotismo como carentes de rigor, se repite una y otra vez, la cita en Houston, Texas, como la única expectativa posible para el tratamiento, la curación. Como si la esperanza dependiera solo del dinero del paciente.
La Sanidad pública valenciana, la española, tiene muchos defectos, muchos más de los que se ven, pero también cuenta con grandes profesionales, medios y confidencialidad. Nuestros hospitales no tienen un pianista en el vestíbulo como los de Houston, pero el nivel de sus Oncólogos, de sus Cirujanos, de sus Radiólogos, no tiene nada que envidiar ni al de los de los países vecinos, ni a los de Texas. La globalización ya hace tiempo que llegó a muchas especialidades.
A la prudencia, aun se le espera en algunas cadenas de televisión.
Fernando Martínez Castellano 22 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 24 Febrero 2006

17 febrero 2006

MIL GRULLAS

Buena fábula ha elegido el maestro M. Delegido como motor para la falla Quart Extramurs-Velázquez. Hay quien dice, que en las fallas entró por una puerta el corcho blanco mientras que por otra salían sus orígenes, el ingenio, la sátira, lo picante, lo políticamente incorrecto con el poder de turno. Según crecieron las hipotecas de los casales y los monumentos, estos se “vaciaron” y se fueron descafeinando los argumentos para no rozar ningún juanete. Están tan atrapadas las comisiones falleras, me contaba un viejo fallero, como para ir a pecho descubierto.
Decía, que me gusta la historia de la niña japonesa, en la que se ha basado el artista fallero para transmitir un poco de paz. Cuentan, la leyenda y M. Andrés Ferreira, que Sadako tenía que hacer mil grullas de papel para que los dioses le ayudaran a curar su enfermedad.
Y hablando de salud, tengo un amigo que escribe bastante sobre ella, que ante la matraca que doy, de cuando en cuando, con lo del riñón que nos cuesta cada uno de los cambios de las macetas del Puente del Capricho, no se le ha ocurrido otra cosa que recomendar, le ha enviado un escrito a la señora Alcaldesa, la definitiva sustitución de las flores, por sus sucedáneas de plástico. El reconocido buen gusto de mi amigo, le ha impedido sugerir que las flores también lleven incorporadas unas gotas de rocío de silicona y unas abejillas libando sus elastómeros néctares, porque puestos a ir de horteras, o entramos en el Libro de los Records o nos quedamos como estamos.
Continuamos con los records y con la silicona, me acabo de tropezar, esta mañana, con la portada de una revista en la que una señorita, pariente del muñeco de Michelín, de profesión “sus posados”, muestra satisfecha y pagada, sobre todo pagada, sus recién implantadas ubres tamaño XL, modelo vaca frisona. Tetas crecientes, libros guinnes y chorradas al uso. Plástico, silicona cómplices de lo falso.
Mientras la leucemia avanzaba, Sadako, plegaba el papel. Consiguió hacer 644 grullas.
Veremos la falla de Delegido y doblaremos papel hasta llegar al millar de grullas. Quizás, esta vez si, aquellos dioses de Sadako ayudarán a que esta España nuestra alcance esa Paz, que ya parece que tocar con las yemas de los dedos.
Fernando Martínez Castellano 15 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 17 Febrero 2006

14 febrero 2006

LAS LIBERTADES

Ya no son cuatro, veinte, cien banderas quemadas. Ya no son dos, tres, las embajadas arrasadas. Ya hay tiros, ya hay muertos. La sangre llamando a más sangre. Las viñetas danesas, provocación que sobraba, han sido tan solo la excusa para que estalle un mundo que se siente menospreciado por el otro. ¿Por qué ahora? ¿Quién está detrás de acción y reacción?
¿Libertad de expresión o chulería inoportuna? Estamos inmersos en una tensión en la que todos, tenemos que recapacitar sobre los límites de la libertad de expresión. Aunque nos digan que, esa reflexión, es una pérdida de tiempo, tenemos que ver de distinta manera a como lo hacemos, a las creencias, a las religiones, a las costumbres, a la cultura, a la forma de entender las cosas de “los otros”, a los que tengamos más próximos, a los que estén más lejanos, a quienes vemos como unos alterados intransigentes, a los que creemos que se enfadan por nada. Pensemos en que todos, tenemos un ¡¡esto...ni me lo nombres!!, todos tenemos algo, que a “los otros” les puede parecer como raro o algo fanático. Ni nuestras verdades, ni nuestras libertades son únicas y exclusivas. Y si nos molestásemos en escuchar, veríamos que las diferencias con otras verdades, son menos grandes de lo que parecen.
Pese a que suene a bobalicón, a ingenuo “buenismo”, el llamamiento a una entente entre civilizaciones, pónganle el nombre que quieran, es bastante más que necesaria. Aunque digan que se va a apuntar un tanto, el que promueva la cosa, sea el que sea, sea Kofi Aman, Bush, Putin, ZP, Rajoy, Beckham, e incluso Zaplana, si su talla política traspasase los Pirineos, aunque no les hagan, en un principio, ni puñetero caso, pero que se intente establecer al menos la posibilidad de un diálogo entre dos mundos que parecen empeñados en que el enfrentamiento es la única solución posible.
De verdad, que hoy quería escribir sobre la huida de las cotorras. De esas cotorras que se van de la Ciutat Vella hacia los barrios de la periferia. De esos loritos que han dejado de “comerse” las Torres de Quart. De ese punto romántico que aun conserva una parte de nuestro Ayuntamiento, censando las cotorras y sus familias. Pero es que veo los telediarios y se me van las ganas de ironías.
Fernando Martínez Castellano 8 Febrero 2006
Publicado en Las Provincias el 10 Febrero 2006

