Tuvo que ser un sueño. Un sueño de este Agosto que al final se ha enterado que tenía que hacer de Agosto. Un sueño en blanco y negro. Dentro del ensueño, había una competición, en un pueblo en fiestas, en nuestra Comunidad. En la pugna se premiaba a los participantes que lanzaban jamones curados, de los que ya están a punto de ser lonchados, más lejos. Tuvo que ser un sueño, porque uno de los lanzadores, sin apenas haber tomado impulso, sin mañas de lanzador de martillo, enviaba el pernil más allá del recinto. Prodigiosamente y ante el asombro de todos los asistentes, incluidas las autoridades locales y las cámaras de la televisión autonómica, la pata curada del cerdo se perdió de vista sobre el Mediterráneo, hacia el horizonte.
Y aun más portentoso fue, cuando al siguiente tirador le sucedió lo mismo, y al de después, y al otro y al otro y a unos cuantos niños que se sumaron a aquel pasmo.
En el cielo, con precisión en longitud y latitud, se agruparon los jamones. Emprendieron el viaje hacia el sudeste. Cruzaron el desesperanzado y desencantado Túnez. Sobrevolaron Libia, sin ser detectados ni por rádares ni por aviones, ni satélites espías. Continuaron sobre Sudán, guerra, desdicha, refugiados. Y Etiopía la armada hasta los dientes, la de las hambrunas ocultas. Ya en Somalia, la escuadrilla de jamones, fue descendiendo, descendiendo. Aterrizaron suavemente en medio del campo de refugiados Dolo Ado, en medio de muertos de hambre, en medio de críos cadavéricos comidos por el vacío, las moscas y el olvido. Allí quedaron, los jamones, nadie sabía que hacer con ellos, nadie recordaba si comerlos, allí, era pecado.
Debió de ser un sueño, fantasía, ya que los jamones ni vuelan, ni tienen idea de coordenadas, de planos y países.
Fue un sueño, ya que la sociedad occidental, a la que pertenecemos, dice que no dilapida, no despilfarra alimentos, no antepone fastos, pompas, boatos, suntuosidades al amparo a los miles de personas, adultos y niños, que cada día mueren de hambre. Eso queremos creer.
La noticia, la de fuera del sueño, la real, no decía si el ganador del tiro de jamones, había superado la distancia conseguida el año pasado.
27 agosto 2011
20 agosto 2011
BOLA DE CRISTAL
Que si, que si, que es cierto, que en esta competencia de ver quien capta más visitantes a sus festejos patronales, hay comités de fiestas que se están planteando muy en serio cómo lograr atracciones que brillen por encima de las de sus pueblos vecinos.
Quieren ser la envidia, copar portadas, ocupar minutos en los noticiarios de la cuarta parte de la población civilizada y de las otras dos terceras partes sumidas en la molicie del consumo y en la barbarie.
Superados los toros embolados por sosos, ¡qué es una quemadura aunque sea de tercer grado, comparada con un reguero de sangre en la calle Mayor!
Hay que buscar algo más, mientras nazcan y crezcan los descendientes clonados del famoso, del inteligente, del estratega, del terrible Ratón.
Y en eso están los sesudos comités de fiestas esperando los sugerencias de los vecinos, de los caza imágenes a clic de móvil de última generación, de los espectadores de los telediarios de la hora de la cena, de los que aun nos mantienen amarrados a la Edad del Bronce, de los que se han tomado demasiado en serio lo de la “piel del toro”.
Pan, circo y sangre es el objetivo, es la meta. Si el pan va camino de escasear, el otoño está a la vuelta del calendario, poco importa, ya se solucionará, o no. Lo que importa es lo otro, el riesgo innecesario, la crueldad y a ver si cae alguno. Bueno pues, decía que los comités aguardan proposiciones. Ya han llegado a sus manos, una que planea organizar la caza del pato en la piscina Municipal en la que previamente se habrán dejado caer, como quien no quiere la cosa, en la noche anterior a la competición, un cuarteto de cocodrilos caribeños y un centenar de pirañas con mucha hambre atrasada. Se trata de que al final el agua de la piscina quede teñida por la sangre de los cazadores, más roja que las calles de Buñol tras la Tomatina. El juego, no es tan salvaje como pueda parecer, y si se celebra dos años seguidos, ya será una fiesta “tradicional e histórica” y podrá acogerse a toda clase de subvenciones.
Otros apuntan soltar osos ucranianos en la plaza del pueblo, pero es que los osos, a veces son blanditos.
Hasta hay quien ha pensado en colocar casetas con libros. ¡Adonde vamos a parar!
Quieren ser la envidia, copar portadas, ocupar minutos en los noticiarios de la cuarta parte de la población civilizada y de las otras dos terceras partes sumidas en la molicie del consumo y en la barbarie.
Superados los toros embolados por sosos, ¡qué es una quemadura aunque sea de tercer grado, comparada con un reguero de sangre en la calle Mayor!
Hay que buscar algo más, mientras nazcan y crezcan los descendientes clonados del famoso, del inteligente, del estratega, del terrible Ratón.
