Ayer mismo me decía Norma, que si cada vez que se ha anunciado que en las paradas de los buses se iban a instalar paneles anunciadores de horarios y próxima llegada, se hubiera colocado uno, en estos momentos ya dispondrían todos los postes y marquesinas de la EMT de esos indicadores-soporta-paciencias para los pasajeros. A pesar de que Norma parezca exagerada, si echamos mano a hemeroteca veremos que de eso nada. Es que hay cosas que se anuncian y se vuelven a anunciar, como si tuviesen la necesidad de proporcionar “noticias-bombón-cortinas”. Ya ni tienen en cuenta las veces que lo han hecho. Es un pecado generalizado en la Administración. Con todo, a la Delegación del señor Novo, no hay quien le gane en eso de los anuncios y en tener asuntos en el aire. Mientras tanto, la mayoría de los buses dan pena, por dentro y por fuera. Del interior digo pena por no decir nausea. No es ninguna exageración, ni catastrofismo galopante, tomen cualquier línea de la EMT. Hay modelos de autobuses con los asientos tapizados, con un tejido que no ha resistido ni el uso, ni el paso del tiempo y que aparecen hoy en día desgarrados y asquerosamente sucios. No vale la pena hablar de las máquinas canceladoras de billetes, ni de los agarraderos que tienen toda la pinta de haber pasado cien guerras y solamente al verlos ya piensas si las consecuencias de su roce las cubrirá la antitetánica.
Pero el caso es que no quería hablar de las cosas de la EMT, en la que me da el pálpito que no se van a notar ni los efectos ni las migajas del 2007, no quería hablar porque luego el señor Novo hasta es capaz de coger un pique conmigo y en esta vida no hay que sulfurarse, pero tampoco relajarse. A eso de “estar aburrido/a” (P.P.Puche dixit), solo tiene licencia, de momento, un miembro de la Corporación Municipal.
Mira, que de lo que quería escribir era para recordarle a Rafa Rubio, el ¡occhio Biondo! que en Abril le envió Antonello Madonia advirtiéndole que su silla es cada día más apetecible. Quería escribir de la paciencia que tiene Rubio, aguantando los vendavales de frente y los movimientos telúricos por la parte de sus propios. Quería escribir, sobre la perpetua necesidad de inestabilidad que tiene el PSPV.
Fernando Martínez Castellano 29 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 30 Septiembre 2005
29 septiembre 2005
21 septiembre 2005
WHO'S WHO
WHO’S WHO
Ya desde las entradas a Valencia hay paneles, en inglés por supuesto, que nos avisan de la dirección a tomar, hacia adonde va la corriente. Si hacemos caso, a todas las buenas perspectivas que nos llegarán acompañando al 2007, no hay más remedio que ponerse al día. Hay que buscar en qué lugar de la casa perdimos los casetes y los libros de “Aprenda inglés en 40 días” en los que descubrimos que “mai teilor is rich”, aunque, a estas alturas, estén ya muy desfasados porque teilor solo tiene Zaplana que, mira por donde, también se ha hecho rich. Sacar los viejos discos de Mina, Modugno pegar un vistazo a Cinema Paradiso, de paso veremos Baghería y Cefalu, para comprobar las engañosas similitudes entre el italiano y el castellano.
Pero la cosa no iba ni por lo de desempolvar conocimientos, ni por refrescar idiomas. A propósito, mira que con la poca vergüenza que tenemos los españoles, en general, va y toda ella, la vergüenza, nos sale para eludir hablar un idioma ajeno. Tememos el ridículo, por creer que hacemos el ridículo.
Me disperso, hay que ir a lo que quería ir. A la Copa del América. A lo del Who’s Who, para entendernos el Quien es Quien. O quizás debería de decir el Qué es Qué. Un diccionario de términos marineros y una guía de Organismos, para qué sirven y de quien dependen.