06 febrero 2006

DE BUENA MAÑANA

El reloj se me echaba encima, tanto que opté por tomar un taxi. Tuve suerte, pese a la llovizna, en menos de un minuto, pasó uno libre.
Tras el “buenos días” y de atender la dirección adonde quería que me llevase, el taxista elevó el volumen de la radio. Allí no había un aparato con dos o cuatro altavoces, aquello parecía “sensoround”, “home cínema”, y toda la sección de sonido del corte inglés. Todo estaba allí dentro, explotando en el habitáculo de un taxi.
Por aquellos megáfonos, ya he dicho que eran más que altavoces, salía una voz meliflua anunciando el fin del mundo, el fin de la historia. Era como un palabrero de la Edad Media, o como nos han contado que eran los falsos predicadores, que bramaba previniéndonos a todos los mortales hispanos del abismo, hacia el que vamos abocados. ¡¡España se rompe!! Aseveraba una y otra vez. Desgarrado, el pequeño hombre de voz aflautada insistía, ¡¡Estamos rodeados de rojos y masones por todas partes!!. ¡No, no os asombréis! les decía a sus contertulios, y largó una lista en la que estaba hasta el Dalai Lama, ¡todos estos son masones, que lo sé de buena tinta!. Luego por un momento dejó de lado a los del mandil y saltó a desgranar las intenciones de Fernando el Católico al contraer matrimonio con Isabel. El nostradamus radiofónico, lo decía tan seguro que era como si a él se le visitase todas las noches el gran rey para desvelarle sus estrategias políticas.
El taxi avanzaba a golpe de resoplidos, acelerones y volantazos.
Pobre de mi, hundido en el asiento del taxi, más mareado que un flan, me estaba imaginando al apocalíptico “pequeño taliban”, así le bautizó Luis del Olmo desde los micrófonos de Vocento, rojo, con perdón, como una mangrana, congestionado, con las venas del cuello a punto de reventar.
Tanto desasosiego aterrador, de buena mañana, no debe de ser bueno para la salud. Ni para la salud, ni para el tráfico, ni para los pasajeros. Los índices de adrenalina del conductor estaban por las nubes. Llegamos, pagué y le deseé un buen día.
Me quedé no sé como, debía de haberle recomendado, al buen hombre, que escuchara a menos visionarios. Así empezó Mejía Dávila y ya ven en lo que ha devenido. Mas música y menos lobos, por favor.
Fernando Martínez Castellano 1 Febrero 2006
Publicado en Las Prrovincias el 3 Febrero 2006

31 enero 2006

AÑO DE VISPERAS

¿Te estás dando cuenta, Altea, lo rápido que transcurre un año?. Tiene que suceder así, cuando tantas veces, deseas que los lunes ya sean viernes. Cuentas hacia atrás las semanas, sin darte cuenta que en este juego se resta a todo.
Y entre restas y restas quieres hacer un resumen de aquellos trescientos sesenta y cinco días que conocemos como el 2005. No sabes que etiqueta ponerle para recuperarlo de la memoria.
Despertó el año con el legado del cruel recuento de los miles y miles de victimas del tsunami en el Extremo Oriente. Parecía como si cincuenta mil, muertos arriba o abajo, ya no importase ante tanta tragedia. Nos pilló muy lejos, la distancia fue la excusa que todo lo mitiga. A lo largo del año, la Naturaleza, nos envió unos cuantos recados, en países pobres, en países ricos, patentizó lo mínimo que es el hombre. Sequías inmensas, diluvios imprevisibles, en una noria continua. El cambio climático que se tomaba como cosa de nos apocalípticos alocados, ya es más que evidente, pero seguimos ante él egoístamente pasivos. ¡Quién venga detrás que solucione!.
El año de la rima estúpida, machacada hasta el aburrimiento, fue recibido con millones de mensajes, ripios por todos lados, carentes de originalidad.
Aun menos novedad hubo en los mensajes de los cargos públicos valencianos. El mono discurso del victimismo ha continuado siendo la soflama-consigna que se ha repetido hasta la saciedad desde el Ayuntamiento de Valencia y desde el Consell. Se ha porfiado tanto y tanto, desde personas, cargos, Organismos, los mismos que guardaron silencio ante todo, que llegan a ser incapaces de valorar de que se corre el riesgo que las justas reivindicaciones se conviertan en un adormecedor sonsonete. El victimismo como agotable ubre electoral y trinchera partidista.
¡Ay!, lo del AVE a Madrid, los demás destinos parece que no importen, avanza a la velocidad de los trenes de vapor. Los errores que se cometieron cuando se aceptó que la línea curva era la más corta entre dos puntos, se están pagando. Dicen que estará para el 2010. El papel es muy sufrido, las promesas electorales aun más y además, no se suelen pagar.
El descerebrado crecimiento, miles y miles de viviendas, de muchos municipios del sur de la Comunidad y de Murcia, han puesto de manifiesto, que más que un trasvase desde el Ebro, lo que va a hacer falta es el Ebro entero.
Se ha inaugurado el Palacio de las Artes Reina Sofía, esta ha sido la primera inauguración, luego vendrá otra más próxima a las elecciones. El edificio grandioso, pese a los incrementos de costes tan estratosféricos que dentro de nada, si se llegan a conocer, habrá que hablar de miles por ciento. El contenido, el mantenimiento, un misterio.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias, Hemisferic, Oceanografic, ejes de revitalización de viejos espacios. Auténticos focos de atracción turística, escaparates de una ciudad que quiere ser vista, que sueña con ser reconocida, que desea ser querida. Vi en el 2005, a valencianos fotografiar orgullosos, a los grupos de turistas que a su vez fotografiaban la obra de Calatrava. Oí a valencianos chapurreando ingles, italiano, esforzándose en ser corteses. Vi y oí a sicilianos arrimando el hombro para alzar un trozo de falla, asombrados ante nuestras costumbres, ante la perdurabilidad de ese pasado común que mantienen las aguas del Mediterráneo.
2005, año de vísperas. Víspera de la visita de Benedicto XVI, en el Encuentro Mundial de las Familias. Víspera de la víspera del 2007, la gran incógnita. Víspera de que el Parque de Cabecera llegue a su fin. Víspera de la elección del Nuevo Mestalla. Víspera de que el Parque Central sea al fin Parque. Víspera de nuevos Estatutos. Víspera del freno a tanta crispación. Víspera de que ya no quede un metro para constrir.
2005, el año en el que Amelia, cumplió noventa años.
Fernando Martínez Castellano. Enero 2006
Publicado en Las Provincias en el ANUARIO 2005 el 31-1-2006

