31 enero 2006

AÑO DE VISPERAS

¿Te estás dando cuenta, Altea, lo rápido que transcurre un año?. Tiene que suceder así, cuando tantas veces, deseas que los lunes ya sean viernes. Cuentas hacia atrás las semanas, sin darte cuenta que en este juego se resta a todo.
Y entre restas y restas quieres hacer un resumen de aquellos trescientos sesenta y cinco días que conocemos como el 2005. No sabes que etiqueta ponerle para recuperarlo de la memoria.
Despertó el año con el legado del cruel recuento de los miles y miles de victimas del tsunami en el Extremo Oriente. Parecía como si cincuenta mil, muertos arriba o abajo, ya no importase ante tanta tragedia. Nos pilló muy lejos, la distancia fue la excusa que todo lo mitiga. A lo largo del año, la Naturaleza, nos envió unos cuantos recados, en países pobres, en países ricos, patentizó lo mínimo que es el hombre. Sequías inmensas, diluvios imprevisibles, en una noria continua. El cambio climático que se tomaba como cosa de nos apocalípticos alocados, ya es más que evidente, pero seguimos ante él egoístamente pasivos. ¡Quién venga detrás que solucione!.
El año de la rima estúpida, machacada hasta el aburrimiento, fue recibido con millones de mensajes, ripios por todos lados, carentes de originalidad.
Aun menos novedad hubo en los mensajes de los cargos públicos valencianos. El mono discurso del victimismo ha continuado siendo la soflama-consigna que se ha repetido hasta la saciedad desde el Ayuntamiento de Valencia y desde el Consell. Se ha porfiado tanto y tanto, desde personas, cargos, Organismos, los mismos que guardaron silencio ante todo, que llegan a ser incapaces de valorar de que se corre el riesgo que las justas reivindicaciones se conviertan en un adormecedor sonsonete. El victimismo como agotable ubre electoral y trinchera partidista.
¡Ay!, lo del AVE a Madrid, los demás destinos parece que no importen, avanza a la velocidad de los trenes de vapor. Los errores que se cometieron cuando se aceptó que la línea curva era la más corta entre dos puntos, se están pagando. Dicen que estará para el 2010. El papel es muy sufrido, las promesas electorales aun más y además, no se suelen pagar.
El descerebrado crecimiento, miles y miles de viviendas, de muchos municipios del sur de la Comunidad y de Murcia, han puesto de manifiesto, que más que un trasvase desde el Ebro, lo que va a hacer falta es el Ebro entero.
Se ha inaugurado el Palacio de las Artes Reina Sofía, esta ha sido la primera inauguración, luego vendrá otra más próxima a las elecciones. El edificio grandioso, pese a los incrementos de costes tan estratosféricos que dentro de nada, si se llegan a conocer, habrá que hablar de miles por ciento. El contenido, el mantenimiento, un misterio.
La Ciudad de las Artes y las Ciencias, Hemisferic, Oceanografic, ejes de revitalización de viejos espacios. Auténticos focos de atracción turística, escaparates de una ciudad que quiere ser vista, que sueña con ser reconocida, que desea ser querida. Vi en el 2005, a valencianos fotografiar orgullosos, a los grupos de turistas que a su vez fotografiaban la obra de Calatrava. Oí a valencianos chapurreando ingles, italiano, esforzándose en ser corteses. Vi y oí a sicilianos arrimando el hombro para alzar un trozo de falla, asombrados ante nuestras costumbres, ante la perdurabilidad de ese pasado común que mantienen las aguas del Mediterráneo.
2005, año de vísperas. Víspera de la visita de Benedicto XVI, en el Encuentro Mundial de las Familias. Víspera de la víspera del 2007, la gran incógnita. Víspera de que el Parque de Cabecera llegue a su fin. Víspera de la elección del Nuevo Mestalla. Víspera de que el Parque Central sea al fin Parque. Víspera de nuevos Estatutos. Víspera del freno a tanta crispación. Víspera de que ya no quede un metro para constrir.
2005, el año en el que Amelia, cumplió noventa años.
Fernando Martínez Castellano. Enero 2006
Publicado en Las Provincias en el ANUARIO 2005 el 31-1-2006

27 enero 2006

EL OBSERVATORIO

He recurrido al buscador google para ver si encontraba el nombre del observatorio más grande del mundo. Me ha sacado trece o catorce observatorios todos queriendo ser el más del mundo y aledaños. Ya que un observatorio no se levanta de la noche a la mañana, me parece que alguno exagera, o miente. La cosa es que entre ellos, claro, aun no figura el que van a construir los empresarios valencianos para hacer el seguimiento de las obras del AVE que unirá Valencia con la Meseta. Nota al píe aunque caiga en medio, reconozco que me pierdo en el bullir de las iniciales de las organizaciones empresariales. Pero bien pensado, el observatorio que andaba buscando en Internet, va de la cosa galáctica y el que quieren promover por aquí se supone que irá a ras de tierra.
Aunque tarde, más vale tarde que nunca, las organizaciones empresariales, han reaccionado queriendo averiguar, al fin, lo que ya hace tiempo deberían de haberse preguntado. Cuando muchos de ellos, de los directivos empresariales aun no peinaban canas, se nos contó por parte de Álvarez Cascos y Zaplana, aquella historieta de los trazados A, B, C, y no sé cuantas letritas más. Y todo el mundo se calló. Incluido el Ayuntamiento de Valencia.. Se aceptó, sin rechistar.. Tocaba callar ante que en lugar de elegir el recorrido más corto, se optase por un rodeo de tres pares de narices para llegar de Madrid a Valencia. Recordemos que por aquel entonces no había Carods en el horizonte. Se hablaron de unos plazos de ejecución que ni en sueños se podían alcanzar. Y chitón, todo el mundo continuó en silencio. Solo el “FeFé” valenciano, se salva de la quema.
Ahora, salta lo del Observatorio, tarde, pero bienvenido sea. Que se planten las torres vigías en lo alto de la Sierra de Malacara para ver el avance de las obras, para que no haya ni un momento de distracción. ¡Que se cumplan todos los plazos de una puñetera vez!.
Y aprovechando que se instalan todas las lentes, las de lejos y las de cerca, que se sigan todos los “cacaos maravillaos” que nos acechan, a babor y a estribor, las terras, los ivex, los julios, las zarras, las orihuelas, los castellones, las diputaciones, los parques centrales, las ágoras, las fifas y el delirium tremens.
Fernando Martínez Castellano 25 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 27 Enero 2006