Y en eso están los sesudos comités de fiestas esperando los sugerencias de los vecinos, de los caza imágenes a clic de móvil de última generación, de los espectadores de los telediarios de la hora de la cena, de los que aun nos mantienen amarrados a la Edad del Bronce, de los que se han tomado demasiado en serio lo de la “piel del toro”.
Pan, circo y sangre es el objetivo, es la meta. Si el pan va camino de escasear, el otoño está a la vuelta del calendario, poco importa, ya se solucionará, o no. Lo que importa es lo otro, el riesgo innecesario, la crueldad y a ver si cae alguno. Bueno pues, decía que los comités aguardan proposiciones. Ya han llegado a sus manos, una que planea organizar la caza del pato en la piscina Municipal en la que previamente se habrán dejado caer, como quien no quiere la cosa, en la noche anterior a la competición, un cuarteto de cocodrilos caribeños y un centenar de pirañas con mucha hambre atrasada. Se trata de que al final el agua de la piscina quede teñida por la sangre de los cazadores, más roja que las calles de Buñol tras la Tomatina. El juego, no es tan salvaje como pueda parecer, y si se celebra dos años seguidos, ya será una fiesta “tradicional e histórica” y podrá acogerse a toda clase de subvenciones.
Otros apuntan soltar osos ucranianos en la plaza del pueblo, pero es que los osos, a veces son blanditos.
Hasta hay quien ha pensado en colocar casetas con libros. ¡Adonde vamos a parar!
14 agosto 2011
MASCALZONI
Así, en italiano parece más suave. Y en plural, aún más. Pese al sofocón, guantes de seda.
Dicen que aunque vamos a estar casi tres meses de campaña electoral, y en campaña no se hace nada, el otoño va a ser bastante calentito.
Dicen que nos esperan momentos muy duros.
Dicen que las tijeras, podadoras, hachas y sierras no van a parar, recortando siempre hacia el mismo lado.
Dicen que gocemos el presente por lo que pueda pasar.
Dicen que el próximo Jefe de Gobierno, va a tener que elegir al titular del Ministerio de Interior, con grandes dotes de mano torera.
Pero mientras nos dicen, observemos lo que está sucediendo incluso en Agosto, mes en el que no suelen suceder muchas cosas, pero que en este año tan atípico están ocurriendo.
Reparen lo contrapuestas que suelen ser las virtuales páginas pares de las impares.
Miren como se publican, escuchan o ven, las declaraciones de altos cargos, o ex altos cargos, en las que nos aseguran que la cosa está muy mal, sin atreverse a decir que ellos fueron los que gastaron sin mesura, sin control, sin previsión, que antepusieron el boato a la funcionalidad.
Contemplen que mientras tanto, nos escandalizamos, porque tenemos como mínimo que escandalizarnos, al conocer las percepciones, retribuciones, dietas, sueldos, o como quieran llamarles con los que se han dotado, deprisa, deprisa, todos, mínimas excepciones, los cargos públicos de este País, sin que se les sonroje su amiantado rostro. Es como si quisieran tener bien arreglado el saquito, antes de que lleguen los fríos del invierno.
Asómbrese con cuantas contradicciones contienen las declaraciones, dejadas caer, o cuantos globos sonda se esconden dentro de cada una de las manifestaciones que parecen improvisadas.
Contemplen, cuenten si tienen paciencia para ello, la de veces que van a percibir la frase “No queda otro remedio” igual la oirán de un responsable de Educación, de Sanidad, de Justicia, o de un Concejal que multiplica tasas como quien come pipas. El “No queda otro remedio” va a ser la canción del 2011, del 12 y que pare en el 13, mientras las tasas, arbitrios, impuestos, o como también quieran llamarle suban y suban.
Nuestros “Indignados” acampan, los británicos no han tenido tanta paciencia.
Acabo. Freno. Buenos Días.
Dicen que aunque vamos a estar casi tres meses de campaña electoral, y en campaña no se hace nada, el otoño va a ser bastante calentito.
Dicen que nos esperan momentos muy duros.
Dicen que las tijeras, podadoras, hachas y sierras no van a parar, recortando siempre hacia el mismo lado.
Dicen que gocemos el presente por lo que pueda pasar.
Dicen que el próximo Jefe de Gobierno, va a tener que elegir al titular del Ministerio de Interior, con grandes dotes de mano torera.
Pero mientras nos dicen, observemos lo que está sucediendo incluso en Agosto, mes en el que no suelen suceder muchas cosas, pero que en este año tan atípico están ocurriendo.
Reparen lo contrapuestas que suelen ser las virtuales páginas pares de las impares.
Miren como se publican, escuchan o ven, las declaraciones de altos cargos, o ex altos cargos, en las que nos aseguran que la cosa está muy mal, sin atreverse a decir que ellos fueron los que gastaron sin mesura, sin control, sin previsión, que antepusieron el boato a la funcionalidad.
Contemplen que mientras tanto, nos escandalizamos, porque tenemos como mínimo que escandalizarnos, al conocer las percepciones, retribuciones, dietas, sueldos, o como quieran llamarles con los que se han dotado, deprisa, deprisa, todos, mínimas excepciones, los cargos públicos de este País, sin que se les sonroje su amiantado rostro. Es como si quisieran tener bien arreglado el saquito, antes de que lleguen los fríos del invierno.