27 enero 2006

EL OBSERVATORIO

He recurrido al buscador google para ver si encontraba el nombre del observatorio más grande del mundo. Me ha sacado trece o catorce observatorios todos queriendo ser el más del mundo y aledaños. Ya que un observatorio no se levanta de la noche a la mañana, me parece que alguno exagera, o miente. La cosa es que entre ellos, claro, aun no figura el que van a construir los empresarios valencianos para hacer el seguimiento de las obras del AVE que unirá Valencia con la Meseta. Nota al píe aunque caiga en medio, reconozco que me pierdo en el bullir de las iniciales de las organizaciones empresariales. Pero bien pensado, el observatorio que andaba buscando en Internet, va de la cosa galáctica y el que quieren promover por aquí se supone que irá a ras de tierra.
Aunque tarde, más vale tarde que nunca, las organizaciones empresariales, han reaccionado queriendo averiguar, al fin, lo que ya hace tiempo deberían de haberse preguntado. Cuando muchos de ellos, de los directivos empresariales aun no peinaban canas, se nos contó por parte de Álvarez Cascos y Zaplana, aquella historieta de los trazados A, B, C, y no sé cuantas letritas más. Y todo el mundo se calló. Incluido el Ayuntamiento de Valencia.. Se aceptó, sin rechistar.. Tocaba callar ante que en lugar de elegir el recorrido más corto, se optase por un rodeo de tres pares de narices para llegar de Madrid a Valencia. Recordemos que por aquel entonces no había Carods en el horizonte. Se hablaron de unos plazos de ejecución que ni en sueños se podían alcanzar. Y chitón, todo el mundo continuó en silencio. Solo el “FeFé” valenciano, se salva de la quema.
Ahora, salta lo del Observatorio, tarde, pero bienvenido sea. Que se planten las torres vigías en lo alto de la Sierra de Malacara para ver el avance de las obras, para que no haya ni un momento de distracción. ¡Que se cumplan todos los plazos de una puñetera vez!.
Y aprovechando que se instalan todas las lentes, las de lejos y las de cerca, que se sigan todos los “cacaos maravillaos” que nos acechan, a babor y a estribor, las terras, los ivex, los julios, las zarras, las orihuelas, los castellones, las diputaciones, los parques centrales, las ágoras, las fifas y el delirium tremens.
Fernando Martínez Castellano 25 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 27 Enero 2006

21 enero 2006

FOTO DE FAMILIA

Hace años alguien dijo que Valencia iba a ser la California europea. No era por lo de las naranjas, ni por el clima, lo decía por la riqueza, por los avances industriales, por comparar el Parque Tecnológico de Paterna con Silicon Valley. Mientras afirmaba lo primero, su política daba todos los pasos para que nos fuéramos convirtiendo en la Florida del Mediterráneo. Los últimos censos, los últimos datos sobre la industria valenciana confirman que estamos más cerca de “ser” Florida, con todo lo bueno, con todo lo malo. Los sueños californianos apenas han quedado en una “ciudad del cine”.
Por cierto, qué extraña relación la que mantenemos con los EEUU, al margen de Bush y Rodríguez Zapatero, los envidiamos, los imitamos, aunque algunas veces nos salgan bastante mal las copias y sobre todo no los conocemos, como seguro que ellos tampoco a nosotros.
Estábamos con lo de California. El miércoles 18 en LP, se publicaba una fotografía realizada pocas horas antes de que Clarence Ray Allen, anciano de setenta y seis años fuera ejecutado. Clarence además de anciano, indio, ciego, sordo, diabético era un asesino y seguro que en el momento en el que se celebró su juicio era pobre, lo bastante pobre como para no poder contratar a uno de esos abogados a los que California, ha glorificado vía dos mil películas.
En el colmo de la estupidez, de la hipocresía, en la última cena que le dieron a Clarence, los postres y helados con sacarina, no fuera que entrase en coma diabético y les agriase el acto. ¡Que gilipollez tan grande!. La pena de muerte es un acto de venganza. A la venganza no hay ningún credo que la justifique, se sirva en plato frío o caliente.
En la fotografía aparecía, el condenado ahora ya difunto, rodeado de cuatro familiares. Todos sonrientes. Debían de estar diciendo, chiiiiiissss, patata o el nombre de la madre del momificado Suarsenege, gobernador de California. En un principio la foto me dio mucho yuyu, pero mas tarde, observando mejor las caras, la sonrisa de la sobrina, debía de ser sobrina, se me pasó. Pensé mal, allí estaban todos, menos el reo, celebrando el haber vendido los derechos de la vida de Clarence a un productor de Hollywwod, cosas de los Usas. Quizás el tiempo dirá.
Fernando Martínez Castellano 18 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 20 Enero 2006