21 enero 2006

FOTO DE FAMILIA

Hace años alguien dijo que Valencia iba a ser la California europea. No era por lo de las naranjas, ni por el clima, lo decía por la riqueza, por los avances industriales, por comparar el Parque Tecnológico de Paterna con Silicon Valley. Mientras afirmaba lo primero, su política daba todos los pasos para que nos fuéramos convirtiendo en la Florida del Mediterráneo. Los últimos censos, los últimos datos sobre la industria valenciana confirman que estamos más cerca de “ser” Florida, con todo lo bueno, con todo lo malo. Los sueños californianos apenas han quedado en una “ciudad del cine”.
Por cierto, qué extraña relación la que mantenemos con los EEUU, al margen de Bush y Rodríguez Zapatero, los envidiamos, los imitamos, aunque algunas veces nos salgan bastante mal las copias y sobre todo no los conocemos, como seguro que ellos tampoco a nosotros.
Estábamos con lo de California. El miércoles 18 en LP, se publicaba una fotografía realizada pocas horas antes de que Clarence Ray Allen, anciano de setenta y seis años fuera ejecutado. Clarence además de anciano, indio, ciego, sordo, diabético era un asesino y seguro que en el momento en el que se celebró su juicio era pobre, lo bastante pobre como para no poder contratar a uno de esos abogados a los que California, ha glorificado vía dos mil películas.
En el colmo de la estupidez, de la hipocresía, en la última cena que le dieron a Clarence, los postres y helados con sacarina, no fuera que entrase en coma diabético y les agriase el acto. ¡Que gilipollez tan grande!. La pena de muerte es un acto de venganza. A la venganza no hay ningún credo que la justifique, se sirva en plato frío o caliente.
En la fotografía aparecía, el condenado ahora ya difunto, rodeado de cuatro familiares. Todos sonrientes. Debían de estar diciendo, chiiiiiissss, patata o el nombre de la madre del momificado Suarsenege, gobernador de California. En un principio la foto me dio mucho yuyu, pero mas tarde, observando mejor las caras, la sonrisa de la sobrina, debía de ser sobrina, se me pasó. Pensé mal, allí estaban todos, menos el reo, celebrando el haber vendido los derechos de la vida de Clarence a un productor de Hollywwod, cosas de los Usas. Quizás el tiempo dirá.
Fernando Martínez Castellano 18 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 20 Enero 2006

13 enero 2006

ESPEJITO, ESPEJITO

Qué les voy a decir, me continua pareciendo increíble que en un solo puente sobre el Viejo Cauce, que en unas decenas de metros, el Ayuntamiento de Valencia se haya gastado en flores de Pascua, quizás el adorno navideño más efímero, la friolera de 120.000 euros, Veinte Millones de las antiguas pesetas. Y me parece tan sorprendente como los 240.000 euros, Cuarenta Millones de pesetas que nos cuesta anualmente el dichoso puente de las macetas, de las flores. Capricho, antojo, es lo mínimo que se puede decir del despilfarro floral, por muy mal que le siente a quien le siente. A todos esos millones, añádanle la vigilancia que hay que prestar a las macetitas caprichosas para evitar que vuelen al maletero de algún coche.
Apariencia y fachada, repartidas sin ninguna proporción. Es venta de imagen, humo, promociones descaradas de la nada, promociones en las que muchos caemos, tal vez, llevados por el deseo de que las cosas pueden ser tal como nos las prometen y publicitan.
A principios del pasado Noviembre, se nos presentó a todos los ciudadanos el Plan 72 Horas. Confieso, fui uno de los tontosdelhaba que picó en el anzuelo. Creí que era posible que muchos de esos pequeños problemas con los que nos tropezamos en calles y aceras, se podrían solucionar. Diría que casi lo que menos importaba era lo de las 72 horas, en algunas cosas hay que conformarse con que sean días, e incluso semanas porque la cosa de los desperfectos no viene de ayer ni de anteayer. El Ayuntamiento, la Delegación correspondiente, ha contado con la ayuda de los vecinos que han ido colaborando, con llamadas telefónicas, de un bache por aquí, una tampilla rota por allá y en medio unas cuantas aceras arrasadas, otros tantos jardines secos y decenas de palmeras trasplantadas que mueren. La respuesta-solución para todo, ha venido siendo una capita de asfalto que todo lo tapa.. Si resulta que lo que se denunció fue un bache, asfalto. Si fue una joroba en la calzada, pues nada, asfalto y más asfalto para que el resto de la calzada se iguale con el bulto, cuesta menos que picar. El asfalto ya está saltando por todas partes. ¿En qué quedará el Plan 72 horas?, en nada, por no decir chapuza. Al final, todos unos descreídos hasta Cala.
Fernando Martínez Castellano 11 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 13 Enero 2006

09 enero 2006

LOS DEPREDADORES PLASMATICOS

Lucia Vila, hizo una pausa tras leer las primeras palabras de un titular “El Consell traerá depredadores foráneos...”, lo que nos faltaba pensó, como si por aquí no hubiera bastantes bichos dañinos, ¡va y encima los van a importar!. Y es que eso de las alimañas y las bestias, eso de la innecesaria agresividad, le tiene de los nervios. Menos mal que continuó leyendo el final del titular, “...para frenar la superpoblación de peces en la Albufera”. En un principio se quedó un poco más tranquila, pero luego le siguió dando vueltas al asunto. Recordó, que hace unos años trajeron unos cangrejos americanos que han acabado invadiendo acequias, bordes y motores. También lo de aquellos tour-operadores alemanes, que para atraer a los turistas de caña y sedal, tiraron unos pececillos en un pantano del Ebro. Los pececillos germanos, con el tiempo se han convertido en orcas de río, se comen hasta los domingueros que retozan en las orillas. Lucia sospecha que estos depredadores que va a fichar el Consell, se multiplicaran y multiplicaran hasta llegar a causar terror en los municipios ribereños a la Albufera. ¿Habrá control del sexo de los tragaldabas importados? ¿Se estudiará la proporción de depredadores y depredadoras? Ahora que, bien pensado, igual acaban estos malos bichos, con todos los inadecuados vertidos que van a parar a nuestra descuidada Albufera.
Está en un mal vivir Lucia con estas cosas. Si faltaba algo, le ha puesto a cien, el que D. Julio De España, Presidente de las Cortes Valencianas, haya obsequiado a los diputados autonómicos, con una televisión de plasma con la excusa navideña. Lo de la prodigalidad con los dineros públicos, aun lo entiende Lucia menos que lo de los depredadores, aunque haya quien les pueda buscar correlación a ambos asuntos.
Lucia se pregunta que si las Cortes Valencianas andan tan sobradas de euros, como para que su Presidente haga aguinaldos del tipo que los viene haciendo. Lucia cree que hay mil destinos bastante más necesitados. Lucia cree, que el pecado está compartido entre Don Julio y los que callados han aceptado el despilfarro, los que no son capaces de renunciar, los que ya están soñando con lo que les caerá la próxima navidad
Fernando Martínez Castellano 4 Enero 2006
Publicado en Las Provincias el 6 Enero 2006

30 diciembre 2005

CARTA AL FUTURO

Llegará el tiempo, en el que un candidato a cualquier cargo, a cualquier reelección en el cargo, por ejemplo a President del Consell, que está más a mano, lleve como punto más destacado de su programa electoral, el trato de abordar solo lo que esté en marcha, y de no caer en la tentación de prometer la acometida de obras babilónicas. Que su empeño máximo sea mantener, consolidar, mejorar lo que ya se tiene. Que no tienda ni un metro más de vías de metro, sin antes haber renovado el material rodante y fijo existente. Que no abra ni una estación más, sin haber hecho accesibles todas las actuales y haberles lavado al menos la cara un par de veces. Que no presuma de más autovías, sin haber eliminado puntos negros y travesías atascantes. Que no descubra placas conmemorativas, en nuevos espacios culturales, sin haber llenado de contenido los continentes del presente. Que no se lance a la carrera de que todo tenga que ser lo más grande de España, de Europa, del Mundo, mientras que haya alumnos en barracones provisionales-permanentes, mientras que ande renqueante la sanidad pública o a las mesas de los bienestares sociales les falten unas cuantas patas. Que no adquiera más mega compromisos sin haber estabilizado la enorme deuda que se arrastra desde los años de “nuevos ricos”. Que Canal Nou cumpla las objetivos que justificaron su creación. Que impida que en nuestra Comunidad haya más pelotazos, a costa de todos, que en un frontón “24 horas”. Que piense en el mañana, pero también en el hoy. Que las metas sean algo más que una colección de fotografías cortando cintas inaugurales. Que las urnas no se puedan alimentar solo con el humo del boato. Que no se empeñe, una y otra vez, en levantar museos a la nada, ni en pagar asesoramiento millonario al primer filibustero que pase por la puerta. Que tras las fachadas de cartón piedra de los eventos, quede algo útil. Que todo sea posible, que esta carta no se confunda con una inocentada.
Sea el candidato que sea, del partido que sea, cuando sea, si propone este programa tan sencillo, que no tema quedarse solo, aunque ya seamos cenizas dispersas en las aguas del Tirreno o frente a la vieja Altea, haremos lo imposible por regresar y votarle.
Fernando Martínez Castellano 29 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 30 Diciembre 2005

