06 septiembre 2005

GOTA FRIA

Ante las increíbles, aquí cada uno debe poner sus propios adjetivos, imágenes y palabras que se nos han ofrecido desde Nueva Orleáns, si nadie ha podido ser indiferente, los valencianos aun menos, nos traen demasiados malos recuerdos. No vamos a entrar en los comos y porqués han producido tanto desconcierto después de la tragedia. Cada país debe de conocer cuales son sus excesos y sus carencias, y en esto no se escapan ni los EE.UU. El Katrina y sus dolorosas consecuencias, han puesto de manifiesto los enormes desequilibrios sociales de ese país, líder indiscutible mundial en tantos aspectos.
Los territorios ribereños del Golfo de Méjico saben que todos los años se pasean, devastando lo que encuentran, unos cuantos huracanes con todas los grados de las escalas de medición. La desgarradora naturaleza desatada en el sureste de los EE.UU. es tan cierta como la de las “gotas frías” en la España mediterránea.
Tras un largo periodo de sequía, la memoria de la experiencia, nos dice que son muy altas las posibilidades de que la llegada del Otoño vaya acompañada de tormentas incluso más torrenciales de lo que nos tienen acostumbrados las extremas “gotas frías” de recientes años anteriores. Pese a los peligros que pueden suponer las lluvias de Septiembre, diría que son aun tan deseadas como esperadas y necesarias.
Esa memoria de la experiencia es la que nos dice que una de las mejores maneras de que no nos deje la mano de Dios es que oportunamente, mediante esa cosa que se llama prevención, colabore la mano del hombre.
Adelantarse al calendario es la primera de las soluciones para atajar los problemas que se puedan presentar tras un “imprevisto” tan previsto como son los diluvios en estas nuestras tierras. Ahora es el momento, bueno debería de haberse iniciado hace unas cuantas semanas, para comprobar que las bombas de achique funcionan, que los secos cauces de ramblas y barrancos están despejados de obstáculos, que los alcantarillados pueden engullir más de lo que tragaron en lluvias anteriores, que no van a quedar al aire posibles incompetencias. Ojalá que llueva en una justa medida. Ojalá que no nos llegue el momento, en el que lamentemos de que poco nos han servido las amargas experiencias anteriores.
Fernando Martínez Castellano 6 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Septiembre 2005

26 agosto 2005

EL SALER NO ES UN CAPRICHO

Todavía humeando la zona quemada en la masa forestal de El Saler, le telefoneé a un amigo, que suele estar bastante enterado y le pregunté si conocía cuanto gasta el Ayuntamiento de Valencia en la renovación de las incontables macetas del llamado Puente de las Flores(hoy no voy a llamarle “del Capricho” porque levanta demasiadas ronchas) y cuanto se gasta en la limpieza y conservación básicas de las zonas boscosas de El Saler. “A bote pronto, no lo sé, veré si puedo averiguar algo” contestó Pablo. Más tarde o más temprano lo averiguará y lo leeremos.
Quizás no sean conceptos comparables, pero que quieren que les diga, por lo menos alguna pista nos darán sobre el interés hacia unas cosas y hacia otras, lo que llaman prioridades municipales.
No nos valdrá que alguien nos advierta que estamos hablando de concejalías diferentes porque al fin y al cabo, si hay Delegaciones es porque alguien delega, porque alguien preside, porque alguien está al frente, coordina y dirige la Junta de Gobierno Local de Valencia.
El incendio de El Saler, no se puede achacar a las peleas entre agricultores y ganaderos, o a los cotos de caza, o a la quema de rastrojos. Además de cuatro pirómanos para atar, la dejadez, el abandono, el saltarse los avisos han tenido mucho que ver.
Tengamos las cosas muy claras, que cada palo aguante su vela y peche con ella. La Junta de Gobierno, incluso el Pleno del Ayuntamiento, tienen una parte de culpa, proporcional a las responsabilidades que ocupan, en lo tocante al incumplimiento de la prevención de incendios, en las fantasías de detectores sensibles, rayos láser, gammas y vallecanos, a las luminarias, y no se cuantos Acuerdos Municipales del pasado y presente que duermen en el paraíso. Pero la cantidad de mierda que se acumula entre la arboleda, ni llueve del cielo, ni creo que en sus ratos libres la señora Barberá, el sr. Rubio o el sr. Montalbán se dediquen a ir depositando, a millares, bolsas de supermercados, botellas de cerveza, latas de conserva por aquí y por allá.
Los valencianos capitalinos, nunca nos hemos tomado en serio lo de El Saler y por lo tanto su estado aun nos ha importado menos. Lágrimas negras, pero cada vez más lágrimas de cocodrilo.
Fernando Martínez Castellano 26 Agosto 2005
Publicado en Las Provincias el 3 Septiembre 2005

12 agosto 2005

ATASCOS EN AGOSTO

Menudo peso que me he quitado de encima al comprobar que aquí en Valencia también hay atascos en Agosto. Estaba tan impaciente como un nominado de OT, al escuchar en los telediarios nacionales, que Madrid sufría apretones incluso en Agosto. Los televisivos presentadores, a punto de nieve histérica, mostraban en su rostro las preocupaciones fruto del amontonamiento de coches en la Castellana y la M30, mientras que nosotros, los “levantinos felices”, (¿en qué quedaron aquellas campañas empujadas desde el Consell que se iban a llevar a cabo para que dejasen de ponernos la inconcreta etiqueta “Levante”?, pues la cosa sigue cada día peor), continuábamos ajenos a los atolladeros de la Meseta. Menos mal que nos has salido unos cuantos atascos en la ciudad de Valencia, porque hasta cabía la posibilidad de que el President Camps interrumpiera sus vacaciones, para mostrar su inquietud por la posible repercusión de los embotellamientos madrileños en la hostelería valenciana y de paso pegarle un par de puyazos al Gobierno Zapatero, no sea que llegue el Otoño y le pille desentrenado.
Como hay obras, tendidos del tranvía, zanjas, trasplantes de palmeras, catas y hasta parcheos en el firme en unas pocas calles, (ya veremos cuando le toca a Fernando el Católico) se arman de cuando en cuando los consiguientes amontonamientos vehiculares, aunque no alcancen la magnitud galáctica que los lleve a las entradillas de los telediarios de las grandes cadenas de televisión.
Son las cosas, la aparatosidad de algunas obras, que se producen en Agosto, en todos los agostos, están presentes todos los años, tan presentes como esos minutos de gloria que Rafa Rubio, durante sus vacaciones, les deja, a algunos Concejales de su Grupo, para que luzcan un poco, para que puedan hacer sus propuestas, por peregrinas que algunas sean, propuestas y respuestas, al Alcalde suplente de turno.
Dentro del poliédrico catalogo de publicaciones del Ayuntamiento de Valencia, valdrá la pena recoger la recopilación de todas las ideas de Agosto, esta puede ser una de ellas. Seguro que con el paso de los años, su lectura servirá para conocer como bulleron las ideas y como se fue comportando el termómetro en los distintos veranos.
Fernando Martínez Castellano 12 Agosto 2005
Publicado en Las Provincias 15 Agosto 2005

08 junio 2005

contenedores y festivales

Estos días pasados me he preguntado si dentro de ese festival que se ha montado la señora Concejala del Medio Ambiente, habrá incluido un gran panel con la colección de fotografías que a lo largo del último año, para que irnos más atrás, le ha dedicado la sección “El Ojo Crítico” de Las Provincias, a muchas de las cosas que quedan en el aire en el Área de la que la señora Puchalt es coordinadora. Lo del topicazo de que una imagen vale miles de palabras, con “El Ojo Crítico” viene que ni pintado, porque pone la realidad como es, sin festivales, sin florituras, sin distracciones.