13 enero 2006

ESPEJITO, ESPEJITO

Qué les voy a decir, me continua pareciendo increíble que en un solo puente sobre el Viejo Cauce, que en unas decenas de metros, el Ayuntamiento de Valencia se haya gastado en flores de Pascua, quizás el adorno navideño más efímero, la friolera de 120.000 euros, Veinte Millones de las antiguas pesetas. Y me parece tan sorprendente como los 240.000 euros, Cuarenta Millones de pesetas que nos cuesta anualmente el dichoso puente de las macetas, de las flores. Capricho, antojo, es lo mínimo que se puede decir del despilfarro floral, por muy mal que le siente a quien le siente. A todos esos millones, añádanle la vigilancia que hay que prestar a las macetitas caprichosas para evitar que vuelen al maletero de algún coche.
Apariencia y fachada, repartidas sin ninguna proporción. Es venta de imagen, humo, promociones descaradas de la nada, promociones en las que muchos caemos, tal vez, llevados por el deseo de que las cosas pueden ser tal como nos las prometen y publicitan.
A principios del pasado Noviembre, se nos presentó a todos los ciudadanos el Plan 72 Horas. Confieso, fui uno de los tontosdelhaba que picó en el anzuelo. Creí que era posible que muchos de esos pequeños problemas con los que nos tropezamos en calles y aceras, se podrían solucionar. Diría que casi lo que menos importaba era lo de las 72 horas, en algunas cosas hay que conformarse con que sean días, e incluso semanas porque la cosa de los desperfectos no viene de ayer ni de anteayer. El Ayuntamiento, la Delegación correspondiente, ha contado con la ayuda de los vecinos que han ido colaborando, con llamadas telefónicas, de un bache por aquí, una tampilla rota por allá y en medio unas cuantas aceras arrasadas, otros tantos jardines secos y decenas de palmeras trasplantadas que mueren. La respuesta-solución para todo, ha venido siendo una capita de asfalto que todo lo tapa.. Si resulta que lo que se denunció fue un bache, asfalto. Si fue una joroba en la calzada, pues nada, asfalto y más asfalto para que el resto de la calzada se iguale con el bulto, cuesta menos que picar. El asfalto ya está saltando por todas partes. ¿En qué quedará el Plan 72 horas?, en nada, por no decir chapuza. Al final, todos unos descreídos hasta Cala.
Fernando Martínez Castellano 11 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 13 Enero 2006

09 enero 2006

LOS DEPREDADORES PLASMATICOS

Lucia Vila, hizo una pausa tras leer las primeras palabras de un titular “El Consell traerá depredadores foráneos...”, lo que nos faltaba pensó, como si por aquí no hubiera bastantes bichos dañinos, ¡va y encima los van a importar!. Y es que eso de las alimañas y las bestias, eso de la innecesaria agresividad, le tiene de los nervios. Menos mal que continuó leyendo el final del titular, “...para frenar la superpoblación de peces en la Albufera”. En un principio se quedó un poco más tranquila, pero luego le siguió dando vueltas al asunto. Recordó, que hace unos años trajeron unos cangrejos americanos que han acabado invadiendo acequias, bordes y motores. También lo de aquellos tour-operadores alemanes, que para atraer a los turistas de caña y sedal, tiraron unos pececillos en un pantano del Ebro. Los pececillos germanos, con el tiempo se han convertido en orcas de río, se comen hasta los domingueros que retozan en las orillas. Lucia sospecha que estos depredadores que va a fichar el Consell, se multiplicaran y multiplicaran hasta llegar a causar terror en los municipios ribereños a la Albufera. ¿Habrá control del sexo de los tragaldabas importados? ¿Se estudiará la proporción de depredadores y depredadoras? Ahora que, bien pensado, igual acaban estos malos bichos, con todos los inadecuados vertidos que van a parar a nuestra descuidada Albufera.
Está en un mal vivir Lucia con estas cosas. Si faltaba algo, le ha puesto a cien, el que D. Julio De España, Presidente de las Cortes Valencianas, haya obsequiado a los diputados autonómicos, con una televisión de plasma con la excusa navideña. Lo de la prodigalidad con los dineros públicos, aun lo entiende Lucia menos que lo de los depredadores, aunque haya quien les pueda buscar correlación a ambos asuntos.
Lucia se pregunta que si las Cortes Valencianas andan tan sobradas de euros, como para que su Presidente haga aguinaldos del tipo que los viene haciendo. Lucia cree que hay mil destinos bastante más necesitados. Lucia cree, que el pecado está compartido entre Don Julio y los que callados han aceptado el despilfarro, los que no son capaces de renunciar, los que ya están soñando con lo que les caerá la próxima navidad
Fernando Martínez Castellano 4 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 6 Enero 2006

30 diciembre 2005

CARTA AL FUTURO

Llegará el tiempo, en el que un candidato a cualquier cargo, a cualquier reelección en el cargo, por ejemplo a President del Consell, que está más a mano, lleve como punto más destacado de su programa electoral, el trato de abordar solo lo que esté en marcha, y de no caer en la tentación de prometer la acometida de obras babilónicas. Que su empeño máximo sea mantener, consolidar, mejorar lo que ya se tiene. Que no tienda ni un metro más de vías de metro, sin antes haber renovado el material rodante y fijo existente. Que no abra ni una estación más, sin haber hecho accesibles todas las actuales y haberles lavado al menos la cara un par de veces. Que no presuma de más autovías, sin haber eliminado puntos negros y travesías atascantes. Que no descubra placas conmemorativas, en nuevos espacios culturales, sin haber llenado de contenido los continentes del presente. Que no se lance a la carrera de que todo tenga que ser lo más grande de España, de Europa, del Mundo, mientras que haya alumnos en barracones provisionales-permanentes, mientras que ande renqueante la sanidad pública o a las mesas de los bienestares sociales les falten unas cuantas patas. Que no adquiera más mega compromisos sin haber estabilizado la enorme deuda que se arrastra desde los años de “nuevos ricos”. Que Canal Nou cumpla las objetivos que justificaron su creación. Que impida que en nuestra Comunidad haya más pelotazos, a costa de todos, que en un frontón “24 horas”. Que piense en el mañana, pero también en el hoy. Que las metas sean algo más que una colección de fotografías cortando cintas inaugurales. Que las urnas no se puedan alimentar solo con el humo del boato. Que no se empeñe, una y otra vez, en levantar museos a la nada, ni en pagar asesoramiento millonario al primer filibustero que pase por la puerta. Que tras las fachadas de cartón piedra de los eventos, quede algo útil. Que todo sea posible, que esta carta no se confunda con una inocentada.
Sea el candidato que sea, del partido que sea, cuando sea, si propone este programa tan sencillo, que no tema quedarse solo, aunque ya seamos cenizas dispersas en las aguas del Tirreno o frente a la vieja Altea, haremos lo imposible por regresar y votarle.
Fernando Martínez Castellano 29 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 30 Diciembre 2005