26 diciembre 2005

LOS AMIGOS INVISIBLES

Los sanvalentines, días de la madre, del padre, la primavera y las rebajas, son hijos mantenidos y engordados por los grandes almacenes, como también está muy claro que lo del “amigo invisible” es producto de los “todo a cien”. Cuando se apaguen todas las comidas y cenas que se celebran estos días, las estanterías de los “chinos” deben de quedarse limpias de esos trastos que no sirven para nada. En lo del “amigo invisible”, igual te cae un sacacorchos con música, que unos servilleteros con lucecitas. Un año de estos, se va a convocar un concurso nacional para ver quien ha recibido el regalo más hortera. Como dice Luis Gil, menos mal que no recibimos obsequios ni de los “enemigos”, ni de las cuñadas agresivas.
Sin querer, hablando de “amigos invisibles”, me estoy acordando de Juan Soler, Presidente del Valencia CF Sociedad Anónima Deportiva y de Joan I. Pla, Secretario General del PSPV. No hace falta echar mano al Mago de Cefalu, que solo acierta las terminaciones, para barruntar que hay muy serias tentaciones, materiales y de las otras, para moverles sus respectivos sillones de Mestalla y Blanquerías. Los dos, cada uno por su lado obviamente, deben de cuidarse de sus amigos visibles y de los tapados. De los llanos, aunque sean en cuesta y de los palmerales. Los alcaldes aburridos llegan a dar muchos dolores de cabeza.
Los multimillonarios negocios en euros que se van a mover en torno a ,os Mestallas, el Viejo y el Nuevo, son bocados demasiado apetecibles como para que no hayan movimientos telúricos en torno al control, directo o indirecto, de la Presidencia del equipo de fútbol más representativo de la ciudad. Los intereses económicos que van a rodear a la construcción, explotación y más y más del nuevo estadio, provocan toda clase de rumores, de opacidad, de vete a saber quien está detrás de cada una de las empresas que optan al pastel, de compra de favores, de “engrase” de puertas, de “tapados, de “amigos invisibles” que andan ya haciendo algo más que regalos de “todo a cien”.
Pla, ni tiene estadios que construir, ni acciones que recomprar, pero con sus silencios, con sus desapariciones, está dando pábulo a la creencia de que él es el que está promoviendo a su propio “tapado”.
Fernando Martínez Castellano 22 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 23 Diciembre 2005

20 diciembre 2005

MAQUETAS Y BRONCAS

Lo de los disimulos está tan a la orden del día que vamos sustituyendo aquello de “tirarse los trastos a la cabeza”, o “tener muy mala baba”, por algo que suena más fino, “la crispación”, pero solo la palabra en si, crispación, repetida tantas veces como se está repitiendo en estas últimas semanas, acabará produciendo por si sola, Crispación. Le llamemos como le llamemos, de nada hacemos un castillo y de menos que nada una estupidez. No se si es por contagio televisivo, pero parece como si ya no se supiera hablar, como si el gruño fuera imprescindible. Y no solo pasa en los telediarios. Hay demasiado “broncas” por ahí suelto, metiendo la pata cinco veces por minuto. Todo se convierte en trascendente, de cualquier cosa, opinión, debate, decisión, salen orgullos heridos, como si pendiera el futuro de la humanidad.
Ahora, entre otros, toca enzarzarse con el nuevo campo de fútbol, el nuevo Mestalla. Y nos enzarzaremos, y tanto que lo haremos, ¡pues buenos somos los valencianos para perder la ocasión!.
A lo peor, es que está contribuyendo, a eso de la discusión, la percepción de escasa transparencia y el runruneo de intercambios de favores entre el Equipo de Gobierno Municipal, que nos representan a todos, y el Consejo de Administración del Valencia CF, que representa a los accionistas de una Sociedad Anónima deportiva.
Si faltaba algo, tras la presentación de las maquetas, con lo sufridas que son las maquetas, se está diciendo, que por ahí hay quien va comprando favores y opiniones para decantar la cubierta del estadio, y el mismo estadio, hacia el murciélago o la abeja maya.
Esta Valencia, que hace unos años era experta en heráldica, luego dominó todas las lenguas y gramáticas, ahora se nos va a destapar como gran experta en cubiertas y estadios. Poquitos, se van a parar en reflexionar en el transito de la maqueta a la obra, de la ilusión a la realidad, en todos los pros y los contras de estas enormes basílicas del presente.
Luego vendrán, seguro que vendrán, los sesudos debates sobre el nombre más apropiado para el nuevo estadio. Esperemos que a nadie se le ocurra hacer, o proponer, como han hecho en Benidorm con su pabellón deportivo al que han bautizado con el nombre de Eduardo Zaplana.
Fernando Martínez Castellano 15 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 16 Diciembre 2005

09 diciembre 2005

EN TRANSITO

Hay que ver, como han nacido y crecido los negocios, en torno a las fiestas, de cumpleaños, primeros besuqueos, pedidas de mano, despedidas de solteros, bodas al estilo Miami, divorcios modelo Las Vegas, implantaciones de silicona, segundas nupcias, primer análisis con colesterol, subidas de tensión, jubilaciones anticipadas, bonobús gratuito, admisión en el Hogar del Jubilado, entierros con bebida y tapeo como en las películas americanas, etc, etc, además de todo esto, hay quien ha pensado que aun se pueden organizar más episodios.
Ahora mismito finos expertos, han cazado el filón que hay en lo de los tránsfugas políticos. El negocio promete. “En tránsito” es el nombre de la primera firma valenciana que se va a dedicar al asunto. Son como los agentes de los futbolistas, pero en versión Diputado autonómico y Concejal. Su lema de trabajo lo dice todo, aunque no suena bien, “Si llega la tentación, póngase en nuestras manos, máxima cautela”. Ya han hecho un correo masivo ofreciendo sus servicios a todos los electos en la Comunidad Valenciana, más tarde ampliarán al resto de España. El tránsfuga profesional ya sabe que si aparece la tentación en forma de recalificación, moción de censura y similares, solo tiene que marcar un número de teléfono. “En tránsito”, se encargará de todo. Negociará, qué importan ideas, la pela es la pela, esconderá al “saltador”, le organizará un guión para su reaparición, le elaborará una lista de argumentos para justificar la reconversión, le montará una rueda de prensa y unas páginas en el Hola, le maquillará para que en su rostro se reflejen los momentos de aflicción pasados, le cambiarán el peinado, le preparan una sesión fotográfica con el líder del partido que le acoge en su seno, le inventaran una biografía en la que se destacará que siempre quería haber entrado en esta organización política por la que al fin ha fichado.
“En tránsito” también hará la oferta a los partidos, ¿Qué y donde necesitan un converso?.Se lo proporcionaremos con “cante” y baile incluidos.
Pero nos cuenten lo que nos cuenten, los gabinetes de imagen, los “En tránsito”, todos los tránsfugas son unos desvergonzados y aquellos que les dan refugio, aun más, sean del color que sean.
Fernando Martínez Castellano 2 Diciembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Diciembre 2005