Si no nos queremos perder más de la mitad de la Copa del América, la salsa, lo que se cocina, tenemos aprender y recordar muchas, pero que muchas cosas. Casi lo de menos es la jerga marinera, lo de no llamar a la izquierda, izquierda ni a la derecha, derecha, ni como se denominan los vientos, ni los adelantamientos, todo eso es lo de menos. Lo más, de lo más, es el laberinto de Organismos, que no sabes si están superpuestos, empotrados o andan en paralelo, nacidos para controlar y figurar alrededor de esa teta de oro que son los dineros, que revolotean en torno al evento náutico y aledaños, sobre todo muchos aledaños. Los tres Gobiernos, Central, Autonómico y Municipal andan plantando sus estacas, en forma de Comisionados, Comisarios, Delegados, marcando unos límites que ya de antemano saben que no se van a respetar.
O saldrá todo de maravilla o tendremos que apelar a aquello “......y la casa por barrer”.
Fernando Martínez Castellano
21 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 23 Septiembre 2005
Ya desde las entradas a Valencia hay paneles, en inglés por supuesto, que nos avisan de la dirección a tomar, hacia adonde va la corriente. Si hacemos caso, a todas las buenas perspectivas que nos llegarán acompañando al 2007, no hay más remedio que ponerse al día. Hay que buscar en qué lugar de la casa perdimos los casetes y los libros de “Aprenda inglés en 40 días” en los que descubrimos que “mai teilor is rich”, aunque, a estas alturas, estén ya muy desfasados porque teilor solo tiene Zaplana que, mira por donde, también se ha hecho rich. Sacar los viejos discos de Mina, Modugno pegar un vistazo a Cinema Paradiso, de paso veremos Baghería y Cefalu, para comprobar las engañosas similitudes entre el italiano y el castellano.
Pero la cosa no iba ni por lo de desempolvar conocimientos, ni por refrescar idiomas. A propósito, mira que con la poca vergüenza que tenemos los españoles, en general, va y toda ella, la vergüenza, nos sale para eludir hablar un idioma ajeno. Tememos el ridículo, por creer que hacemos el ridículo.
Me disperso, hay que ir a lo que quería ir. A la Copa del América. A lo del Who’s Who, para entendernos el Quien es Quien. O quizás debería de decir el Qué es Qué. Un diccionario de términos marineros y una guía de Organismos, para qué sirven y de quien dependen.
Si no nos queremos perder más de la mitad de la Copa del América, la salsa, lo que se cocina, tenemos aprender y recordar muchas, pero que muchas cosas. Casi lo de menos es la jerga marinera, lo de no llamar a la izquierda, izquierda ni a la derecha, derecha, ni como se denominan los vientos, ni los adelantamientos, todo eso es lo de menos. Lo más, de lo más, es el laberinto de Organismos, que no sabes si están superpuestos, empotrados o andan en paralelo, nacidos para controlar y figurar alrededor de esa teta de oro que son los dineros, que revolotean en torno al evento náutico y aledaños, sobre todo muchos aledaños. Los tres Gobiernos, Central, Autonómico y Municipal andan plantando sus estacas, en forma de Comisionados, Comisarios, Delegados, marcando unos límites que ya de antemano saben que no se van a respetar.
O saldrá todo de maravilla o tendremos que apelar a aquello “......y la casa por barrer”.
Fernando Martínez Castellano
21 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 23 Septiembre 2005
16 septiembre 2005
MAS CEMENTO
A veces no sabes que es peor, si tener años o los recuerdos que te han aportado esos años que se acumulan en las venas y en el DNI. Cómo no hay porque elegir entre una cosa y otra, quedémonos con ambos, antes que los unos y los otros nos hagan malas pasadas.