26 diciembre 2005

LOS AMIGOS INVISIBLES

Los sanvalentines, días de la madre, del padre, la primavera y las rebajas, son hijos mantenidos y engordados por los grandes almacenes, como también está muy claro que lo del “amigo invisible” es producto de los “todo a cien”. Cuando se apaguen todas las comidas y cenas que se celebran estos días, las estanterías de los “chinos” deben de quedarse limpias de esos trastos que no sirven para nada. En lo del “amigo invisible”, igual te cae un sacacorchos con música, que unos servilleteros con lucecitas. Un año de estos, se va a convocar un concurso nacional para ver quien ha recibido el regalo más hortera. Como dice Luis Gil, menos mal que no recibimos obsequios ni de los “enemigos”, ni de las cuñadas agresivas.
Sin querer, hablando de “amigos invisibles”, me estoy acordando de Juan Soler, Presidente del Valencia CF Sociedad Anónima Deportiva y de Joan I. Pla, Secretario General del PSPV. No hace falta echar mano al Mago de Cefalu, que solo acierta las terminaciones, para barruntar que hay muy serias tentaciones, materiales y de las otras, para moverles sus respectivos sillones de Mestalla y Blanquerías. Los dos, cada uno por su lado obviamente, deben de cuidarse de sus amigos visibles y de los tapados. De los llanos, aunque sean en cuesta y de los palmerales. Los alcaldes aburridos llegan a dar muchos dolores de cabeza.
Los multimillonarios negocios en euros que se van a mover en torno a ,os Mestallas, el Viejo y el Nuevo, son bocados demasiado apetecibles como para que no hayan movimientos telúricos en torno al control, directo o indirecto, de la Presidencia del equipo de fútbol más representativo de la ciudad. Los intereses económicos que van a rodear a la construcción, explotación y más y más del nuevo estadio, provocan toda clase de rumores, de opacidad, de vete a saber quien está detrás de cada una de las empresas que optan al pastel, de compra de favores, de “engrase” de puertas, de “tapados, de “amigos invisibles” que andan ya haciendo algo más que regalos de “todo a cien”.
Pla, ni tiene estadios que construir, ni acciones que recomprar, pero con sus silencios, con sus desapariciones, está dando pábulo a la creencia de que él es el que está promoviendo a su propio “tapado”.
Fernando Martínez Castellano 22 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 23 Diciembre 2005

20 diciembre 2005

MAQUETAS Y BRONCAS

Lo de los disimulos está tan a la orden del día que vamos sustituyendo aquello de “tirarse los trastos a la cabeza”, o “tener muy mala baba”, por algo que suena más fino, “la crispación”, pero solo la palabra en si, crispación, repetida tantas veces como se está repitiendo en estas últimas semanas, acabará produciendo por si sola, Crispación. Le llamemos como le llamemos, de nada hacemos un castillo y de menos que nada una estupidez. No se si es por contagio televisivo, pero parece como si ya no se supiera hablar, como si el gruño fuera imprescindible. Y no solo pasa en los telediarios. Hay demasiado “broncas” por ahí suelto, metiendo la pata cinco veces por minuto. Todo se convierte en trascendente, de cualquier cosa, opinión, debate, decisión, salen orgullos heridos, como si pendiera el futuro de la humanidad.
Ahora, entre otros, toca enzarzarse con el nuevo campo de fútbol, el nuevo Mestalla. Y nos enzarzaremos, y tanto que lo haremos, ¡pues buenos somos los valencianos para perder la ocasión!.
A lo peor, es que está contribuyendo, a eso de la discusión, la percepción de escasa transparencia y el runruneo de intercambios de favores entre el Equipo de Gobierno Municipal, que nos representan a todos, y el Consejo de Administración del Valencia CF, que representa a los accionistas de una Sociedad Anónima deportiva.
Si faltaba algo, tras la presentación de las maquetas, con lo sufridas que son las maquetas, se está diciendo, que por ahí hay quien va comprando favores y opiniones para decantar la cubierta del estadio, y el mismo estadio, hacia el murciélago o la abeja maya.
Esta Valencia, que hace unos años era experta en heráldica, luego dominó todas las lenguas y gramáticas, ahora se nos va a destapar como gran experta en cubiertas y estadios. Poquitos, se van a parar en reflexionar en el transito de la maqueta a la obra, de la ilusión a la realidad, en todos los pros y los contras de estas enormes basílicas del presente.
Luego vendrán, seguro que vendrán, los sesudos debates sobre el nombre más apropiado para el nuevo estadio. Esperemos que a nadie se le ocurra hacer, o proponer, como han hecho en Benidorm con su pabellón deportivo al que han bautizado con el nombre de Eduardo Zaplana.
Fernando Martínez Castellano 15 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 16 Diciembre 2005