Toda clase de trastos viejos apilados alrededor de una farola, contenedores sobrepasados de bolsas, montones de cajas de cartón junto a contenedores con todas las trazas de no haber sido descargados en mucho tiempo. Pero de todo esto no solo hay que echarle las culpas a la señora Puchalt, en ese negocio de tener las calles visitables, también tenemos todos los ciudadanos, unos más otros menos, una parte.

La Concejala Puchalt, ha considerado que la celebración de un festival, en un punto muy concreto de la ciudad y dirigido también a un público muy concreto, es la mejor solución para incentivar a los ciudadanos para que contribuyan en la cadena del reciclaje. Por cierto la señora concejala consideró que si el mensaje pro-reciclaje se emitía hacia los adultos “estos se sentirían agredidos porque a nadie nos gusta que nos llamen la atención”, más o menos vino a decir esto en una televisión local. Hay quien considera, técnicos y no técnicos, que la mejor campaña que se puede realizar es la de que cada vecino compruebe que es útil, el pequeño esfuerzo que cada uno hace en su casa con una clasificación de las basuras, porque los contenedores se vacían con frecuencia, porque de cuando en cuando les explican que ha reportado a las arcas municipales, o cuantos arbolitos, del amor o sin amor, se han plantado gracias a poner el plástico con el plástico, el cristal con el cristal......

Se ha abierto la veda de los saraos. Concejalía que se precie de funcionar como debe de ser, tiene que montar un espectáculo aunque no venga a cuento, las excusas se busquen con lupa y el espectáculo sea comprobar lo mal que funcionan.

Fernando Martínez Castellano 8 Junio 2005

Publicado en Las Provincias

15 abril 2005

cometa dorado

La línea verde en el cielo estalló el 13 de Abril a primera hora de la mañana frente a las costas valencianas. Un cometilla, o menos, sin nombre, cruzando el mundo del Oeste al Este, para venir a caer en las aguas de la copa del América, puede tener muchos intríngulis. Una vez dejada de lado la posibilidad de que haya sido un efecto elaborado por el marketing del evento náutico, hay que pasar a contemplarlo desde otras perspectivas. Sin menospreciar la intervención de rapelianos televisivos. Los cruces en el firmamento siempre han querido decir algo y esta vez no iba a ser menos, pese a que la estrella haya venido desde el Occidente, o a lo mejor por eso.

Por cierto, acostumbrados a las exageraciones de los “partes”, también conocidos como telediarios, de Canal 9, sorprende la escasa cobertura que se le ha dado al galáctico acontecimiento. Esto con Zaplana no hubiera sucedido ¡Lo del meteorito es una clara señal de que esta es la tierra afortunada, más clara no ha podido ser!, nos hubiera dicho el señor que riñe a los que lo quieran ver a las nueve de la noche. Quizás, para el ex President hubiera sido la excusa perfecta para montar una “ciudad de los meteoritos”.

La cosa es que el Gobierno de Francisco Camps le sepa sacar provecho al asunto. El paso del aerolito, el pedrusco galáctico o lo que fuere antes de hundirse en el mar fue fugaz, pero se trata de explotar los beneficios que pueda reportar tan señalado acontecimiento, aunque al cabo del año caigan miles y aun más grandes. Hay que aprovechar la ocasión, esto es real y no como lo que pasó hace unos años con aquellos bloques de hielo que caían por doquier, en la mitad de los pueblos de España y al final resultaron que igual eran los desahogos de las letrinas espaciales o los rebosantes servicios de algún avión en vuelo.

Nuestras partículas interplanetarias si que han venido del espacio exterior. Y además gratis. Se ha presentado sin pasar factura, sin anunciarse, sin anteproyectos ni proyectos ni impactos ambientales que sirvan de excusa para injustificables retrasos. Han llegado con la velocidad que hubiéramos deseado para hacer realidad unos cuantos cientos de promesas que también un día llovieron sobre nosotros.

07 abril 2005

capricho y amores

Estaba contando José Manuel las sensaciones que había experimentado en Sevilla, cuando, callejeando por la capital andaluza, percibió el penetrante aroma del azahar que bañaba las estrechas calles y plazuelas. “Serán muy bordes los naranjos sevillanos, pero le dan a su ciudad un olor especial”. Al final José Manuel nos preguntaba por la ausencia en las calles del Cap y Casal, del árbol al que tanto debe la economía valenciana, el que tanto representa a y para nuestra Comunidad. Y nos quedamos sin respuesta, pese a aquellos argumentos-excusas sobre la “pinyolá”, la mosca, la tristeza y no sé cuantas cosas más, plagas que seguro que tampoco deben de faltar en otros árboles ornamentales.

Coincidiendo en el tiempo, va y sale lo de los árboles del amor en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Al principio poca gente cayó con eso del amor. Había quien lo asociaba con lo del Capricho, el puente, como si capricho y amor pudieran llegar a confundirse. Menos mal que los concejales de la oposición, nos sacaron del error cuando nos dijeron que se trataba del Ceris Siliquastrum, y entonces caímos en la cuenta de qué iban los dichosos arbolillos que nos han costado como si estuvieran tan contrachapados con panes de oro como los palacios de los zares en San Petersburgo. El equipo capitaneado(¿por qué se dice capitán y no coronel o general?) por Rafa Rubio insiste, con el píe de rey en ristre, en la desproporcionada relación entre el diámetro de los troncos de los árboles plantados en la Plaza del Ayuntamiento y el importe de la factura de los mismos. La Concejala responsable contraataca con un metro de esos de toda la vida. Pero creo que aun nadie se pregunta si este tipo de árboles es el más apropiado para una plaza con superficie y usos tan trapezoidales y explosivos como es la mayor de nuestras plazas, si es tan solo otro capricho o es la consecuencia de un estudio que coordina espacios y vegetación ornamental.

Cuando se aclaren los asuntos de los escuálidos calibres y nalgudos euros, valdría la pena que no se guarden los metros y los píes de rey y empiecen a darse cuenta que Valencia se extiende bastante más allá de lo que se divisa desde sus despachos de Gobierno o de Oposición.