02 diciembre 2005

PATRAIX

Carmen Tejeda es de esas personas que desconecta los fusibles de toda la casa, antes de cambiar una bombilla.. Le tiene más que miedo a la electricidad y su misterio. Carmen, como muchos de sus vecinos está un poco acongojada con esto de la ampliación de la sub-estación que Iberdrola tiene en Patraix, y aun más con los cables, como boas, que enterraron ante su casa, por los que discurrirán miles de voltios cada hora, cada día. Carmen, que no entiende de voltios, vatios ni amperios, ni puede hacerle una OPA a la compañía eléctrica, es una más de los ciudadanos que se manifiestan, desde hace unas cuantas semanas ante la “fábrica de la luz”.
Carmen sabe que los pitos, las cintas negras, los encadenados a la valla, los fríos de la mañana, el que los miren de reojo, incluso los cortes de tráfico en la calle Gaspar Aguilar, no llegan ni a las altas instancias ni a los consejos de administración y teme que lo único que pueden conseguir es el aburrimiento e incluso el cabreo de muchos de sus convecinos a los que parece molestarles que una piedrecilla rompa la tranquilidad del lago dormido, la insolidaridad.
Carmen se asombra al comprobar que haya quien jure en chechenio porque en el balcón de su casa le caga, una de las incontables palomas turcas que andan revoloteando por ahí y esa misma persona, tan sensible para lo suyo, se quede entre sulfurado e irritado ante las quejas de ella y cuantos se manifiestan ante la sub-estación de Patraix. Y muy pocos son los que tienen en cuenta, que el Gobierno Municipal, el Consell, el Ministerio de Industria, los estén llevando a mal traer, lanzándose, los unos a los otro, las culpas de haber dado unos permisos, cuando a lo peor no se deberían de haber dado, cuando a lo mejor han sobrado silencios y han faltado explicaciones.
Carmen, se pregunta, que si todo está tan claro, si no afecta nada a nada, ¿a qué viene lo de pasarse la patata caliente de las autorizaciones de ampliación, de la dichosa sub-estación, del PP a PSPV y del PSOE a PP?.
Carmen sospecha que el desconocimiento, las exageraciones, solo sirvan para convertir la buena fe de los vecinos en carne para la demagogia y para ocultar los otros problemas y carencias que tiene el barrio de Patraix.
Fernando Martínez Castellano 30 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 2 Diciembre 2005

25 noviembre 2005

BANDARRAS Y BANDURRIAS

Fuentes bien informadas me han asegurado que los grandes partidos, van a poner en marcha un experimento para elaborar las listas electorales del año 2007. Algo así como OT pero al revés.
Hartos de infidelidades, de lenguaraces que rajan por las esquinas, de tránsfugas que se van con el primero que les susurra palabras de amor al oído, ahítos de que les pongan cuernos políticos con la primera recalificación que aparezca, han decidido cortar por lo sano. Nada de que los pretendientes a figurar en las listas sean recomendados de la señora muy señora del Jefe, nada de que tengan más rollo que una fabrica de papel higiénico, los estrategas del PP y del PSOE han coincidido en la prueba de la desafinación musical.
Se ha constatado que los últimos tránsfugas, esos que han sonado en los medios, esos que han provocado que se acordasen de su santa madre, tenían una común inclinación por lo musical. Se empieza a relacionar la infidelidad política con ciertas habilidades en la cuerda, el viento y el (vil) metal.
De Maruja Sánchez, aquella que con su salto de pértiga pasó de los socialistas a los populares, le dio la alcaldía de Benidorm a Eduardo Zaplana, y ¡Oh casualidad! se enchufó de por vida, de ella se dijo que era vocalista o boca lista.
A Tamayo y Saez, mesetarios ellos, les decían que eran unos tunos, fino sinónimo de pillos, bribones o truhanes.
Del último ejemplar conocido, en el arte de secuestrar la credencial, se ha destacado su dominio de la armónica y nada más.
Hay muchos más trásfugas, muchos más dinamiteros, de alguno de los cuales también se tiene constancia de interesadas inclinaciones por el cante y baile.
Pero si hay bandarras que cantan “el si te he visto no me acuerdo”, también hay quien recibe con brazos y bolsillos abiertos a estos desvergonzados “refugiados políticos” subastadores de sus miserias. Como siempre hay más trasfondos económicos que políticos en esos extraordinarios cambios de trincheras, vamos a dejar las caídas del caballo, las conversiones instantáneas, las destapadas de corrupciones que no les dejaban ni dormir, a páginas de la historia muy lejanas, a santos varones, que poco tienen que ver con todos estos tanguistas que orlan los horizontes hispanos.
Fernando Martinez Castellano 25 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 28 Noviembre 2005

PUENTES Y GOTERAS

Estamos en días de conmemoraciones, días de algodón y jabón, primeros días de lo que, antes de los cambios climáticos, se llamaba Otoño. Al fin, las deseadas lluvias, y con ellas las evitables goteras. Lluvias, que sin llegar a “gota fría, dejan al aire vergüenzas y vuelven a destacar las eternas dudas sobre el control de calidad que se ejerce, o debería de ejercerse, en las sub-sub-sub-sub-contratadas obras, pagadas con los dineros públicos.
Lo de las goteras en la zona ampliada del Palau de la Música, Palau que en su día fue calificado como “obra faraónica”por un Concejal del PP, quizás entonces aun era AP, suena un poco a “churro” como diría el “mira quien habla” señor Acebes. El churro no es el Palau, que se ha quedado menudito, ni aquel Concejal ya retirado de la política, lo que desafina es que cuatro gotas saquen los colores de la cara a quien todavía se sonroje. Nos quejamos, con razón, de que apenas ha llovido en los últimos meses, por no decir años, y va y cuando llueve, estallan las alarmas y las averías.
¿Habrá contactado la Concejala Mairén Beneyto, con el teléfono municipal ese que arregla todo en 72 horas, para que de una vez le solucionen el enojoso problema de las goteras en el Palau de la Música?. Si aun no lo ha hecho, ahí va una sugerencia, y si ya telefoneó, que no se confíe, pues hay baches que se repararon, deprisa y corriendo, y ya están para que algún vecino haga otra llamada.
Pero lo del control de calidad y las goteras es un pecadito venial en ese laberinto culebrón de subcontratas, total unos mochos, unos pozales y unos desconchados que el tiempo curará, lo peor, lo más grave, lo que te hace pensar en funambulitas inseguridades, es el desmoronamiento de puentes, en tendidos del AVE que se hunden, en los escasos estudios del terreno, en la alta siniestralidad laboral, todo provocado por las prisas de última hora, por querer recuperar en meses, en función de la carrera electoral, los tiempos que se perdieron en dirimir si eran galgos o podencos y por supuesto por la pela, por las pelas, por los sacos de pelas.
Tengo un duda, ojalá fuera una sola, ¿intervinieron sub-sub-sub contratas en la construcción del Acueducto de Segovia? ¿Y en las Torres de Serranos? ¿Y...?
Fernando Martinez Castellano 23 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 25 Noviembre 2005