09 diciembre 2005

EN TRANSITO

Hay que ver, como han nacido y crecido los negocios, en torno a las fiestas, de cumpleaños, primeros besuqueos, pedidas de mano, despedidas de solteros, bodas al estilo Miami, divorcios modelo Las Vegas, implantaciones de silicona, segundas nupcias, primer análisis con colesterol, subidas de tensión, jubilaciones anticipadas, bonobús gratuito, admisión en el Hogar del Jubilado, entierros con bebida y tapeo como en las películas americanas, etc, etc, además de todo esto, hay quien ha pensado que aun se pueden organizar más episodios.
Ahora mismito finos expertos, han cazado el filón que hay en lo de los tránsfugas políticos. El negocio promete. “En tránsito” es el nombre de la primera firma valenciana que se va a dedicar al asunto. Son como los agentes de los futbolistas, pero en versión Diputado autonómico y Concejal. Su lema de trabajo lo dice todo, aunque no suena bien, “Si llega la tentación, póngase en nuestras manos, máxima cautela”. Ya han hecho un correo masivo ofreciendo sus servicios a todos los electos en la Comunidad Valenciana, más tarde ampliarán al resto de España. El tránsfuga profesional ya sabe que si aparece la tentación en forma de recalificación, moción de censura y similares, solo tiene que marcar un número de teléfono. “En tránsito”, se encargará de todo. Negociará, qué importan ideas, la pela es la pela, esconderá al “saltador”, le organizará un guión para su reaparición, le elaborará una lista de argumentos para justificar la reconversión, le montará una rueda de prensa y unas páginas en el Hola, le maquillará para que en su rostro se reflejen los momentos de aflicción pasados, le cambiarán el peinado, le preparan una sesión fotográfica con el líder del partido que le acoge en su seno, le inventaran una biografía en la que se destacará que siempre quería haber entrado en esta organización política por la que al fin ha fichado.
“En tránsito” también hará la oferta a los partidos, ¿Qué y donde necesitan un converso?.Se lo proporcionaremos con “cante” y baile incluidos.
Pero nos cuenten lo que nos cuenten, los gabinetes de imagen, los “En tránsito”, todos los tránsfugas son unos desvergonzados y aquellos que les dan refugio, aun más, sean del color que sean.
Fernando Martínez Castellano 2 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Diciembre 2005

02 diciembre 2005

PATRAIX

Carmen Tejeda es de esas personas que desconecta los fusibles de toda la casa, antes de cambiar una bombilla.. Le tiene más que miedo a la electricidad y su misterio. Carmen, como muchos de sus vecinos está un poco acongojada con esto de la ampliación de la sub-estación que Iberdrola tiene en Patraix, y aun más con los cables, como boas, que enterraron ante su casa, por los que discurrirán miles de voltios cada hora, cada día. Carmen, que no entiende de voltios, vatios ni amperios, ni puede hacerle una OPA a la compañía eléctrica, es una más de los ciudadanos que se manifiestan, desde hace unas cuantas semanas ante la “fábrica de la luz”.
Carmen sabe que los pitos, las cintas negras, los encadenados a la valla, los fríos de la mañana, el que los miren de reojo, incluso los cortes de tráfico en la calle Gaspar Aguilar, no llegan ni a las altas instancias ni a los consejos de administración y teme que lo único que pueden conseguir es el aburrimiento e incluso el cabreo de muchos de sus convecinos a los que parece molestarles que una piedrecilla rompa la tranquilidad del lago dormido, la insolidaridad.
Carmen se asombra al comprobar que haya quien jure en chechenio porque en el balcón de su casa le caga, una de las incontables palomas turcas que andan revoloteando por ahí y esa misma persona, tan sensible para lo suyo, se quede entre sulfurado e irritado ante las quejas de ella y cuantos se manifiestan ante la sub-estación de Patraix. Y muy pocos son los que tienen en cuenta, que el Gobierno Municipal, el Consell, el Ministerio de Industria, los estén llevando a mal traer, lanzándose, los unos a los otro, las culpas de haber dado unos permisos, cuando a lo peor no se deberían de haber dado, cuando a lo mejor han sobrado silencios y han faltado explicaciones.
Carmen, se pregunta, que si todo está tan claro, si no afecta nada a nada, ¿a qué viene lo de pasarse la patata caliente de las autorizaciones de ampliación, de la dichosa sub-estación, del PP a PSPV y del PSOE a PP?.
Carmen sospecha que el desconocimiento, las exageraciones, solo sirvan para convertir la buena fe de los vecinos en carne para la demagogia y para ocultar los otros problemas y carencias que tiene el barrio de Patraix.
Fernando Martínez Castellano 30 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 2 Diciembre 2005

25 noviembre 2005

BANDARRAS Y BANDURRIAS

Fuentes bien informadas me han asegurado que los grandes partidos, van a poner en marcha un experimento para elaborar las listas electorales del año 2007. Algo así como OT pero al revés.
Hartos de infidelidades, de lenguaraces que rajan por las esquinas, de tránsfugas que se van con el primero que les susurra palabras de amor al oído, ahítos de que les pongan cuernos políticos con la primera recalificación que aparezca, han decidido cortar por lo sano. Nada de que los pretendientes a figurar en las listas sean recomendados de la señora muy señora del Jefe, nada de que tengan más rollo que una fabrica de papel higiénico, los estrategas del PP y del PSOE han coincidido en la prueba de la desafinación musical.
Se ha constatado que los últimos tránsfugas, esos que han sonado en los medios, esos que han provocado que se acordasen de su santa madre, tenían una común inclinación por lo musical. Se empieza a relacionar la infidelidad política con ciertas habilidades en la cuerda, el viento y el (vil) metal.
De Maruja Sánchez, aquella que con su salto de pértiga pasó de los socialistas a los populares, le dio la alcaldía de Benidorm a Eduardo Zaplana, y ¡Oh casualidad! se enchufó de por vida, de ella se dijo que era vocalista o boca lista.
A Tamayo y Saez, mesetarios ellos, les decían que eran unos tunos, fino sinónimo de pillos, bribones o truhanes.
Del último ejemplar conocido, en el arte de secuestrar la credencial, se ha destacado su dominio de la armónica y nada más.
Hay muchos más trásfugas, muchos más dinamiteros, de alguno de los cuales también se tiene constancia de interesadas inclinaciones por el cante y baile.
Pero si hay bandarras que cantan “el si te he visto no me acuerdo”, también hay quien recibe con brazos y bolsillos abiertos a estos desvergonzados “refugiados políticos” subastadores de sus miserias. Como siempre hay más trasfondos económicos que políticos en esos extraordinarios cambios de trincheras, vamos a dejar las caídas del caballo, las conversiones instantáneas, las destapadas de corrupciones que no les dejaban ni dormir, a páginas de la historia muy lejanas, a santos varones, que poco tienen que ver con todos estos tanguistas que orlan los horizontes hispanos.
Fernando Martinez Castellano 25 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 28 Noviembre 2005