Fernando Martinez Castellano 7 Abril 2005

Publicado en Las Provincias

04 abril 2005

atasco

En aquellas películas que se empeñaban en mostrarnos el casticismo de la Villa y Corte te soltaban por lo menos media docena de veces el consabido “De Madrid al cielo”. Dicen que aquellas películas de Tony Leblanc en las que era inevitable que la Cibeles, apareciera cada dos por tres, fueron unas de las causas de que media España recogiera sus bártulos y se lanzara en pos de las delicias de la Capital del Reino. De esto hace treinta y muchos años, pero las cosas, en la España de las Autonomías, siguen estando como estaban o peor, en cuanto a la visión mediática centralista. Ahora aquellos, o los hijos de aquellos, que un día se fueron hacia la Meseta, aprovechan la más mínima excusa, en forma de puente, para salir zumbando. En los medios de comunicación, públicos y privados, de alcance nacional, existe Madrid; incluyendo el Real galáctico, el resto todo es difuso. La “periferia” para entrar en sus telediarios, que deberían de ser los de todos, tiene que tener a cuestas una matanza similar a la de Texas, un accidente de esos que los vehículos quedan reducidos a la nada o un incendio que arrase un polígono industrial. Si llueve en Madrid, es la Lluvia. Si nieva es la Nieve. Si tienen un puente tenemos todos un puente. Si los que huyen del “cielo”, todos a la misma hora sacan sus flamantes coches a la carretera y montan un atasco de no te menees, nunca mejor dicho, es el Atasco. Lo tenemos en el desayuno, la comida y la cena. El Embotellamiento de la salida y el post-Embotellamiento. El Retorno y hasta si han logrado aparcar bien cuando han llegado a casa. No hay más carreteras y autovías en toda la santa y paciente España. La vida más allá de la M40 no existe y si existe es cuando a los madriles les da por comerse una “paella”, en un chiringuito en cualquier playa. Por cierto, en “las paellas” hay más pirateo que en los DVD y más falsificaciones que en la ropa deportiva. Alguna Consellería debería velar por la mala utilización del nombre “paella”

Acabar tan hasta el moño del puente y el atasco intersideral-mesetario, nos obliga a escarbar en el calendario para ver cuando cae el próximo y en consecuencia preparar provisiones de las debidas infusiones apaciguadoras y tapones para los oídos.

fernando martinez castellano 4 Abril 2005

Publicado en Las Provincias

01 abril 2005

coche manta

Hace un par de años el Concejal Delegado de la cosa, anunció que el Ayuntamiento de Valencia iba a intervenir con firmeza, ante la proliferación de vehículos estacionados en innumerables sitios, que lucían rutilantes carteles en los que el “Se vende” iba acompañado de los teléfonos móviles del vendedor y toda su familia. Recientemente, hará unos seis meses, el mismo Concejal Delegado volvió a recordar, debería decir a recordarse a si mismo, que los vehículos que estuvieran estacionados y además empapelados con anuncios ofreciéndose, serían considerados como objetos abandonados en la vía pública, por lo que se procedería a la retirada de los mismos por los servicios municipales de limpieza. De paso el Concejal Delegado responsable de la cosa esa de los vehículos rodando por las calles, o sea del Tráfico, anunció que una nueva ordenanza acabaría de redondear la regulación de todo este improvisado mercado del coche de varias manos, imagino que teniendo en cuenta a los ciudadanos que pagan los impuestos para dedicarse a la actividad de la compra-venta de vehículos a motor.

Ni la Ordenanza prometida ha debido de ver la luz, ni el Concejal Delegado ha debido de dar las instrucciones oportunas para que los coches-anuncio fueran cargados por las grúas correspondientes. El caso es que los vendedores “improvisados”, por supuesto que nada improvisados, siguen plantando sus coche-manta cada día junto a más aceras. El viejo cartel del “Se vende” con los móviles de contacto, ha dado paso a una descripción detallada de las características del vehículo, tan detallada que casi incluye la lista de cd’s(pirateados por supuesto) que regalan con el equipo de sonido. Aquellos fiestas y corsas, en una clara puesta al día, han sido reemplazados por vehículos de alto poderío y amplia gama de todo-terrenos.

Comentando la cosa esta del coche-manta, Luis Gil me decía que cuando encuentre un hueco próximo a su casa, va a bajar un paragüero viejo que tiene y le va a plantificar un cartelón con un “se vende”, si por una de estas se lo retiran los servicios municipales ya tiene el asunto resuelto, y si antes aparece un comprador, mejor que mejor. Es capaz de ponerle cuatro ruedas al paragüero, para que no llame la atención.

Fernando Martinez Castellano 1 Abril 2005

Publicado en Las Provincias

29 marzo 2005

ahora no toca

“Ahora, eso no toca” fue una de esas respuestas que sobrevivirán a su autor, José María Aznar López nos la dejó para la posteridad. Casi siempre solía decirla con una medio sonrisa y también por regla general estaba encadenada a la curiosidad que despertaba la identidad del sucesor designado.

Hubieron también otras frases mucho más célebres para los siglos de los siglos pronunciadas por el anterior jefe de gobierno, pero no es cuestión de andar enredando pues luego hay quien se enfada y todo.

Pero el fondo de esa frase, el meollo de la cosa, no es exclusiva del señor Aznar, al que no se le regatea méritos en la autoría. Montones de políticos han caído en la misma tentación al considerar que las preguntas eran inoportunas, cuando muchas veces la tal inoportunidad solo es consecuencia de un celo en la profesionalidad. A veces se reemplaza el “ahora no toca” por un “el debate ya está cerrado” cuando no se ha hecho lo más mínimo porque existiera tal debate, aunque si que se ha precipitado el cierre del conato de apertura del mismo.

La señora Alcaldesa de Valencia, cuya persona y cargo merecen todo el respeto, nos ha salido con que da por zanjada la posibilidad de un debate, no hay que buscarle sinónimos, en torno a convertir en flotantes los días de Fallas, en ordenar un poco la cosa, ordenar no es encorsetar. Su Concejal Delegado de Fiestas, Félix Crespo, insinúa que puede llegar a plantearse la discusión sobre tal movilidad, pero deja la exclusividad de la autoría, de la discusión, a las Comisiones Falleras.

No creo que valga la pena recordarle al señor Crespo, porque él, o alguno de sus asesores, lo debe de tener en cuenta, que en la Fiesta participan todos los ciudadanos todos, pertenezcan o no a una Comisión Fallera, y más aun cuando de las arcas municipales salen chorros de euros hacia la financiación de los monumentos y adyacentes.

Desconozco en que se pueden basar los miedos a empezar a pensar si cabe la posibilidad de introducir cualquier cambio en las fiestas. Estamos hablando de probables, que a su vez tendrían la intención de mejorar lo mejorable, que lo hay como todo el mundo reconoce. Si no toca ahora a once meses vista, ya me dirán cuando toca y si no toca ¿por qué no toca?.

Fernando Martínez Castellano 29 Marzo 2005
Publicado en Las Provincias

28 marzo 2005

el cochecito lere

Esa cancioncilla forma parte de los clásicos que el viento se llevó. Con samboris y combas. Suena a Prehistoria recordar cuando oías cantarla en la Plaza de la Santa Cruz. Aquellas niñas, hoy ya abuelas, ¿les enseñarán la cantinela a sus nietas? Que inocentes o que tontos del haba éramos, o las dos cosas a la vez. En la edad en que ahora se estrenan con el botellón, entonces aun se saltaba a la cuerda, dirán que menudos bobalicones que estábamos hechos. Pues no.