Asómbrese con cuantas contradicciones contienen las declaraciones, dejadas caer, o cuantos globos sonda se esconden dentro de cada una de las manifestaciones que parecen improvisadas.
Contemplen, cuenten si tienen paciencia para ello, la de veces que van a percibir la frase “No queda otro remedio” igual la oirán de un responsable de Educación, de Sanidad, de Justicia, o de un Concejal que multiplica tasas como quien come pipas. El “No queda otro remedio” va a ser la canción del 2011, del 12 y que pare en el 13, mientras las tasas, arbitrios, impuestos, o como también quieran llamarle suban y suban.
Nuestros “Indignados” acampan, los británicos no han tenido tanta paciencia.
Acabo. Freno. Buenos Días.
06 agosto 2011
EL PAPEL NO ENGAÑA
Lo de la concejala de Manises, asomada tras una calva vocinglera, en la pantalla de la mayor telefango de España, acabará siendo lo de menos. Lo del ayuntamiento de Manises apoyando el “viaje cultural” de su teniente alcalde número siete u ocho, no pasará de ser una nota más de lo vacuo, del simplismo de unos políticos que deben de proponer a sus vecinos algo más que hacer de palmeros en un programa bochornoso.
La cuestión es que la presencia de la concejala manisera, no solo ha servido para mostrar su ya famoso vestidito verde, de paso nos ha permitido conocer los escandalosos sueldos con los que se han dotado los ediles de Manises. Esto si que es aun más vergonzoso que lo de los jaraneros en la televasile. ¿Quién pagó el viaje?.
Si no se intentan revisar ya, todas las barbaridades que en nombre de la mayoría, o los pactos, se están cometiendo en muchos Ayuntamientos de España, no vamos a salir de la Crisis, del pozo, del infierno, en muchos años. No es de recibo que mientras se están blandiendo las amenazas de recortes para la suma de la población, unos privilegiados, los hay que no saben hacer la o con un canuto, estén esquilmando las Cajas municipales, ante nuestras narices, con unos emolumentos, muchas veces inmerecidos.
Y hablando de podas y de lo que nos traerá el inmediato futuro. La Consellería de Sanidad, en pos de la transparencia, está informando a todos los pacientes crónicos, mediante un folio, el importe de lo que cuestan los medicamentos, para su tratamiento. Magnífico.
Soberbio, porque pese a que parece que se quiera culpar del desastre económico en el que nos encontramos, a los que tienen hipertensión, colesterol, azúcar o cosas de la edad, esto puede ser el inicio del final del oscurantismo de las cuentas públicas.
Esplendido, porque esto de la transparencia puede suponer que cuando compramos un billete de metro o de bus, nos expliquen deficits. Cuando se nos ocurra ir al Teatro de la Ópera Reina Sofía, al Ágora, nos darán un paquete de folios contándonos a cuanto ascendieron los sobrecostes, y así…...
Por fin, nos enteraremos en que se van nuestros impuestos directos e indirectos y la industria del papel irá en alza.
Viva la transparencia impresa. El papel no engaña ¿o sí?
La cuestión es que la presencia de la concejala manisera, no solo ha servido para mostrar su ya famoso vestidito verde, de paso nos ha permitido conocer los escandalosos sueldos con los que se han dotado los ediles de Manises. Esto si que es aun más vergonzoso que lo de los jaraneros en la televasile. ¿Quién pagó el viaje?.
Si no se intentan revisar ya, todas las barbaridades que en nombre de la mayoría, o los pactos, se están cometiendo en muchos Ayuntamientos de España, no vamos a salir de la Crisis, del pozo, del infierno, en muchos años. No es de recibo que mientras se están blandiendo las amenazas de recortes para la suma de la población, unos privilegiados, los hay que no saben hacer la o con un canuto, estén esquilmando las Cajas municipales, ante nuestras narices, con unos emolumentos, muchas veces inmerecidos.
Y hablando de podas y de lo que nos traerá el inmediato futuro. La Consellería de Sanidad, en pos de la transparencia, está informando a todos los pacientes crónicos, mediante un folio, el importe de lo que cuestan los medicamentos, para su tratamiento. Magnífico.
Soberbio, porque pese a que parece que se quiera culpar del desastre económico en el que nos encontramos, a los que tienen hipertensión, colesterol, azúcar o cosas de la edad, esto puede ser el inicio del final del oscurantismo de las cuentas públicas.
Esplendido, porque esto de la transparencia puede suponer que cuando compramos un billete de metro o de bus, nos expliquen deficits. Cuando se nos ocurra ir al Teatro de la Ópera Reina Sofía, al Ágora, nos darán un paquete de folios contándonos a cuanto ascendieron los sobrecostes, y así…...
Por fin, nos enteraremos en que se van nuestros impuestos directos e indirectos y la industria del papel irá en alza.
Viva la transparencia impresa. El papel no engaña ¿o sí?
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