PUENTES Y GOTERAS

Estamos en días de conmemoraciones, días de algodón y jabón, primeros días de lo que, antes de los cambios climáticos, se llamaba Otoño. Al fin, las deseadas lluvias, y con ellas las evitables goteras. Lluvias, que sin llegar a “gota fría, dejan al aire vergüenzas y vuelven a destacar las eternas dudas sobre el control de calidad que se ejerce, o debería de ejercerse, en las sub-sub-sub-sub-contratadas obras, pagadas con los dineros públicos.
Lo de las goteras en la zona ampliada del Palau de la Música, Palau que en su día fue calificado como “obra faraónica”por un Concejal del PP, quizás entonces aun era AP, suena un poco a “churro” como diría el “mira quien habla” señor Acebes. El churro no es el Palau, que se ha quedado menudito, ni aquel Concejal ya retirado de la política, lo que desafina es que cuatro gotas saquen los colores de la cara a quien todavía se sonroje. Nos quejamos, con razón, de que apenas ha llovido en los últimos meses, por no decir años, y va y cuando llueve, estallan las alarmas y las averías.
¿Habrá contactado la Concejala Mairén Beneyto, con el teléfono municipal ese que arregla todo en 72 horas, para que de una vez le solucionen el enojoso problema de las goteras en el Palau de la Música?. Si aun no lo ha hecho, ahí va una sugerencia, y si ya telefoneó, que no se confíe, pues hay baches que se repararon, deprisa y corriendo, y ya están para que algún vecino haga otra llamada.
Pero lo del control de calidad y las goteras es un pecadito venial en ese laberinto culebrón de subcontratas, total unos mochos, unos pozales y unos desconchados que el tiempo curará, lo peor, lo más grave, lo que te hace pensar en funambulitas inseguridades, es el desmoronamiento de puentes, en tendidos del AVE que se hunden, en los escasos estudios del terreno, en la alta siniestralidad laboral, todo provocado por las prisas de última hora, por querer recuperar en meses, en función de la carrera electoral, los tiempos que se perdieron en dirimir si eran galgos o podencos y por supuesto por la pela, por las pelas, por los sacos de pelas.
Tengo un duda, ojalá fuera una sola, ¿intervinieron sub-sub-sub contratas en la construcción del Acueducto de Segovia? ¿Y en las Torres de Serranos? ¿Y...?
Fernando Martinez Castellano 23 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 25 Noviembre 2005

18 noviembre 2005

UN ESCALON UNA MURALLA

Es una historia que no es única, es tan simple como amarga. Tristeza es lo que genera el ver a una mujer empujando, con mucho esfuerzo, una humilde silla de ruedas en la que lleva a su hijo y a un trozo de madera en la red debajo del asiento de su chico. De su desprotegido chico. Mi amigo Carlos, dominando lo descriptivo, les diría que el hijo es un niño con cuerpo de hombre, y que la madre coraje tiene bastante menos edad de la que aparenta. La he vuelto a ver otros días, en la misma acera, con su hijo, la silla, la madera y alguna bolsa. Observándola, he tenido la sensación de invadir su intimidad, aun estando en medio de la calle.
La buena mujer, avanza como puede sorteando todos los obstáculos de las aceras. Cuando tiene que cruzar la calle, si se encuentra con que existe una rampa y además no hay ningún automóvil invadiéndola, entonces puede pasar. Cuando no hay rampa, hay miles de aceras que no las tienen, o un egoísta ha plantado allí su coche, pasa por donde puede, echándole aun más agallas a su sacrificio, busca huecos entre muchos más coches, entonces saca de la bandeja la tabla y la coloca junto al bordillo para que haga de escalón y le pueda suavizar el esfuerzo de subir o bajar. El tablón, el gran invento. Después, se agacha, recoge la madera y avanza hacia lo que le espera en la siguiente esquina. He sentido una gran vergüenza, por ser un mirón desde lejos, por no correr a ayudarle, por la pasividad de otros y por la que a mi me toca. No queremos darnos cuenta de que las aceras están llenas de impedimentos para quien empuja una silla de ruedas, un carrito de niño, o palpa los peligros con un bastón blanco.
A esta pobre madre, para la que un escalón es una muralla, y que ha solicitado, no recuerda desde cuando, para su hijo, una silla con motor eléctrico para hacerle, menos dura la vida diaria, a esta mujer, y a otros y otras que se hallan en las mismas circunstancias, tengamos un poco de prudencia cuando les hablamos de mega proyectos, de grandes eventos, mientras somos incapaces de rebajar bordillos, facilitarles más ayudas, o cuidar donde aparcamos. Cuando para muchos de ellos, su casa es su prisión, su calle un acantilado, y el resto de Valencia algo muy lejano.
Fernando Martínez Castellano
17 Octubre 2005
Publicado en Las Provincias el 18 Noviembre 2005