Hace unos cuantos meses, igual ya es un año, que fue presentado, como todo, a golpe de timbales, bombos y platillos, un cochecito que casi, casi, iba a solucionar los problemas de tráfico de Valencia, Área Metropolitana y media Europa si se dejaba. El cochecito, con toda la pinta de un comecocos, iba equipado de todos los artilugios posibles para ir captando a cuantos infractores de tráfico se topase en su camino. Era como un robot limpiador de coches aparcados en el carril bus. Con sus ojos electrónicos barría la calzada atrapando trasgresores de las normas de circulación. El autito fue paseado por calles y Ferias. No sé si debido a tanto trajín, de aquí para allá, por tener el disco duro lleno de miles de vehículos pillados in fraganti, por no saber que hacer el Ayuntamiento con tantas sanciones o porque no estaba programado para llegar a encontrarse con gente aparcada en triple fila, lo cierto es que parece que el trastete ha desaparecido de nuestras vidas. Los vecinos de las grandes vías se han quedado sin la distracción de verlo avanzar, chano, chano como un justiciero a motor, reparando los actos insolidarios que supone “el que venga detrás que arree”.

La cosa es, que como ciudadanos solemos reclamar la intervención de la Concejalía de Circulación para que solucione el caos que atenaza a nuestra ciudad, ya a cualquier hora. Pedimos que otros actúen, cuando no hacemos ni lo más mínimo por solucionar el maldito embrollo que es el tráfico rodado. En esto tenemos que colaborar todos, aunque sea por puro egoísmo, con el Concejal Novo, en todas las campañas que inicie. Le pediremos, hasta exigir, atención hacia el transporte público, pero en el privado o le echamos una mano, o nos ahogamos todos entre tubos de escape.

Fernando Martínez Castellano 28 Marzo 2005

Publicado en Las Provincias

01 marzo 2005

la tragedia del crítico gastronómico

Andaba escuchando los comentarios de un critico gastronómico sobre un reciente certamen-concurso culinario, andaba escuchando con el deleite con que, desde el micrófono, describía algunos de los platos, que se palpaba que allí había más devoción que obligación. Entre que la hora era una de esas, en las que las tripas te reclaman actividad y que aquel comentarista se complacía contándonos las texturas y sabores de cada uno de los ingredientes, cual Matías Prats de la cocina, el caso es que seguro que a nueve de cada diez oyentes que sintonizábamos en aquel momento el programa, se nos puso en marcha la fábrica de jugos gástricos. No había ni oídos ni paladares que se resistiesen al entusiasmo con el que nos describía las gachas de Ademuz, el “ajopebre” en el que el bacalao sustituye a las anguilas, y “les orelletes” de Xátiva.

Ponía el hombre tanto entusiasmo que no pude dejar de pensar, también son ganas de incordiar las mías, en lo que le puede suceder el día que le gaste una mala pasada el colesterol, el azúcar o la presión arterial. Si para cualquier mortal, cualquiera de estas alteraciones físicas es un incordio, para un crítico gastronómico debe de ser un drama bordeando la tragedia, porque se supone que tienen que probar los platos que describen y muchísimos más, y también está contrastado que a los galenos, en el momento que pones los píes en su consulta, lo que les priva es eso de prohibir mientras te atiborran de píldoras.

Pensé preguntarle a Carlos Pajuelo si se puede considerar accidente laboral el que se le dispare el colesterol a un comentarista del arte de las sartenes, pero Carlos está muy ocupado rebuscando nombres y apodos de aquellos camisas azulonas que con su Formación del Espíritu Nacional transitaban por las aulas de toda una generación. Al final, como casi siempre, Ximo me ha aclarado que lo que con tanto papeo, puede afectar a los críticos gastronómicos se considera “enfermedad profesional”, que hasta llega a desembocar en incapacidad laboral.

¿Qué les sucederá a los críticos de cine y televisión? ¿Y a los de libros, si llegan a leerse algo más que las solapas y contraportada? ¿Y a los que leen columnas?. Miles de “enfermos profesionales”.

Fernando Martínez Castellano 1 Marzo 2005
Publicado en Las Provincias

22 febrero 2005

contar los días

Si un día de estos le dejan, a lo mejor, Francisco Camps ejercerá de President del Consell. Lo curioso, por no decir lamentable, es que los que más obstáculos le está poniendo para que no haga tal ejercicio, es una porción del partido que también preside. Su partido a veces demasiado partido.

Decena arriba, decena abajo, son seiscientas las mañanas que Francisco Camps se levanta de la cama como President del Consell. Valdría la pena recontar cuantos días no ha tenido que hacer de bombero dentro de su partido, cuantos días no ha tenido que apaciguar “nerviosets”, en el norte, centro y sur de la Comunidad, que manejan el provincialismo como arma “ante el poder centralista valenciano”, cuantos días se ha tenido que dedicar a sortear las “pedradas” que le lanzaban desde los medios teóricamente afectos, cuantos días se ha tenido que guarecer del fuego amigo, cuantos días ha tenido que soportar los chantajes, desde sus propias filas, oyendo amenazas del estilo “a que rompo la baraja, me voy al grupo mixto y te quedas en minoría”. Valdría la pena contar los días. Valdría la pena, contar “los sapos amigos” que se ha tenido que tragar el actual President del Consell.

Como reconocía un destacado militante popular, “somos tan grandes, que somos hasta nuestra oposición”. Es cierto. El merito del desgaste que sufre el poliédrico Partido Popular, hay que atribuírselo a ellos mismos en un continuado empeño a medio camino entre el canibalismo y el harakiri, entre la caza de brujas y el invento de Joseph Guillotine, entre el irresponsable gallinero y el erróneo convencimiento de que su electorado es ciego, sordo e inamovible. Hasta los dardos con las etiquetas de “catalanista”, que hasta ahora estaban destinados a los pesepeveros, lanzados desde el sector “marineros de secano”, la mas inmovilista de las sensibilidades populares, se han revuelto contra aquellos dirigentes que apoyan a Francisco Camps.

Joan Ignasi Pla, tranquilo, callado, mirando el calendario, a la espera de recoger la cosecha. Otros, que agitan la bandera del miedo de que él, J. I. Pla, llegará en el 2007, otros le están haciendo la faena de despeje y deslustre, aun mejor que los suyos los estrategas de Blanquerías.

Fernando Martínez Castellano 22 Febrero 2005

Publicado en Las Provincias


01 febrero 2005

un aeropuerto para mañana

¿Tiene Valencia, toda su área de influencia, un aeropuerto en consonancia con sus necesidades y aspiraciones?. La respuesta es rotunda, “No”. Pese a las eternas reformas que se vienen sucediendo en la Terminal, sigue siendo pequeña e incómoda para los pasajeros. Un piso de sesenta metros, siempre será de sesenta metros aunque muevas los tabiques. Todas las promesas, cada año nos obsequian con un par de ellas, todas las obras que se han realizado, han sido para solucionar problemas de ayer, el futuro no llega más allá de cien días. Las pistas de Manises, que están entre las más cortas de los aeropuertos españoles, tienen muchas restricciones para recibir o despedir a las grandes aeronaves. Ni los vuelos transoceánicos, ni el Airbus 380, caben, ni cabrán, en un aeropuerto tan encajonado, su crecimiento es limitado, cualquier ampliación solo será un remiendo sin mañana, insuficiente antes de haberse proyectado y por supuesto finalizado.