18 noviembre 2005

UN ESCALON UNA MURALLA

Es una historia que no es única, es tan simple como amarga. Tristeza es lo que genera el ver a una mujer empujando, con mucho esfuerzo, una humilde silla de ruedas en la que lleva a su hijo y a un trozo de madera en la red debajo del asiento de su chico. De su desprotegido chico. Mi amigo Carlos, dominando lo descriptivo, les diría que el hijo es un niño con cuerpo de hombre, y que la madre coraje tiene bastante menos edad de la que aparenta. La he vuelto a ver otros días, en la misma acera, con su hijo, la silla, la madera y alguna bolsa. Observándola, he tenido la sensación de invadir su intimidad, aun estando en medio de la calle.
La buena mujer, avanza como puede sorteando todos los obstáculos de las aceras. Cuando tiene que cruzar la calle, si se encuentra con que existe una rampa y además no hay ningún automóvil invadiéndola, entonces puede pasar. Cuando no hay rampa, hay miles de aceras que no las tienen, o un egoísta ha plantado allí su coche, pasa por donde puede, echándole aun más agallas a su sacrificio, busca huecos entre muchos más coches, entonces saca de la bandeja la tabla y la coloca junto al bordillo para que haga de escalón y le pueda suavizar el esfuerzo de subir o bajar. El tablón, el gran invento. Después, se agacha, recoge la madera y avanza hacia lo que le espera en la siguiente esquina. He sentido una gran vergüenza, por ser un mirón desde lejos, por no correr a ayudarle, por la pasividad de otros y por la que a mi me toca. No queremos darnos cuenta de que las aceras están llenas de impedimentos para quien empuja una silla de ruedas, un carrito de niño, o palpa los peligros con un bastón blanco.
A esta pobre madre, para la que un escalón es una muralla, y que ha solicitado, no recuerda desde cuando, para su hijo, una silla con motor eléctrico para hacerle, menos dura la vida diaria, a esta mujer, y a otros y otras que se hallan en las mismas circunstancias, tengamos un poco de prudencia cuando les hablamos de mega proyectos, de grandes eventos, mientras somos incapaces de rebajar bordillos, facilitarles más ayudas, o cuidar donde aparcamos. Cuando para muchos de ellos, su casa es su prisión, su calle un acantilado, y el resto de Valencia algo muy lejano.
Fernando Martínez Castellano
17 Octubre 2005
Publicado en Las Provincias el 18 Noviembre 2005

17 noviembre 2005

EL JARDINERO FIEL

Siento una especial predilección por John Le Carré, quizás sea cuestión generacional aunque me lleve unos cuantos años, quizás sea proximidad ideológica, aunque seguro que no es coincidente.
En sus artículos sobre la cruel, injusta y avasalladora intervención de los aliados en Irak, notaba que él decía lo que yo quería decir, que el expresaba una rabia que a muchos nos hervía en el interior. Desde Marzo del 2003 los acontecimientos no han hecho más que darle la razón, demostrar que acertó en cada uno de los avisos que lanzó. Los errores y horrores cometidos por la gran potencia militar estadounidense desgraciadamente solo han servido para evidenciar que todo se justifico sobre un Himalaya de mentiras. A propósito de las mentiras de Estado, vale la pena leer más de una vez “Amigos absolutos”, de Le Carré, publicada en España en los primeros meses de 2004.
He leído y releído muchas de sus novelas. En la primera lectura he devorado el contenido en busca de la trama. En la segunda lectura he paladeado la novela, la he destripado, he captado muchas de las claves de la jerga utilizada por el autor británico.
John Le Carré siempre ha querido enviar más de un mensaje en sus libros. “El Jardinero fiel”, es un claro ejemplo de esta pluralidad. Es un libro aconsejable y se acaba de estrenar una película, con el mismo título, basada en él, también muy recomendable.
El jardinero fiel, nos lleva de la mano para que comprendamos que no somos nada en manos de las multinacionales, en este caso farmaceuticas, y para acercarnos a los pueblos subsaharianos, para que nos demos cuenta de que las huidas, de sus hombres y mujeres, hacia Europa no obedecen ni a viajes de capricho ni a toures turísticos.
John Le Carré es mucho más que un escritor de novelas de espías.
Fernando Martínez Castellano
17 Octubre 2005

11 noviembre 2005

72 HORAS

Aunque eso de 72 horas suene a título de película, a novela negra, a tango desgarrado, aunque parezca todo eso, aun es más, es el nuevo servicio que ofrece el Ayuntamiento de Valencia a sus ciudadanos. Sobre el papel, está pero que muy bien. El compromiso que ha querido asumir el Equipo de Gobierno Municipal, es que usted, marca un número de teléfono gratuito, el 900721172, comunica que ha visto un agujero en la calzada o una sima en la acera y casi antes de que haya colgado, ya hay una brigadilla metiendole mano al desperfecto. Por lo menos eso dicen que harán. Es algo así como lo del “plan pons” que en siete días hacía bello hasta a Álvarez Cascos, pero en versión urbana.
Y es que aquí en Valencia, no nos andamos con tonterías o tenemos cosas que ni se aclaran ni se arreglan ni aun bajando del cielo ángeles y arcángeles o nos las quitamos de en medio, o eso decimos, en más / menos 72 horas. Ni días, ni meses, horas.
Imaginemos que por una de estas, lo de las reparaciones expreso a golpe de teléfono, va y funciona. Sigamos soñando con que nuestro Ayuntamiento pueda ser tan eficaz que no haya “lista de espera” en las intervenciones de parcheo. Imaginemos las movidas telefónicas que pueden llegar a producirse. Los famosos bloqueos de centralitas de las operaciones triunfo se van a quedar pequeños al lado de los que pueden llegar a darse en el 900721172. Un ejemplo, el firme de la Gran Vía de Fernando el Católico está en estado tan calamitoso, la Administración Municipal se ha olvidado tanto de ella, de la Gran Vía, que los que queremos que mejore su estado, no vamos a tener más remedio que llamar mil veces para que arreglen los mil baches, o le peguen una pasada de asfalto, a toda ella, aunque no estemos en Verano que es cuando se deberían de realizar estas intervenciones.
Lo interesante, al margen de que se debería hacer una verdadera “operación reasfaltado” en gran parte de la ciudad, lo deseable es que exista fluidez e inmediatez entre la Administración y los ciudadanos, que estos tengan respuestas y que no los lleven, como están llevando, de Herodes a Pilatos, a los vecinos de Patraix que solo piden que les den alguna explicación sobre la gigantesca ampliación de la subestación eléctrica.

