25 agosto 2006

DE INMEDIATO

Me ha dado, no sé como, por arreglar estanterías. La culpa, la suave bajada de temperaturas de estos días. Antes de decidir el destino de lo que encontraba, me ha tocado repasar viejas agendas, he releído notas que ni me acuerdo cuando las tomé, he abierto carpetas, y me he tropezado con recortes de noticias y artículos que me han cosquilleado en la percepción de lo deprisa que pasa el tiempo, sobre todo para las promesas que estaban prendidas en aquellos pedazos de periódico. Pero el tiempo transcurre igual para todos, para los que hacen las promesas y para los que las leemos. Aunque cuando el que promete dice “de inmediato”, “en breve”, “la próxima Primavera”, no quiere decir que sea de inmediato, en breve y que la próxima sea la próxima.
Por allí estaban impresas.
La puesta en marcha de los buses articulados para que la EMT solucionase los ensardinamientos de pasajeros en algunas líneas, iba a ser “de inmediato”.
El que se cubriesen todas las paradas de la EMT y en ellas se indicase en cuantos minutos iba a aparecer un bus, iba a ser “ya”.
El que el experimento de “cuenta atrás” en el paso de peatones del semáforo de la Plaza de Toros sirviese para aplicarse en muchos otros puntos de riesgo para el que camina, iba a “antes de....”.
El tapón continuo que se produce todos los días, todas las horas, debido al estrangulamiento del Puente de Xirivella, se iba a “solucionar en breve”, ganando terreno y ampliando el número de carriles de entrada y salida
Y también tenía recortes del Museo de la FIFA, y del pastonazo que la Generalitat se comprometió con la Federación Española de Fútbol para que hiciera de asesora de no se sabe qué.
Y aun más recortes en los que se decía que el Ayuntamiento buscaría, “en breve” patrocinadores para que no costase tanto como cuesta cada renovación de macetas en el Puente del Capricho.
No me ha dolido que al final, casi todas las carpetillas hayan ido a la papelera, como fueron muchas declaraciones.
Lo bien cierto es que lo único que hay “de inmediato” es el inicio de un nuevo curso político, que desembocará en las urnas allá por Mayo. Entonces será cuando los electores deberemos de “repasar” las promesas “de inmediato” y hablar, esta vez si, de inmediato, con las papeletas.
Fernando Martínez Castellano 23 Agosto 2006
Publicado en Las Provincias 25 Agosto 2006

18 agosto 2006

ASOMBROSA IBLA

La historia nos manifiesta que los italianos han sido maestros en muchos campos, en otros tuvieron la pericia de convertir lo simple en exquisito, en otros se las ingeniaron para sacar mil conejos de la chistera de la nada, en otros se les atribuyeron autorías aunque solo “pasasen por allí” en el momento oportuno, dominan como nadie las artes del autobombo y la de tener suerte, tienen mucha suerte, o la saben buscar. Miles de cosas, positivas y negativas, se podría decir de ellos, con todas las reservas que hay que dar a eso de generalizar.
Pero en lo que los dioses no estuvieron muy acertados con ellos, fue en eso de señalizar las direcciones de las carreteras, sobre todo en las consideradas como de segundo orden. Un caos. Ni las ayudas de mapas, ni los modernos GPS. Un caos de tal calibre que ellos mismos, preguntan por el camino a... incluso encontrándose al píe de una señal que lo indica. Preguntan por la reserva que les da la experiencia, y su aun mayor desconfianza hacia todo lo que proviene de la Administración, sea esta la que sea.
Quizás, todo lo que he expuesto hasta aquí sea para justificar una cadena de equivocaciones propias dentro del enredado laberinto de carreteras italianas de segundo y tercer rango. Al fin, tras la penúltima curva, encontramos un lugar de esos en los que quisieras perderte y en el que luego no te pudiesen encontrar. Llegamos a Ibla, el barrio antiguo de Ragusa. Valieron la pena tantas penas. Toda Ibla, el barroco de Ibla es Patrimonio de la UNESCO.
Los visitantes se fascinan ante la Catedral de S. Giorgio, y la veintena de Iglesias que la rodean en un radio de trescientos metros. Los visitantes se preguntan qué es lo que llevó, hace tres siglos, a los habitantes de Ibla a construir, en aquel rincón de Sicilia, templos, palacios de dimensiones grandiosas, compitiendo con sus más próximos en la belleza de las fachadas. Los visitantes se asombran ante el sugerente nombre de uno de los cinco ateneos en un elegante Palacete, Circolo di Conversazione. Solo el nombre ya invita a la participación.
Parece que el reloj dejó de avanzar. Calles, Plazas, Palacetes, Balcones, Personas inducen a esta conclusión.
No cabe la indiferencia ante Ibla, Noto, y el resto de Sicilia.
Fernando Martínez Castellano 16 Agosto 2006
Publicado en Las Provincias 18 Agosto 2006

07 agosto 2006

LAS COSAS DE AGOSTO

Dentro de nada, de muy pocos años, mucho antes de que se aclaren todos los errores que crecen y crecen, mucho antes de que nos acabemos de convencer de que las Comisiones de Investigación solo sirven para que se incremente el pago de dietas a los “investigadores” y nada más, mucho antes de que los políticos usen a los técnicos, mucho antes de que los técnicos acaben dando su opinión desprovista de tintes políticos, mucho antes de que el Gasto Público se aplique con más cabeza que apariencia, mucho antes de todo esto nos habremos planteado para que sirve el mes de Agosto.
Me contaba Carmen Pavías, que su marido y ella adelgazan cada Agosto todos los kilos que han ido acumulando, a lo largo del año, con almuerzos y meriendas. La dieta, baratísima por cierto, que adoptan consiste en comer solo pan y en utilizar, aunque ellos no vayan a ninguna parte, la EMT. Dado que en su barrio, las panaderías se han puesto de acuerdo para cerrar todas a la vez, para comprar un par de chapatas se tiene que hacer, cada día, tres kilómetros de ida y otros tantos de vuelta. Tras comerse un par de rebanadas cada uno, después de haberse untado con protector solar factor 40, se van a la parada de la EMT más próxima, que por cierto es de las que no tienen marquesina, y pacientes aguardan la llegada del bus. Esperando y esperando, sudan hasta por la suela de las chancletas mientras van adquiriendo un bronceado caribeño que ya lo quisieran para si los que se van a Punta Cana. Total que entre la compra del bendito pan y la espera de ese bus, que nunca llega, los emeteros no se han molestado en indicar los cambios de horarios, Carmen y su marido van consiguiendo un aspecto tan lozano que ni en el mejor de los balnearios se lo proporcionarían.
Son las cosas de Agosto, mes puente entre un curso y otro, mes de la chachara intrascendente en veladas sofocantes, mes de comparaciones, siempre hace más calor que en el Agosto del año anterior, mes de motos con escape libre, mes en el que deberían de pagarte por tener que ver tantas camisetas desmangadas y esféricas panchas cerveceras.
A todas estas, seguro que los que nos han dejado solos aquí, largándose por ahí, cuando regresen serán incapaces de darnos las gracias por cuidarles las zanjas y baches.
Fernando Martínez Castellano 3 Agosto 2006
Publicado en Las Provincias el 4 Agosto 2006
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