Decía lo de la memoria, porque no hay que hacer mucho esfuerzo, para despertar las feroces campañas que se montaron, cuando se expuso el proyecto del tramo del Viejo Cauce, situado al oeste del Puente de Campanar. ¡Demasiado cemento!, ¡Mucha obra dura!, fueron los mensajes alarmados desde muchas columnas, micrófonos y por supuesto desde la oposición municipal que no era la de ahora. Tanta polvareda se montó, tanto se habló de los autores del proyecto, que su marca ha pasado a la historia del Viejo Cauce, dando nombre a este tramo, ¡Vetjes tu¡. Después de aquellas largas polémicas, después de unos cuantos otoños, la vegetación ha ocultado y sobrepasado el dichoso cemento. Quizás sea éste uno de los tramos del viejo Turia, más “verdes”, más apacibles. Cuando paseas por él, te olvidas que por encima de ti, transcurre un tráfico tan denso como ruidoso.
Ahora, quieren añadir un poco más de cemento a la obra, precisamente aquellos que más se desgarraron las vestiduras ante lo que consideraban una inadecuada utilización del Viejo Cauce. Pero el espacio que se quiere cubrir en el “Vetjes tu”, es muy pequeño ante otras atrocidades que nos esperan. Lo que debe de preocuparnos, es el control sobre la progresiva ocupación de zonas que deben de ser estrictamente verdes en un municipio en el que no es precisamente ese el color dominante. Quien dice Viejo Cauce, dice Viveros, dice Parque de Cabecera con su inquietante Museo de la FIFA que aparece y desaparece, y dice el progresivo recorte, con avance de la obra dura y durísima, en el aún proyecto del Parque Central que se prometía como el gran pulmón, como el Central Park valenciano y ya veremos o verán en que queda.
Un día de estos saldrá la Concejala Puchalt, diciéndome que en el 79 había menos verde en la ciudad, y tendrá razón y aun tendrá más si de paso recuerda que también había menos presupuesto, y menos coches, y menos asesores, incluso menos caprichos, porque no había un duro para tenerlos.
Fernando Martínez Castellano
13 Septiembre 2005
Publicado en Las Prrovincias 16 Septiembre 2005
Decía lo de la memoria, porque no hay que hacer mucho esfuerzo, para despertar las feroces campañas que se montaron, cuando se expuso el proyecto del tramo del Viejo Cauce, situado al oeste del Puente de Campanar. ¡Demasiado cemento!, ¡Mucha obra dura!, fueron los mensajes alarmados desde muchas columnas, micrófonos y por supuesto desde la oposición municipal que no era la de ahora. Tanta polvareda se montó, tanto se habló de los autores del proyecto, que su marca ha pasado a la historia del Viejo Cauce, dando nombre a este tramo, ¡Vetjes tu¡. Después de aquellas largas polémicas, después de unos cuantos otoños, la vegetación ha ocultado y sobrepasado el dichoso cemento. Quizás sea éste uno de los tramos del viejo Turia, más “verdes”, más apacibles. Cuando paseas por él, te olvidas que por encima de ti, transcurre un tráfico tan denso como ruidoso.
Ahora, quieren añadir un poco más de cemento a la obra, precisamente aquellos que más se desgarraron las vestiduras ante lo que consideraban una inadecuada utilización del Viejo Cauce. Pero el espacio que se quiere cubrir en el “Vetjes tu”, es muy pequeño ante otras atrocidades que nos esperan. Lo que debe de preocuparnos, es el control sobre la progresiva ocupación de zonas que deben de ser estrictamente verdes en un municipio en el que no es precisamente ese el color dominante. Quien dice Viejo Cauce, dice Viveros, dice Parque de Cabecera con su inquietante Museo de la FIFA que aparece y desaparece, y dice el progresivo recorte, con avance de la obra dura y durísima, en el aún proyecto del Parque Central que se prometía como el gran pulmón, como el Central Park valenciano y ya veremos o verán en que queda.
Un día de estos saldrá la Concejala Puchalt, diciéndome que en el 79 había menos verde en la ciudad, y tendrá razón y aun tendrá más si de paso recuerda que también había menos presupuesto, y menos coches, y menos asesores, incluso menos caprichos, porque no había un duro para tenerlos.