17 noviembre 2005

EL JARDINERO FIEL

Siento una especial predilección por John Le Carré, quizás sea cuestión generacional aunque me lleve unos cuantos años, quizás sea proximidad ideológica, aunque seguro que no es coincidente.
En sus artículos sobre la cruel, injusta y avasalladora intervención de los aliados en Irak, notaba que él decía lo que yo quería decir, que el expresaba una rabia que a muchos nos hervía en el interior. Desde Marzo del 2003 los acontecimientos no han hecho más que darle la razón, demostrar que acertó en cada uno de los avisos que lanzó. Los errores y horrores cometidos por la gran potencia militar estadounidense desgraciadamente solo han servido para evidenciar que todo se justifico sobre un Himalaya de mentiras. A propósito de las mentiras de Estado, vale la pena leer más de una vez “Amigos absolutos”, de Le Carré, publicada en España en los primeros meses de 2004.
He leído y releído muchas de sus novelas. En la primera lectura he devorado el contenido en busca de la trama. En la segunda lectura he paladeado la novela, la he destripado, he captado muchas de las claves de la jerga utilizada por el autor británico.
John Le Carré siempre ha querido enviar más de un mensaje en sus libros. “El Jardinero fiel”, es un claro ejemplo de esta pluralidad. Es un libro aconsejable y se acaba de estrenar una película, con el mismo título, basada en él, también muy recomendable.
El jardinero fiel, nos lleva de la mano para que comprendamos que no somos nada en manos de las multinacionales, en este caso farmaceuticas, y para acercarnos a los pueblos subsaharianos, para que nos demos cuenta de que las huidas, de sus hombres y mujeres, hacia Europa no obedecen ni a viajes de capricho ni a toures turísticos.
John Le Carré es mucho más que un escritor de novelas de espías.
Fernando Martínez Castellano
17 Octubre 2005

11 noviembre 2005

72 HORAS

Aunque eso de 72 horas suene a título de película, a novela negra, a tango desgarrado, aunque parezca todo eso, aun es más, es el nuevo servicio que ofrece el Ayuntamiento de Valencia a sus ciudadanos. Sobre el papel, está pero que muy bien. El compromiso que ha querido asumir el Equipo de Gobierno Municipal, es que usted, marca un número de teléfono gratuito, el 900721172, comunica que ha visto un agujero en la calzada o una sima en la acera y casi antes de que haya colgado, ya hay una brigadilla metiendole mano al desperfecto. Por lo menos eso dicen que harán. Es algo así como lo del “plan pons” que en siete días hacía bello hasta a Álvarez Cascos, pero en versión urbana.
Y es que aquí en Valencia, no nos andamos con tonterías o tenemos cosas que ni se aclaran ni se arreglan ni aun bajando del cielo ángeles y arcángeles o nos las quitamos de en medio, o eso decimos, en más / menos 72 horas. Ni días, ni meses, horas.
Imaginemos que por una de estas, lo de las reparaciones expreso a golpe de teléfono, va y funciona. Sigamos soñando con que nuestro Ayuntamiento pueda ser tan eficaz que no haya “lista de espera” en las intervenciones de parcheo. Imaginemos las movidas telefónicas que pueden llegar a producirse. Los famosos bloqueos de centralitas de las operaciones triunfo se van a quedar pequeños al lado de los que pueden llegar a darse en el 900721172. Un ejemplo, el firme de la Gran Vía de Fernando el Católico está en estado tan calamitoso, la Administración Municipal se ha olvidado tanto de ella, de la Gran Vía, que los que queremos que mejore su estado, no vamos a tener más remedio que llamar mil veces para que arreglen los mil baches, o le peguen una pasada de asfalto, a toda ella, aunque no estemos en Verano que es cuando se deberían de realizar estas intervenciones.
Lo interesante, al margen de que se debería hacer una verdadera “operación reasfaltado” en gran parte de la ciudad, lo deseable es que exista fluidez e inmediatez entre la Administración y los ciudadanos, que estos tengan respuestas y que no los lleven, como están llevando, de Herodes a Pilatos, a los vecinos de Patraix que solo piden que les den alguna explicación sobre la gigantesca ampliación de la subestación eléctrica.

Fernando Martínez Castellano
10 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 11 Noviembre 2005

04 noviembre 2005

PIEDRA NEGRA

Antes que nada, a las aceras de Maestro Rodrigo, a la vera de Campanar, les han plantado unos bancos que baten todos los records de impersonalidad. En la elección del mobiliario urbano, el Equipo de Gobierno Municipal en Valencia, saca un suspenso del que no se recupera por mucha repesca que haya.
Por lo que dicen los telediarios, el gobierno de Tony Blair, ha puesto en marcha un pequeño examen para comprobar si ha calado la britanidad en aquellos que solicitan la nacionalidad del Reino Unido. Menos mal que en nuestra paciente España, pese a las variadas leyes de extranjería, a nadie se le ha ocurrido, hasta ahora, plantearse una cosa por el estilo, aunque hay que reconocer que lo menos que se puede pedir es que se conozca algo sobre el país del que deseas ser ciudadano, porque los examinados irían de cabeza intentando entender algo. Por estas fechas, en los últimos años, suelo andar entre desconcertado y cabreado, por no comprender algunas cosas. Mientras que por un lado reclamamos, con toda la razón, la españolidad de las diecisiete autonomías, por otro estamos absorbiendo, a pozalazos, modas de origen que nos es muy lejano. Repatea más, el hígado y todas las vísceras vecinas, el escuchar a un presentador de televisión en emisión nacional “Hoy día de Halloween...” cuando resulta que siempre, para toda la cultura hispana, ha sido el Día de Todos los Santos. No se si es que se va por el camino de lo laico o de lo pijo. Creo que van por lo comercial-pijo. Son cosas que eso, que aun no me acostumbro a oírlas y aun menos a admitirlas.
Nos movemos a impactos, a golpes de miedo, sea con hallowines, con estatutos o con alarmas gripales que se acercan a aquello del ántrax que manejó a su antojo la Administración Bush. Todo sea para acongojar al personal.
A propósito de gripes, de Estatutos se hablará mucho, sobre todo del proyecto catalán que parece interesar a los valencianos bastante más que su propio proyecto de Estatuto, en el revuelo de los contagios gripales, me ha telefoneado un lector preguntándome si pueden ser peligrosas para la salud los cientos de estorninas cagadas que recibe su coche en Marqués del Turia. Le pasaré la pregunta a Carlos Pajuelo, garantiza su contestación.
Fernando Martínez Castellano
3 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 4 Noviembre 2005
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