Fernando Martínez Castellano
10 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 11 Noviembre 2005

04 noviembre 2005

PIEDRA NEGRA

Antes que nada, a las aceras de Maestro Rodrigo, a la vera de Campanar, les han plantado unos bancos que baten todos los records de impersonalidad. En la elección del mobiliario urbano, el Equipo de Gobierno Municipal en Valencia, saca un suspenso del que no se recupera por mucha repesca que haya.
Por lo que dicen los telediarios, el gobierno de Tony Blair, ha puesto en marcha un pequeño examen para comprobar si ha calado la britanidad en aquellos que solicitan la nacionalidad del Reino Unido. Menos mal que en nuestra paciente España, pese a las variadas leyes de extranjería, a nadie se le ha ocurrido, hasta ahora, plantearse una cosa por el estilo, aunque hay que reconocer que lo menos que se puede pedir es que se conozca algo sobre el país del que deseas ser ciudadano, porque los examinados irían de cabeza intentando entender algo. Por estas fechas, en los últimos años, suelo andar entre desconcertado y cabreado, por no comprender algunas cosas. Mientras que por un lado reclamamos, con toda la razón, la españolidad de las diecisiete autonomías, por otro estamos absorbiendo, a pozalazos, modas de origen que nos es muy lejano. Repatea más, el hígado y todas las vísceras vecinas, el escuchar a un presentador de televisión en emisión nacional “Hoy día de Halloween...” cuando resulta que siempre, para toda la cultura hispana, ha sido el Día de Todos los Santos. No se si es que se va por el camino de lo laico o de lo pijo. Creo que van por lo comercial-pijo. Son cosas que eso, que aun no me acostumbro a oírlas y aun menos a admitirlas.
Nos movemos a impactos, a golpes de miedo, sea con hallowines, con estatutos o con alarmas gripales que se acercan a aquello del ántrax que manejó a su antojo la Administración Bush. Todo sea para acongojar al personal.
A propósito de gripes, de Estatutos se hablará mucho, sobre todo del proyecto catalán que parece interesar a los valencianos bastante más que su propio proyecto de Estatuto, en el revuelo de los contagios gripales, me ha telefoneado un lector preguntándome si pueden ser peligrosas para la salud los cientos de estorninas cagadas que recibe su coche en Marqués del Turia. Le pasaré la pregunta a Carlos Pajuelo, garantiza su contestación.
Fernando Martínez Castellano
3 Noviembre 2005
Publicado en Las Provincias el 4 Noviembre 2005

31 octubre 2005

SOSIEGO

Aquí, en España, desde Finisterre al Cabo de Creus y desde El Hierro hasta Irun, o nos sosegamos todos un poco, o no llegamos a Navidad. Con tanto nervio desparramado, con tanta electricidad estática en el ambiente, los infartos van a hacer de las suyas, llevándose por delante más gente que el tráfico, cualquier fin de semana, y aun más que la gripe aviar.
Necesitamos mucho sosiego, aunque solo sea para ajustar los desequilibrios de otros. Es tan evidente que nos hace falta tranquilizarnos que los responsables de la mercadotecnia de las grandes cadenas ya deben de estar estudiando colocar en las estanterías de sus supermercados productos “Sosiego”, en formatos yogur, bíos, con soja, en infusiones o en galletitas para comer entre comidas.
De nada, estamos haciendo castillos, el insulto, la exageración están siendo la salsa de cada día. Se tratan anteproyectos como si fueran las Tablas de la Ley, las correcciones a esos planteamientos se consideran como ofensas a los ancestros de nuestros ancestros. Algunos predican que el Apocalipsis está próximo y otros, que las trompetas del Juicio Final ya sonaron. Se juega a hacer equilibrios al filo del vacío sin paracaídas, sin red y con los ojos vendados. Demasiadas campañas anti-algo, muy pocas pro-algo. Absurdas y separatistas listas pidiendo el boicot a los productos españoles, porque es tan español lo que se produce en Manresa como lo que se fabrica en Alcobendas.
Si faltaba algún ingrediente en el guiso, el repeinado e irresponsable presidente del Barça, colaboró, el sábado 22 de Octubre, arrojando un poco más de vitriolo a la escena. El inoportuno despliegue llevado a cabo en el césped del Camp Nou, la inadecuada exhibición de unas enfebrecidas pretensiones ha puesto en evidencia la ambición política del señor Laporta, que atacado por el letal virus del pavorrealismo, cree que la presidencia de un club, le puede llevar a presidir algo bastante más allá de los límites deportivos que le corresponden.
Luego nos extrañamos que se incrementen las audiencias de los tomates, los gavilanes, los hermanos y los corazones rosa. ¿De qué nos asombramos si pasando todo lo que pasa en ellos, son islotes de paz en medio de un mar de turbulencias?.
Fernando Martínez Castellano
25 Octubre 2005

Publicado en Las Provincias 28/10/2005

20 octubre 2005

EL EMPEÑO DEL LADRILLO

Por más vueltas que le dé, no entiendo el empeño, de la señora Alcaldesa, por construir, nada de remodelar, nada de poner verde donde otros pusieron cemento, construir, edificar en el suelo del Viejo Cauce. No lo entiendo, por mucho que se disfrace de Aulas para la Naturaleza, oficinas(para ni se sabe) y similares.
Está muy claro, que aquello que se pretendió, por el equipo que diseñó el Vetjes tu, para que fuera un Ágora, una plaza de convivencia, se encuentra ahora en estado de semi femer, aunque buena parte de la culpa sea por desidia municipal, debido a que se ocupa como dormitorio por los innumerables indigentes que se refugian a lo largo del lecho del viejo río. Pero de esto, a edificar oficinas, salones de actos, y no sé que más, hay unos cuantos mundos, porque por el mismo motivo habría que cegar tres o cuatro puentes y el tramo del IVAM.
Si sobra y molesta la plaza porticada, sucia y pintarrajeada, bastará con que entren una pala tirando abajo las columnas y unas brigadas retirando cascotes y poniendo “verde” a todo meter.
Si lo que le sobra a nuestro Ayuntamiento es dinero y no sabe dónde meterlo, bastará con que se dé la Junta de Gobierno una vueltecita o lean los periódicos valencianos. Para ahorrarles tiempo les diré que en Ruzafa, por ejemplo, se están quejando de la ausencia de rampas en las aceras, o si quieren otro, en un jardín cercano al Vetjes tu, en la Plaza Luis Lucía, los juegos de los críos no tienen la debida protección, caída equivale a sangre.
¿Espacios para oficinas?, pues bien a un par de centenas de metros, del lugar en el que se va a cometer la agresión, en lo que era la Cárcel Modelo se está anunciando que se van a levantar, ni se sabe la de miles de metros cuadrados, para despachos para la Administración, ¿acaso es que ya está todo adjudicado?. Por favor, un poco de racionalidad, conocimiento y control en el gasto público.
Pero con todo el gran temor, para los que seguimos queriendo un Río Verde, es que esta actuación que se pretende llevar acabo, solo sea el principio de grandes filas de ladrillos, en espacios que deberían de estar muy, pero que muy protegidos. Hay quien dice que lo próximo será colocar más gradas a las Pistas de Atletismo.
Fernando Martínez Castellano
20 Octubre 2005