Fernando Martínez Castellano
13 Septiembre 2005
Publicado en Las Prrovincias 16 Septiembre 2005
06 septiembre 2005
GOTA FRIA
Ante las increíbles, aquí cada uno debe poner sus propios adjetivos, imágenes y palabras que se nos han ofrecido desde Nueva Orleáns, si nadie ha podido ser indiferente, los valencianos aun menos, nos traen demasiados malos recuerdos. No vamos a entrar en los comos y porqués han producido tanto desconcierto después de la tragedia. Cada país debe de conocer cuales son sus excesos y sus carencias, y en esto no se escapan ni los EE.UU. El Katrina y sus dolorosas consecuencias, han puesto de manifiesto los enormes desequilibrios sociales de ese país, líder indiscutible mundial en tantos aspectos.
Los territorios ribereños del Golfo de Méjico saben que todos los años se pasean, devastando lo que encuentran, unos cuantos huracanes con todas los grados de las escalas de medición. La desgarradora naturaleza desatada en el sureste de los EE.UU. es tan cierta como la de las “gotas frías” en la España mediterránea.
Tras un largo periodo de sequía, la memoria de la experiencia, nos dice que son muy altas las posibilidades de que la llegada del Otoño vaya acompañada de tormentas incluso más torrenciales de lo que nos tienen acostumbrados las extremas “gotas frías” de recientes años anteriores. Pese a los peligros que pueden suponer las lluvias de Septiembre, diría que son aun tan deseadas como esperadas y necesarias.
Esa memoria de la experiencia es la que nos dice que una de las mejores maneras de que no nos deje la mano de Dios es que oportunamente, mediante esa cosa que se llama prevención, colabore la mano del hombre.
Adelantarse al calendario es la primera de las soluciones para atajar los problemas que se puedan presentar tras un “imprevisto” tan previsto como son los diluvios en estas nuestras tierras. Ahora es el momento, bueno debería de haberse iniciado hace unas cuantas semanas, para comprobar que las bombas de achique funcionan, que los secos cauces de ramblas y barrancos están despejados de obstáculos, que los alcantarillados pueden engullir más de lo que tragaron en lluvias anteriores, que no van a quedar al aire posibles incompetencias. Ojalá que llueva en una justa medida. Ojalá que no nos llegue el momento, en el que lamentemos de que poco nos han servido las amargas experiencias anteriores.
Fernando Martínez Castellano 6 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Septiembre 2005
Los territorios ribereños del Golfo de Méjico saben que todos los años se pasean, devastando lo que encuentran, unos cuantos huracanes con todas los grados de las escalas de medición. La desgarradora naturaleza desatada en el sureste de los EE.UU. es tan cierta como la de las “gotas frías” en la España mediterránea.
Tras un largo periodo de sequía, la memoria de la experiencia, nos dice que son muy altas las posibilidades de que la llegada del Otoño vaya acompañada de tormentas incluso más torrenciales de lo que nos tienen acostumbrados las extremas “gotas frías” de recientes años anteriores. Pese a los peligros que pueden suponer las lluvias de Septiembre, diría que son aun tan deseadas como esperadas y necesarias.
Esa memoria de la experiencia es la que nos dice que una de las mejores maneras de que no nos deje la mano de Dios es que oportunamente, mediante esa cosa que se llama prevención, colabore la mano del hombre.
Adelantarse al calendario es la primera de las soluciones para atajar los problemas que se puedan presentar tras un “imprevisto” tan previsto como son los diluvios en estas nuestras tierras. Ahora es el momento, bueno debería de haberse iniciado hace unas cuantas semanas, para comprobar que las bombas de achique funcionan, que los secos cauces de ramblas y barrancos están despejados de obstáculos, que los alcantarillados pueden engullir más de lo que tragaron en lluvias anteriores, que no van a quedar al aire posibles incompetencias. Ojalá que llueva en una justa medida. Ojalá que no nos llegue el momento, en el que lamentemos de que poco nos han servido las amargas experiencias anteriores.
Fernando Martínez Castellano 6 Septiembre 2005
Publicado en Las Provincias el 9 Septiembre 2005
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