Pero la gran pregunta, la que los cursis dicen “la pregunta del millón”, debe de girar alrededor de mantener o no, la actual ubicación del Aeropuerto de Valencia. Está claro que las instalaciones de Manises no las puedes cambiar de sitio con la facilidad con que mueves un sillón o una estantería, pero hay que pensar en ello. Hay que ir estudiando el nuevo emplazamiento para un aeropuerto digno de la tercera capital de España, eso sí, respetando su entorno, y los núcleos de población próximos.

Las presiones y exigencias del Consell, Diputaciones, Ayuntamientos, Cámaras y todo el que se apunte, ante el Ministerio de Fomento y el gobierno Central, deberían de haber ido encaminadas, desde hace muchos años, más por el traslado que por el crecimiento imposible, incluso cuando Álvarez Cascos se encabotó en el faraónico Aeropuerto de Barajas olvidando los demás, mientras por aquí, como decía el otro día Puche, nadie abría los labios. Si no se llega, como no se llegará al 2007, ¡ahora que se le va a hacer!, pero pensemos, sin resignarnos, un poco más allá, ni la vida, ni Valencia, ni su industria hotelera, ni sus Ferias, ni sus Museos, ni su Ciudad de las Artes, ni sus Fallas, cerraran sus puertas cuando finalice la última regata.

fernando martinez castellano 1 Febrero 2005

Publicado en Las Provincias

17 enero 2005

al asombro y el artículo 1.5

Mi amigo Paco se ha asombrado porque, desde unas gigantescas vallas, Loquillo le pide el voto para la Constitución Europea. Desde que leí su asombro he pensado lo bueno que es que a estas alturas de la vida, de la de Paco, Carlos y Fernando, a los que apela de cuando en cuando, aun haya cosas que les sorprendan. Muestran que no tienen callos en la percepción de las cosas, que no les vence el aburrimiento y que pueden continuar dando guerra, aunque suavita, estén donde estén. Pese a todo esto, cabrá recordarle a Paco, que el voto no solo se lo pide el cantante de los Trogloditas, también se han embarcado, entre otros, a Luis del Olmo, Iñaki Gabilondo, en esa aventura de dirigirse al ciudadano para recordarle que además de español es europeo. El problema creo que no está en quien nos pida el voto, obviamente afirmativo, sino en saber si a los votantes, a los ciudadanos, se les va a aclarar los porques y los para qué de la Constitución Europea. De paso tampoco vendría mal que se explicase porqué se ha elegido el camino del Referéndum en lugar de un amplio, y más barato, debate parlamentario con su correspondiente votación, tal como han hecho otros países. Una vez que se ha optado por implicar al mayor número posible de ciudadanos, lógico es que se les desmenuce, muy a fondo, de qué va la cosa. Que nadie acuda a ciegas ante las urnas.

Entre otras cosas hay que evitar que la Campaña del Referéndum para la aceptación de la Carta Magna Europea quede enredada, huérfana de aclaraciones, por la maraña de los acontecimientos internos españoles. Pero si nos ceñimos a las cuestiones internas españolas, valdrá la pena que releamos la Constitución Europea y nos detengamos en el Articulo 1-5 “Relación entre la Unión y los Estados miembros. 1…..Respetará las funciones esenciales del Estado, especialmente las que tienen por objeto garantizar su integridad territorial, mantener el orden público y salvaguardar la seguridad nacional”, entonces tendremos las cosas más claras para dar nuestro voto afirmativo el próximo día 20 de Febrero. No hará falta que llamen a nuestra puerta Loquillo, Cruyff, Del Olmo, Gabilondo o Nicole Kidman, acudiremos a votar.

fernando martinez castellano 17 Enero 2005

Publicado en Las Provincias

14 diciembre 2004

cómo pasar de todo

En un principio me resultó bastante duro que la palabra “matar” formase parte del título de un artículo, pero después de haber oído al señor Zaplana decir tras la comparecencia del presidente del Gobierno en la Comisión del 11M que “Zapatero dejó el diario de sesiones sembrado de bombas”, me pareció que a la clase política con su desmedido afán de transmitir “titulares” en lugar de mensajes, se le ha caído el oremus de las albardas.

Con el título “Cómo matar el transporte público” se publicaba en LP(12-12-2004) un artículo del concejal Matías Alonso. Deduje que era Valencia, pese a que no se nombraba, la ciudad en la que estaba sucediendo lo que de una manera clara describía el edil socialista, para llegar a tal conclusión ayudaban los nombres de las calles y el interpelado señor Novo responsable de la circulación rodada en nuestra ciudad. Colegí que era Valencia a pesar de que con mucha templanza, bordeando la generosidad, casi se refería, el señor Alonso Blasco, en futuro a esa “muerte”, en lugar de utilizar el más explícito “Cómo se ha matado....”.

Todo el mundo sabe que el señor Novo, Alfonso para los amigos, es mucho más “listo”, mucho más inteligente que el mismo señor Novo cuando ejerce de gestor de lo que se mueve por nuestras calles y muy en especial cuando desempeña el papel de presidente de la Empresa Municipal de Transportes.

Todo el mundo que conoce la trayectoria política del señor Novo, y no lo digo, ni mucho menos, porque en su momento saltase de un partido político a otro, es una persona muy viajada, se ha movido innumerables veces por los países europeos, casualmente por aquellos de los que tenemos mucho que aprender, lo raro es que sus experiencias visuales europeas no las haya aplicado en el área municipal de la que es, por delegación, casi el máximo responsable.

La propuesta, que el concejal Matías Alonso efectúa en el antes mencionado artículo, para la remodelación de la avenida del Puerto, de dos direcciones para el transporte público en una vía de una sola dirección, es una puesta en práctica muy vista en Europa, incluso en Valencia la tenemos en la calle Escultor Capuz, y parece mentira que el señor Novo no haya caído en la cuenta.

Fernando Martínez Castellano 14 Diciembre 2004

Publicado en Las Provincias

03 diciembre 2004

derroche

Una de las sorpresas, aunque para algunos no es tanto, que deparan los Presupuestos Municipales para el 2005 es constatar que en un espacio de unos cuatrocientos metros, más o menos, se gastará el 5% de lo previsto para el mantenimiento de jardines en la ciudad de Valencia. El lugar que goza de tal privilegio no es ni un parterre donde el personal pueda pasear tranquilo, tampoco es una recoleta plaza al modo de los rumorosos “patios” de Córdoba, el punto que se lleva tamaño despropósito es un puente, cruzado al día por la milésima parte de peatones que de raudos vehículos hacia la caza del próximo semáforo verde.

Aquellos que rebautizaron el “puente de las Flores” como el del “Capricho”, quizás se quedaron cortos, hay otros sinónimos de “capricho” bastante más claros, antojo, extravagancia, incongruencia e incluso tontería.

Es de difícil comprensión que mientras se propicia este despilfarro económico y floral, que cada año va a ir en aumento, existan zonas de Valencia en las que un día dejaron caer unos gigantescos maceteros, hoy secos, en los que se plantaron cuatro murcianas que duraron, por falta de cuidados, dos semanas. Hay muchos barrios carentes de zonas verdes o si las hay con cuatro arbolillos y dos setos medio muertos, medio marchitos y con unos artilugios destrozados para que jueguen los críos. La Policía Local ¿de Barrio?, esa que van a dotar con ordenadores portátiles para anotar carencias y estropicios, puede elaborar largas listas sin apenas esfuerzo.