Publicado en Las Provincias 21 Octubre 2005

13 octubre 2005

31 BONOBUSES

Aunque no quieras reconocerlo, todo ya lo estás viendo desde esa perspectiva, desde que se calculas el tiempo por bonobuses. Aceleras la cuenta hacia atrás, aunque luego añores y te arrepientas.
En los últimos años hago el recorrido de la procesión cívica del 9 de Octubre, junto a D. Santiago Grisolía, recibo de él, una lección de aguante, de respuesta callada, ante unos que ni saben porqué le profieren toda clase de insolencias. Los mismos energúmenos, o sus hijos, que aprovechan el gentío para arrojar insultos y aun más que insultos.
Siempre me pasa lo mismo, comienzo a hablar de bonobuses y de lo que quería escribir era de ese no saber que hacer que tienen con la Esfera Armilar, esa enorme cosa que aparece y desaparece. De los acuerdos que muchas actuaciones deberían de llevar como cláusula imprescindible.
Hace cuatro días, andábamos en un debate de no te menees con el calibre de los árboles del amor, del capricho o como se llamasen, que se estaban plantando en la ciudad. Con aquello hubo enfados de todos los tamaños, hasta tuve el honor de que la señora concejala del ramo se picase conmigo, se pidieron facturas y lo que no son facturas, por cierto no sabemos como quedó aquello de las facturas, pero esto solo es un ejemplo.
Ahora de lo que se trata es del futuro del Parque Central, del gran espacio verde, que cada vez parece que va a ser menos, que vamos a dejar los valencianos de ahora a los nietos de nuestros nietos. Y este Parque Central, el gran legado no puede andar con continuas improvisaciones. Se le ocurra a Francisco Camps, o a quien sea. El Parque Central tiene que nacer desde el debate, si cuatro árboles merecieron tantas palabras, qué no merecerá la gran superficie verde, desde el consenso, desde la aceptación de la ciudadanía, nunca utilizando la excusa de la financiación para justificar más recortes.
Las últimas noticias dicen que los Emiratos Arabes y Australia quieren comprarnos la Esfera Arrmilar. Será cuestión de embalarla, se resolverá ese no saber donde colocarla, las sombras que proyectaría sobre el Parque Central, se equilibrarán nuestras deficitarias exportaciones y de paso en el mismo paquete les podemos vender, 2 x 1, el Museo de la FIFA(otro trasto heredado).
Fernando Martínez Castellano
13 Octubre 2005

Publicado en Las Provincias 14/10/2005

06 octubre 2005

ESTE AÑO SI

Como no estamos para meter miedo, ni para que, a estas alturas de la vida, nos lo metan, vamos a remojarnos con algo que nos ilusione. Por ejemplo con la lotería, con ese sorteo que inundará papeles y pantallas dentro de sesenta días. Este año si que vamos a tener suerte. Casi tanta como la que tienen los populares con las torpezas de parvulario que están cometiendo, día si y otro también, algunos ministros del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Mi amigo Paco V.N., siempre ha dicho que hace años que dejó de creer en magos, brujos y asimilados, su agnosticismo laico se extiende hasta las encuestas y concursos televisivos. Pero, por mucho que diga, ante los vaticinios, en el fondo siempre le queda la duda, el por si acaso. La cosa es que ya hace como un año que le conté que en Cefalu, en Sicilia, la cuarta, no reconocida, provincia valenciana, había un mago que se atrevía a anunciar, acertaba y todo, los números que iban a resultar agraciados en el sorteo de Navidad. El hecho de ser italiano el tal mago, le daba como una patina de serenidad ante el bulle-bulle que se monta en España en las vísperas del sorteo más sorteo.
Paco, estuvo el pasado fin de semana en el Acto de la Copa del América que se celebró en Trapani, y aprovechó la ocasión, por aquello del “no vaya a ser que..” y se acercó a Cefalu para consultar algunas cosillas con el mago tan puesto en los asuntos españoles y valencianos. Total, que el cefalutano le dijo que el 64675 tenía muy buena pinta. Paco de regreso a Valencia, con más moral que el Alcoyano, se ha hecho con una buena parte del número en cuestión, y ya tiene medio contratado un crucero para que en Enero nos vayamos los que compartamos su fe en el 64675 a conocer al adivino.
Paco, pensó que ya que estaba allí, comiendo con el mago unos spaghetti con fungi, no se iba a conformar con enterarse de lo del gordo de Navidad, él quiso saber algo más y le preguntó por Rubio, por Pla, por todas las figuras de la baraja valenciana y si en España estamos abocados a una Gran Coalición en el Gobierno Central.
Por lo que cuenta y lo que calla mi amigo, el vidente le contestó que era bastante más fácil predecir lo del número de la lotería que hacer augurios sobre los próximos meses españoles.
Fernando Martínez Castellano
6 Octubre 2005
Publicado en Las Provincias 7/10/2005

01 octubre 2005

CAMELLOS

Hace demasiados años, en la edad de las inocencias, la palabra “camello” traía a la memoria las películas con desierto, la cabalgata de los Reyes Magos y las fotografías de unos amigos que habían ido a las Canarias. Nos llamaba la atención lo de las dos jorobas que eran como su gran despensa. Sus primos los dromedarios debían ser más pobres pues solo lucían una. Cosas de eso, de la inocencia o de la ignorancia.
En los gilipollescos(por decir algo fino) ochenta, la palabra “camello” mutó su significado, cambió lo que con anterioridad nos querían dar a entender esas seis letras. El “camello”, la nave del desierto, se convirtió en un mamífero parásito, en un vendedor de toda clase de drogas, en un chupasangres, en un correo de mierda, en un especulador de la irresponsabilidad, en un vividor del dinero fácil obtenido sin esfuerzo alguno. Que nadie confunda a los “camellos” con esos pobres “pringaos” que arrastran sus miserias hacia el hiper de la droga. Los “camellos” llevan ropa de marca, montan motos potentes y coches tan espectaculares como caros. El dinero fácil les ha embrutecido de tal modo que son incapaces de medir la ilegalidad de su comercio.
De antemano sé que ningún “camello” va a perder su preciado tiempo leyendo esta columna que los pone a parir, sus negocios van por otros caminos que creen dominar, por unos senderos de asombrosa impunidad, zanganeando alrededor de sus clientes-victimas.
No escribo para ellos, escribo para los que tienen un mínimo de responsabilidad en esta sociedad española que demuestra ser cada día más insensible, pongo en negro sobre blanco porque creo que aun se pueden despertar unas autoridades a las que ha sobrepasado el problema de la droga, la distribución de la droga. Responsables somos todos, pero unos tienen medios para atajar y otros solo podemos ser animadores de sus decisiones, el día que las tomen.
Que España detente el espeluznante “honor” de ser el primer país de Europa y el segundo del mundo, en consumo de cocaína, que superemos en proporción a los Estados Unidos, debería quebrarnos las carnes.
Que después de la publicación del informe que sitúa a nuestro país en el puesto más alto de un emponzoñado y vergonzoso podium es para que se nos caiga la cara de cuajo.
No deben, no nos debemos de conformar con diez, diez mil, cien mil aprehensiones de coca, puesto que si se rasca un poco, te enteras que el menudeo está, ahí mismo, a la vuelta de la esquina.
Para qué tanta tontería, que si el fumar está pasado de moda(aclaro que desde hace doce o trece años solo fumo los puros que me regala Carlos Pajuelo), para qué tantos esfuerzos en tonterías, mientras se están esnifando millones de rayas casi a la vista de todos.
Parece como si el mundo de los políticos anduviera por unas vías tras unos problemas que ellos mismos están creando, ellos si que parecen que están en otra galaxia, mientras que a la convivencia civil le crecen las jorobas. Los planes, nacionales, autonómicos y municipales de erradicación, nos da la impresión que de cuatro spots, y otros tantos carteles no pasan. Lo lloraremos, vaya si lo lloraremos todos, los vivos y hasta los muertos.
Fernando Martínez Castellano 8 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Octubre 2005