Pero además de la desproporción, en la parte del mantenimiento, que se va a llevar el dichoso puente, lo que es evidente es la nula capacidad del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valencia en la búsqueda y compromiso de entidades y empresas que patrocinen o ejerzan el mecenazgo sobre asuntos puntuales de la ciudad. Iberflora, o Rain Forest que está en todas partes, perfectamente podrían correr con el asesoramiento, con alguna que otra colaboración, o rectificación, para que los adornos florales temporales del puente del derroche, le cuesten a las arcas municipales lo menos posible por los siglos de los siglos.

¡Ah!, y que a nadie se le ocurra colgar macetitas en los cables del próximo puente atirantado.

Fernando Martínez Castellano 3 Diciembre 2004

Publicado en Las Provincias

16 noviembre 2004

de paso

No sabes si fue la presentación del proyecto de actuación sobre la fachada marítima de Nouvel lo que precipitó que una semana antes saliera a la luz el Manhattan valenciano de Santiago Calatrava, si lo que sucedió fue lo contrario o si la prisa estuvo en las dos exposiciones y fuera la causa de que de ambas se espere la segunda parte. Tampoco sabes si fue algo más que el paisanaje lo que llevó a que las máximas autoridades autonómicas y locales, arropasen y bendijesen las maquetas de los rascacielos del arquitecto benimametense(¿estará bien dicho?), en contraste con la fría y distante acogida con que fue acompañada la muestra del proyecto de Jean Nouvel. No se trata a estas alturas de crear bandos con calatravistas y nouvelistas, no hay porque, pero algo me dice, que la estética de Nouvel resulta muy complicada para el gusto de los populares. Sean cuales sean las causas de los posicionamientos “oficialistas”, lo cierto es que el arquitecto francés, ha puesto sobre la mesa una actuación urbana completamente innovadora que abarca desde Nazaret hasta La Patacona.

Pese a que el papel es muy sufrido, las maquetas aun más y no digamos de las nuevas tecnologías aplicadas al diseño que parecen convertir las ensoñaciones en realidad, el proyecto de Nouvel te hace creer que es posible esa nueva Valencia, entendida como un todo, no como un “aquí te pillo aquí te mato”. La Valencia del futuro que deseamos, aunque no llegaremos a disfrutar de ella, no es precisamente la resultante de la suma de inconexos “PAIs”.

Además de Calatrava y Nouvel, Valencia se ha hecho muy apetecible, van a desfilar en los próximos años las estrellas muy rutilantes del urbanismo y la arquitectura. La ocasión la pintan calva, y ya que tendremos por aquí a Norman Foster, Renzo Piano, Frank O. Gehry, será el momento de que sacando nuestras raíces fenicias, les propongamos que en “el paquete de soluciones” nos incluyan, en un “llévese 3 y pague 2”, asuntos que por aquí llevan años enquistados sin resolver, como la dignificación de Plaza del Ayuntamiento(menudo bodrio nos ha quedado después de la última reforma) y los entaponados accesos a Valencia, retos muy superiores a rascacielos de 90 plantas.

Fernando Martínez Castellano 16 Noviembre 2004

Publicado en Las Provincias

10 noviembre 2004

¿DONDE ESTÁN AQUELLOS EXPERTOS?




Tan solo hay que retrasar el tiempo nueve años, corría el segundo semestre del año 1995, E. Zaplana acababa de ganar las elecciones autonómicas. 
Por entonces, Valencia era una ciudad llena de expertos en música, heráldica, filología, a estos especialistas de repente se les sumaron cantidades ingentes de conocedores de la aeronáutica y la meteorología.
Con tal de cargarse la Torre de Comunicaciones, de la que ya andaba bien avanzada la cimentación, cosas del gobierno autonómico anterior, se movilizaron todos los “entendidos” con ganas de figurar. Desde constructores de cachirulos, pajaritas y aviones de papel, pasando por pilotos domingueros y enganchados a los vuelos simulados desde el ordenador de su casa, todo el mundo lanzó el oportuno “informe”, por supuesto en contra de la Torre de Calatrava, para que constasen en acta sus amplios conocimientos sobre el terrible peligro que suponía el pirulí valenciano. Se llegó a decir, que su altura atraería todas las descargas eléctricas de este lado del Mediterráneo, y por supuesto que todos los aviones que se entrasen-saliesen de Manises se rascarían el fuselaje con las agujas de la construcción. 
Todo y todos formando un coro con el fin de servir de “cobertura técnica” para justificar el cambio de un proyecto por otro. En el aire quedará la duda de que hubiera sido más rentable para la Generalitat, una Torre de Comunicaciones o el Mega Teatro de la Opera.
Con la presentación del manhattan valenciano, una de las maquetas más imaginativas que jamás se hayan presentado, no tenemos más remedio que preguntarnos qué es lo que ha cambiado para que lo que ayer era muy peligroso para el tráfico aéreo haya dejado de serlo, pese al sensible incremento de vuelos. Si no querías Torre, ahí te van tres o cuatro rascacielos. Se aduce que son unos cuantos metros menos de altura, pero se omite que se está más próximo al llamado “pasillo de aproximación”.
Tiene bemoles, que ahora se tenga que construir lo que no se construyó, por una decisión política disfrazada de técnica, para poder pagar lo que sustituyó, la muy espectacular Mega Opera que vete a saber lo que nos va a costar, a la nonata Torre de Comunicaciones.

         
Fernando Martínez Castellano
10 Noviembre 2004

03 noviembre 2004

arboles y bancos

Desde que se hicieron los primeros trazos en el papel, el Parque de Cabecera llevaba toda la pinta de que su destino estaba próximo a ser un cajón de sastre a lo grande. Allí se pretende meter de todo. Si no encaja, se forzará para que encaje, si “choca” con todo lo colindante, ya nos iremos acostumbrando, nosotros y lo colindante. Además de la zona de la colina, del lago y las cascadas, está previsto incluir, salvo ajustes de última hora, el Bioparc, un parque de atracciones, un aparcamiento, un centro comercial, quizás el Museo de la FIFA, tal vez la Esfera Armilar, un restaurante de muchos tenedores y un hotel con una constelación de estrellas junto a su nombre. Será pues cuestión de contemplar el todo de la actuación y cada una de las partes del puzzle. No anticipemos acontecimientos ni críticas a lo por venir y de momento disfrutemos de lo que ya está a nuestra mano, recreémonos en él, ahora que es Parque de Cabecera, antes de que sea Parque Comercial de Cabecera. Relajémonos por sus caminos, espantemos los abundantes mosquitillos(estamos en plena naturaleza) y dejemos a los políticos de la oposición, que vigilen y nos cuenten, el control de los disparados sobrecostes y las intervenciones de Rain Forest, empresa mimada donde las haya por las Administraciones Autonómica y Municipal.

Las distintas cotas del terreno, las caídas de agua le confieren una atractiva singularidad. Atrás quedaron las toneladas de maderas tratadas con la contaminante creosota y las que se pudrieron en el embarcadero, atrás debieron de quedar también los problemas de impermeabilización del lago, pero no el deterioro de algunos de los muros de piedra que se están deshaciendo, como mantequilla al sol. Esto de los desprendimientos de piedras, que pueden llegar a ser alarmantes,, puede ser consecuencia de dos cosas, una las repentinas prisas para inaugurar, otra los escasos medios dedicados al mantenimiento. Faltan bancos y sombras, sobre todo en la zona de los juegos, pero demos tiempo a que crezcan los chopos y se sustituyan aquellos que murieron y cortaron de los que solo quedan como testigos unos modestos y peligrosos tochones en medio del camino. Vale la pena verlo.

Fernando Martinez Castellano 3 Noviembre 2004

Publicado en Las Provincias

15 octubre 2004

fem d'or

Pues parece ser que también nos van a subir la tasa municipal de basuras, pero según cuentan aplicando unos índices relacionados con el consumo del agua potable. Vamos, que el grifo, o un pequeño escape, guardará aun más de lo que guarda, relación directa con nuestra contribución a las arcas de unos cuantos organismos. Ya sabes que con cada tirón de la cisterna, con cada lavadora que pongas, con cada ducha que te pegues, estas ayudando al funcionamiento de la Generalitat, del Ayuntamiento, a la construcción de los colectores y a partir de la nueva tasa, a calcular la subida de lo que pagarás anualmente por la recogida de basuras. Lo que no se sabe es si el año que laves, te duches menos y limpies los platos a lametones, conseguirás que te bajen la tasa.

Todo sea porque la ciudad esté como los chorros del oro. Todo sea porque los ciudadanos nos vayamos haciendo el ánimo de exigir más, a los equipos de gobierno de nuestro Ayuntamiento, con el respaldo de la cosa esa de que cada vez pagamos más. Pedir explicaciones claras, de cuanto gastan y de cuanto recaudan, de cuanto perdonan y de cuanto regalan.

Ahora que estamos con basuras, puestos a pedir y a dar explicaciones, tampoco vendría nada mal, saber cuanto se ahorra la ciudad con la ayuda que prestan muchos ciudadanos montando en su casa toda una batería para separar de la basura general, los plásticos, los papeles y cartones, los vidrios, y luego cargados de bolsas emprenden la búsqueda, en algunos barrios casi es rastreo, de los contenedores amarillos, azules y verdes. No vendría mal esa explicación, con gráficos y transparencias, muchas transparencias, de lo que representan las recogidas selectiva de vidrios y papeles, incluso podría servir como acicate a algunos que aun son remisos a la hora de separar lo que desechan cada día. Pero la explicación no solo debería ser en cuanto al beneficio económico que supone para la ciudad, de paso se podría contar al público el porque este equipo de gobierno es tan poco dado a la construcción de uno o varios ecoparques que cubran las evidentes necesidades de Valencia. Así nos evitaríamos, nosotros y nuestros visitantes, ver una escombrera en cada esquina, bajo cada puente.

Fernando Martínez Castellano 15 Octubre 2004
Publicado en Las Provincias

10 septiembre 2004

abuelo, padre, hijos

“Con todo el apoyo de Rajoy” decía Camps, o los suyos decían por él, siempre conjugando y anteponiendo el verbo “contar”. Mientras, la “otra sensibilidad”, entre cena y cena ,callaba y no perdía posiciones.

Tras la tormentosa reunión, así la calificaron los medios digitales afines, que la cúpula de los populares mantuvo hace unos días en el Parador de Tordesillas, cabría preguntarse ¿Rajoy está para apoyar o para que le apoyen?. Demasiados movimientos a su alrededor indicadores de que algo se le escapa al tranquilo político gallego. Desde la propia Galicia en la que se ve sorprendido por un Fraga que se autopropone, por sorpresa, para repetir una vez más como candidato a la Xunta a la vez que desplaza a la segunda o tercera fila a Ana Pastor, ex ministra de Sanidad y cercana a Mariano Rajoy. O la aun más sorpresiva reaparición de J. M. Aznar como miembro(¿freno?, ¿vigilante?) en el próximo Comité Director del PP.

Rajoy, situado en medio de la familia popular, va a tener que echar mano a toda su retranca gallega, para equilibrar las presiones. Por un lado “el abuelo”(Fraga, con todos sus achaques, todos sus años y las posiciones mas inmovilistas de años muy pasados), por otro “el padre”(Aznar se siente así, padre padrone, que se fue, pero no se va, reclamado por unos “ex” que temen quedar al margen en el futuro), y aun por otro “los hijos” o “los nietos” o tal vez “los biznietos” miembros de las Nuevas Generaciones que exigen ya desempeñar su papel.

No lo tiene fácil Rajoy teniendo a la vista un congreso, no es lo mismo un hiper conclave en el poder, que cuando se ha perdido aunque haya sido de sorpresa y en el tiempo de descuento.

Las cosas pueden ser así, o no. Como diría el propio Rajoy. O pueden ser, con la reaparición de Aznar incluida, una jugada de encaje florentino, en el que las piezas-que-puedan-dar-problemas queden bloqueadas al ser incluidas en la propia estructura. Quizás por ahí vayan también los tiros de Camps cuando quiere encuadrar a Zaplana, Trillo, Michavila y Costa en su próxima Ejecutiva, aunque para reunirse necesiten un espacio como el Velódromo Luis Puig.

Zapatero, Ibarra, el PSOE son otra historia, otras columnas.

fernando martinez castellano 10 Septiembre 2004
Publicado en Las Provincias

07 septiembre 2004

baile de cifras

¿Qué sucedería si el Consell reconociese que efectivamente en este ya casi pasado verano, ha habido un ligero descenso en las tasas de ocupación hotelera?. No pasaría nada, al contrario, se dispondría de unos cuantos meses por delante para corregir lo que se pueda corregir y promocionar lo que se tenga que promocionar.

Sin dramatismos, sin rasgamientos de vestiduras, sin poner a funcionar el cadalso en la plaza mayor.

Empecinarse en negar por un lado lo que por otro andan afirmando los profesionales del sector, no conduce a nada, a marear la perdiz con unas cifras que todos ponen en duda y que lo único que se va a lograr con ello es que se lleguen a cuestionar, aun más de lo que están, las cifras que salgan de los organismos oficiales. Cuando la Administración se empeña en decirles a los ciudadanos algo muy distinto de lo que ellos están percibiendo por otros caminos, a la larga cae sobre toda la Administración la niebla de la sospecha. Aunque no venga al caso, o a lo mejor si, los distintos gobiernos, autonómicos o municipales, en los que todavía detenta la responsabilidad máxima el partido popular, deberían de estar muy escaldados por experiencias recientes a nivel nacional, de lo que supone despejar balones no utilizando la herramienta de la verdad. No tienen nada que ver las cifras de los turistas que nos han visitado con otros dramas muy duros que afectaron al pueblo español, pero precisamente por ser mucho menor el asunto turístico no acabas de entender el porqué de la enrocada.

Ni tan siquiera se había sentado frente a la mesa de su despacho, cuando la nueva Consellera de Turismo manifestó rotundamente su postura continuista, poniéndoselo de paso “a huevos” a la oposición que se pregunta ¿para qué pues el cambio?.