29 septiembre 2005

EL SINDROME DE ASPRA

Ayer mismo me decía Norma, que si cada vez que se ha anunciado que en las paradas de los buses se iban a instalar paneles anunciadores de horarios y próxima llegada, se hubiera colocado uno, en estos momentos ya dispondrían todos los postes y marquesinas de la EMT de esos indicadores-soporta-paciencias para los pasajeros. A pesar de que Norma parezca exagerada, si echamos mano a hemeroteca veremos que de eso nada. Es que hay cosas que se anuncian y se vuelven a anunciar, como si tuviesen la necesidad de proporcionar “noticias-bombón-cortinas”. Ya ni tienen en cuenta las veces que lo han hecho. Es un pecado generalizado en la Administración. Con todo, a la Delegación del señor Novo, no hay quien le gane en eso de los anuncios y en tener asuntos en el aire. Mientras tanto, la mayoría de los buses dan pena, por dentro y por fuera. Del interior digo pena por no decir nausea. No es ninguna exageración, ni catastrofismo galopante, tomen cualquier línea de la EMT. Hay modelos de autobuses con los asientos tapizados, con un tejido que no ha resistido ni el uso, ni el paso del tiempo y que aparecen hoy en día desgarrados y asquerosamente sucios. No vale la pena hablar de las máquinas canceladoras de billetes, ni de los agarraderos que tienen toda la pinta de haber pasado cien guerras y solamente al verlos ya piensas si las consecuencias de su roce las cubrirá la antitetánica.
Pero el caso es que no quería hablar de las cosas de la EMT, en la que me da el pálpito que no se van a notar ni los efectos ni las migajas del 2007, no quería hablar porque luego el señor Novo hasta es capaz de coger un pique conmigo y en esta vida no hay que sulfurarse, pero tampoco relajarse. A eso de “estar aburrido/a” (P.P.Puche dixit), solo tiene licencia, de momento, un miembro de la Corporación Municipal.
Mira, que de lo que quería escribir era para recordarle a Rafa Rubio, el ¡occhio Biondo! que en Abril le envió Antonello Madonia advirtiéndole que su silla es cada día más apetecible. Quería escribir de la paciencia que tiene Rubio, aguantando los vendavales de frente y los movimientos telúricos por la parte de sus propios. Quería escribir, sobre la perpetua necesidad de inestabilidad que tiene el PSPV.
Fernando Martínez Castellano 29 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 30 Septiembre 2005

21 septiembre 2005

WHO'S WHO

WHO’S WHO

Ya desde las entradas a Valencia hay paneles, en inglés por supuesto, que nos avisan de la dirección a tomar, hacia adonde va la corriente. Si hacemos caso, a todas las buenas perspectivas que nos llegarán acompañando al 2007, no hay más remedio que ponerse al día. Hay que buscar en qué lugar de la casa perdimos los casetes y los libros de “Aprenda inglés en 40 días” en los que descubrimos que “mai teilor is rich”, aunque, a estas alturas, estén ya muy desfasados porque teilor solo tiene Zaplana que, mira por donde, también se ha hecho rich. Sacar los viejos discos de Mina, Modugno pegar un vistazo a Cinema Paradiso, de paso veremos Baghería y Cefalu, para comprobar las engañosas similitudes entre el italiano y el castellano.
Pero la cosa no iba ni por lo de desempolvar conocimientos, ni por refrescar idiomas. A propósito, mira que con la poca vergüenza que tenemos los españoles, en general, va y toda ella, la vergüenza, nos sale para eludir hablar un idioma ajeno. Tememos el ridículo, por creer que hacemos el ridículo.
Me disperso, hay que ir a lo que quería ir. A la Copa del América. A lo del Who’s Who, para entendernos el Quien es Quien. O quizás debería de decir el Qué es Qué. Un diccionario de términos marineros y una guía de Organismos, para qué sirven y de quien dependen.
Si no nos queremos perder más de la mitad de la Copa del América, la salsa, lo que se cocina, tenemos aprender y recordar muchas, pero que muchas cosas. Casi lo de menos es la jerga marinera, lo de no llamar a la izquierda, izquierda ni a la derecha, derecha, ni como se denominan los vientos, ni los adelantamientos, todo eso es lo de menos. Lo más, de lo más, es el laberinto de Organismos, que no sabes si están superpuestos, empotrados o andan en paralelo, nacidos para controlar y figurar alrededor de esa teta de oro que son los dineros, que revolotean en torno al evento náutico y aledaños, sobre todo muchos aledaños. Los tres Gobiernos, Central, Autonómico y Municipal andan plantando sus estacas, en forma de Comisionados, Comisarios, Delegados, marcando unos límites que ya de antemano saben que no se van a respetar.
O saldrá todo de maravilla o tendremos que apelar a aquello “......y la casa por barrer”.
Fernando Martínez Castellano
21 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 23 Septiembre 2005

16 septiembre 2005

MAS CEMENTO

A veces no sabes que es peor, si tener años o los recuerdos que te han aportado esos años que se acumulan en las venas y en el DNI. Cómo no hay porque elegir entre una cosa y otra, quedémonos con ambos, antes que los unos y los otros nos hagan malas pasadas.
Decía lo de la memoria, porque no hay que hacer mucho esfuerzo, para despertar las feroces campañas que se montaron, cuando se expuso el proyecto del tramo del Viejo Cauce, situado al oeste del Puente de Campanar. ¡Demasiado cemento!, ¡Mucha obra dura!, fueron los mensajes alarmados desde muchas columnas, micrófonos y por supuesto desde la oposición municipal que no era la de ahora. Tanta polvareda se montó, tanto se habló de los autores del proyecto, que su marca ha pasado a la historia del Viejo Cauce, dando nombre a este tramo, ¡Vetjes tu¡. Después de aquellas largas polémicas, después de unos cuantos otoños, la vegetación ha ocultado y sobrepasado el dichoso cemento. Quizás sea éste uno de los tramos del viejo Turia, más “verdes”, más apacibles. Cuando paseas por él, te olvidas que por encima de ti, transcurre un tráfico tan denso como ruidoso.
Ahora, quieren añadir un poco más de cemento a la obra, precisamente aquellos que más se desgarraron las vestiduras ante lo que consideraban una inadecuada utilización del Viejo Cauce. Pero el espacio que se quiere cubrir en el “Vetjes tu”, es muy pequeño ante otras atrocidades que nos esperan. Lo que debe de preocuparnos, es el control sobre la progresiva ocupación de zonas que deben de ser estrictamente verdes en un municipio en el que no es precisamente ese el color dominante. Quien dice Viejo Cauce, dice Viveros, dice Parque de Cabecera con su inquietante Museo de la FIFA que aparece y desaparece, y dice el progresivo recorte, con avance de la obra dura y durísima, en el aún proyecto del Parque Central que se prometía como el gran pulmón, como el Central Park valenciano y ya veremos o verán en que queda.
Un día de estos saldrá la Concejala Puchalt, diciéndome que en el 79 había menos verde en la ciudad, y tendrá razón y aun tendrá más si de paso recuerda que también había menos presupuesto, y menos coches, y menos asesores, incluso menos caprichos, porque no había un duro para tenerlos.
Fernando Martínez Castellano
13 Septiembre 2005
Publicado en Las Prrovincias 16 Septiembre 2005
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