O es que de todo hacemos “cuestiones de estado” o es que no tenemos más remedio que caminar por la senda de la “infalibilidad del pensamiento único”. Y ahí, casi en la cota en la que están instalados los dogmas, nos han metido “el sol y playa”, que también podría entenderse como “barrera de cemento a lo largo de toda la costa”. El que no opine así, es como un loco que anda suelto jugando peligrosamente con la apostasía.

fernando martinez castellano 7 Septiembre 2004

Publicado en Las Provincias


24 agosto 2004

en cuclillas

Menos mal que, de momento, a los cacos les ha dado por irse a Oslo y no se les ha ocurrido poner a prueba los sistemas de seguridad de nuestros museos. Porque está demostrado que siempre falla todo cuando menos se espera, y más cuando nada está previsto.

Eso pues, menos mal que ha ocurrido a unos cuantos miles de kilómetros de distancia, porque lo del rapto a pleno día de dos cuadros del pintor más reconocido del país, es lo que hubiera faltado para animar el final del mes “inexistente”, Agosto.

Por otra parte, esto del robo en la pinacoteca noruega nos eleva un poco la moral a los mediterráneos al constatar, que en todas partes cuecen habas, que la chapuza no es monopolio de las tierras latinas. Imaginen si eso de no tener las obras aseguradas, hubiera sucedido por la Italia de Berlusconi o por esta España de nuestras alegrías, imaginen como nos pondrían los escandinavos, los sajones y los normandos, pero en fin, les ha sucedido a ellos y ojalá seamos capaces, en este asunto, de sacar alguna conclusión en claro.

Bueno será, que sea así porque en otras cosas tanto da, que da lo mismo. Iniciamos Agosto escandalizados porque la valenciana Oficina Municipal de Turismo había cerrado puertas e información. Finalizamos Agosto con una fotografía de esas que vale más que muchos miles de letras. Dos personas en cuclillas, al pie del Balcón del Ayuntamiento, una informando y otra queriendo enterarse. Una imagen que dice mucho de una ciudad que quiere, siempre quiere, ser la proa de un nuevo turismo(modelo sin aclarar todavía) y que pretende ser, a la vuelta de la esquina veintipocos meses, el punto en el que se concentren los objetivos de las televisiones de medio “primer mundo”, y el polo de atracción de, ni se sabe, cuantos miles de turistas de esos que salen en los rankings de los millonetis.

Para algunos personajes, altivos, asomados desde “los Grandes Eventos” estas cosas, de informarse en cuclillas, son como una nimiedad, un distraerlos de su estar por encima del bien y del mal, ¿qué pretenderán estos turistas, una silla y una mesa? ¡vamos, que se hubieran comprado una guía en el kiosco de la esquina!.

Fernando Martínez Castellano 24 Agosto 2004

Publicado en Las Provincias

13 agosto 2004

la droga mata

Llegará el día que este país reaccione de una vez y se plante ante la proliferación de tanta basura como la que se está emitiendo hacia sus televisores. Llegará el momento en el que los ciudadanos se hagan el ánimo de dejar de ser elementos pasivos receptores de toda clase de escándalos. Llegará el instante que el mando a distancia será un elemento de huida más que de búsqueda. Llegará el milagro, o la saturación, que provocará que deje de interesar el morbo sobre vivos y muertos, las discusiones chillonas, los insultos continuos, las algarabías escenificadas bajo las batutas de los falsos moderadores. Llegará el segundo, que la gente caiga en la cuenta de que vilmente la están manipulando, en el que compruebe que la exposición de las miserias de los demás no es la solución para las propias.

El espectáculo se está pasando unos cuantos pueblos. Ni rankings de audiencia, ni shares(que nunca sé lo que quiere decir), ni la programación de verano, ni mil leches que nos quieran contar. Es una autentica vergüenza el mercadeo que se está produciendo, desde las dos grandes cadenas privadas que emiten en todo el Estado, de los despojos y las miserias de una persona. Todos detectives, todos patólogos, todos chupando de la teta del escándalo. Pero siendo guión y obra de auténticos seres despreciables, motores de replicas y contrarréplicas, de mentiras envueltas en mil celofanes, con todo esto que da nauseas, aun hay algo peor. Por muy famoso que sea el cadáver, por muchos euros que les haya dado a ganar a tanto desaprensivo, nunca debe de salir de la boca de nadie, desde un medio público, aunque el negocio sea privado, la irresponsabilidad de llegar a justificar el consumo de drogas, eso nunca. Se ha dicho, repetidas veces, “bueno, unas rayitas de cocaína ¿quién no lo ha hecho alguna vez?” y se han quedado tan frescos, y el presentador/a a su bola sin decir ni mu. Mientras en esas mismas cadenas se adhieren, ¿por que hace bonito?, a las campañas de ¡No a la Droga!, en estos espacios carroñeros que están exprimiendo, se coquetea con cientos de sinónimos para evitar decir, “miren lo que ha pasado, las drogas matan”. Y punto. Acaben de una puñetera vez.

Fernando Martinez Castellano 13 Agosto 2004

Publicado en Las Provincias


09 agosto 2004

cotos y kikos

Aquello que se dijo, tras la ¿última? visita-tirón de orejas de Rajoy a los populares valencianos, que todo estaba superado, que la paz iba a reinar por encima de todos, que los trapos sucios se lavarían en el futuro en casa, que no se utilizarían las instituciones públicas como campo de batalla, que los nombramientos y ceses no se emplearían como armas arrojadizas, que no se jugaría con las divisiones provinciales, que no habrían ni familias, ni corrientes, ni sensibilidades, que no se hablaría del malestar interno, que no se sacaría a pasear el fantasma de la ruptura, que cantarían al unísono aquello de “prietas las filas....”, todo esto, y seguro que me vuelvo a quedar corto, se dijo por activa y por pasiva. Lo vieron, escucharon y leyeron, cuantos quisieron. Ahora bien, que creyeran que los hechos iban a coincidir con las palabras, ya es otra historia. Las buenas intenciones revoloteaban en el atardecer. Y duraron, lo que dura un atardecer en otoño, cuatro minutos. Lo que lleva a pensar, que Rajoy pinta menos de lo que parece que pinte, y sea él, el verdadero cuestionado.

Pero el culebrón que están representando los populares valencianos, desde hace meses, dura y dura aún más que el conejito rosa. Las tensiones que se iniciaron al día siguiente de la designación(¿algún día sabremos el “gran público” quien fue además de Aznar el designador?), a título de President, de Camps se han agudizado, desde la sorpresa-derrota de Marzo, hasta extremos insoportables en la convivencia de un partido, sobre todo si ese partido tiene que asumir que, en todo y en parte, está a punto de emprender(todavía a veces parece no haberlo aceptado) la marcha por el páramo de la oposición.

Demasiados meses de tensiones, utilizando los medios de comunicación como pared del frontón, están dando lugar a que se cuenten sotovocce, entre los conmilitones, más historias, con picardías sobradas, de las que se deberían contar y de las que ponen la paz popular por los cielos.

La penúltima maldad, nacida entre los populares es apodar a los zaplanistas y campistas, como los “cotos” y los “kikos” respectivamente. Los porques, les puedo asegurar que no son aptos para menores.

Fernando Martínez Castellano 9 Agosto 2004
Publicado en Las Provincias
Powered By Blogger